﻿{"id":13361,"date":"2020-01-22T15:36:25","date_gmt":"2020-01-22T21:36:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=13361"},"modified":"2025-09-11T00:32:55","modified_gmt":"2025-09-11T06:32:55","slug":"orden-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/orden-presidencial\/","title":{"rendered":"Orden presidencial"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Kenji Hern\u00e1ndez<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, <\/strong><\/em><strong>n\u00fam. 46.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_46_Cuento_Orden_presidencial.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi nombre es Hern\u00e1n Colos y trabaj\u00e9 35 a\u00f1os para el servicio secreto de mi pa\u00eds. S\u00f3lo que, en mi pa\u00eds, lo secreto es bien sabido por todos y lo que deber\u00eda ser sabido por todos es un secreto. Inici\u00e9 mi carrera en las Fuerzas Militares de Choque y Control de Situaciones que surgi\u00f3 a ra\u00edz de las fuertes luchas del gobierno contra el pueblo. No se crean, ese gobierno y ese pueblo eran uno mismo hace apenas cinco generaciones, cuando, juntos, formaron una gran fuerza que se enfrent\u00f3 con las armas al antiguo gobierno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de siempre, no se crean, nada es nuevo bajo el sol. Hace 40 a\u00f1os, a falta de servicio secreto (cuando yo a\u00fan era un ni\u00f1o preocupado por el hambre y no por llegar a tiempo a pasar lista al batall\u00f3n de infanter\u00eda), el gobierno mand\u00f3 al ej\u00e9rcito a reprimir a la resistencia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los soldados estamos entrenados para cumplir \u00f3rdenes, aunque en ello se nos vaya la vida y si la orden dice \u201celiminar\u201d debemos eliminar, si dice \u201cproteger\u201d debemos proteger. Aquella vez, el pelot\u00f3n ten\u00eda \u00f3rdenes de convocar a la muerte para solucionar el problema de los que se opon\u00edan a la celebraci\u00f3n de las olimpiadas. Se pasaron de la raya. Hubo muchos muertos, muchos desaparecidos y mucho miedo en las calles. Debido a las cr\u00edticas y la culpa, el gobierno decidi\u00f3 crear el servicio secreto para tener una mano invisible y bien adiestrada en los asuntos de seguridad nacional.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando me di de alta en el servicio, me advirtieron que el trabajo era duro y el horario era de 26 horas al d\u00eda. \u00bfC\u00f3mo, si el d\u00eda s\u00f3lo tiene 24?, pregunt\u00e9, pero los reclutadores me respondieron que yo les pertenec\u00eda por 26. Antes del primer mes ya hab\u00eda escuchado los silbidos de las balas volando encima de mi cabeza y hab\u00eda descargado junto a mis compa\u00f1eros dos rondas de municiones, al menos, sobre un grupo guerrillero que nos atacaba en la sierra de Guerrero tras una campa\u00f1a de reforestaci\u00f3n. Antes del primer a\u00f1o, ya hab\u00eda estado en una misi\u00f3n de eliminaci\u00f3n de narcotraficantes en el tri\u00e1ngulo dorado. No detonamos ni una granada, pero el rancho qued\u00f3 tan destrozado por las balas que parec\u00eda uno de esos quesos con hoyos que un rat\u00f3n se come en las caricaturas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por ahora, s\u00f3lo me enfocar\u00e9 en un suceso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00e1 por los ochenta, antes de salirme del cuerpo de choque, antes de haber aceptado la comandancia del batall\u00f3n, recibimos una orden que implicaba dejar la franquicia y volver al servicio de inmediato. En la universidad del pa\u00eds, los trabajadores hab\u00edan colgado las banderas rojinegras e imped\u00edan el paso de los estudiantes y acad\u00e9micos. El gobierno trat\u00f3 de negociar, pero, seg\u00fan los medios de comunicaci\u00f3n, los huelguistas hac\u00edan demandas que rayaban en la excentricidad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n se extendi\u00f3 por meses y se perdieron muchas clases y recursos del Estado. El gobierno no quiso utilizar a la polic\u00eda para terminar con la huelga, as\u00ed que nosotros tuvimos que lidiar con ese problema.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda que lleg\u00f3 la orden, yo acababa de firmar la hoja de salida y caminaba hacia la puerta de las instalaciones donde nos report\u00e1bamos todos los d\u00edas a las 5:00 a.m., 13:00 p.m. y 22:00 p.m. Si cruzabas la pluma del estacionamiento, eras libre y estabas franco por las siguientes horas; pero, si antes de llegar ah\u00ed un jefe te ordenaba algo o llegaba una orden del gobierno que deb\u00eda ser cumplida en el acto, te olvidabas de la franquicia y te regresabas a trabajar, aunque tuvieras encima el cansancio de 48 horas seguidas de guardia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00a1C\u00f3rrele Colos!, dicen que el culero del presidente anda de antojo\u2013 me dijo un compa\u00f1ero descalzo que se ech\u00f3 a correr desde el vestidor apenas se enter\u00f3.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces corr\u00ed, cada zancada me acercaba a la libertad y me alejaba del desgaste y mal sabor de boca de cumplir \u00f3rdenes de arriba. Adem\u00e1s, esa tarde era la fiesta de mi pueblo y mis padres esperaban con fervor mi raya para pagar el mole, los tamales, las tortillas y los guajolotes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Voltear y ver a mis compa\u00f1eros de turno correr hacia la pluma como yo, me llenaba de aliento y me hac\u00eda sentir como en los entrenamientos, cuando dirig\u00eda al escuadr\u00f3n en los cantos que hac\u00edamos durante los recorridos de m\u00e1s de 10 kil\u00f3metros. Sin embargo, al final, cruzamos s\u00f3lo siete, a los dem\u00e1s los regresaron los del puesto de vigilancia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfA d\u00f3nde perros?\u2013 les dijeron mientras les apuntaban con armas largas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que logramos salir, seguimos corriendo hasta la entrada del metro. Era bien sabido que, bajo orden presidencial, los polic\u00edas militares pod\u00edan acuartelar a cualquier miembro del escuadr\u00f3n que anduviera en la calle. Pero, esa vez, me salv\u00e9.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a casa, mi esposa me dijo que me hab\u00edan llamado de la base y le dijeron que si no me regresaba me diera por arrestado quince d\u00edas (si cont\u00e1bamos los laborales, el arresto se extend\u00eda a un mes), y eso a m\u00ed me daba muy mala espina.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Salimos de casa y nos fuimos a la central de autobuses, ah\u00ed, desde un tel\u00e9fono p\u00fablico, le marqu\u00e9 al que era mi comandante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u2013No la chingues Colos, el presidente quiere que le demos en la madre a esos cabrones de la universidad, \u00a1nos dio carta negra! Regr\u00e9sate, te conviene, esos culeros no m\u00e1s de vernos se van a orinar (risas).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Yo no me regreso comandante, mi pap\u00e1 me espera y me voy a mi pueblo porque es la fiesta grande, adem\u00e1s no quiero tener nada que ver con esta chingadera que huele a podrido. Mejor, hazme un paro, si te preguntan diles que me trag\u00f3 la tierra.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Te van a arrestar, no seas g\u00fcey; te conviene. T\u00fa sabes que carta negra es \u201ctodo se vale\u201d, \u201cnadie vio\u201d; nosotros, por lo mientras, llevamos todos los veh\u00edculos y camiones. Nos los vamos a chingar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u2013Pues ya de paso \u201cchinguen a su madre\u201d (risas).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ah que mi sargento Colos, que prefiere ir con su familia que chingarse a la universidad. Sale mano, sal\u00fadame a tu pap\u00e1 y a tus carnales, si me chispo les caigo a cenar.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00d3rale, nos vemos pasado ma\u00f1ana, comandante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Colgu\u00e9 el tel\u00e9fono y no pens\u00e9 m\u00e1s en el asunto. Llegu\u00e9 a mi pueblo y mir\u00e9 la feria, las luces, los elotes con mayonesa, los puestos de bu\u00f1uelos, los coheteros acomodando el castillo y el torito, el juego de las canicas, la loter\u00eda, el puesto de caf\u00e9 y pan, el empedrado de las calles, la iglesia con flores, los vecinos llevando su nixtamal, la casa de mis pap\u00e1s, mis hermanos, los ojos de mi mam\u00e1 que sonre\u00edan de verme y la lumbre del fog\u00f3n que ya me esperaba con un jarro de caf\u00e9 de olla, una tortilla reci\u00e9n hecha y un plato de frijoles.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La fiesta, los grupos de m\u00fasica, la tamalada, los invitados, los manchones de mole, las monta\u00f1as de platos sucios, las risas, los itacates, el torito y los ciempi\u00e9s, las campanadas de la iglesia, los rezos de agradecimiento, los abrazos, las despedidas, el autob\u00fas, la terminal, el metro, mi casa y la vuelta a la ciudad.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando me present\u00e9 a trabajar ya hab\u00eda una boleta de arresto con mi nombre esper\u00e1ndome, pero la sorpresa vino despu\u00e9s. En pleno estacionamiento estaban mis compa\u00f1eros acuartelados, presumiendo sus veh\u00edculos llenos de objetos de gran valor: computadoras, anaqueles, cafeteras, libros, libreros, sillones, pizarrones, una treintena de bolsas negras grandes amarradas con cinta adhesiva gris (de las que ignoro el contenido), e incluso, un cabr\u00f3n que se re\u00eda como si hubiera hecho una gracia, mostraba una caja fuerte que a\u00fan no hab\u00eda podido abrir.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ya ves, Colos, de esto te perdiste y ahora te quedar\u00e1s castigado un mes mientras nosotros nos vamos a disfrutar del esfuerzo y las recompensas de nuestro trabajo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso pas\u00f3 hace 33 a\u00f1os. Entonces, tuve que cumplir mi arresto y en mi familia no hubo una computadora sino hasta el fin de siglo que pude pagarla.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora estoy jubilado y para pasar el d\u00eda me hice radioescucha del programa de pol\u00edtica e historia. Hoy se habl\u00f3 de la entrada del ej\u00e9rcito a la universidad, que un par de d\u00e9cadas despu\u00e9s se nombr\u00f3 \u201cEl gran saco\u201d. El locutor entonces hizo una llamada en vivo con uno de los responsables y yo reconoc\u00ed la voz de mi teniente y comandante de las Fuerzas Militares de Choque y Control de Situaciones al otro lado de la l\u00ednea. \u00c9l recordaba con pena la entrada del servicio secreto a las instalaciones de la universidad, y cuando el locutor le pregunt\u00f3 por la desaparici\u00f3n de 32 personas entre las que hab\u00eda trabajadores, profesores y estudiantes, el teniente hizo un silencio, suspir\u00f3 y dijo:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Cumplimos una orden presidencial, que no se les olvide.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kenji Hern\u00e1ndez Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 46. Mi nombre es Hern\u00e1n Colos y trabaj\u00e9 35 a\u00f1os para el servicio secreto de mi pa\u00eds. S\u00f3lo que, en mi pa\u00eds, lo secreto es bien sabido por todos y lo que deber\u00eda ser sabido por todos es un secreto. Inici\u00e9 mi carrera en las Fuerzas Militares de Choque y Control de Situaciones que surgi\u00f3 a ra\u00edz de las fuertes luchas del gobierno contra el pueblo. No se crean, ese gobierno y ese pueblo eran uno mismo hace apenas cinco generaciones, cuando, juntos, formaron una gran fuerza que se enfrent\u00f3 con las armas al antiguo gobierno. La historia de siempre, no se crean, nada es nuevo bajo el sol. 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