﻿{"id":12672,"date":"2019-05-16T11:40:47","date_gmt":"2019-05-16T16:40:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12672"},"modified":"2025-09-12T00:43:48","modified_gmt":"2025-09-12T06:43:48","slug":"la-formacion-del-adolescente-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-formacion-del-adolescente-mexicano\/","title":{"rendered":"La formaci\u00f3n del adolescente mexicano"},"content":{"rendered":"<p>Ivonne Meza Huacuja<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 44.<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_44_06_Formaci%C3%B3n_adolescente.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con objetivos diferentes, durante el porfiriato y el proceso posrevolucionario los j\u00f3venes pasaron a ocupar un lugar preponderante de caras al futuro de un pa\u00eds que apostaba por insertarse en el mundo. Las pedagog\u00edas estadounidense y francesa fueron el punto de encuentro que propici\u00f3 su despegue.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_12783\" aria-describedby=\"caption-attachment-12783\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image3511.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12783 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image3511.jpg\" alt=\"Alumnos de secundaria del Colegio Franc\u00e9s, 1928. Colecci\u00f3n particular de Laura Su\u00e1rez de la Torre.\" width=\"600\" height=\"559\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12783\" class=\"wp-caption-text\">Alumnos de secundaria del Colegio Franc\u00e9s, 1928. Colecci\u00f3n particular de Laura Su\u00e1rez de la Torre.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el t\u00e9rmino adolescencia puede encontrarse desde la antig\u00fcedad, no goz\u00f3 de gran difusi\u00f3n sino hasta mediados del siglo xix, cuando fue redefinida a partir de los \u201cdescubrimientos\u201d realizados por m\u00e9dicos, psic\u00f3logos y pedagogos estadunidenses. A grandes rasgos, el nuevo concepto resaltaba, como propios de los individuos de entre 11, 12 hasta 18 o incluso hasta 25 a\u00f1os (el rango de la edad cronol\u00f3gica variaba entre los autores), algunas caracter\u00edsticas consideradas peligrosas para el orden social. Adem\u00e1s de las transformaciones fisiol\u00f3gicas de la edad, la adolescencia fue descrita como un periodo de alteraciones, donde la rebeld\u00eda, el instituto gregario, el impulso sexual, as\u00ed como la propensi\u00f3n al vicio justificaban su subordinaci\u00f3n a la autoridad adulta y a instituciones especializadas en su tratamiento. A pesar de que esta nueva definici\u00f3n fue producto de la ideolog\u00eda protestante, de las transformaciones sociales y de la expansi\u00f3n de las ciudades en los Estados Unidos, fue recogida por autoridades y especialistas en otros pa\u00edses, y adaptadas a las expectativas, necesidades pol\u00edticas y sociales de sus nuevos contextos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Prototipos<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esfuerzos por la reconfiguraci\u00f3n de M\u00e9xico como una naci\u00f3n moderna durante el porfiriato y los gobiernos de la posrevoluci\u00f3n tuvieron efectos decisivos en la adopci\u00f3n y configuraci\u00f3n de las nociones de adolescencia y de los prototipos de adolescentes en el pa\u00eds. Varios actores nacionales e internacionales intervinieron, con distintos significados sobre la adolescencia y los adolescentes, en profunda concordancia con nociones de ciudadan\u00eda propias de sus respectivas comunidades. Ministros cat\u00f3licos, normalistas, educadores, psic\u00f3logos, m\u00e9dicos y j\u00f3venes estudiantes respondieron a los ideales de sus grupos de afiliaci\u00f3n y sus proyectos religiosos, sociales y pol\u00edticos a futuro. Posteriormente, juristas, partidos pol\u00edticos, empresarios y medios de comunicaci\u00f3n configuraron nuevos significados que coadyuvaron a la constituci\u00f3n de una vasta gama de significados sobre los adolescentes en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el t\u00e9rmino moderno y cient\u00edfico de adolescencia fue introducido en M\u00e9xico por diversas v\u00edas, el papel de los misioneros protestantes result\u00f3 fundamental para su adopci\u00f3n y aplicaci\u00f3n en el \u00e1mbito educativo a finales del siglo XIX y principios del XX. Adem\u00e1s de pretender la adhesi\u00f3n de nuevos feligreses (y constituirse como fuerza que pudiera contener al catolicismo), a trav\u00e9s de las misiones se busc\u00f3 la regeneraci\u00f3n de la sociedad mexicana por medio de la educaci\u00f3n y la introducci\u00f3n de valores democr\u00e1ticos. Los adolescentes, constituyeron un sector que captur\u00f3 la atenci\u00f3n de estas congregaciones. Uno de los ejes fundamentales de su doctrina era el de la consciencia individual (individuos aut\u00f3nomos capaces por si mismos de decidir e intervenir en su propio destino) el cual concordaba (o incluso hab\u00eda inspirado) con algunos postulados de la psicolog\u00eda experimental con respecto a la adolescencia considerada como un periodo de autoexploraci\u00f3n y formaci\u00f3n de una identidad propia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12737\" aria-describedby=\"caption-attachment-12737\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image355.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-12737\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image355.jpg\" alt=\"image355\" width=\"600\" height=\"563\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12737\" class=\"wp-caption-text\">Alumnas del colegio Franco-mexicano, ca. 1929. Colecci\u00f3n particular de Laura Su\u00e1rez de la Torre.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alcanzar su cometido las agrupaciones protestantes se empaparon con las investigaciones psicol\u00f3gicas, pedag\u00f3gicas y m\u00e9dicas sobre los adolescentes y crearon instituciones especializadas en su formaci\u00f3n f\u00edsica e intelectual como la YMCA, que gan\u00f3 popularidad en M\u00e9xico incluso entre j\u00f3venes de familias cat\u00f3licas. De igual forma, destacados pedagogos como Andr\u00e9s Osuna, Mois\u00e9s S\u00e1enz, Jos\u00e9 U. Escobar practicaron el protestantismo y fueron educados en escuelas normalistas de M\u00e9xico y Estados Unidos. El gobierno de Porfirio D\u00edaz recibi\u00f3 aquellas con benepl\u00e1cito, pues constitu\u00edan un s\u00edmbolo de modernidad y cosmopolitismo para el pa\u00eds que proyectaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No resulta una coincidencia que, en la capital del pa\u00eds, la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), formadora de los futuros dirigentes del pa\u00eds, constituyera una de las primeras instituciones de educaci\u00f3n formal que adoptara los conocimientos cient\u00edficos sobre la adolescencia para transformar los programas de estudio. Desde su fundaci\u00f3n en 1868, su orientaci\u00f3n privilegiaba la ense\u00f1anza de las ciencias sobre las disciplinas human\u00edsticas y desterraba los temas religiosos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Posrevoluci\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante las siguientes d\u00e9cadas, como parte de la reorganizaci\u00f3n gubernamental posrevolucionaria, resurgi\u00f3 un creciente y paulatino inter\u00e9s por los adolescentes y la adolescencia<br \/>\nque incit\u00f3 una serie de querellas por parte de distintos grupos antag\u00f3nicos por el control de la formaci\u00f3n de los futuros ciudadanos, observados como actores, l\u00edderes y defensores de los distintos proyectos de naci\u00f3n. La jurisdicci\u00f3n sobre la ENP, de los contenidos y la (in)disciplina de sus alumnos fue objeto de disputa entre las autoridades de la Secretar\u00eda de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y luego, en 1921, de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica (SEP), con los directivos y alumnos de la Universidad Nacional, discrepantes de la intromisi\u00f3n gubernamental en decisiones consideradas de dominio propio. Los gobiernos posrevolucionarios consideraron a la ENP como reducto de la \u00e9lite porfirista, la falta de apoyo de la mayor\u00eda de sus alumnos a la lucha revolucionaria e incluso su oposici\u00f3n a algunos proyectos culturales posrevolucionarios, como la destrucci\u00f3n de algunos murales en 1923 en el edificio de la preparatoria, contribuyeron a los fallidos intentos gubernamentales por su sujeci\u00f3n. Fue en 1926 cuando la ENP fue dividida en dos instituciones, los primeros tres a\u00f1os pertenecieron a la reci\u00e9n fundada escuela secundaria administrada por la SEP, mientras que los \u00faltimos dos permanecieron en manos de la Universidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autoridades de la SEP, como el subdirector Mois\u00e9s S\u00e1enz, justificaron la creaci\u00f3n de las secundarias argumentando la necesidad de establecer una escuela que respondiera a las capacidades intelectuales de los adolescentes. Bas\u00e1ndose en pedagogos estadounidenses y franceses, as\u00ed como en las <em>junior high school<\/em> del vecino pa\u00eds del norte, maestros y psic\u00f3logos mexicanos advert\u00edan preocupados el cambio abrupto entre los contenidos de la denominada escuela primaria superior y de la ENP y la alta exigencia de esta \u00faltima, situaci\u00f3n que representaba un estr\u00e9s excesivo en los adolescentes que podr\u00eda tener consecuencias en su correcto desarrollo f\u00edsico y en la estabilidad emocional durante su adultez. Finalmente, se argument\u00f3 la falta de control de los maestros sobre los adolescentes de la ENP, as\u00ed como los constantes abusos de los alumnos de mayor edad hacia los peque\u00f1os para justificar la mencionada separaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, la escuela secundaria tambi\u00e9n fue denominada la \u201cescuela de la revoluci\u00f3n\u201d, ya que, a ella, a diferencia de la ENP, aduc\u00edan sus directivos, pod\u00edan llegar adolescentes de todos los sectores sociales y, con ello, demostrar el compromiso democr\u00e1tico de los nuevos gobiernos posrevolucionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, en la pr\u00e1ctica, durante su primera d\u00e9cada de existencia, la mayor\u00eda de los alumnos inscritos en las secundarias p\u00fablicas en el Distrito Federal, as\u00ed como los planteles de Nogales, Cananea, Ciudad Ju\u00e1rez, Piedras Negras, Matamoros, La Paz y Chilapa provinieron de los sectores medios y altos de la sociedad mexicana. La posici\u00f3n econ\u00f3mica de sus familias les permit\u00eda extender su etapa como estudiantes, no as\u00ed los jovencitos de sectores populares quienes, si acaso, lograban continuar sus estudios, eran inscritos en las escuelas de artes y oficios o en instituciones de educaci\u00f3n t\u00e9cnica para poder contribuir a la sobrevivencia de sus familias con un salario extra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, la escuela secundaria surgi\u00f3 como aparato ideol\u00f3gico del Estado, pues sus alumnos participaron en festivales en donde se celebraba la mexicanidad por medio de concursos del himno nacional, bailables con m\u00fasica tradicional de las distintas regiones de M\u00e9xico, cert\u00e1menes y desfiles deportivos, tablas gimn\u00e1sticas y conmemoraciones de alg\u00fan acontecimiento hist\u00f3rico del nuevo r\u00e9gimen como la Revoluci\u00f3n mexicana e incluso con el establecimiento de los \u201c<i>boy scouts<\/i>\u201d mexicanos quienes en 1913 llevaron el nombre de Tribus de Exploradores Mexicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los adolescentes se convirtieron en emisarios de la nueva cultura revolucionaria, pues los eventos donde participaron fueron difundidos por autoridades de la SEP a trav\u00e9s de la prensa y la radio, y celebrados en teatros, estadios y avenidas principales que, de acuerdo con algunos informes de le \u00e9poca, registraban saturaci\u00f3n por parte de sus espectadores. Adem\u00e1s de promover el sentimiento de apego y orgullo por la tradici\u00f3n ind\u00edgena y mestiza del pa\u00eds, muchos de estos eventos y actividades extraescolares incluyeron alg\u00fan tipo de actividad deportiva que contribu\u00eda a difundir la importancia salud, del cultivo de la belleza f\u00edsica y del trabajo en equipo, elementos fundamentales para la conformaci\u00f3n de una ciudadan\u00eda trabajadora, fuerte y sana. Es decir, la escuela secundaria fue un espacio donde se busc\u00f3 moldear la conciencia de las generaciones pr\u00f3ximas a llegar a la vida adulta, am\u00e9n de promover un sentimiento de orgullo y unidad nacional en un pa\u00eds abrumado por la diferencia de credos y las constantes luchas por alcanzar la silla presidencial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No todos los sectores vieron con benepl\u00e1cito la intrusi\u00f3n del Estado en labores que pensaban deb\u00edan ser competencia de los padres de familia. Algunos sectores cat\u00f3licos se opusieron ferozmente al control estatal argumentando la fuerte influencia protestante extranjerizante. No obstante, aunque en pocas ocasiones utilizaron los t\u00e9rminos adolescencia y adolescentes, reprodujeron los formatos de las instituciones de formaci\u00f3n extracurricular protestantes y estatales para dicho grupo y fundaron clubes, c\u00edrculos de catequesis juvenil e incluso asociaciones escultistas. Al igual que los sectores protestantes y estatales, el cultivo intelectual y f\u00edsico fue importante, pero a diferencia de \u00e9stos la formaci\u00f3n religiosa constituy\u00f3 su prioridad. De hecho, la proclama \u201cPor Dios y por la Patria\u201d nos recuerda el orden en la escala de respeto y lealtad dentro asociaciones juveniles como la Liga de Estudiantes Cat\u00f3licos luego Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mexicana (ACJM).<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Paternalismos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los br\u00edos reformistas y democratizadores durante la administraci\u00f3n de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas extendieron la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino adolescentes y sus respectivos cuidados a los j\u00f3venes de los sectores populares. Adem\u00e1s de comenzar a aparecer algunas publicaciones sobre la adolescencia rural, prolifer\u00f3 en peri\u00f3dicos y revistas, que se trataba de un periodo de peligro. De acuerdo con algunos especialistas de la \u00e9poca, la plasticidad de la personalidad, caracter\u00edstica de la adolescencia, posibilitaba la correcci\u00f3n de su mal comportamiento y de supuestas \u201cdesviaciones\u201d sexuales. De hecho, en algunas ocasiones adem\u00e1s del medio social, se responsabilizaba a los padres de familia de la mala conducta de sus hijos, pues si bien se reconoc\u00eda cient\u00edficamente la tendencia transgresora de los adolescentes, los progenitores, en su papel como adultos, eran vistos como responsables de su orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dominio del mundo adulto sobre los menores se conjug\u00f3 con la consolidaci\u00f3n del Estado paternalista mexicano, pues este \u00faltimo, a trav\u00e9s de los Tribunales para Menores, establecidos en 1929 en el Distrito Federal, se encargaron de su procesamiento, su tratamiento y del seguimiento de su reinserci\u00f3n en la sociedad. Adultos especializados como m\u00e9dicos, psic\u00f3logos, maestros y trabajadores sociales eran los responsables de dictar sentencia y orientar a los menores infractores. No obstante, no fue sino hasta 1936, cuando aparecieron publicaciones especializadas con referencias directas a la condici\u00f3n adolescente de algunos acusados. De acuerdo con algunos expertos, el discernimiento de los adolescentes, a diferencia de los ni\u00f1os, se encontraba presente, pero de forma parcial con respecto al de los adultos. Por lo tanto, era importante su evaluaci\u00f3n individual por parte de especialistas, quienes deber\u00edan llegar a una sentencia adecuada dependiendo de la personalidad e intencionalidad del acusado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La configuraci\u00f3n de la noci\u00f3n de adolescencia en M\u00e9xico, si bien sigui\u00f3 los par\u00e1metros construidos en Estados Unidos, adoptando las preocupaciones e intereses de la sociedad en ese pa\u00eds, con el transcurso del tiempo fue adquiriendo las particularidades del nuevo contexto. Insertadas durante un periodo de cambio gubernamental, las nuevas teor\u00edas psicol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas sobre la adolescencia fueron recogidas por pedagogos y aplicadas en espacios difusores y formadores de los futuros l\u00edderes del pa\u00eds, como fueron las escuelas secundarias, preparatorias, clubes y organizaciones juveniles. Estos nuevos prototipos se fundieron con los intereses propios de cada grupo social y constituyeron una ventana de aproximaci\u00f3n a los intereses, preocupaciones y proyectos a futuro de las distintas comunidades. Todos estos ejemplos, nos llevan a la reflexi\u00f3n sobre el papel de los determinantes culturales en la configuraci\u00f3n de las modernas nociones de adolescencia y a reflexionar sobre la imposici\u00f3n y reproducci\u00f3n de dichos prototipos en los adolescentes de ayer y hoy.<\/p>\n<h3 class=\"BiC09PARASABER\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpFirst\">Garcia Diego, Javier, Rudos contra cient\u00edficos. <i>La Universidad Nacional durante la revoluci\u00f3n mexicana<\/i>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, 1996.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">P\u00e9rez Islas, Jos\u00e9 Antonio y Maritza Urteaga, coord., <i>Historias de los j\u00f3venes en M\u00e9xico. Su presencia en el siglo XX<\/i>, M\u00e9xico, SEP-IMJ, 2004.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Santiago, Zoila, \u201cLos ni\u00f1os y j\u00f3venes infractores de la ciudad de m\u00e9xico, 1920-1937\u201d, <i>Secuencia<\/i>, 2014, <a href=\"https:\/\/bit.ly\/2VbSLG6\">https:\/\/bit.ly\/2VbSLG6<\/a> <a href=\"http:\/\/secuencia.mora.edu.mx\/index.php\/Secuencia\/article\/view\/1219\/1157\">http:\/\/secuencia.mora.edu.mx\/index.php\/Secuencia\/article\/view\/1219\/1157<\/a><\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpLast\">Souto Krustin, Sandra, \u201cJuventud, teor\u00eda e historia: la formaci\u00f3n de un sujeto social y de un objeto de an\u00e1lisis\u201d, H<span class=\"BiCFuenteVersalitas\"><span style=\"font-size: 12.0pt;\">aol<\/span><\/span>, 2007, <a href=\"https:\/\/bit.ly\/2Njfr4B\">https:\/\/bit.ly\/2Njfr4B<\/a> <a href=\"https:\/\/www.historia-actual.org\/Publicaciones\/index.php\/hao\/article\/view\/208\">https:\/\/www.historia-actual.org\/Publicaciones\/index.php\/hao\/article\/view\/208<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ivonne Meza Huacuja Instituto Mora En revista BiCentenario. 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