﻿{"id":13343,"date":"2020-01-21T16:45:06","date_gmt":"2020-01-21T22:45:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=13343"},"modified":"2025-09-11T00:12:47","modified_gmt":"2025-09-11T06:12:47","slug":"las-aventuras-y-desventuras-de-un-guerrillero-antonio-rojas-y-los-galeanos-de-jalisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-aventuras-y-desventuras-de-un-guerrillero-antonio-rojas-y-los-galeanos-de-jalisco\/","title":{"rendered":"Las aventuras y desventuras de un guerrillero. Antonio Rojas y los Galeanos de Jalisco"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Iv\u00e1n Segura Mu\u00f1oz<br \/>Universidad de Guadalajara<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 46.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_46_05_Antonio_Rojas.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008080;\">Adem\u00e1s del ej\u00e9rcito permanente y las milicias, durante la guerra de Reforma y el segundo imperio operaron distintas fuerzas irregulares al servicio de liberales y conservadores. La vida del guerrillero Antonio Rojas ilustra la formaci\u00f3n de estas fuerzas, sus t\u00e1cticas y modo de operar, as\u00ed como sus calores e ideales.<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\">\r\n<figure id=\"attachment_13396\" aria-describedby=\"caption-attachment-13396\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/156.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13396\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/156.jpg\" alt=\"156\" width=\"600\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/156.jpg 600w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/156-300x221.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-13396\" class=\"wp-caption-text\">Guerrilleros mexicanos, dibujo a l\u00e1piz, ca. 1848. Colecci\u00f3n particular.<\/figcaption><\/figure>\r\n<\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l combate mediante guerrillas fue una t\u00e1ctica bastante socorrida en el M\u00e9xico del siglo XIX. Si bien era criticada por ser opuesta al enfrentamiento honorable que imperaba en la doctrina militar de aquellos a\u00f1os, pod\u00eda llegar a ser bien manejada por ej\u00e9rcitos compuestos por hombres con muy poca o nula disciplina militar, pues no se requer\u00eda atacar frontalmente al enemigo en campo abierto o realizar complicadas maniobras. Al contrario, el principal objetivo de la guerrilla versaba en el hostigamiento a las tropas enemigas de forma irregular y sorpresiva, atac\u00e1ndolas desde puntos en los cuales una fuerza menor pod\u00eda ocultarse para despu\u00e9s escapar a caballo impunemente.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la intervenci\u00f3n francesa, las guerrillas desempe\u00f1aron un papel importante en el lado juarista pues, tras la toma de Puebla y de la ciudad de M\u00e9xico, en 1863, estas continuar\u00edan con la lucha hasta 1867, momento en el que se retom\u00f3 el enfrentamiento directo en el sitio de Quer\u00e9taro.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los guerrilleros de mayor relevancia en el occidente del pa\u00eds, especialmente en el estado de Jalisco, fue Antonio Rojas, cuyo legado se caracteriz\u00f3 tanto por sus acciones a favor del bando liberal como por la pol\u00e9mica que caus\u00f3 su modo de combatir, que implic\u00f3 una serie de agravios a la poblaci\u00f3n civil y la ejecuci\u00f3n de enemigos sin juicio alguno.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de Rojas llama la atenci\u00f3n por su activa participaci\u00f3n en dos de los conflictos m\u00e1s relevantes del siglo XIX: la guerra de Reforma y la intervenci\u00f3n francesa, los cuales engloban la denominada Gran D\u00e9cada Nacional (1857-1867). En ambos casos, sus tropas tuvieron un papel protag\u00f3nico en la zona occidental del pa\u00eds al fungir como una fuerza ligera encargada del hostigamiento al enemigo. No obstante, su habilidad en el combate le permiti\u00f3 desempe\u00f1ar un papel de mayor importancia en las campa\u00f1as mediante enfrentamientos directos, lo que a la larga le vali\u00f3 varios ascensos en el escalaf\u00f3n militar. Su experiencia ejemplifica la importancia de las guerrillas en los conflictos armados de la centuria y su influencia en la instituci\u00f3n militar mexicana.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">Guerrillero liberal<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Rojas naci\u00f3 en Tepatitl\u00e1n, Jalisco, en el rancho del Buey, en 1818. Se conoce poco de sus primeros a\u00f1os de vida, salvo que, tras el estallido de la guerra de Reforma, se convirti\u00f3 en bandolero aprovechando el caos de la guerra que poco a poco se extend\u00eda hacia Jalisco. Tampoco est\u00e1 claro el motivo que oblig\u00f3 a Rojas a ingresar en el conflicto armado, pero al llegar las noticias de lo sucedido en Tacubaya, dirigi\u00f3 una carta al gobernador de Jalisco, Pedro Ogaz\u00f3n, con el fin de ofrecer sus servicios para organizar una fuerza armada que apoyara al gobierno liberal. Sin embargo, la respuesta del gobernador no fue lo que Rojas esperaba (probablemente tem\u00eda por su pasado como bandolero), pero ello no fue motivo para continuar con su idea de levantarse en armas y, al poco tiempo, ya se encontraba al mando de un numeroso grupo de hombres.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre sus primeras acciones como parte de la causa liberal, Rojas efectu\u00f3 diversas correr\u00edas por las poblaciones civiles, imponiendo pr\u00e9stamos forzosos y confiscando lo necesario para la manutenci\u00f3n de su grupo. Si bien estas acciones hicieron de \u00e9l un bandido a ojos de los jaliscienses, lo cierto fue que la intensidad de la guerra hizo que el bando liberal aceptara sus servicios como l\u00edder de una fuerza ligera que sirviera de apoyo a las operaciones militares del ej\u00e9rcito principal en la regi\u00f3n. As\u00ed, durante sus servicios a la causa, Rojas se mantuvo al mando de distintas agrupaciones que variaron en composici\u00f3n y n\u00famero. No obstante, la unidad que siempre comand\u00f3 fue el llamado regimiento Galeana, cuyo nombre dar\u00eda el caracter\u00edstico mote de Galeanos a sus soldados.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los Galeanos eran una fuerza ligera dirigida a hostigar y emboscar al enemigo, ello no impidi\u00f3 que se le asignaran tareas m\u00e1s importantes que requer\u00edan un enfrentamiento directo con el enemigo. As\u00ed pues, durante la guerra de Reforma, el regimiento Galeana recibi\u00f3 la orden de auxiliar a las fuerzas del general Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Ortega en la toma de Zacatecas, y a su paso rumbo al norte derrot\u00f3 a m\u00faltiples fuerzas conservadoras y tom\u00f3 algunas ciudades, entre ellas, Aguascalientes. Tambi\u00e9n apoy\u00f3 al general Ram\u00f3n Corona en contra del caudillo Manuel Lozada, conocido como el Tigre de \u00c1lica, y aunque no logr\u00f3 derrotarlo de forma definitiva, s\u00ed consigui\u00f3 mantenerlo a raya.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra de Reforma concluy\u00f3 en 1860, tras la batalla de Calpulalpan, pero el ambiente b\u00e9lico se mantuvo gracias a la persistencia de las fuerzas al mando de F\u00e9lix Zuloaga y de Leonardo M\u00e1rquez. En Jalisco, la situaci\u00f3n distaba de ser pac\u00edfica, pues entre 1860 y 1862 permanecieron vigentes focos de resistencia conservadora, principalmente en el cant\u00f3n de Tepic con Lozada y en la sierra de Mascota con Remigio Tovar. Antes de que los franceses llegaran a Jalisco, los Galeanos dividieron su tiempo entre realizar persecuciones de los remanentes conservadores en el estado y acuartelarse en Guadalajara, lo cual gener\u00f3 muchos problemas con la poblaci\u00f3n local, como veremos m\u00e1s delante.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La llegada del ej\u00e9rcito franc\u00e9s en 1864 signific\u00f3 un cambio en la situaci\u00f3n de las fuerzas liberales, pues se vieron obligadas a dejar la ciudad y retirarse hacia el sur. Durante ese a\u00f1o, las fuerzas que originalmente hab\u00edan estado a cargo del general Jos\u00e9 Mar\u00eda Arteaga se dividieron: las que quedaron a su mando se internaron en Michoac\u00e1n pasando a formar parte del ej\u00e9rcito del Centro, mientras las que se mantuvieron en Jalisco se reorganizaron con el nombre de Brigadas Unidas, las cuales terminaron bajo la direcci\u00f3n de Rojas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1864 y 1865 la situaci\u00f3n de los liberales se hab\u00eda tornado bastante dif\u00edcil. El empuje franc\u00e9s oblig\u00f3 al gobierno de Ju\u00e1rez y sus ej\u00e9rcitos a moverse hacia la frontera norte, al tiempo que en el resto del pa\u00eds se crearon focos de resistencia en varios estados. En Jalisco, las Brigadas Unidas tuvieron problemas para continuar con la lucha, lo que llev\u00f3 a Rojas a ejecutar una pol\u00edtica m\u00e1s radical para fomentar el apoyo de la poblaci\u00f3n a la resistencia liberal mediante el plan de \u201cZacate Grullo\u201d. Entre los postulados m\u00e1s llamativos de este plan se establec\u00eda que las poblaciones que no apoyaran la resistencia contra la intervenci\u00f3n y el imperio ser\u00edan arrasadas y sus habitantes pasados por las armas o reclutados de forma forzosa.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan relat\u00f3 tiempo despu\u00e9s Ireneo Paz durante una charla con Rojas, esas medidas eran el reflejo de la exasperaci\u00f3n que sent\u00eda el guerrillero por la moderada o nula participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil respecto al conflicto, el cual a su juicio pon\u00eda en juego la independencia nacional, siendo responsabilidad de todos los mexicanos, fuesen soldados o no, el combatir a los franceses. As\u00ed, en Zapotl\u00e1n \u2013hoy Ciudad Guzm\u00e1n\u2013, se aplic\u00f3 la nueva pol\u00edtica de las Brigadas Unidas y decretaron pr\u00e9stamos forzosos acompa\u00f1ados de ejecuciones de las personas consideradas contrarias a la causa liberal.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de asaltar Zapotl\u00e1n, Rojas lider\u00f3 un ataque a la ciudad de Colima. A su llegada, las Brigadas Unidas encontraron la poblaci\u00f3n casi sin tropas, pues la guarnici\u00f3n principal hab\u00eda salido poco antes con rumbo al puerto de Manzanillo. Pese a ello, la nula planificaci\u00f3n del ataque y la falta de coordinaci\u00f3n entre las tropas derivaron en una hu\u00edda desastrosa, dando por terminada su existencia. Sin embargo, este descalabro no detuvo a Rojas, quien continu\u00f3 la resistencia por su cuenta, aunque tuvo que volver a sus m\u00e9todos de guerrilla, evitando la confrontaci\u00f3n en campo abierto con el enemigo. Poco tiempo despu\u00e9s, Alfred Berthelin, quien era el jefe de la gendarmer\u00eda imperial de Guadalajara, atac\u00f3 a Rojas por sorpresa en la hacienda de Potrerillos, donde descansaba su regimiento. El ataque los tom\u00f3 completamente desprevenidos con sus caballos incluso desensillados, y aunque se parapetaron en la hacienda, donde trataron de resistir, el enfrentamiento se sald\u00f3 con la muerte de Antonio Rojas y la disoluci\u00f3n completa de los Galeanos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la mayor\u00eda de los autores dan por hecho que Rojas muri\u00f3 a causa de los disparos de los atacantes, Ireneo Paz, en sus Leyendas hist\u00f3ricas, da otra versi\u00f3n en la que responsabiliza a uno de los propios Galeanos llamado Diego Barrientos, por la muerte del guerrillero, pues aprovechando el caos del combate, le dispar\u00f3 por la espalda. Barrientos se hab\u00eda infiltrado en el regimiento Galeana porque tiempo atr\u00e1s hab\u00eda jurado vengarse de Rojas, ya que al parecer su hermana fue violada y su hermano asesinado por culpa de este.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\"><strong>El azote de Jalisco <\/strong><\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo de batalla, Rojas obtuvo gran fama debido a su ferocidad y numerosas victorias sobre sus enemigos, lo cual le otorg\u00f3 gran importancia dentro del ej\u00e9rcito liberal. Sin embargo, entre la poblaci\u00f3n, m\u00e1s que reconocido fue temido e incluso odiado, pues adem\u00e1s de su ferocidad, ten\u00edan que soportar la imposici\u00f3n de pr\u00e9stamos forzosos y del reclutamiento por leva para incorporar soldados a sus filas, por lo cual el regimiento Galeana fue tan temido en Jalisco y los estados circunvecinos. Y si se encontraban con una localidad que ayudara a sus enemigos, sufr\u00edan destinos m\u00e1s duros, como el saqueo y los incendios. Como en Mascota, Jalisco, donde en 1860 los Galeanos arrasaron con la poblaci\u00f3n en represalia por el apoyo que brindaban al general conservador Remigio Tovar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acciones de los Galeanos tuvieron repercusiones internacionales. Cuando resguardaba Tepic, Rojas consigui\u00f3 que el c\u00f3nsul ingl\u00e9s J. F. Allosopp le entregara una aportaci\u00f3n de 13 500 pesos como pr\u00e9stamo forzoso, tras amenazarlo de muerte, lo que despu\u00e9s traer\u00eda consecuencias diplom\u00e1ticas con Reino Unido. De igual modo, durante sus correr\u00edas ejecut\u00f3 a un ciudadano franc\u00e9s radicado en M\u00e9xico, lo que deriv\u00f3 en las exigencias del gobierno franc\u00e9s de que se le sancionara. Fue tal la importancia del caso que, al inicio de la intervenci\u00f3n francesa, el gobierno de Napole\u00f3n iii exigi\u00f3 el castigo que a\u00fan no se le impon\u00eda.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n destaca el asesinato del general conservador Jos\u00e9 Mar\u00eda Blancarte, as\u00ed como m\u00faltiples agravios a los habitantes por parte de las tropas, lo que orill\u00f3 al propio ayuntamiento de Guadalajara a emitir una queja acerca del comportamiento del regimiento Galeana. Pese a ello, la influencia que este ten\u00eda era tal que no pod\u00eda hacerse mucho al respecto. Como ejemplo, tenemos el caso de Ireneo Paz quien, tras denunciar los atropellos cometidos por las fuerzas de Rojas en su peri\u00f3dico Sancho Panza, fue puesto por ello bajo arresto domiciliario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008080;\">\u00bfH\u00e9roe o bandido?<\/span><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura de Antonio Rojas sigue siendo tema de discusi\u00f3n, pues presenta elementos que lo convierten tanto en un h\u00e9roe del liberalismo como en un bandido sanguinario. El mismo Paz alude a estos dos polos al mencionar que fue un hombre que luch\u00f3 por las instituciones republicanas, derramando mucha sangre en el proceso. Aunque sus aportes fueron notorios en su momento, los cr\u00edmenes cometidos durante sus correr\u00edas pesaron m\u00e1s en la memoria de aquellos historiadores y escritores que lo conocieron y relataron sus acciones, describi\u00e9ndolo m\u00e1s como un bandolero que como un guerrillero.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El inter\u00e9s por la figura de Rojas caus\u00f3 que sus restos tuvieran un fin inesperado. Tras su muerte, los hombres de Berthelin tomaron su cabeza como trofeo de guerra. Despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n francesa el macabro bot\u00edn pas\u00f3 a manos de coleccionistas privados \u2013en este punto fue marcado con un texto en franc\u00e9s que alud\u00eda a su procedencia\u2013 hasta que, a inicios del siglo XX, qued\u00f3 bajo responsabilidad del Instituto Smithsoniano en la ciudad de Washington, D. C.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Rojas fue un hombre com\u00fan cuyo car\u00e1cter, intereses individuales y circunstancias lo llevaron a forjarse la reputaci\u00f3n de aguerrido guerrillero que actuaba bas\u00e1ndose en el fin, m\u00e1s que en los medios. A pesar de su importante actuaci\u00f3n en los conflictos que marcaron gran parte del siglo XIX mexicano, termin\u00f3 por convertirse en un personaje vilipendiado por muchos de sus contempor\u00e1neos por su modo de proceder. Personajes como Rojas fueron comunes en los conflictos que tuvo M\u00e9xico en el siglo XIX y XX; aunque rechazados en el discurso oficial, se les tuvo como un mal necesario pues sus habilidades fueron de suma importancia para llevar a cabo la guerra de guerrillas que tan buenos resultados arroj\u00f3 para M\u00e9xico en momentos dif\u00edciles de su historia.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<ul class=\"wp-block-list\">\r\n<li>Beiza Pati\u00f1o, Jos\u00e9, \u201c<em>Antonio Rojas: bandido, guerrillero y patriota<\/em>\u201d, en <a href=\"http:\/\/www.bsgeej.org.mx\/images\/pdf\/ingresojbp.pdf\">http:\/\/www.bsgeej.org.mx\/images\/pdf\/ingresojbp.pdf<\/a><\/li>\r\n<li>Monroy Casillas, Ilihutsy, \u201c<em>Un radical en el Occidente de M\u00e9xico. El aparente secuestro de dos diplom\u00e1ticos por Antonio Rojas, 1859-1861<\/em>\u201d, <em>Revista del Seminario de Historia Mexicana: Exclusi\u00f3n y Violencia en M\u00e9xico siglos XVIII al XX<\/em>, 2009, pp. 9-24.<\/li>\r\n<li>Olveda, Jaime, \u201c<em>Reclutamiento militar y bandolerismo<\/em>\u201d en Clever Alfonso Ch\u00e1vez Mar\u00edn (coord.), <em>Estudios Militares Mexicanos III<\/em>, M\u00e9xico, Universidad del Valle de Atemajac, 2007.<\/li>\r\n<li>MacLaren Walsh, Jane, y David R. Hunt, \u201cThe Fourth Skull: A Tale of Authenticity and Fraud\u201d, <em>The Appendix<\/em>, 2013, en <a href=\"http:\/\/theappendix.net\/issues\/2013\/4\/the-fourth-skull-atale-of-authenticity-and-fraud\">http:\/\/theappendix.net\/issues\/2013\/4\/the-fourth-skull-atale-of-authenticity-and-fraud<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n Segura Mu\u00f1ozUniversidad de Guadalajara Revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 46. 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