﻿{"id":12655,"date":"2019-05-16T11:38:32","date_gmt":"2019-05-16T16:38:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12655"},"modified":"2025-09-12T00:37:42","modified_gmt":"2025-09-12T06:37:42","slug":"dos-ejercitos-dos-visiones-un-sitio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/dos-ejercitos-dos-visiones-un-sitio\/","title":{"rendered":"Dos ej\u00e9rcitos, dos visiones, un sitio"},"content":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo<br \/>\n<strong>Instituto Mora<\/strong><\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 44.<\/span><\/strong><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_44_02_Dos_ej%C3%A9rcitos_dos_visiones.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El coraje y la valent\u00eda no ser\u00edan suficiente para las menguadas fuerzas del Ej\u00e9rcito de Oriente, que entre marzo y mayo de 1863 se enfrentar\u00edan en Puebla a la entrenada y bien abastecida expedici\u00f3n francesa. Pr\u00e1cticamente estaban en las ant\u00edpodas.<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_12709\" aria-describedby=\"caption-attachment-12709\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image279.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-12709 size-full\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image279.jpg\" alt=\"Jean-Adolphe Beauc\u00e9, El General Bazaine ataca el fuerte de San Javier durante el sitio de Puebla, 29 de Marzo de 1863, \u00f3leo sobre tela, 1867, copia en el Museo Nacional de las Intervenciones. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.\" width=\"800\" height=\"447\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image279.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image279-300x167.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image279-624x348.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12709\" class=\"wp-caption-text\">Jean-Adolphe Beauc\u00e9, El General Bazaine ataca el fuerte de San Javier durante el sitio de Puebla, 29 de Marzo de 1863, \u00f3leo sobre tela, 1867, copia en el Museo Nacional de las Intervenciones. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>P<\/strong>uebla ha sido, hist\u00f3ricamente, una de las metr\u00f3polis m\u00e1s importantes de nuestro pa\u00eds. Fundada en el Valle Cuetlaxcoapan, su ubicaci\u00f3n la convirti\u00f3 un paso obligado para quienes se dirig\u00edan de Veracruz a la capital de la rep\u00fablica o viceversa, por lo que en t\u00e9rminos militares tomar Puebla abr\u00eda las puertas de la ciudad de M\u00e9xico. Esta situaci\u00f3n la convirti\u00f3 en escenario de una gran cantidad de sitios y enfrentamientos durante el siglo XIX, aunque ninguno tan famoso como el del 5 de mayo de 1862, fecha en que el Ej\u00e9rcito de Oriente derrot\u00f3 a quienes Ignacio Zaragoza, su general en jefe, calific\u00f3 horas antes de la batalla como los primeros soldados de mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triunfo de los primeros hijos de M\u00e9xico \u2013adjetivo tambi\u00e9n empleado por Zaragoza\u2013 sobre el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, considerado en la \u00e9poca como el m\u00e1s disciplinado del planeta, origin\u00f3 una de las mayores celebraciones nacionales y opac\u00f3 lo sucedido entre el 16 de marzo y el 7 de mayo de 1863, periodo en el que miles de hombres mal armados resistieron los ataques continuos de quienes se sent\u00edan obligados a vengar la afrenta recibida un a\u00f1o antes. Vale recordar aqu\u00ed que Porfirio D\u00edaz mencion\u00f3 en sus memorias que durante la lucha por el cuartel de San Marcos sac\u00f3 su pistola para defenderse, pero era tan mala su calidad que se le desarm\u00f3 en las manos y tuvo que aventarle los pedazos a un zuavo que trataba de matarlo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Dos fuerzas<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_12711\" aria-describedby=\"caption-attachment-12711\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image280.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-12711\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image280-300x224.jpg\" alt=\"Entry of the french into the city of Mexico, litograf\u00eda en Henry Davenport, Grandest Century in the world\u2019s History, Estados Unidos, National Publishing Co., 1900.\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image280-300x224.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image280-624x467.jpg 624w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image280.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12711\" class=\"wp-caption-text\">Entry of the french into the city of Mexico, litograf\u00eda en Henry Davenport, Grandest Century in the world\u2019s History, Estados Unidos, National Publishing Co., 1900.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando marcharon de nuevo sobre Puebla, los expedicionarios franceses no estaban ya bajo el mando del conde de Lorencez, sino de un h\u00e9roe de la Guerra de Crimea, el general \u00c9lie-Fr\u00e9d\u00e9ric Forey. Y los 6 000 hombres con los que el conde se proclam\u00f3 due\u00f1o de M\u00e9xico antes de su inolvidable derrota frente a Zaragoza, hab\u00edan sido reforzados considerablemente, por lo que en enero de 1863 sumaban 28 126 soldados con 50 bocas de fuego, plant\u00e1ndose frente a Puebla con 26 300 efectivos \u2013cifra que incluye a 2 000 tropas conservadoras que se pusieron bajo sus \u00f3rdenes\u2013 y 56 piezas de artiller\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los defensores tambi\u00e9n se llev\u00f3 a cabo una importante reorganizaci\u00f3n: a los 5 454 soldados con que cont\u00f3 Ignacio Zaragoza el 5 de mayo de 1862 se les fueron uniendo numerosos contingentes, por lo que al llegar el enemigo el Ej\u00e9rcito de Oriente sumaba 24 828 hombres m\u00e1s 180 piezas de artiller\u00eda, de acuerdo con lo que Juan Mac\u00edas escribi\u00f3 en <em>El sitio de Puebla.<\/em> 150 aniversario. Sin embargo, en su conocido libro El sitio de Puebla en 1863, Luis Ch\u00e1vez Orozco sostiene que los defensores contaban con 23 930 efectivos, divididos de la siguiente manera: 22 206 soldados, 1 495 oficiales y 229 jefes con 178 ca\u00f1ones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de estas y otras diferencias en las cifras \u2013el general Juan Manuel Torrea afirma en <em>Gloria<\/em> <em>y desastre del sitio de Puebla<\/em> que entre jefes, oficiales y tropa, los mexicanos ten\u00edan 24 678 efectivos\u2013, los autores mencionados concuerdan en que las fuerzas nacionales eran inferiores en n\u00famero frente las francesas y en que estas \u00faltimas estaban integradas por profesionales muy bien adiestrados, ven\u00edan precedidas por brillantes campa\u00f1as y contaban con enormes caudales, mientras que el Ej\u00e9rcito de Oriente estaba formado en su mayor parte por milicias estatales que no ten\u00edan los conocimientos ni la disciplina para poder ser consideradas como un ej\u00e9rcito regular, ya que la mayor parte de sus soldados hab\u00edan sido reclutados a la fuerza y llevados a Puebla de lugares tan lejanos como Chihuahua o Chiapas\u2026 recibiendo adiestramiento militar b\u00e1sico durante el camino y sin contar con mayor experiencia de combate.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12714\" aria-describedby=\"caption-attachment-12714\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image276.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12714 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image276.jpg\" alt=\"Jean-Adolphe Beauc\u00e9, Entrada del general Forey a la ciudad de M\u00e9xico, 10 de junio de 1863. copia en el Museo Nacional de las Intervenciones. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH\" width=\"600\" height=\"460\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12714\" class=\"wp-caption-text\">Jean-Adolphe Beauc\u00e9, Entrada del general Forey a la ciudad de M\u00e9xico, 10 de junio de 1863. copia en el Museo Nacional de las Intervenciones. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto al mal armamento y la poca capacitaci\u00f3n y experiencia de sus tropas, los republicanos tambi\u00e9n tuvieron que enfrentarse a la falta de dinero, algo que los acompa\u00f1\u00f3 durante toda la lucha e hizo confesar a un jefe guerrillero que le daba verg\u00fcenza llegar a un pueblo sin un centavo y tener que pedir a las autoridades paja, ma\u00edz, tortillas, carne, le\u00f1a y todo lo necesario para asegurar la subsistencia de sus fuerzas; en cambio los franceses trataban de atraerse la simpat\u00eda de la gente pagando a buen precio todo lo que necesitaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n dej\u00f3 constancia de esta situaci\u00f3n Ignacio Zaragoza en un telegrama enviado el 9 de mayo de 1862 al ministro de la Guerra, general Miguel Blanco, en el que le informaba que sus fuerzas casi no ten\u00edan alimentos, que no logr\u00f3 cubrir los gastos del d\u00eda porque s\u00f3lo ten\u00eda en caja 3 300 pesos, cuando se necesitaban 3 700 pesos, y que no pudo conseguir m\u00e1s dinero porque los poblanos eran malos en lo general y, sobre todo, indolentes y ego\u00edstas. Conclu\u00eda que ser\u00eda bueno quemar una ciudad que estaba de luto por la derrota francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre quienes lamentaron el triunfo de Zaragoza se encontraba Tirso Rafael C\u00f3rdova, un clerical conservador e imperialista para el que nada ilustraba mejor la miseria del Ej\u00e9rcito de Oriente que su desfile frente a Benito Ju\u00e1rez en marzo de 1863, ya que poco antes de marchar frente al presidente se pintaron carretas, cure\u00f1as y ca\u00f1ones y se dieron a los soldados flamantes uniformes\u2026 aunque no zapatos. Form\u00e1ndose, de acuerdo con \u00e9l, un contraste rid\u00edculo entre la ropa nueva y sus pies descalzos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos pensar que, por su postura pol\u00edtica, C\u00f3rdova exageraba las miserias de los republicanos \u2013los juaristas, dec\u00eda \u00e9l\u2013, pero Victoriano B\u00e1ez registr\u00f3 en sus Episodios Hist\u00f3ricos de la Guerra de Intervenci\u00f3n y el Segundo Imperio que, al morir Ignacio Zaragoza, los soldados del batall\u00f3n de zapadores, al no tener dinero, vendieron su raci\u00f3n de pan para comprar list\u00f3n negro y hacer patente el luto que los embargaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el periodista Francisco Zarco \u2013un liberal convencido\u2013 escribi\u00f3 en <em>El Siglo XIX<\/em> que la apariencia de los defensores de Puebla era modesta y sencilla, grandes sus sufrimientos y terribles sus limitaciones; por lo que se necesitaba de toda la constancia, la fe y la energ\u00eda del gobierno para evitar que murieran de hambre. Pero como una vez establecido el sitio result\u00f3 imposible hacerles llegar dinero, parque y comida, algunos oficiales \u2013ante la falta del salario que les enviaba el gobierno y lo caro de los alimentos que se vend\u00edan en la ciudad tuvieron que comer el mismo rancho de la tropa\u2026 y que una o dos semanas antes del fin del sitio consist\u00eda solamente en carne hervida de caballo o de mula.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Lo m\u00e1s selecto<\/h2>\n<p>Si bien las condiciones en que tuvo que formarse y luchar el Ej\u00e9rcito de Oriente no eran las m\u00e1s adecuadas, ten\u00eda a su favor el que lo dirig\u00edan los mejores generales, jefes y oficiales del ej\u00e9rcito liberal\u2026 y hasta uno que otro conservador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no estaba al mando el general Ignacio Zaragoza, quien muri\u00f3 de tifo \u2013y no de tifoidea, como aseguran algunos\u2013 el 8 de septiembre de 1862, quedando en su lugar el zacatecano Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Ortega, un antiguo empleado p\u00fablico devenido en militar, quien obtuvo un gran prestigio al vencer a Miram\u00f3n en Calpulalpan y definir la Guerra de Reforma a favor de los liberales. Esto lo hab\u00eda llevado a convertirse en enemigo pol\u00edtico de Ju\u00e1rez y a disputarle infructuosamente la presidencia en 1861; de ah\u00ed que su nombramiento como general en jefe del Ej\u00e9rcito de Oriente fuera visto por muchos como una forma de quitar del camino a un rival inc\u00f3modo. Esta idea era compartida por el general Manuel M\u00e1rquez de Le\u00f3n, quien trat\u00f3 de hablar del tema con Benito Ju\u00e1rez, pero el presidente lo interrumpi\u00f3 para decirle que ya sab\u00eda lo que iba a expresarle: que Gonz\u00e1lez Ortega era un \u201cpendejo\u201d, pero que a la naci\u00f3n le hab\u00eda dado por considerarlo un hombre importante y ahora, como responsable de la defensa de Puebla, iba a ponerse en evidencia. El mismo Ju\u00e1rez hizo esta conversaci\u00f3n del conocimiento de Gonz\u00e1lez Ortega, quien para el periodista Francisco Zarco era solamente un caudillo popular al que no pod\u00eda llam\u00e1rsele, como a Forey, h\u00e9roe de muchas batallas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el que Gonz\u00e1lez Ortega careciera de una educaci\u00f3n militar formal, no significa que el Ej\u00e9rcito de Oriente no tuviera oficiales de carrera. Su cuartel maestre, el general Jos\u00e9 Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Mendoza, pose\u00eda una extensa instrucci\u00f3n en la materia y era muy apreciado por \u00e9l, adem\u00e1s de ser todo un personaje: usaba un uniforme que llamaba la atenci\u00f3n \u2013grandes botas, una casaca con amplios faldones y un cuello enorme al que la corbata parec\u00eda darle tres vueltas\u2013 y ten\u00eda tantas ocurrencias y tan extra\u00f1as que lo conoc\u00edan como \u201cEl loco\u201d Mendoza. Era muy recordado cuando, siendo gobernador de Puebla, orden\u00f3 que no colgaran de las patas a las gallinas y los pollos que vend\u00edan en el mercado; como no le hicieron caso un d\u00eda dispuso que alzaran a los infractores de los pies, para que sintieran lo mismo que sus animales, les dijo&#8230; y se termin\u00f3 con el problema. Tras la ca\u00edda de Puebla y un breve destierro en Francia, \u201cEl loco\u201d se uni\u00f3 a los invasores como <em>prefecto imperial del Valle de M\u00e9xic<\/em>o, por lo que hoy en d\u00eda ha sido casi olvidado por nuestra historiograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n gozaban de una s\u00f3lida formaci\u00f3n militar el coronel Joaqu\u00edn Colombres \u2013poblano de destacada participaci\u00f3n en las obras de defensa iniciadas en la \u00e9poca de Ignacio Zaragoza\u2013 y sus compa\u00f1eros de la secci\u00f3n de Ingenieros, adem\u00e1s de otros oficiales del Ej\u00e9rcito de Oriente que se educaron en el Colegio Militar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo las \u00f3rdenes de Gonz\u00e1lez Ortega estaban, por otra parte, el ex gobernador de Veracruz Ignacio de la Llave, Francisco Paz, Felipe Berrioz\u00e1bal, Epitacio Huerta, Jos\u00e9 Mar\u00eda Patoni, el italiano Luis Ghilardi, el espa\u00f1ol Nicol\u00e1s R\u00e9gules, Miguel Auza, Lorenzo Antill\u00f3n, Francisco Lamadrid, Ignacio Mej\u00eda, Pedro R\u00edoseco, Juan B. Caama\u00f1o y dos protagonistas de la futura derrota del imperio: Porfirio D\u00edaz y Mariano Escobedo. Adem\u00e1s de Miguel Negrete, conservador que se puso a las \u00f3rdenes del gobierno de Ju\u00e1rez para luchar contra los franceses y sus aliados conservadores, por lo que cuando le reprochaban que apoyara a sus antiguos enemigos, \u00e9l respond\u00eda convencido que ten\u00eda patria antes que partido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un nivel inferior en el escalaf\u00f3n militar se encontraban personajes como Agust\u00edn Alc\u00e9rreca y Francisco P. Troncoso \u2013responsables de dos diarios que nos permiten conocer lo acontecido en el sitio\u2013, Cosme Varela \u2013quien registr\u00f3 el sufrimiento de los oficiales mexicanos que fueron desterrados a Francia tras la ca\u00edda de la ciudad\u2013, Jes\u00fas Lalanne \u2013autor de una interesante comparaci\u00f3n de los sitios de Puebla y Zaragoza, en Espa\u00f1a\u2013, Bernardo Smith \u2013jefe de la heroica defensa del fuerte de San Javier y descendiente del capit\u00e1n que se cas\u00f3 con la famosa ind\u00edgena Pocahontas\u2013, Alejandro Casar\u00edn \u2013escultor y pintor que d\u00e9cadas despu\u00e9s cre\u00f3 los famosos Indios Verdes\u2013, Octavio Rosado \u2013\u00faltimo oficial en rendirse en San Javier al frente de 130 hombres tras quedarse sin municiones, situaci\u00f3n que hizo del conocimiento de los franceses al entregar sus armas\u2013, Jos\u00e9 Montesinos y Francisco Hern\u00e1ndez, quien durante el sitio fue herido cuatro veces y no conoc\u00eda el miedo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Entre agallas y osad\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que ante la falta de armas, equipo y alimentos, la bizarr\u00eda fue la principal divisa de los integrantes del Ej\u00e9rcito de Oriente, destacando entre ellos el coronel Auza, quien recibi\u00f3 la orden de defender el convento de Santa In\u00e9s hasta vencer o morir&#8230; obedeci\u00e9ndola de tal manera que el mismo Gonz\u00e1lez Ortega lo llam\u00f3 valiente entre los valientes, ya que durante el combate lo sepult\u00f3 completamente una pared y, tras ser desenterrado por sus soldados, no permiti\u00f3 que lo llevaran al hospital, sino que sigui\u00f3 dando \u00f3rdenes a pesar de los balazos que fue recibiendo durante la lucha. Dej\u00f3 su posici\u00f3n tan solo cuando los franceses fracasaron en su intento de tomar el convento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, estas muestras de coraje no fueron exclusivas de los oficiales, ya que durante uno de los ataques al Fuerte de San Javier, el artillero Tom\u00e1s Mart\u00ednez se puso a reparar su trinchera frente al enemigo, sin preocuparse por los proyectiles que explotaban a su alrededor, en tanto que el centinela Juli\u00e1n Hinojosa vio caer una bomba junto a donde se encontraba y en lugar de protegerse, permaneci\u00f3 tranquilo hasta que explot\u00f3\u2026 pidiendo despu\u00e9s otro fusil porque una esquirla hab\u00eda roto el suyo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La angel\u00f3polis y el sitio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablemos ahora de Puebla, ciudad en la que el lujo de algunos de sus vecinos contrastaba con la pobreza de la mayor parte de los 80 000 habitantes que ten\u00eda en 1863 \u2013cat\u00f3licos y conservadores en su mayor\u00eda\u2013, mismos que se dedicaban principalmente a elaborar productos textiles, de cuero, hierro, metal, cer\u00e1mica y vidrio, para lo que se val\u00edan tanto de peque\u00f1os talleres artesanales, como de otros m\u00e1s grandes y mejor equipados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante mencionar que d\u00edas antes de la llegada de los franceses, Gonz\u00e1lez Ortega promulg\u00f3 un decreto que prohib\u00eda organizar levas entre los vecinos, especificando que quienes ten\u00edan de 16 a 60 a\u00f1os de edad estaban obligados a ponerse a las \u00f3rdenes de los defensores en cuanto se presentaran los invasores para ayudar en lo que fuera necesario. Aquellos que pod\u00edan pagar la contribuci\u00f3n impuesta por las autoridades evitaron la molestia, la fatiga y el riesgo, aunque hubo civiles que colaboraron activamente y el mismo Gonz\u00e1lez Ortega escribi\u00f3 que el vecino Antonio Huerta ayud\u00f3 a cargar un ca\u00f1\u00f3n hasta que los franceses fueron rechazados en uno de sus ataques contra el fuerte de San Javier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No vamos a relatar los hechos de armas que se llevaron a cabo durante el sitio, pero s\u00ed a decir que, a medida que se prolongaba la resistencia, con cuerpos en las calles deshaci\u00e9ndose al sol y cad\u00e1veres putrefactos a ras de suelo en los panteones bombardeados, empezaron a presentarse brotes de tifo, fiebre tifoidea y otras enfermedades que, tan solo en el Hospital de Puebla, mataron a m\u00e1s gente que los proyectiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no olvidemos el hambre, ya que la falta de alimentos no solo afect\u00f3 a los soldados, sino a las 40 000 o 50 000 personas que permanecieron en la ciudad, por lo que lleg\u00f3 un momento en que muchas madres, desesperadas, se arremolinaron frente a la casa de Gonz\u00e1lez Ortega para llorar y suplicar que les diera algo de comer para sus pobres hijos. A la vez, cientos de personas de todas las clases sociales se arriesgaron a morir en los bombardeos para conseguir alguna pieza de pan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros ondearon banderas blancas y trataron de abandonar la ciudad, pero los franceses los regresaron a ca\u00f1onazos, sin importarles sus ruegos o que entre ellos hubiera mujeres, ni\u00f1os y ancianos\u2026 todo, escribi\u00f3 Troncoso, por no hacerle caso a Gonz\u00e1lez Ortega, quien el 14 de marzo \u2013dos d\u00edas antes de la llegada de los franceses\u2013 pidi\u00f3 a los civiles salir de Puebla para no arriesgar sus vidas.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">El final\u2026 que no fue<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la que el historiador Vicente Quirarte califica como una defensa tan heroica y llena de esplendor como la victoria del 5 de mayo del a\u00f1o anterior \u2013que fue festejada con ca\u00f1onazos en la ciudad sitiada\u2013, Puebla se rindi\u00f3 ante los invasores el 17 de mayo de 1863 y los generales, jefes y oficiales que la defendieron, tras negarse a jurar por su honor que dejar\u00edan de luchar contra ellos, fueron desterrados a Francia. Sin embargo, muchos escaparon camino a Veracruz y, junto con otros que volvieron del destierro \u2013 como el general de artiller\u00eda Francisco Paz\u2013 sostuvieron la resistencia que, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, termin\u00f3 con el imperio de Maximiliano y consolid\u00f3 a la rep\u00fablica como la forma de gobierno de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>Alc\u00e9rreca, Agust\u00edn. <em>Diario del sitio de Puebla de Zaragoza (1863)<\/em>, Puebla, Gobierno del Estado, 2013.<\/li>\n<li>B\u00e1ez, Victoriano D., <em>Episodios hist\u00f3ricos de la guerra de la intervenci\u00f3n y el segundo imperio<\/em>, Puebla, Las \u00c1nimas, 2014.<\/li>\n<li>Roeder, Ralph, <em>Ju\u00e1rez y su M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2006.<\/li>\n<li>Taibo, Paco Ignacio, <em>Patria<\/em>, Tomo 2 (1859-1863), M\u00e9xico, Planeta, 2017.<\/li>\n<li>Troncoso, Francisco P., <em>Diario de las operaciones militares del sitio de Puebla en 1863<\/em>, Puebla, Las \u00c1nimas, 2013.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 44. El coraje y la valent\u00eda no ser\u00edan suficiente para las menguadas fuerzas del Ej\u00e9rcito de Oriente, que entre marzo y mayo de 1863 se enfrentar\u00edan en Puebla a la entrenada y bien abastecida expedici\u00f3n francesa. Pr\u00e1cticamente estaban en las ant\u00edpodas. Puebla ha sido, hist\u00f3ricamente, una de las metr\u00f3polis m\u00e1s importantes de nuestro pa\u00eds. Fundada en el Valle Cuetlaxcoapan, su ubicaci\u00f3n la convirti\u00f3 un paso obligado para quienes se dirig\u00edan de Veracruz a la capital de la rep\u00fablica o viceversa, por lo que en t\u00e9rminos militares tomar Puebla abr\u00eda las puertas de la ciudad de M\u00e9xico. Esta situaci\u00f3n la convirti\u00f3 en escenario de una gran cantidad de sitios y enfrentamientos durante el siglo XIX, aunque ninguno tan famoso como el del 5 de mayo de 1862, fecha en que el Ej\u00e9rcito de Oriente derrot\u00f3 a quienes<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2071],"tags":[2072],"class_list":{"0":"post-12655","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-44","8":"tag-batalla-de-puebla"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12655","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12655"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12655\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22857,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12655\/revisions\/22857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}