﻿{"id":137,"date":"2010-03-18T08:52:03","date_gmt":"2010-03-18T14:52:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistabicentenario.com.mx\/?p=137"},"modified":"2021-05-03T13:43:11","modified_gmt":"2021-05-03T18:43:11","slug":"la-moda-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-moda-femenina\/","title":{"rendered":"La moda femenina"},"content":{"rendered":"<p>En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 3.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">En el siglo XIX<\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/InterioresBicentenario-3_Page_38.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-5047 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/InterioresBicentenario-3_Page_38.jpg\" alt=\"InterioresBicentenario 3_Page_38\" width=\"943\" height=\"1276\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l atuendo de la mujer ha variado radicalmente en los \u00fatimos dos siglos, influido por los cambios en la est\u00e9tica y la sensualidad femeninas. El gusto por la moda francesa, que dominaba en el mundo hispano desde la \u00e9poca de los Borbones se extendi\u00f3 hasta principios del siglo XX. Sin embargo, hubo modificaciones. As\u00ed, en el <em>Calendario de las se\u00f1oritas megicanas para el a\u00f1o de 1838 dispuesto por<\/em> <em>Mariano Galv\u00e1\u00a0<\/em>(tambi\u00e9n los de los a\u00f1os 1839, 1840, y 1843) se aprecian ya variaciones. Se ha dejado la rigidez del estilo barroco, con sus bordados en hilos de oro y plata, los encajes, las alhajas profusas y las pelucas empolvadas, de modo que ver en las calles una mujer as\u00ed arreglada deb\u00eda parecer anticuado. Se juzgaba muy elegante ataviarse seg\u00fan la moda neocl\u00e1sica, con vestidos m\u00e1s sencillos de muselina, seda y tafet\u00e1n, sin olvidar el terciopelo, y con ornamentos m\u00e1s sencillos: joyas discretas, el cabello recogido sobre la cabeza y la nuca, los sombreros de paja italiana o de arroz, de gasa lisa o cresp\u00f3n, bajos, con ala peque\u00f1a y velo.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">En el siglo XX<\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/InterioresBicentenario-3_Page_38-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5046 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/InterioresBicentenario-3_Page_38-2.jpg\" alt=\"InterioresBicentenario 3_Page_38 (2)\" width=\"943\" height=\"1276\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>P<\/strong>ara la d\u00e9cada de 1920, el giro en la moda femenina era ya muy marcado, acorde con los cambios que se daban en la vida de la mujer occidental. Su incorporaci\u00f3n a la econom\u00eda como obreras, secretarias y profesionistas, y la obtenci\u00f3n del voto en algunos pa\u00edses fueron s\u00f3lo algunos de ellos. El transporte r\u00e1pido y el diferente sentido del tiempo en las ciudades exigieron que su ropa se simplificara. La revista <em>Elegancias<\/em>(1923-1925) muestra como se adoptaron entonces t\u00fanicas rectil\u00edneas de talles largos y sueltas hasta la cadera, faldas arriba del tobillo o a media pierna y mangas cortas, al tiempo que el cors\u00e9 entr\u00f3 en desuso. Se redujo la cantidad de tela empleada en los sombreros y \u00e9stos se convirtieron en cascos que ce\u00f1\u00edan la cabeza. Se cortaron las cabelleras largas y eso, junto con la moda, provoc\u00f3 el esc\u00e1ndalo de los sectores tradicionales de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dise\u00f1os de Hollywood sustituyeron a los de Par\u00eds a trav\u00e9s del cine y la moda se hizo masiva al facilitarse su confecci\u00f3n y abaratarse el costo. El ideal femenino era la mujer joven, deportista, que bailaba y disfrutaba de una vida m\u00e1s secular.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a title=\"\u00a1Anda suscr\u00edbete!\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario.<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En revista\u00a0BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 3. En el siglo XIX El atuendo de la mujer ha variado radicalmente en los \u00fatimos dos siglos, influido por los cambios en la est\u00e9tica y la sensualidad femeninas. El gusto por la moda francesa, que dominaba en el mundo hispano desde la \u00e9poca de los Borbones se extendi\u00f3 hasta principios del siglo XX. Sin embargo, hubo modificaciones. As\u00ed, en el Calendario de las se\u00f1oritas megicanas para el a\u00f1o de 1838 dispuesto por Mariano Galv\u00e1\u00a0(tambi\u00e9n los de los a\u00f1os 1839, 1840, y 1843) se aprecian ya variaciones. Se ha dejado la rigidez del estilo barroco, con sus bordados en hilos de oro y plata, los encajes, las alhajas profusas y las pelucas empolvadas, de modo que ver en las calles una mujer as\u00ed arreglada deb\u00eda parecer anticuado. 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