﻿{"id":1321,"date":"2011-12-07T10:17:16","date_gmt":"2011-12-07T16:17:16","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1321"},"modified":"2021-05-04T14:50:44","modified_gmt":"2021-05-04T19:50:44","slug":"el-nacional-monte-de-piedad-una-institucion-colonial-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-nacional-monte-de-piedad-una-institucion-colonial-2\/","title":{"rendered":"El Nacional Monte de Piedad \u00bfuna instituci&oacute;n colonial?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Esperanza Cabrera Siles<\/strong><\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 14.<\/span><\/h3>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>El Monte de Piedad no me lo toquen,<br \/>\nporque es el banco de los pobres.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00bfFrancisco Villa, 1910<em>?<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_2213\" aria-describedby=\"caption-attachment-2213\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/casa-matriz-del-monte-de-piedad-en-1945-al-cumplir-195-anos-14.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2213 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/casa-matriz-del-monte-de-piedad-en-1945-al-cumplir-195-anos-14.jpg\" alt=\"Casa Matriz del Monte de Piedad en 1945 al cumplir 195 aAi??os\" width=\"400\" height=\"271\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2213\" class=\"wp-caption-text\">Casa Matriz del Monte de Piedad en 1945 al cumplir 195 a\u00f1os<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>s muy com\u00fan escuchar acerca del Monte de Piedad como de un sitio al que se puede acudir para obtener dinero dejando en prenda alg\u00fan objeto. Es tambi\u00e9n muy com\u00fan que la gente acuda a \u00e9l con la esperanza de salir de apuros econ\u00f3micos. All\u00ed se empe\u00f1an joyas, libros, muebles, obras de arte y adem\u00e1s se ofrecen aquellas piezas que ya no se rescataron y pueden ser adquiridas por quienes se interesen en ellas. Sin embargo, muy poco se sabe de c\u00f3mo surgi\u00f3 el Nacional Monte de Piedad, instituci\u00f3n que tiene una historia de muchos a\u00f1os. A continuaci\u00f3n veremos algunos de los rasgos m\u00e1s representativos de su historia, una historia que se remonta a la Europa renacentista y en Espa\u00f1a adquiere una fisonom\u00eda propia que es la que se heredar\u00e1 a la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Para empezar<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Europa, los capitales estaban en la Edad Media en manos de jud\u00edos, que practicaban la usura y acostumbraban a cobrar intereses cercanos al 100%, pr\u00e1ctica que incomodaba a quienes acud\u00edan a ellos, pues no s\u00f3lo deb\u00edan el pr\u00e9stamo sino que se ve\u00edan obligados a pagar los alt\u00edsimos intereses impuestos por los usureros. Para el siglo XV, la situaci\u00f3n pesaba demasiado y orill\u00f3 a buscar una soluci\u00f3n. As\u00ed, el primer Monte de Misericordia de que se tiene conocimiento se fund\u00f3 en Perugia en 1462 (la voz <em>Monte <\/em>equival\u00eda en italiano a <em>banco<\/em>). El ensayo tuvo gran \u00e9xito y otras ciudades italianas siguieron su ejemplo pues quienes solicitaban dinero ya no se ve\u00edan enfrentados a pagar altos r\u00e9ditos. Fue en 1491, cuando en Padua se fund\u00f3 el primer Monte de Piedad, nombre tomado de su advocaci\u00f3n a la Virgen de la Piedad. Esta pr\u00e1ctica de pr\u00e9stamo a trav\u00e9s de esta instituci\u00f3n se fue popularizando en Italia y, con el tiempo, pas\u00f3 a otros espacios europeos. En Francia, en Avi\u00f1\u00f3n, se fund\u00f3 uno en 1577, cuando era territorio papal. Hubo varios intentos al empezar el siglo XVII, pero se concretaron m\u00e1s tarde: Montpellier, 1768; Par\u00eds, 1777 y Marsella, 1799. Y a diferencia de lo que acontec\u00eda en Italia y Francia, en otros pa\u00edses como Inglaterra, Alemania o Austria, el pr\u00e9stamo sobre prendas sigui\u00f3 siendo libre, de modo que no hubo Montes de Piedad como instituciones oficiales.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>Las ra\u00edces del nuestro<\/strong><\/span><\/h3>\n<p>En Espa\u00f1a, el primer Monte fue el de Madrid, inaugurado en 1702. Luego siguieron los de Barcelona, Salamanca, Granada y otros.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2214\" aria-describedby=\"caption-attachment-2214\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/billete-del-nacional-monte-de-piedad-14.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2214\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/billete-del-nacional-monte-de-piedad-14.jpg\" alt=\"Billete del Nacional Monte de Piedad\" width=\"400\" height=\"191\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2214\" class=\"wp-caption-text\">Billete del Nacional Monte de Piedad<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Nueva Espa\u00f1a, los or\u00edgenes del Monte de Piedad se remontan a la segunda mitad del siglo XVIII, tiempo en que se decretaron nuevas fundaciones, como el Real Colegio de Miner\u00eda, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, la Real Loter\u00eda, el Colegio de las Vizca\u00ednas, etc\u00e9tera, que curiosamente han sobrevivido al paso de los a\u00f1os para llegar &#8220;m\u00e1s o menos modificados&#8221; hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el rey Carlos III de Espa\u00f1a quien autoriz\u00f3 el <em>Sacro y Real Monte de Piedad de \u00c1nimas<\/em>, al aceptar el ofrecimiento de don Pedro Romero de Terreros, Caballero de la orden de Calatrava y Conde de Regla, de donar trescientos mil pesos para establecer un Monte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romero de Terreros hab\u00eda nacido en Espa\u00f1a en 1710. Lleg\u00f3 a la Nueva Espa\u00f1a al dirigir los negocios de su t\u00edo materno. Un minero de Pachuca lo invitar\u00eda a asociarse con \u00e9l. M\u00e1s tarde, ya como due\u00f1o de las minas de Real del Monte de Pachuca, tuvo tanto \u00e9xito al hallar un riqu\u00edsimo yacimiento que su fortuna creci\u00f3 hasta convertirse en una de las m\u00e1s grandes del continente. Tuvo una inclinaci\u00f3n filantr\u00f3pica que lo llev\u00f3 a abrir su bolsa para dar donativos extraordinarios a conventos, hospicios, colegios y particulares que le ped\u00edan ayuda. Inspirado en el ejemplo de los montep\u00edos italianos y espa\u00f1oles, en 1767 solicit\u00f3 la venia del rey para la fundaci\u00f3n de un montep\u00edo en la Nueva Espa\u00f1a. Mucho tardaron en responderle, hasta que al fin, en C\u00e9dula Real firmada en Aranjuez, Carlos III le autoriz\u00f3 la fundaci\u00f3n del Monte de Piedad el 2 de junio de 1774.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste entrar\u00eda en servicio el 25 de febrero de 1775 (fecha oficial de fundaci\u00f3n) con el nombre de Sacro y Real Monte de Piedad de \u00c1nimas. Se ubic\u00f3 en el Colegio de San Gregorio, antiguo convento jesuita de San Pedro y San Pablo (hoy calle de San Idelfonso), inmueble elegido por tener espacio para todo, aun para viviendas de los empleados, adem\u00e1s de una capilla con la advocaci\u00f3n de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Monte de Piedad de \u00c1nimas que era, la instituci\u00f3n no s\u00f3lo ten\u00eda por finalidad ayudar a los hombres de la tierra, sino tambi\u00e9n contribuir a la salvaci\u00f3n de sus almas. En el art\u00edculo primero de sus estatutos hay una s\u00edntesis de sus caracter\u00edsticas y objeto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Montes de Piedad son unos establecimientos en que existe un fondo o c\u00famulo de caudal, caritativamente reunido y destinado para que, recurriendo a \u00e9l los necesitados, experimenten el alivio de ser socorridos en sus urgencias privadamente y sin usura, dejando en prenda o empe\u00f1o alguna alhaja de valor excedente a la cantidad que reciben; y debiendo, cumpliendo el determinado plazo de tiempo para que se les presta, acudir a desempe\u00f1ar, o consentir se le venda, bien con la m\u00e1s escrupulosa justificaci\u00f3n, a fin de que reintegrado el mismo Monte (en cuyo caso se entrega a los respectivos due\u00f1os el residuo que tal vez sobre) se repita incesantemente el socorro de otras necesidades.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy comA?n escuchar acerca del Monte de Piedad como de un sitio al que se puede acudir para obtener dinero dejando en prenda algA?n objeto. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,901,20],"tags":[945,944],"class_list":{"0":"post-1321","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-14","8":"category-revistanumero","9":"tag-empenos","10":"tag-monte-de-piedad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1321"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16019,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321\/revisions\/16019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}