﻿{"id":12681,"date":"2019-05-16T11:42:02","date_gmt":"2019-05-16T16:42:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12681"},"modified":"2025-09-12T00:45:41","modified_gmt":"2025-09-12T06:45:41","slug":"en-la-huerta-de-la-casa-de-don-valentin-el-bullicio-de-la-colmena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/en-la-huerta-de-la-casa-de-don-valentin-el-bullicio-de-la-colmena\/","title":{"rendered":"En la huerta de la casa de Don Valent\u00edn. El bullicio de la Colmena"},"content":{"rendered":"<p>Ana Buriano<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 44.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_44_Testimonio_Bullicio_colmena.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La ex coordinadora de la Biblioteca del Instituto Mora, fallecida en 2019, fue una destacada maestra de la historia latinoamericana del siglo XIX. Con este texto que publicara en 2001 recuperamos su mirada pionera en la que trazaba casi dos d\u00e9cadas atr\u00e1s las l\u00edneas que habr\u00eda de seguir el centro bibliogr\u00e1fico de esta instituci\u00f3n.<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/001.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12682 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/001.jpg\" alt=\"001\" width=\"700\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/001.jpg 700w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/001-300x226.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/001-624x470.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A Ana Buriano Castro<br \/>\nMuy querida amiga y colega (1945-2019)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacida en Uruguay, destac\u00f3 como investigadora del pensamiento pol\u00edtico latinoamericano y el conservador ecuatoriano, del exilio uruguayo, los golpes de estado en Uruguay y Argentina y la antropolog\u00eda forense y los derechos humanos. Historiadora egresada de la UNAM fue maestra destacada de la historia de Am\u00e9rica Latina en el siglo XIX. Quienes convivieron con ella coinciden en destacar, adem\u00e1s de su inteligencia, su compromiso con una s\u00f3lida \u00e9tica social, pol\u00edtica e intelectual. Sobresali\u00f3 en su gesti\u00f3n como coordinadora de la biblioteca del Instituto Mora, al punto que \u00e9sta fue conocida como la \u201cbiblioteca de Ana\u201d; sin exagerar, durante este tiempo, supo llevar a esta a la mayor\u00eda de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una biblioteca es un mundo, encierra en su aparente recogimiento una vida bulliciosa que emana de las p\u00e1ginas de los ejemplares contenidos dentro de ella, de las mujeres y los hombres que se encargan de poner la informaci\u00f3n al servicio de la comunidad, de los usuarios que la requieren, en fin, guarda alg\u00fan parecido con el ajetreo de la colmena. Y m\u00e1s a\u00fan cuando pertenece a una instituci\u00f3n activa, como es el Instituto Mora, que en su segunda d\u00e9cada rebas\u00f3 la mayor\u00eda de edad y que utiliza su biblioteca como el laboratorio en el que funda sus investigaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A incrementar, albergar, calificar y especializar esta biblioteca dedic\u00f3 la instituci\u00f3n importantes esfuerzos de su corta vida. Cierto es que a la Biblioteca del Mora le toc\u00f3 nacer en cuna de oro pues, suced\u00e1nea del proyecto de Bibliotecas Mexicanas, recibi\u00f3 como colecci\u00f3n de origen el fondo del bibli\u00f3filo poblano Jos\u00e9 Ignacio Conde, un magn\u00edfico conjunto de varios miles de impresos mexicanos provenientes de las bibliotecas de grandes personalidades de la vida intelectual, p\u00fablica y pol\u00edtica de M\u00e9xico. As\u00ed lo testimonian los <em>ex libris<\/em> que acompa\u00f1an los pergaminos y empastados antiguos que conforman el fondo reservado. De la marca de propiedad sobria de Lucas Alam\u00e1n, a los duplicados de la colecci\u00f3n de primeros impresos poblanos de Florencio Gavito, la l\u00e1mpara del saber que adorna las obras que provienen de la colecci\u00f3n de Garc\u00eda Icazbalceta y su hijo, Garc\u00eda Pimentel, a los garigoleados escudos de armas de la princesa Francesca Ruffo de Calabria, al lote de Intervenci\u00f3n y Segundo Imperio de Gonz\u00e1lez de Coss\u00edo y muchos m\u00e1s, los <em>ex libris<\/em> contenidos en las contraportadas constituyen en s\u00ed mismos la historia de un fondo bibliogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo sostenido y calificado de las colecciones fue la preocupaci\u00f3n y el anhelo de todas las direcciones de la instituci\u00f3n. As\u00ed su estanter\u00eda se fue enriqueciendo con ejemplares provenientes de las Bibliotecas Cervantes e Iberoamericana; el fondo San Rom\u00e1n desarroll\u00f3 los estudios latinoamericanos, las \u00e1reas geogr\u00e1ficas se vieron beneficiadas por la incorporaci\u00f3n de las bibliotecas de Ram\u00f3n Alcorta y Jorge Viv\u00f3; los estudios sobre Estados Unidos recibieron donaciones y compras \u00fanicas en el medio nacional, como el Diario de los debates del Congreso desde la independencia hasta 1976 y la colecci\u00f3n actualizada de microfichas e \u00edndices electr\u00f3nicos de la documentaci\u00f3n que manejan y generan las comisiones y comit\u00e9s que asesoran a los representantes, desde 1790 hasta el momento actual. Mucho m\u00e1s podr\u00edamos decir en cuanto a las fuentes b\u00e1sicas de investigaci\u00f3n, las fuentes secundarias, los formatos magn\u00e9ticos de consulta, la hemerograf\u00eda de actualizaci\u00f3n y el marco de consulta, pero la tiran\u00eda del espacio nos impide una extensi\u00f3n mayor y deseamos que esta nota sirva como invitaci\u00f3n para que los especialistas incursionen en el fondo bibliotecario, ya f\u00edsicamente o por su cat\u00e1logo en l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente pueden hacerlo, pues la Biblioteca del Mora no goza \u00fanicamente de un fondo con gran riqueza de investigaci\u00f3n, sino que la documentaci\u00f3n que alberga su acervo est\u00e1 totalmente puesta al servicio, con un criterio catalogr\u00e1fico lo suficientemente amplio, de las necesidades complejas que surgen en consultas especializadas, como las de un cient\u00edfico social contempor\u00e1neo. Y es que la evoluci\u00f3n de dos d\u00e9cadas de la Biblioteca del Mora ha sido vanguardista en el plano de la automatizaci\u00f3n. En 1984, la maestra Gloria Escamilla y el Centro de Procesamiento Arturo Rosenblueth lograron, de forma totalmente pionera en el medio nacional, desarrollar el primer sistema automatizado bibliotecario. As\u00ed, la Biblioteca del Mora fue de las primeras en el pa\u00eds en abandonar las formas manuales de trabajo para disponer de una serie de m\u00f3dulos que conten\u00edan y posibilitaban la interacci\u00f3n de los datos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12769\" aria-describedby=\"caption-attachment-12769\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/024.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-12769 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/024-300x206.jpg\" alt=\"Sala de lectura de la biblioteca Ernesto de la Torre Villar, ca. 1994. Biblioteca Ernesto de la Torre Villar\u2013Instituto Mora.\" width=\"600\" height=\"206\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12769\" class=\"wp-caption-text\">Sala de lectura de la biblioteca Ernesto de la Torre Villar, ca. 1994. Biblioteca Ernesto de la Torre Villar\u2013Instituto Mora.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas \u00e9pocas, el equipo dificultaba mucho el manejo de la informaci\u00f3n pero, con el paso del tiempo y a partir de los apoyos que recibi\u00f3 de CONACyT, la biblioteca obtuvo la infraestructura de c\u00f3mputo necesaria. De las viejas cajas de bernoulli pas\u00f3 a los servidores de mediano tama\u00f1o y luego a los mayores; actualiz\u00f3 su sistema de c\u00f3mputo, al adquirir uno de mercado de segunda generaci\u00f3n que fue capaz de recoger los ricos contenidos de la base de datos Bibliomora y que satisface de manera adecuada las necesidades de informaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n social. Desde su primitivo y precario emplazamiento en el casco original de la antigua casona de don Valent\u00edn hasta las bellas y funcionales instalaciones actuales construidas en 1984 para albergarla, desde la m\u00e1quina de escribir y los est\u00e9nciles reproductores de tarjetas, pasando por las cajas de bernoulli que mal almacenaban la informaci\u00f3n a los actuales servidores, ha transcurrido mucho tiempo; varias generaciones de cient\u00edficos sociales han cruzado sus puertas; miles de ejemplares han transitado por las manos de los bibliotecarios para ir a dormir un sue\u00f1o de anaqueles, frecuentemente interrumpido por los usuarios que los solicitan. Sus horarios se han extendido aun a los s\u00e1bados; los servicios p\u00fablicos han incrementado su eficiencia; se ha optimizado el aprovechamiento del espacio de almacenamiento por medio de la incorporaci\u00f3n de mobiliario compacto y por el desplazamiento y compactaci\u00f3n de los espacios internos; los servicios de an\u00e1lisis inform\u00e1tico se han especializado y han incursionado en la indizaci\u00f3n de publicaciones peri\u00f3dicas especializadas de actualizaci\u00f3n o muy antiguas, que no son recogidas por los \u00edndices internacionales; una constante pol\u00edtica de extensi\u00f3n bibliotecaria posibilita que los especialistas y estudiantes conozcan y recurran a sus fondos. El taller de encuadernaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de la biblioteca mantiene las \u00e1reas de almacenamiento y los materiales en las condiciones adecuadas y optimiza la vida \u00fatil de los documentos a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas de restauraci\u00f3n y conservaci\u00f3n de alta complejidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque muchos esfuerzos se han sembrado y se han recogido buenos logros, la Biblioteca del Mora, al igual que otras de su mismo perfil, se ver\u00e1 enfrentada al impacto de los cambios tecnol\u00f3gicos vertiginosos que vive la humanidad. Muchas transformaciones afectar\u00e1n el mundo de las bibliotecas, entre ellas, el crecimiento de las colecciones, la necesidad de desarrollar verdaderas bibliotecas virtuales y los cambios que necesariamente sufrir\u00e1n las necesidades inform\u00e1ticas de la investigaci\u00f3n social. El tr\u00e1nsito de la era de la inform\u00e1tica a la era del conocimiento modificar\u00e1 el perfil del personal y exigir\u00e1 realizar ajustes profundos en la estructura de las bibliotecas. As\u00ed la Biblioteca del Mora deber\u00e1 dar pasos preliminares hacia la fusi\u00f3n de la informaci\u00f3n, su generaci\u00f3n y manejo, con el conocimiento directo de las ciencias de su especialidad. Ser\u00e1 necesario, ya no s\u00f3lo el trabajo interdisciplinario, sino una verdadera coordinaci\u00f3n y fusi\u00f3n de varias ciencias y saberes para satisfacer las necesidades de los usuarios. Y una biblioteca debe tener sus miras centradas en los requerimientos futuros de su colectividad m\u00e1s que en los actuales, los que tendr\u00e1n las nuevas generaciones, pues s\u00f3lo as\u00ed estar\u00e1 en condiciones m\u00ednimas de satisfacerlos entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, la Biblioteca del Mora enfrentar\u00e1 m\u00faltiples desaf\u00edos en su futuro inmediato, cuya resoluci\u00f3n le permitir\u00e1 planear su vida a mediano plazo: deber\u00e1 lograr la incorporaci\u00f3n de descriptores sobre estructuras tesaurizadas, deber\u00e1 buscar nuevos sistemas de automatizaci\u00f3n que tiendan a la resoluci\u00f3n de \u00e9ste y otros grandes problemas que est\u00e1n directamente vinculados a su funci\u00f3n sustantiva de apoyo y promoci\u00f3n de la investigaci\u00f3n social. Muchos esfuerzos quedan a\u00fan por delante y, con la peculiaridad del trabajo bibliotecario, no se trata de esfuerzos individuales sino colectivos, de conjunci\u00f3n de voluntades institucionales, a todos los niveles y de recursos que deber\u00e1n invertirse para que, como en la colmena, los equipos de trabajo bibliotecario eleven su funci\u00f3n y preparen a este centro bibliogr\u00e1fico para enfrentar con \u00e9xito el futuro.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\"><i>Texto publicado en el Bolet\u00edn Instituto Mora, <\/i>mayo-diciembre del 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Buriano Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 44. La ex coordinadora de la Biblioteca del Instituto Mora, fallecida en 2019, fue una destacada maestra de la historia latinoamericana del siglo XIX. Con este texto que publicara en 2001 recuperamos su mirada pionera en la que trazaba casi dos d\u00e9cadas atr\u00e1s las l\u00edneas que habr\u00eda de seguir el centro bibliogr\u00e1fico de esta instituci\u00f3n. A Ana Buriano Castro Muy querida amiga y colega (1945-2019) Nacida en Uruguay, destac\u00f3 como investigadora del pensamiento pol\u00edtico latinoamericano y el conservador ecuatoriano, del exilio uruguayo, los golpes de estado en Uruguay y Argentina y la antropolog\u00eda forense y los derechos humanos. Historiadora egresada de la UNAM fue maestra destacada de la historia de Am\u00e9rica Latina en el siglo XIX. 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