﻿{"id":13919,"date":"2020-05-15T15:42:26","date_gmt":"2020-05-15T20:42:26","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=13919"},"modified":"2025-09-10T22:01:32","modified_gmt":"2025-09-11T04:01:32","slug":"mi-abuelita-intenta-construir-casa-en-coyoacan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/mi-abuelita-intenta-construir-casa-en-coyoacan\/","title":{"rendered":"Mi abuelita intenta construir casa en Coyoac\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La Nieta Justiciera<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 47.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_47_07_Desde_Hoy_Casa_Coyoac%C3%A1n.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Se describen las causas del <span class=\"smallcaps\">TBS <\/span>(trauma burocr\u00e1tico severo) que padece una pobre abuelita, como resultado de casi seis a\u00f1os de malabares absurdos e in\u00fatiles en varias instituciones de la Ciudad de M\u00e9xico, sobre todo en la alcald\u00eda que le corresponde y haciendo ella misma los tr\u00e1mites para construir una casa peque\u00f1a en Coyoac\u00e1n.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/BiC_47102BN.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-13920\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/BiC_47102BN-300x295.jpg\" alt=\"BiC_47102BN\" width=\"300\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/BiC_47102BN-300x295.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/BiC_47102BN.jpg 425w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un lugar de Coyoac\u00e1n, de cuyo nombre prefiero no acordarme, mi abuelita ha querido construir un hogar c\u00f3modo en el que sue\u00f1a pasar el resto de sus d\u00edas. Con los ahorros de toda su vida compr\u00f3 un terreno de 200 metros cuadrados y contrat\u00f3 a un arquitecto para iniciar, ilusionada, su proyecto. El arquitecto dise\u00f1\u00f3 una casa c\u00f3moda y relativamente peque\u00f1a de 160 metros cuadrados sobre dos plantas, conforme a la normatividad vigente en 2014. Ella insisti\u00f3 mucho en dejar mucho espacio para el cultivo de su preciado jard\u00edn y, como es ecologista, para recargar los mantos fre\u00e1ticos. Tambi\u00e9n insisti\u00f3 en el reciclamiento de aguas pluviales y de uso dom\u00e9stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pobre abuela no sospechaba que la construcci\u00f3n de su casa se convertir\u00eda en un verdadero calvario. El arquitecto no fue el problema. Su dolor de cabeza ha sido deambular, durante a\u00f1os, por los laber\u00ednticos pasillos de una burocracia kafkiana, digna de ciencia ficci\u00f3n. Result\u00f3 que los tr\u00e1mites para obtener la licencia de construcci\u00f3n eran complicados e infinitos. Animosa, como es, se lanz\u00f3 a la Ventanilla \u00danica (habr\u00eda que averiguar por qu\u00e9 se llama Ventanilla \u00danica a esas oficinas que no son ventanillas ni son \u00fanicas de la entonces delegaci\u00f3n Coyoac\u00e1n). La lista de requisitos fue tan larga, que ella expres\u00f3 de inmediato: \u201c\u00a1Oiga, yo s\u00f3lo quiero construir una casa de 160 metros cuadrados, no la Torre Mitikah!\u201d. Ante el rostro impenetrable del funcionario que la atendi\u00f3, dio media vuelta y lanz\u00f3 un profundo suspiro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resignada, inici\u00f3 el tr\u00e1mite de cada uno de los requisitos en las distintas dependencias del gobierno capitalino: que si el alineamiento y n\u00famero oficial (en la delegaci\u00f3n Coyoac\u00e1n), que si el certificado \u00fanico de zonificaci\u00f3n de uso de suelo (en S<span class=\"smallcaps\">eduvi<\/span>), que si la factibilidad (en S<span class=\"smallcaps\">acmex<\/span>), que si esto en la Tesorer\u00eda y que si lo otro en qui\u00e9n sabe d\u00f3nde. La tarea era tit\u00e1nica para la pobre abuela, quien tuvo que aprender el lenguaje de la tramitolog\u00eda de cada dependencia, as\u00ed como a hacerse de paciencia para soportar los tiempos de cada instituci\u00f3n. Para aguantar, inici\u00f3 clases de yoga y meditaci\u00f3n profunda. Ello le ayudaba a respirar para mitigar el enojo que le provocaba ir a cada oficina para enfrentar respuestas incompletas, el famoso \u201ctodav\u00eda no sale su documento\u201d o el \u201cvenga dentro de un mes porque se cruzan las vacaciones\u201d, o simplemente para soportar las largas esperas para ser atendida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de mucho batallar, la valiente abuela ya casi cubr\u00eda todos los requisitos cuando se present\u00f3 el cambio de delegado en Coyoac\u00e1n. Sal\u00eda un mal afamado personaje e iniciaba funciones su compadre. La abuelita no entend\u00eda por qu\u00e9 ese cambio romp\u00eda la continuidad del funcionamiento de toda la delegaci\u00f3n. En particular, por qu\u00e9 eso entorpecer\u00eda su tr\u00e1mite. En fin&#8230; A esperar a que el nuevo delegado se instalara y formase sus equipos, ratificara personal, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, se arm\u00f3 de valor para contraatacar la burocracia kafkiana con los br\u00edos que le dio el receso. Otra vez se acerc\u00f3 a la Ventanilla \u00danica. Casi se va de espaldas cuando se dio cuenta de que la lista de requisitos hab\u00eda cambiado. No s\u00f3lo eso, la vigencia de los documentos previos hab\u00eda caducado. La pobre contuvo el desesperado grito de \u201c\u00a1Nooooo eeeess pooosiiibleeee!\u201d. Se trag\u00f3 el llanto con un mantra aprendido en las clases de meditaci\u00f3n, que ven\u00eda como anillo al dedo para la ocasi\u00f3n. Cabizbaja y triste pens\u00f3: \u201cNunca podr\u00e9 construir mi adorable casita.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vecina piadosa le aconsej\u00f3 contratar a un gestor para que ella ya no se desgastara con tanto tr\u00e1mite, para que ya no hiciera corajes que iban a da\u00f1arle la bilis y porque, ultimadamente, ella ya no estaba para esos trotes. Le pas\u00f3 el tel\u00e9fono de un especialista en tramitolog\u00eda de alto grado de complejidad, experto en lenguajes burocr\u00e1ticos y, sobre todo, en simplificaci\u00f3n administrativa (cuotas facilitadoras). La abuela estaba indignada. No comprend\u00eda c\u00f3mo do\u00f1a Chonita, tan cat\u00f3lica ella, le hab\u00eda sugerido violar sus sagrados principios de honestidad para prestarse a la pura y vil transa. Se acord\u00f3 de la frase que hab\u00eda escuchado de modo recurrente en ambientes que, por supuesto, no eran los suyos: \u201cel que no transa, no avanza\u201d. \u201c\u00a1Virgen sant\u00edsima, api\u00e1date de m\u00ed!\u201d, exclam\u00f3 para sus adentros. La abuela no pudo con semejante carga moral, y econ\u00f3mica, hay que decirlo, porque a los costos de la construcci\u00f3n y de los propios tr\u00e1mites, se agregaban ahora los pagos al gestor y las \u201cd\u00e1divas\u201d, como \u00e9l las llamaba. Se tom\u00f3 un largo tiempo de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el mes de enero de 2018, por fin la abuela se anim\u00f3 a rebasar los principios con los que hab\u00eda sido educada y se entrevist\u00f3 con varios gestores, quienes le promet\u00edan las perlas de la virgen. Todos coincid\u00edan en que el tr\u00e1mite m\u00e1s complicado y costoso ser\u00eda la aprobaci\u00f3n del sistema alternativo de aguas pluviales por parte de S<span class=\"smallcaps\">acmex<\/span>. Las d\u00e1divas para obtener los diversos tr\u00e1mites ten\u00edan montos diversos. Un gestor se atrevi\u00f3 a ofrecerle comenzar la construcci\u00f3n en una semana sin ser amonestada por los inspectores a cambio de 250 000 pesos. La abue puso ojos de plato y respondi\u00f3: \u201cO le pago a usted o construyo mi casa, \u00bfde d\u00f3nde cree que yo voy a sacar ese dinero?\u201d Ante tanta corrupci\u00f3n y opacidad en los procesos para obtener los documentos, mi abuelita decidi\u00f3 rehacer el periplo de la visita de las m\u00faltiples dependencias de gobierno ella misma para ir juntando los documentos. S\u00f3lo solicit\u00f3 a un gestor relativamente honesto el tr\u00e1mite de Sistema Alternativo, porque ah\u00ed s\u00ed, ni Dios Padre pod\u00eda ayudarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En eso estaba cuando de nuevo lleg\u00f3 el periodo electoral de 2018. No sospechaba que la delegaci\u00f3n Coyoac\u00e1n, ahora alcald\u00eda, y el S<span class=\"smallcaps\">acmex<\/span> suspender\u00edan durante varios meses los tr\u00e1mites, debido a la transici\u00f3n de equipos de trabajo. Tuvo que esperar hasta febrero de 2019 para sacar ficha en la alcald\u00eda de Coyoac\u00e1n para presentar los documentos requeridos para la manifestaci\u00f3n de construcci\u00f3n tipo B de su a\u00f1orada casa. Ella ten\u00eda la esperanza de que, ahora s\u00ed, pudiera conseguir la manifestaci\u00f3n porque durante meses de campa\u00f1a estuvo escuchando que el combate a la corrupci\u00f3n ser\u00eda la bandera principal del gobierno entrante, lo cual incluir\u00eda a la Ciudad de M\u00e9xico, y de pasada, cre\u00eda, a la nueva alcald\u00eda elegida en 2018. Ten\u00eda fe, y a lo mejor todav\u00eda la tiene, en que las declaraciones p\u00fablicas del alcalde en las que se deslinda de las corruptelas de sus predecesores sean verdaderas y que el hombre sea honesto. A lo mejor su pasado deportivo le gener\u00f3 alguna disciplina y buena moral. Adem\u00e1s, le dio mucha confianza ver los letreros pegados en las paredes de las oficinas, en los que se anuncia una estricta vigilancia contra la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre febrero y julio del 2019, mi abue estuvo visitando insistentemente las oficinas de la Ventanilla \u00danica de la alcald\u00eda para que le revisaran sus documentos y la orientaran en cuanto a los nuevos requisitos para solicitar la manifestaci\u00f3n de construcci\u00f3n. La experiencia acumulada la dot\u00f3 de gran paciencia para soportar de nuevo las largas esperas para ser atendida. Cuando, por fin, obtuvo una cita para la revisi\u00f3n \u201cdefinitiva\u201d de la documentaci\u00f3n, la funcionaria no se present\u00f3 en la oficina. Despu\u00e9s de dos horas de espera, la abuelita, algo enojada, reclam\u00f3. Le explicaron que esa funcionaria era responsable de varias tareas, muchas de las cuales deb\u00eda hacerlas fuera de esas oficinas. Pero que no se preocupara, que la esperase porque ya estaba en camino. La abuelita pidi\u00f3 que otro empleado le revisara la documentaci\u00f3n. Le respondieron que s\u00f3lo esa funcionaria estaba autorizada para hacerlo. La abuela se qued\u00f3 pensativa y se pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 asignan la importante tarea de revisar los requisitos para solicitar las manifestaciones de construcci\u00f3n a una persona a quien tambi\u00e9n env\u00edan fuera de la oficina?\u201d Para entonces, ya no trataba de responder la pregunta absurda, porque ya se hab\u00eda acostumbrado a que esa alcald\u00eda, antes delegaci\u00f3n, as\u00ed funcionaba y era muy probable que las otras alcald\u00edas de la ciudad tambi\u00e9n tuvieran su buena dosis de irracionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La funcionaria lleg\u00f3 por fin. A pesar de todo, la abuela la trat\u00f3 con pinzas porque sabe ya que es contraproducente quejarse. La mujer revis\u00f3 los documentos con aire de superioridad. Empez\u00f3 a decir que faltaban. La abuela se entristeci\u00f3, angusti\u00f3&#8230; Le dict\u00f3 una nueva lista tan r\u00e1pido que ella se vio obligada a usar abreviaturas y signos diversos. Luego lleg\u00f3 el sablazo final: exist\u00eda un nuevo requisito que se llama solicitud de publicitaci\u00f3n. Consiste en colocar una lona en el predio para dar a conocer a los vecinos las especificaciones de la obra. Hab\u00eda que tomar fotograf\u00edas de la lona y un peri\u00f3dico local, en las que se viera con claridad la fecha, durante quince d\u00edas naturales. \u201cPero eso no me lo hab\u00edan pedido en estas \u00faltimas revisiones que he tenido; tampoco aparece en la lista de documentos a entregar en la solicitud actual\u201d, explic\u00f3 la abuela. \u201cPues s\u00ed, pero ya lo pedimos. \u00a1Ah!, y tambi\u00e9n la constancia de inexistencia de drenaje\u201d, respondi\u00f3 la funcionaria implacablemente. Ante la cara de sorpresa de la abuela y previniendo una explosi\u00f3n emocional de su parte, la funcionaria le pidi\u00f3 que tomase fotos de una gu\u00eda para realizar el tr\u00e1mite de publicitaci\u00f3n. Luego sac\u00f3 cuentas en su calendario y le dio cita para un mes m\u00e1s tarde porque se atravesaba el periodo vacacional. Cita con ella, la \u00fanica persona en la oficina autorizada para asegurarse del cumplimiento de los requisitos, el lunes 29 de julio a las 10:00 a. m.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La abue sali\u00f3 de ah\u00ed con sentimientos encontrados: m\u00e1s trabajo y tr\u00e1mites, pero confiada en que en el contexto de la 4T se le har\u00eda justicia y construir\u00eda, por fin, su casa. Esta vez prepar\u00f3 todos los requisitos con ayuda del arquitecto y de su valiosa colaboradora, una arquitecta muy capaz. Tom\u00f3 las fotos cada d\u00eda, redact\u00f3 el oficio de solicitud de constancia de publicitaci\u00f3n, cuya redacci\u00f3n resultaba tortuosa e incomprensible, pero hab\u00eda que seguir el modelo de la foto. En fin, con gran ilusi\u00f3n lleg\u00f3 a la cita del 29 de julio poco antes de las 10:00 a. m., acompa\u00f1ada de la arquitecta y una asesora en tramitolog\u00eda. Entre las tres cargaban los planos, los paquetes de fotocopias, los valios\u00edsimos originales de constancias obtenidas con sangre, sudor y l\u00e1grimas durante meses y a\u00f1os. Nuevamente, la espera fue larga. Por ah\u00ed de las 11:00 la abuela pregunt\u00f3 si la funcionaria llegar\u00eda. No le dieron certeza de nada. Por ah\u00ed de las 12:00 pidi\u00f3 hablar con un superior. El coordinador del \u00e1rea accede a atenderla hacia las 13:00 horas. La abuela hizo esfuerzos tit\u00e1nicos para no mostrar su desesperaci\u00f3n y trat\u00f3 de explicar su caso al coordinador, quien la interrumpi\u00f3 de inmediato, explicando que la funcionaria en cuesti\u00f3n no lleg\u00f3 porque estaba en el hospital. Enseguida le dirigi\u00f3 un reproche por ser tan insensible y no comprender que los funcionarios son seres humanos susceptibles a enfermedades e imprevistos accidentes. La abuela, desconcertada, alcanz\u00f3 a responder: \u201cBueno, es que como lleg\u00f3 dos horas tarde la \u00faltima vez, pens\u00e9 que no vendr\u00eda&#8230; \u00bfEntonces ahora qu\u00e9 procede? Nos cost\u00f3 mucho trabajo juntar todos los requisitos y quisi\u00e9ramos saber que ahora s\u00ed est\u00e1n bien. Le pido, por favor, que nos asigne a otra persona.\u201d El coordinador pidi\u00f3 que llamaran a alguien a que le revisase los documentos y pregunt\u00f3 si ya ten\u00eda la constancia de publicitaci\u00f3n. La abuela respondi\u00f3 que sigui\u00f3 todos los pasos de la publicitaci\u00f3n, pero que nadie le dijo que hab\u00eda que solicitar una constancia. \u201cPues sin ella no se puede ingresar la solicitud de manifestaci\u00f3n. Entregue lo que trae para la publicitaci\u00f3n en Ventanilla \u00danica, le dar\u00e1n respuesta en dos semanas o en un mes.\u201d La abuela previsora le pregunt\u00f3 con ingenuidad qu\u00e9 hab\u00eda que hacer una vez que obtuviera su constancia. Entonces no sospechaba que el tr\u00e1mite de publicitaci\u00f3n era largo y laborioso y, tal vez, irrealizable para los mortales. Con qui\u00e9n ped\u00eda cita si la persona encargada de revisar la documentaci\u00f3n estaba enferma o de plano no estuviera. El coordinador se exasper\u00f3 y en un largo discurso cantinflesco argument\u00f3 finalmente que \u201chay que tener fe\u201d. La abuela es religiosa pero no entendi\u00f3 d\u00f3nde entraba la fe y Dios en todo esto. \u00bfTendr\u00eda que esperar a que la manifestaci\u00f3n le cayera del cielo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 25 de septiembre de 2019, dos meses despu\u00e9s de haber ingresado la solicitud de publicitaci\u00f3n, mi abuelita llam\u00f3 por tel\u00e9fono a las oficinas de la Ventanilla \u00danica para pedir informes sobre la respuesta. Se llev\u00f3 una gran sorpresa cuando la secretaria le dijo que s\u00ed, pero que ten\u00eda \u201cprevenci\u00f3n\u201d. \u201c\u00bfQu\u00e9 es eso?\u201d, pregunt\u00f3 la abuelita at\u00f3nita. La respuesta fue parca: \u201cVenga a los m\u00f3dulos para que le digan de qu\u00e9 se trata.\u201d Mi abue colg\u00f3 el tel\u00e9fono con la mano temblorosa, pues no sab\u00eda si \u201cprevenci\u00f3n\u201d significaba que siguiera a la siguiente etapa, o retrocediese diez casillas, como en el juego de serpientes y escaleras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando lleg\u00f3 a las oficinas de la Ventanilla \u00danica, vio ya no estaba la funcionaria que supuestamente \u201catend\u00eda\u201d el m\u00f3dulo de recepci\u00f3n de documentos, que estaba casi siempre vac\u00edo. En su lugar hab\u00eda otra se\u00f1orita, quien le dio informaci\u00f3n con amabilidad. Era evidente que hab\u00edan cambiado las cosas en esas oficinas, porque la atenci\u00f3n fue de mejor calidad y de hecho se le pidi\u00f3 llenar un cuestionario para evaluar a la funcionaria. La traducci\u00f3n al castellano chilango abuelil del oficio de respuesta a su solicitud de publicitaci\u00f3n fue: \u201cPara darle la constancia de publicitaci\u00f3n vecinal y poder seguir con el tr\u00e1mite de manifestaci\u00f3n de obra, requiere entregar, en menos de cinco d\u00edas h\u00e1biles, los siguientes documentos.\u201d La abuelita suspir\u00f3 profundo y grit\u00f3 para sus adentros, con gran preocupaci\u00f3n: \u201c\u00bfQu\u00e9ee? \u00bfM\u00e1aaas documentos? \u00a1Nooooo! \u00bfy a entregar en cinco d\u00edas?\u201d Y como si todo fuera muy f\u00e1cil, la funcionaria ley\u00f3: \u201cPlanos del proyecto arquitect\u00f3nico, memoria descriptiva, planos del proyecto estructural, planos se\u00f1alando la protecci\u00f3n a colindancias, todo firmado por el <span class=\"smallcaps\">DRO<\/span>, arquitecto y dem\u00e1s involucrados.\u201d Todo acompa\u00f1ado de un oficio dirigido al director de Desarrollo Urbano de la alcald\u00eda de Coyoac\u00e1n y redactado en el lenguaje propio de aquella oficina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mi abuelita la invadi\u00f3 un p\u00e1nico terrible provocado por su <span class=\"smallcaps\">tbs<\/span> (trauma burocr\u00e1tico severo, para el cual no hay remedios caseros). Como que sospechaba que su arquitecto tendr\u00eda todo eso; pero se pregunt\u00f3 \u201c\u00bfY si faltaba alg\u00fan plano o documento?, \u00bfy si faltaba la firma del DRO en alguno de ellos?, \u00bfy si no era posible encontrar al DRO en tan poco tiempo?\u201d Estaba a punto de darle el patat\u00fas, cuando pens\u00f3 en llamar de inmediato a su arquitecto para tranquilizarse. La eficient\u00edsima ayudante del arquitecto le proporcion\u00f3 todo lo necesario para entregar todo en los cinco d\u00edas h\u00e1biles con que contaba, aunque se sinti\u00f3 intranquila porque todo se quedar\u00eda en las oficinas de Desarrollo Urbano y habr\u00eda que imprimir planos, memorias y recabar las firmas de nuevo para el tr\u00e1mite de la manifestaci\u00f3n. Nadie comprend\u00eda para qu\u00e9 requer\u00eda la misma oficina tanto documento y planos repetidos. Son esos absurdos de la burocracia que responden a una l\u00f3gica misteriosa que s\u00f3lo se acata sin saber bien por qu\u00e9 razones. La abuela respondi\u00f3 en forma realista: \u201c\u00a1Ay!, m\u2019hijita, ya veremos cuando lleguemos a ese paso. Con la lentitud de la alcald\u00eda y todas las trabas que ponen, a lo mejor me muero primero.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En eso est\u00e1 mi pobre abue en el momento de publicaci\u00f3n de este relato: esperando que le den la constancia de publicitaci\u00f3n para poder seguir con el proceso que se ha empecinado en concluir. Desde que inici\u00f3 incisivamente sus intentos en febrero de 2019 hasta inicios de noviembre del mismo a\u00f1o, sigue sin poder ingresar la solicitud de manifestaci\u00f3n de obra. Teme que el a\u00f1o acabe sin poderlo lograr. Reza todos los d\u00edas por si acaso el coordinador de la alcald\u00eda tiene raz\u00f3n y s\u00f3lo Dios le conceder\u00e1 la manifestaci\u00f3n para construir su casa antes de \u201ccolgar los tenis\u201d, como ella dice.<\/p>\n<h3><strong style=\"font-size: 1rem;\">PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\n<ul>\n<li>Nieta Justiciera, \u201cTr\u00e1mites absurdos: mi abuelita intenta construir casa en Coyoac\u00e1n\u201d, <em>Bolet\u00edn Amigos de Coyoac\u00e1n GO20<\/em>, septiembre de 2019.<\/li>\n<li>Nieta Justiciera, \u201cLa abuelita contraataca en la Ventanilla \u00danica\u201d, <em>Bolet\u00edn Amigos de Coyoac\u00e1n GO20<\/em>, octubre de 2019.<\/li>\n<li>Nieta Justiciera., \u201cMi abuelita sufre trauma burocr\u00e1tico severo (<span class=\"smallcaps\">tbs<\/span>)\u201d, <em>Bolet\u00edn Amigos de Coyoac\u00e1n GO20<\/em>, noviembre de 2019.<\/li>\n<li>Ugalde, Vicente, \u201cDel papel a la banqueta: testimonio del funcionamiento de la regulaci\u00f3n urbano-ambiental\u201d en Alicia Azuela (coord.), <em>La ciudad y sus reglas: sobre la huella del derecho en el orden urbano<\/em>, M\u00e9xico, <span class=\"smallcaps\">unam<\/span>&#8211;<span class=\"smallcaps\">iss<\/span>, 2016.<\/li>\n<li>Dami\u00e1n Szifron (dir.), <em>Relatos salvajes<\/em>, Argentina, 2014.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Nieta Justiciera Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 47. Se describen las causas del TBS (trauma burocr\u00e1tico severo) que padece una pobre abuelita, como resultado de casi seis a\u00f1os de malabares absurdos e in\u00fatiles en varias instituciones de la Ciudad de M\u00e9xico, sobre todo en la alcald\u00eda que le corresponde y haciendo ella misma los tr\u00e1mites para construir una casa peque\u00f1a en Coyoac\u00e1n. En un lugar de Coyoac\u00e1n, de cuyo nombre prefiero no acordarme, mi abuelita ha querido construir un hogar c\u00f3modo en el que sue\u00f1a pasar el resto de sus d\u00edas. Con los ahorros de toda su vida compr\u00f3 un terreno de 200 metros cuadrados y contrat\u00f3 a un arquitecto para iniciar, ilusionada, su proyecto. El arquitecto dise\u00f1\u00f3 una casa c\u00f3moda y relativamente peque\u00f1a de 160 metros cuadrados sobre dos plantas, conforme a la normatividad vigente en 2014. Ella insisti\u00f3 mucho en dejar mucho espacio<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2155,1156],"tags":[2168,2169],"class_list":{"0":"post-13919","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-47","7":"category-desde-hoy-2","8":"tag-coyoacan","9":"tag-trauma-burocratico-severo"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13919"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13919\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22821,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13919\/revisions\/22821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}