﻿{"id":14031,"date":"2020-06-09T02:26:17","date_gmt":"2020-06-09T07:26:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=14031"},"modified":"2025-09-10T21:15:46","modified_gmt":"2025-09-11T03:15:46","slug":"el-clarin-toco-tres-veces-llamada-de-honor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-clarin-toco-tres-veces-llamada-de-honor\/","title":{"rendered":"El clar\u00edn toc\u00f3 tres veces. Llamada de honor&#8230;"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mez<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam. 48.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_48_03_Clar%C3%ADn_tres_veces.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de las siguientes p\u00e1ginas, los lectores hallar\u00e1n el caso hist\u00f3rico de Emiliano Zapata, quien muri\u00f3 v\u00edctima de una traici\u00f3n; c\u00f3mo e incluso por qu\u00e9, antes y despu\u00e9s de ocurrir ese hecho, tuvo una metamorfosis al generarse un ser m\u00edtico y legendario.<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image size-full wp-image-14033\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"714\" height=\"464\" class=\"wp-image-14033\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/BiC_48_800PX159-e1591687300596.jpg\" alt=\"Gente observa el cad\u00e1ver de Emiliano Zapata, abril de 1919, inv. 567627, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/BiC_48_800PX159-e1591687300596.jpg 714w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/BiC_48_800PX159-e1591687300596-300x194.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/>\r\n<figcaption>Gente observa el cad\u00e1ver de Emiliano Zapata, abril de 1919, inv. 567627, SINAFO. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Emiliano Zapata Salazar fue asesinado el 10 de abril de 1919 en Chinameca, Morelos. Al otro d\u00eda y hasta mayo, las noticias de los principales peri\u00f3dicos que circulaban en la Ciudad de M\u00e9xico fueron encabezadas con expresiones sugerentes: \u201cEmiliano Zapata fue muerto en combate\u201d, \u201cC\u00f3mo fue la muerte del <em>Atila del Sur\u201d, \u201c<\/em>Los zapatistas tienen imitadores en Rusia\u201d, \u201cMuri\u00f3 Emiliano Zapata: el zapatismo ha muerto\u201d, \u201cLa muerte de [\u2026] Zapata no es la muerte de la rebeli\u00f3n\u201d, \u201cEmiliano Zapata, ya es tipo de leyenda<em>\u201d. <\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se publicaron fotograf\u00edas del caudillo, tanto en vida como ya fallecido, as\u00ed como de varios familiares y partidarios suyos. Adem\u00e1s, en son de burla, se intercalaron elocuentes caricaturas. Casi todos los reporteros dedicaron extensas l\u00edneas al terrible acontecimiento, con alabanzas y adulaciones para el autor intelectual y los ejecutores, y enseguida dieron a estos el fallo a favor. Otros, los menos, corrieron la pluma para expresar la protesta y otorgaron un reconocimiento al caudillo sure\u00f1o y su causa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, y durante a\u00f1os, se difundi\u00f3 de boca en boca y a trav\u00e9s de escritos que Zapata no hab\u00eda muerto, que un primo parecido ocup\u00f3 su lugar y que se vio que no ten\u00eda el lunar en la cara, ni \u201cla manita grabada en la espalda\u201d, con lo que se identificaba a \u201cMiliano\u201d. Se mencion\u00f3 que \u00e9l \u201cse hab\u00eda ido a las monta\u00f1as\u201d o que se fue a vivir a Arabia\u2026. Se dijeron y escribieron otras, muchas otras cosas, que narraron tanto sus simpatizantes como sus detractores, quienes contribuyeron al mito y la leyenda, acarreando con ello un fen\u00f3meno singular del individuo\u2026 Algunos apuntaron que al tiempo le correspond\u00eda juzgar los hechos, el tribunal de la historia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien el peri\u00f3dico <em>Omega<\/em> protest\u00f3 contra el gobierno y dej\u00f3 un concepto trascendental: <em>Ap\u00f3stol, M\u00e1rtir o Bandido, <\/em>para la opini\u00f3n p\u00fablica \u201cel movimiento sin cabeza perecer\u00eda\u201d. Pero a pesar de que aumentaron las rendiciones zapatistas, los pueblos de Morelos siguieron apoyando a la resistencia encabezada por otros jefes locales, como Genovevo de la O, Francisco Mendoza, Gabriel Mariaca y Fortino Ayaquica, quienes d\u00edas despu\u00e9s de la muerte manifestaron a la naci\u00f3n que sus prop\u00f3sitos eran consumar la obra del caudillo, vengar la sangre del <em>m\u00e1rtir<\/em>, seguir el ejemplo del <em>h\u00e9roe<\/em> e ir contra la dictadura de Venustiano Carranza. Otros, estando lejos del pa\u00eds, arremetieron con la pluma desde el exilio. Por ejemplo, la <em>Revista Mexicana<\/em>, publicada en San Antonio, Texas, a\u00fan sin estar a favor de Zapata, atac\u00f3 al presidente como director intelectual del crimen y lanz\u00f3 el \u201cYo Acuso\u2026\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Emiliano fue un tema relevante desde abril de 1919. Pero no se gener\u00f3 entonces su figura m\u00edtica y legendaria. A\u00f1os antes hab\u00eda sido acosado y denigrado: primero, al aproximarse la ca\u00edda de don Porfirio, y luego, durante la revoluci\u00f3n, cuando lo desprestigiaron junto a sus partidarios conforme se propagaba la causa zapatista. A la par de los denuestos, las campa\u00f1as de las autoridades nacionales, salvo las convencionistas, continuaron firmes contra \u201cel rebelde\u201d y quienes lo apoyaran <em>con o sin las armas<\/em>.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen extraordinaria del hombre de Anenecuilco surgi\u00f3 a partir de 1911 y fue por obra principalmente de sus difamadores. La prensa, la caricatura, la opini\u00f3n p\u00fablica y la oficial, los escritos nacionales e incluso extranjeros crearon una leyenda negra, convirtiendo al hombre en \u201cbestia\u201d, \u201cchacal\u201d, \u201cmoderno Atila\u201d y \u201cGengis Kan\u201d, y a sus seguidores en una \u201chorda terrible\u201d. En la c\u00e1mara, \u201cse convoc\u00f3 [\u2026] a la campa\u00f1a de la \u00b4civilizaci\u00f3n contra la barbarie\u00b4. Surgieron los peores denuestos y calumnias [contra] el l\u00edder\u201d. Fue cuando reluci\u00f3 el mayor encono de los conservadores: \u201cEmiliano Zapata es la aparici\u00f3n del subsuelo que quiere borrar todas las luces de la superficie; os convocamos [&#8230;] a la eterna tragedia de Ormuz contra Arim\u00e1n\u201d. Se dijo: \u201ces m\u00e1s que un bandido, un reivindicador; el libertador del esclavo de los campos. Asume las proporciones de un Espartaco; es un s\u00edmbolo, pero [tambi\u00e9n] un peligro social&#8221;.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Se escribi\u00f3 que el caudillo no reconoc\u00eda \u201cotro gobierno que el de sus pistolas\u201d, que \u201cviolaba el derecho sagrado de la propiedad\u201d; que lo apoyaban sujetos con tendencias at\u00e1vicas salvajes; asesinos, violadores feroces, v\u00edctimas del alcoholismo y la ignorancia, gente de raza cruzada e inferior, producto de un determinismo \u00e9tnico y clim\u00e1tico. El periodista H\u00e9ctor Ribot, por ejemplo, reiter\u00f3 en 1913 que Zapata era un s\u00edmbolo y agreg\u00f3: es \u201cun mito, un fantasma, una bandera y un redentor\u201d, aunque \u201cm\u00e1s que un Mes\u00edas [o] un Salvador\u201d, \u201cun personaje legendario con detalles de grandeza terror\u00edfica\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De manera contrastante, ese mismo a\u00f1o, el profesor zapatista morelense Otilio Edmundo Monta\u00f1o absolvi\u00f3 de todo cargo a su jefe porque luchaba \u201cen bien de la patria\u201d y en 1915, su correligionaria, la periodista potosina Dolores Jim\u00e9nez y Muro, en el proemio a una de las reediciones del <em>Plan de Ayala<\/em>, consider\u00f3 que el l\u00edder era el defensor de los desheredados y oprimidos, adem\u00e1s lo coloc\u00f3 a la altura de Hidalgo, Morelos, Guerrero y Ju\u00e1rez.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte de Emiliano, en 1919, el tabasque\u00f1o Antenor Sala en <em>[\u2026]El Sistema Sala y el Plan de Ayala [\u2026]<\/em>, t\u00edtulo que abrevio, se refiri\u00f3 a \u00e9l como \u201cglorioso caudillo\u201d, \u201cs\u00edmbolo de la reforma agraria\u201d, \u201cun hombre de buena fe\u201d, pero quien \u201cno abandon\u00f3 el grito de guerra\u201d. Y el espa\u00f1ol M. Romero Ib\u00e1\u00f1ez, quien epilog\u00f3 la obra, enojado con Zapata porque no admiti\u00f3 al Sistema Sala<strong>,<\/strong> lo reprob\u00f3; para resolver la cuesti\u00f3n de la tierra, el sistema propon\u00eda principalmente: dividir los latifundios, sin perjudicar intereses \u201cleg\u00edtimos\u201d de nadie, y crear la peque\u00f1a propiedad, as\u00ed como colonias agr\u00edcolas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni qu\u00e9 decir de la visi\u00f3n estadunidense, que en los a\u00f1os de la revoluci\u00f3n consider\u00f3 a M\u00e9xico inmerso en el caos por la anarqu\u00eda. Adoptando la leyenda negra, distingui\u00f3 al movimiento zapatista como muestra del bandidaje, terror de los gobernantes y la sociedad. Hubo una interpretaci\u00f3n sugerente y ambigua: la idea del \u201cbuen indio Zapata\u201d, a la vez \u201cpr\u00edncipe de saqueadores\u201d, en la obra <em>The political shame of Mexico<\/em> de Edward I. Bell, que data de 1914. Y un caso tambi\u00e9n llamativo es <em>Benighted Mexico <\/em>de 1916, cuyo autor Randolph W. Smith reconoci\u00f3 que la devoci\u00f3n, la lealtad y la fidelidad con que segu\u00edan los guerrilleros morelenses al caudillo, eran \u201cm\u00e9ritos nunca cuestionados\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que un decenio antes del asesinato, en 1909, Zapata Salazar hab\u00eda sido electo por varios vecinos como \u201cel principal\u201d de la Junta de Defensa de Anenecuilco, Villa de Ayala y Moyotepec. Los problemas que intentaba resolver esta junta \u2013no exclusivos de esos lugares\u2013, llevaron a Emiliano a acaudillar una causa que hered\u00f3 de quienes le anteced\u00edan en el cargo y que eran proteger y hacer v\u00e1lidos los derechos agrarios de los campesinos. El litigio contra las haciendas por recuperar y conservar la propiedad del agua, la tierra, los bosques, pastos, montes y otros recursos vitales, que pertenec\u00edan a pueblos y comunidades de la regi\u00f3n centro sure\u00f1a del pa\u00eds, se remontaba a la \u00e9poca colonial y constituy\u00f3, asimismo, una constante hist\u00f3rica en otras comarcas durante los a\u00f1os del M\u00e9xico independiente y en tiempos de don Porfirio, cuando el problema lleg\u00f3 a su punto culminante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Emiliano inici\u00f3 la lucha contra la dictadura de D\u00edaz con unos cuantos vecinos, en marzo de 1911, sum\u00e1ndose al maderismo; en noviembre de ese a\u00f1o, ya con una multitud de hombres, se opuso al gobierno de Francisco I. Madero porque no resolv\u00eda el problema agrario y enarbol\u00f3 el <em>Plan de Ayala. <\/em>Este y el movimiento zapatista, localistas al inicio, aumentaron en principios y partidarios, propag\u00e1ndose principalmente en los estados de M\u00e9xico, Guerrero, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca y el Distrito Federal. El Ej\u00e9rcito Libertador del Centro y Sur, los pueblos en armas y la gente unida por la causa agrarista prestaron sus fuerzas y apoyos entre 1911 y 1919 contra los enemigos y toda autoridad nacional que no cumpliera con las demandas del zapatismo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Guerra a muerte contra Morelos&#8221; se convirti\u00f3 en una frase continua desde que el general carrancista Pablo Gonz\u00e1lez se hizo cargo de la campa\u00f1a contra los rebeldes en la entidad y los estados vecinos en 1915, en una campa\u00f1a de exterminio que no le pidi\u00f3 nada a la que comand\u00f3 el general huertista Juvencio Robles en el a\u00f1o 1913. De nueva cuenta, se ech\u00f3 mano de la quema de pueblos, la leva, la deportaci\u00f3n, el desarraigo, la reconcentraci\u00f3n de los habitantes, los asesinatos en masa, a los que se aumentaron la destrucci\u00f3n de los campos y el saqueo de las haciendas e ingenios. Se iniciaba el principio del fin.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El zapatismo hab\u00eda pasado antes por etapas muy graves. Pero la presencia de Gonz\u00e1lez y sus tropas empeor\u00f3 la situaci\u00f3n. A pesar de la constancia de Emiliano, de otros jefes locales, de la mayor\u00eda del Ej\u00e9rcito Libertador, de la resistencia y la lealtad de sobrevivientes en pueblos y comunidades, la crisis en el movimiento se agrav\u00f3, adem\u00e1s, por los fusilamientos, las venganzas, el separatismo, la intriga, la traici\u00f3n, la dispersi\u00f3n y la rendici\u00f3n de zapatistas y su afiliaci\u00f3n a tropas enemigas. A todo ello se sumaron las p\u00e9simas condiciones del estado, las malas cosechas, las epidemias, el hambre, la fatiga y la muerte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las fases biogr\u00e1ficas del personaje que permite encontrar el porqu\u00e9 de la celada en su contra, en abril de 1919, fue la oposici\u00f3n al carrancismo iniciada a\u00f1os antes. El punto \u00e1lgido del desaf\u00edo de Zapata a Carranza y su gobierno, el factor determinante para planear su f\u00edn f\u00edsico fue la carta abierta del 17 de marzo del 19, que aqu\u00e9l dirigi\u00f3 \u201cpor primera y \u00faltima vez, no al presidente ni al pol\u00edtico del que desconfiaba, sino al mexicano, al hombre de sentimiento y raz\u00f3n\u201d. Adem\u00e1s de retarlo, le ped\u00eda que dejara el poder. El tono de esta misiva signific\u00f3 para Emiliano echarse la soga al cuello.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Carranza declar\u00f3 que el orden y la vida pac\u00edfica en Morelos depend\u00edan de la ca\u00edda o la extinci\u00f3n del caudillo. En estas circunstancias, los m\u00e1s cercanos al jefe zapatista sugirieron detener la lucha y que este se ocultase. Pero \u00e9l se neg\u00f3 y sigui\u00f3 buscando alianzas contra aqu\u00e9l en el interior y exterior del pa\u00eds, e informes de sus esp\u00edas en Cuautla, donde estaba el cuartel general de Gonz\u00e1lez, a fin de planear un golpe decisivo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue tambi\u00e9n en marzo de 1919 cuando Emiliano supo del resentimiento entre Pablo Gonz\u00e1lez y uno de sus subalternos, el coronel Jes\u00fas Guajardo, quien estaba preso porque en lugar de atacar a unos zapatistas, se hab\u00eda ido a la cantina. Zapata le envi\u00f3 una nota invit\u00e1ndolo a desconocer al gobierno. Pero el papel lleg\u00f3 a manos de Gonz\u00e1lez y a este se le ocurri\u00f3 \u201cun contraplan\u201d que, con la anuencia de Carranza, empez\u00f3 a fines de marzo. Guajardo fue llevado ante Gonz\u00e1lez, quien le ense\u00f1\u00f3 la nota, lo llam\u00f3 traidor y le propuso participar en el enga\u00f1o. Guajardo acept\u00f3. Siguieron cartas entre \u00e9l y Zapata, en las que acordaron su deserci\u00f3n y cambio de facci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Emiliano le dio la orden de amotinarse contra Gonz\u00e1lez y de capturar a Victoriano B\u00e1rcenas, un zapatista guerrerense que se hab\u00eda amnistiado. Luego envi\u00f3 a Feliciano Palacios a la hacienda de Chinameca, al campamento del \u201cnuevo integrante\u201d, para asegurarse de que no hubiera anormalidades; Palacios no las hall\u00f3. Guajardo avanz\u00f3 a Jonatepec, donde hizo un simulacro de batalla, ocup\u00f3 el lugar y aprehendi\u00f3 a B\u00e1rcenas. Zapata se dirigi\u00f3 entonces a la estaci\u00f3n Pastor para encontrarse con \u201csu subordinado\u201d. Despu\u00e9s de abrazarlo y felicitarlo, acept\u00f3 de Guajardo un regalo: el caballo &#8220;As de Oros&#8221;. Era el 9 de abril. Corrieron rumores de una traici\u00f3n, pero el caudillo no lo crey\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l y Guajardo avanzaron hacia Tepalcingo. Tratando de ponerlo a prueba una vez m\u00e1s, lo invit\u00f3 a cenar; pero Guajardo fingi\u00f3 estar enfermo y regres\u00f3 a Chinameca, convenci\u00e9ndolo de encontrarse ah\u00ed m\u00e1s tarde. Al d\u00eda siguiente, se vieron fuera de la hacienda. Ante la comunicaci\u00f3n de que fuerzas enemigas rondaban el lugar, Zapata le encarg\u00f3 la defensa de la zona, mientras organizaba refuerzos. Tras saberse que era una falsa alarma, Guajardo mand\u00f3 a decirle que lo esperaba en el casco, convid\u00e1ndole a comer. Acept\u00f3 y pidi\u00f3 que diez hombres lo acompa\u00f1aran.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al entrar Zapata, primero se escucharon las notas de un instrumento de viento: El clar\u00edn toc\u00f3 tres veces <em>Llamada de honor<\/em> e inmediatamente siguieron las detonaciones que provocaron su muerte. Ese 10 de abril lleg\u00f3 el cad\u00e1ver a Cuautla, Pablo Gonz\u00e1lez envi\u00f3 un telegrama a Venustiano Carranza comunic\u00e1ndole la noticia. Desde luego, se corri\u00f3 la voz de que \u201cMiliano\u201d no era el muerto. En Morelos, la gente clamaba: \u201c\u00a1no, no es \u00e9l!\u201d; otros, desesperados y muy tristes dec\u00edan: \u201cpobrecito, ya se muri\u00f3\u201d. El cuerpo fue identificado, entre otros, por el zapatista Eusebio J\u00e1uregui, quien hab\u00eda recibido la amnist\u00eda del carrancismo, pero fue ejecutado d\u00edas despu\u00e9s. Ante los restos desfilaron fot\u00f3grafos, periodistas y una multitud local que hab\u00eda brindado su fe al defensor de la tierra. Gonz\u00e1lez amenaz\u00f3 a quienes siguieran apoyando a los \u201crebeldes\u201d y Carranza premi\u00f3 a Guajardo ascendi\u00e9ndolo a general, as\u00ed como con 50 000 pesos, de los que este distribuy\u00f3 una parte a sus colaboradores. El parte oficial de la muerte sali\u00f3 en la prensa; no as\u00ed el parte zapatista, dado a conocer por el secretario particular del Cuartel General, el mayor Salvador Reyes Avil\u00e9s en el folleto <em>Cartones zapatistas<\/em>, publicado en 1928.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Zapata muri\u00f3 y no muri\u00f3. La significaci\u00f3n de la vida y la muerte del personaje sorprenden en la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. A la par de la presencia del hombre en el acontecer hist\u00f3rico, est\u00e1 la gradual creaci\u00f3n de ese otro ser suyo, el m\u00edtico legendario. Fue a partir del asesinato, que su figura result\u00f3 positiva en el recuerdo, el lenguaje oral y el escrito, asimismo en el arte y la historiograf\u00eda. Hay que hacer notar que, desde su fallecimiento f\u00edsico, tras la revoluci\u00f3n y hasta el d\u00eda de hoy, se ha manejado al \u201cm\u00e1rtir de Chinameca\u201d como una figura emblem\u00e1tica en discursos, conmemoraciones y homenajes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la legitimaci\u00f3n del Estado mexicano, de acuerdo con Felipe \u00c1vila, los gobiernos posrevolucionarios se apropiaron del 10 de abril como una fecha clave, \u201cagraria\u201d; \u201cel culto c\u00edvico a Zapata comenz\u00f3 a ser utilizado por el gobierno obregonista, y luego por el de Calles, como uno de los pilares de la nueva ideolog\u00eda de la Revoluci\u00f3n que fortalecer\u00eda la identidad nacional surgida [despu\u00e9s] de la lucha armada\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte, se pens\u00f3 por un tiempo que Emiliano era \u201cun santo\u201d y el \u201cprovidencialmente\u201d destinado a acaudillar las luchas campesinas de nuestro pa\u00eds; sus principios y ejemplo de resistencia se retomaron en Chiapas en 1994. A nivel internacional, se le concibi\u00f3 como un l\u00edder \u201cmestizo indolatino\u201d a la altura del niarag\u00fcense Augusto C\u00e9sar Sandino. Y hasta hoy, sigue abanderando movimientos agraristas contra la injusticia y la desigualdad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>L\u00f3pez y Fuentes, Gregorio, <em>Tierra. La revoluci\u00f3n agraria en M\u00e9xico, M<\/em>\u00e9xico, Editorial M\u00e9xico, 1933.<\/li>\r\n<li>Escuchar el corrido \u201cUn recuerdo al general Zapata\u201d. Se encuentra en: <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/9rn4K8I\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/9rn4K8I<\/a><\/li>\r\n<li>Escuchar la obra sinf\u00f3nica de Arturo M\u00e1rquez: \u201cLeyenda de Miliano\u201d, dirigida por Alondra de la Parra. Se encuentra en: <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Lrn4LVP\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/Lrn4LVP<\/a><\/li>\r\n<li>Fernando de Fuentes (dir.),<em> El Compadre Mendoza<\/em>, M\u00e9xico, 1934, en: <a href=\"https:\/\/cutt.ly\/Trn4XAC\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/cutt.ly\/Trn4XAC<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Eugenia Arias G\u00f3mezInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 48. A trav\u00e9s de las siguientes p\u00e1ginas, los lectores hallar\u00e1n el caso hist\u00f3rico de Emiliano Zapata, quien muri\u00f3 v\u00edctima de una traici\u00f3n; c\u00f3mo e incluso por qu\u00e9, antes y despu\u00e9s de ocurrir ese hecho, tuvo una metamorfosis al generarse un ser m\u00edtico y legendario. I Emiliano Zapata Salazar fue asesinado el 10 de abril de 1919 en Chinameca, Morelos. Al otro d\u00eda y hasta mayo, las noticias de los principales peri\u00f3dicos que circulaban en la Ciudad de M\u00e9xico fueron encabezadas con expresiones sugerentes: \u201cEmiliano Zapata fue muerto en combate\u201d, \u201cC\u00f3mo fue la muerte del Atila del Sur\u201d, \u201cLos zapatistas tienen imitadores en Rusia\u201d, \u201cMuri\u00f3 Emiliano Zapata: el zapatismo ha muerto\u201d, \u201cLa muerte de [\u2026] Zapata no es la muerte de la rebeli\u00f3n\u201d, \u201cEmiliano Zapata, ya es tipo de leyenda\u201d. Se publicaron fotograf\u00edas del caudillo, tanto<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2178],"tags":[77,2183,2184,2305],"class_list":{"0":"post-14031","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-48","8":"tag-anenecuilco","9":"tag-atila-del-sur","10":"tag-chinameca","11":"tag-emiliano-zapata"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14031"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22803,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14031\/revisions\/22803"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}