﻿{"id":1330,"date":"2012-01-13T19:39:13","date_gmt":"2012-01-14T01:39:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1330"},"modified":"2021-05-04T14:50:06","modified_gmt":"2021-05-04T19:50:06","slug":"la-toma-de-durango-una-mirada-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-toma-de-durango-una-mirada-femenina\/","title":{"rendered":"La toma de Durango: una mirada femenina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Esperanza Rangel y L\u00f3pez Negrete<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 14.<\/span><\/h3>\n<blockquote><p><a style=\"color: #0f3647;\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/almacen-la-francia-maritima-14.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205 alignright\" style=\"margin-top: 0.857143rem; margin-right: 1.71429rem; margin-bottom: 0.857143rem;\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/almacen-la-francia-maritima-14.jpg\" alt=\"almacen-la-francia-maritima-14\" width=\"240\" height=\"213\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del golpe militar de Victoriano Huerta y el asesinato del presidente Francisco I. Madero, en febrero de 1913, la insurrecci\u00f3n contra el nuevo gobierno cundi\u00f3 en gran parte del pa\u00eds. En Durango se propag\u00f3 la agitaci\u00f3n social que prevalec\u00eda en algunas A?reas rurales, igual que como hab\u00eda ocurrido en 1911 durante la revoluci\u00f3n maderista, cuando cay\u00f3 el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mismos caudillos de aquel entonces volvieron a tomar las armas contra el gobierno huertista, como Calixto Contreras y Severino Ceniceros, defensores de los pueblos que luchaban por sus tierras en Cuencam\u00f3; Orestes Pereyra y sus hijos, en la Comarca Lagunera, as\u00ed como los hermanos Arrieta y los Pazuengo, procedentes de la regi\u00f3n serrana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos contingentes que se formaron en las diferentes zonas de operaciones para lanzarse nuevamente a la lucha, hicieron un primer intento por tomar la capital del estado en abril de 1913, pero fueron rechazados por la guarnici\u00f3n del ej\u00e9rcito federal, auxiliada por fuerzas irregulares y por voluntarios de la Defensa Social, cuerpo militar que se hab\u00eda formado a instancias de conocidos hacendados y empresarios residentes en la capital, con el fin de defender sus hogares del ataque de los rebeldes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En espera del segundo asalto de los revolucionarios, la ciudad fue fortificada y a los voluntarios de la Defensa Social se les envi\u00f3 como guardias civiles para patrullar las calles y ocupar los fortines levantados en puntos estrat\u00e9gicos, en algunos edificios comerciales y en las torres de las iglesias con el fin de responder al ataque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los distintos grupos revolucionarios, cuyos jefes acordaron unificarse bajo el mando del general Tom\u00e1s Urbina, iniciaron el asalto la noche del 17 de junio de 1913. Al d\u00eda siguiente la ciudad cay\u00f3 en su poder. La guarnici\u00f3n federal evacu\u00f3 la plaza y antes del anochecer el pueblo se desbord\u00f3 cometiendo todo tipo de desmanes en casas particulares abandonadas por sus moradores y en los principales comercios, los cuales despu\u00e9s de haber sido saqueados, fueron incendiados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta victoria, que tuvo un gran significado para la revoluci\u00f3n constitucionalista por ser la primera capital que Victoriano Huerta perd\u00eda para siempre, ser\u00eda registrada en la historia como uno de los episodios m\u00e1s violentos y devastadores que sufri\u00f3 una ciudad durante la lucha armada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la toma de Durango escribieron diferentes testigos presenciales que dieron cuenta de aquellos acontecimientos: Algunos revolucionarios que participaron en el ataque explicaron la violencia como una cadena de represalias justificadas por el pueblo que se sent\u00eda legitimado para ello ante &#8220;los malos tratos&#8221; y &#8220;tir\u00e1nicos abusos&#8221; de los ricos que contribuyeron a mano armada para sostener al &#8220;gobierno usurpador&#8221;. Asimismo, narraron aquel suceso otros civiles, que presenciaron los desmanes y los calificaron como la manifestaci\u00f3n de un ajuste de cuentas por los agravios cometidos por &#8220;la clase alta&#8221; que decidi\u00f3 armarse formando la Defensa Social. Un brigadier del ej\u00e9rcito federal que particip\u00f3 en el encuentro dio su versi\u00f3n de los hechos en un detallado Memor\u00e1ndum que envi\u00f3 al secretario de Guerra, denunciando los des\u00f3rdenes y elogiando la patri\u00f3tica ayuda de los voluntarios; y el c\u00f3nsul de Estados Unidos inform\u00f3 a su gobierno los pormenores del ataque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio in\u00e9dito que presentamos a continuaci\u00f3n es una versi\u00f3n m\u00e1s de los hechos. Es el relato de una mujer perteneciente a una conocida familia duranguense, atenta a los acontecimientos de su tiempo e interesada en dejar memoria de lo que presenci\u00f3 y vivi\u00f3 durante aquellos d\u00edas de terror.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperanza Rangel y L\u00f3pez Negrete fue hija del hacendado Luis Rangel Salda\u00f1a y de Refugio L\u00f3pez Negrete Gurza. Naci\u00f3 el 20 de septiembre de 1877 y vivi\u00f3 sus primeros a\u00f1os en la hacienda durangue\u00f1a Juana Guerra hasta 1900, cuando a la muerte de don Luis, su viuda vendi\u00f3 la finca y se traslad\u00f3 a la capital del estado con sus ocho hijos, cinco hombres y tres mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperanza escribi\u00f3 sus impresiones de los a\u00f1os m\u00e1s dif\u00edciles de la Revoluci\u00f3n en Durango y conserv\u00f3 el manuscrito hasta el d\u00eda de su muerte, acaecida en 1956. El documento, titulado &#8220;Datos curiosos&#8221;, fue rescatado por la se\u00f1ora Concepci\u00f3n Rangel Pescador, su sobrina nieta, y contiene la narraci\u00f3n de c\u00f3mo vivieron los duranguenses esos a\u00f1os de la lucha armada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente fragmento se refiere a los d\u00edas en que la ciudad fue tomada a sangre y fuego por los revolucionarios.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong><span style=\"color: #000000;\">Graziella Altamirano Cozzi<\/span><br \/>\n<\/strong><\/em><strong style=\"font-size: 1rem;\"><em><span style=\"color: #000000;\">Instituto Mora<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l 11 de marzo de 1913 fue cortada la comunicaci\u00f3n entre Durango y Torre\u00f3n, y no se reanud\u00f3 hasta el 7 de octubre, despu\u00e9s de haber ca\u00eddo ambas plazas en poder de los maderistas. En todo este tiempo, solo se pudo hacer llegar un tren con mercanc\u00eda. El primer ataque a esta plaza empez\u00f3 el 23 de abril, siendo derrotado el enemigo y rechazado por completo el viernes 25, terminando el combate a las 10 de la ma\u00f1ana. A esa hora entraron a la poblaci\u00f3n parte de las fuerzas (irregulares) de Chech\u00e9 Campos, que ven\u00edan a reforzar la guarnici\u00f3n de esta plaza y el resto de las fuerzas, entraron el domingo 27 a las 11 de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era jefe de las armas en esta plaza D. Antonio Escudero, general de triste memoria para todos los durangue\u00f1os, como tambi\u00e9n el gobernador Jes\u00fas Perea, que de acuerdo con el general Escudero, entreg\u00f3, seg\u00fan la creencia general, la plaza de Durango&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2206\" aria-describedby=\"caption-attachment-2206\" style=\"width: 332px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/esperanza-rangel-en-medio-de-sus-hermanas-lupe-y-rita-14.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2206\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/esperanza-rangel-en-medio-de-sus-hermanas-lupe-y-rita-14.jpg\" alt=\"Esperanza Rangel en medio de sus hermanas Lupe y Rita\" width=\"332\" height=\"461\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2206\" class=\"wp-caption-text\">Esperanza Rangel en medio de sus hermanas Lupe y Rita<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se organiz\u00f3 un cuerpo de Defensa Social compuesto por todos los se\u00f1ores y j\u00f3venes de la sociedad, siendo el presidente de este cuerpo D. Julio Bracho, y el jefe militar, primero Morelos Zaragoza y despu\u00e9s Vega Roca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los miembros de este cuerpo dieron sus servicios como verdaderos soldados, yendo a los fortines y dando servicio de patrullas, rondas, etc., El tiroteo del \u00faltimo ataque empez\u00f3 a las once horas y veinte minutos de la noche del martes 17 de junio, pero como se introdujeron revoltosos a la plaza desde antes, los gritos y balazos eran adentro de la poblaci\u00f3n, aumentando el horror de las familias la circunstancia de estar solas en sus casas, pues todos los se\u00f1ores estaban en los fortines, o dando servicios que los jefes les seAi??alaban. En los combates del primer ataque murieron tres de la Defensa Social&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo ataque huyeron la mayor parte con los federales, muriendo a manos de los revoltosos Emilio Bracho&#8230; y otros desconocidos, otros de los de la Defensa se refugiaron en sus casas o en algunas casas pobres, en los templos, en el Arzobispado, en el Seminario y en las casas de los sacerdotes&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Arzobispado se refugiaron muchas familias y voluntarios. El se\u00f1or arzobispo don Francisco Mendoza y Herrera dio orden de que a todo el que quisiera entrar se le abriera la puerta, pues todos eran sus hijos, y all\u00ed entraron voluntarios, algunos de ellos con la insignia de la Defensa Social que era una banda tricolor con el \u00c1guila Nacional prendida en el brazo izquierdo; y armados con sus rifles y cartucheras, que fueron enterrados en el huerto del arzobispado; unas y otras las ocultaron en la noria y en las caballerizas. Inmediatamente el se\u00f1or arzobispo, acompa\u00f1ado del padre Ram\u00edrez, fueron al cerro de los Remedios, primera posici\u00f3n tomada por los revoltosos y a (la hacienda de) Tapias donde se hallaban los otros jefes a pedir que se respetara la vida de los voluntarios y el honor de las familias, prometiendo que las respetar\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el d\u00eda hubo balaceras y bombazos por las calles, y en la noche sigui\u00f3 peor, aumentando el horror de la situaci\u00f3n la carencia absoluta de luz, pues no se v\u00eda m\u00e1s que la que produc\u00edan los incendios. A la hora del rosario asaltaron un grupo de revoltosos borrachos el arzobispado descargando sus rifles sobre la puerta y al mismo tiempo otros tiraban por la azotea a las puertas de la capilla llena de voluntarios, se\u00f1oras y ni\u00f1os, repiti\u00e9ndose eso por dos noches. Fueron incendiadas las tiendas de El Castillo, El Pescador, La Corbeta, La Baja California, La Suiza, la <em>Durango Clothing Company<\/em>, La Francia Mar\u00edtima, El Centenario con los portales de la Cruz Roja y la casa del convento de las carmelitas que fueron a refugiarse al templo de San Agust\u00edn, llevando al Sant\u00edsimo Sacramento la madre superiora. El resto de las casas de comercio y casi todas las casas particulares fueron m\u00e1s o menos saqueadas, abri\u00e9ndolas los revoltosos con balazos que pegaban en las chapas de los zaguanes, uno de esos tiros mat\u00f3 al padre Mart\u00ednez, al pasar por el zagu\u00e1n de una casa contigua al seminario, y comunicada con \u00e9ste por un agujero, comunicaci\u00f3n que se puso casi en todas las casas con los vecinos para auxiliarse mutuamente los vecinos en caso de apuro. El padre Mart\u00ednez vivi\u00f3 algunas horas y muri\u00f3 en el seminario con todos los auxilios espirituales, siendo sepultado en el huerto del mismo seminario. Entre las casas de comercio incendiadas hab\u00eda casas habitaci\u00f3n y hoteles a los que se comunic\u00f3 el fuego destruy\u00e9ndolos totalmente como el Caf\u00e9 de la Uni\u00f3n, o nom\u00e1s una parte, como la casa de Pepa L. de L\u00f3pez, donde hab\u00eda un hotel, y que se incendi\u00f3 nada m\u00e1s una parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la falta de luz, faltaba tambi\u00e9n el agua en las llaves y como hab\u00eda aglomeraci\u00f3n de gente en algunas casas y no se pod\u00eda salir a la calle, pronto se dej\u00f3 sentir la carest\u00eda de lo m\u00e1s necesario, pasando casi todas las familias el d\u00eda de la toma, sin comer ni cenar. Al d\u00eda siguiente y con muchos trabajos empez\u00f3 a conseguirse algo en el arzobispado. Seg\u00fan algunas personas que tuvieron la curiosidad de contarlo, hab\u00eda cerca de trescientas personas, estando entre ellos, la familia Curbelo&#8230;, la de Manuel Urquidi, la de don Rafael Bracho&#8230;, la del ingeniero don Manuel Rangel&#8230; la de don Antonio Rangel, Ignacio Rangel y hermanas, \u00c1ngel del Palacio&#8230;, la se\u00f1ora Angelita Flores (viuda del que fuera gobernador de Durango) fue disfrazada de monja carmelita a arreglar asuntos con su se\u00f1ora, qued\u00e1ndose despu\u00e9s all\u00ed de inc\u00f3gnita sin salir de la sala para nada&#8230; Estaban las familias m\u00e1s conocidas&#8230; y muchos miembros de la Defensa Social, algunos desconocidos y otros que no me acuerdo&#8230; Entre los de la Defensa que huyeron con los federales cogieron los revoltosos algunos prisioneros que estuvieron a punto de ser fusilados&#8230; algunos para librarse de las persecuciones se disfrazaron de maderistas y andaban con los dem\u00e1s revoltosos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DespuAi??s del golpe militar de Victoriano Huerta y el asesinato del presidente Francisco I. 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