﻿{"id":12652,"date":"2019-05-16T11:39:48","date_gmt":"2019-05-16T16:39:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12652"},"modified":"2025-09-13T12:10:37","modified_gmt":"2025-09-13T18:10:37","slug":"la-ultima-defensa-del-gobierno-virreinal-de-nueva-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-ultima-defensa-del-gobierno-virreinal-de-nueva-espana\/","title":{"rendered":"La \u00faltima defensa del gobierno virreinal de Nueva Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Eduardo Ad\u00e1n Orozco Pi\u00f1\u00f3n<br \/>\nFacultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/p>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 44.<\/strong><\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_44_01_%C3%9Altima_defensa.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Agust\u00edn de Iturbide entr\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico el 27 de septiembre de 1821 tras una campa\u00f1a militar de tan s\u00f3lo siete meses, no exenta de enfrentamientos armados, p\u00e9rdidas humanas y crisis alimentaria, aunque la versi\u00f3n m\u00e1s divulgada habla de un proceso incruento, ordenado y pac\u00edfico.<\/span><\/h3>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 60px; text-align: right;\">&#8230; seis meses bastaron para desatar el apretado nudo que ligaba a los<br \/>\ndos mundos. Sin sangre, sin incendios, sin robos ni depredaciones,<br \/>\nsin desgracias y \u2013de una vez\u2013 sin lloros y sin duelos; mi patria fue<br \/>\nlibre y transformada de colonia en grande imperio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 180px; text-align: right;\">Agust\u00edn de Iturbide, Memorias escritas desde Liorna, 1823<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C<\/strong>uando hablamos de la guerra de la independencia lo primero que nos llega a la mente es su inicio. De aquel primer momento conocemos a los personajes, las acciones, el itinerario y las ideas de aquellos que se rebelaron contra el gobierno virreinal. Parad\u00f3jicamente, la consumaci\u00f3n del movimiento libertario es un tema muy poco entendido, sus personajes nos resultan m\u00e1s lejanos, las ideas se vuelven confusas, las motivaciones se hacen turbias. Baste como ejemplo que prevalece la versi\u00f3n de Agust\u00edn de Iturbide sobre una independencia ordenada y pac\u00edfica sin derramamiento de sangre, como si se hubiera tratado de un paseo militar por las provincias novohispanas. Es por ello que las siguientes l\u00edneas pretenden ofrecer un panorama de los \u00faltimos meses del gobierno virreinal con la intenci\u00f3n de acercar a los lectores a una interpretaci\u00f3n m\u00e1s compleja y completa de dicho proceso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12705\" aria-describedby=\"caption-attachment-12705\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image269.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12705\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image269.jpg\" alt=\"image269\" width=\"800\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image269.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image269-300x196.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image269-624x408.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12705\" class=\"wp-caption-text\">Entrevista de los se\u00f1ores generales O\u2019Donoj\u00fa, Novella y Agust\u00edn de Iturbide, \u00f3leo sobre tela, ca. 1822, Museo Nacional de Historia. Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">El cerco<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la promulgaci\u00f3n del Plan de Iguala y de la creaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de las Tres Garant\u00edas, comandancia tras comandancia de la Nueva Espa\u00f1a fueron cediendo ante el impulso independentista. Sorprende la rapidez del avance de las fuerzas trigarantes, pues en tan s\u00f3lo seis meses lograron hacerse con el control de todas las zonas militares importantes. Para julio de 1821, el \u00fanico punto fuerte que quedaba en manos del r\u00e9gimen virreinal era la ciudad de Puebla, que durante ese mismo mes se encontr\u00f3 bajo sitio. Ya entonces, amplias zonas del sur y el Baj\u00edo novohispano estaban controladas por la trigarancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jefes del movimiento independiente comenzaron a concentrarse sobre puntos espec\u00edficos con la intenci\u00f3n de aislar a la capital para imposibilitarle el abasto de recursos y tropas. Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Herrera y Nicol\u00e1s Bravo fueron sobre Puebla, Santa Anna cay\u00f3 sobre el puerto de Veracruz, Antonio Le\u00f3n sobre Oaxaca y Vicente Filisola asegur\u00f3 Toluca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, algunos cuerpos armados leales al r\u00e9gimen espa\u00f1ol se replegaron a la ciudad de M\u00e9xico, con la esperanza de concentrar all\u00ed una fuerza lo suficientemente grande para contrarrestar la rebeli\u00f3n de Iturbide. Pero los oficiales virreinales all\u00ed reunidos con el \u00e1nimo de actuar contra el movimiento trigarante se encontraron atados de manos debido a la inactividad del virrey Juan Jos\u00e9 Ruiz de Apodaca, conde del Venadito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estrategia de Iturbide para rendir a la ciudad de M\u00e9xico se desarroll\u00f3 de la siguiente manera: \u00e9l se acerc\u00f3 por el oriente; Miguel Barrag\u00e1n desde Toluca; Vicente Filisola hizo lo propio desde Chalco y Anastasio Bustamante avanz\u00f3 desde Cuautitl\u00e1n. Estos movimientos comenzaron a realizarse a finales de julio de 1821. La correspondencia que mantuvo el primer jefe durante ese mismo mes con sus comandantes es ilustrativa de la ruta trazada por las tropas de ambos bandos en las inmediaciones de la capital. Una carta que le dirigi\u00f3 Luis Quintanar el 16 de agosto de 1821 muestra que la villa de Guadalupe era un punto estrat\u00e9gico, por ser una zona de entrada y salida para las tropas realistas: si las fuerzas independientes tomaban el control de ese lugar podr\u00edan bloquear la entrada de v\u00edveres y refuerzos para el gobierno espa\u00f1ol.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12704\" aria-describedby=\"caption-attachment-12704\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image273.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-12704 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/image273.jpg\" alt=\"image273\" width=\"600\" height=\"532\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12704\" class=\"wp-caption-text\">Solemne y pac\u00edfica entrada del ej\u00e9rcito de las tres garant\u00edas en la capital de M\u00e9xico, el d\u00eda 27 de septiembre del memorable a\u00f1o de 1821, \u00f3leo sobre tela, ca. 1822, Museo Nacional de Historia, Secretar\u00eda de Cultura- INAH-M\u00e9x. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra carta, esta vez de Iturbide para el marqu\u00e9s de Vivanco, arroja luz sobre las intenciones trigarantes en la capital: las fuerzas de la vanguardia y la retaguardia, al mando de este y de Luis Quintanar, deb\u00edan tomar posiciones desde Tlalpan hasta la hacienda de Santa M\u00f3nica en el actual Tlalnepantla, pasando por Tacubaya. El documento tambi\u00e9n ordenaba ocupar y proteger Chalco y que, en el momento de establecerse en las nuevas posiciones, las fortificaran de inmediato \u201ccon saquillos de tierra o de otra manera\u201d. Iturbide recomendaba que \u201cen caso de ser superiores las fuerzas enemigas debe excusarse la acci\u00f3n\u201d, de igual manera, mandaba restablecer el suministro de agua a la capital, pues \u201csin hacer sufrir este mal a los habitantes de M\u00e9xico, concluiremos en breve nuestra grande obra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzaba as\u00ed, durante el mes de agosto, el sitio de la ciudad de M\u00e9xico. La cercana presencia de las fuerzas independientes provoc\u00f3 que creciera gradualmente la tensi\u00f3n en esta hasta desatarse una serie de escaramuzas en las localidades circundantes, situaci\u00f3n que s\u00f3lo tuvo final hasta que la trigarancia pact\u00f3 con Juan O\u2019Donoj\u00fa.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000000;\">Capital fortificada<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El avance de las tropas trigarantes hacia la ciudad de M\u00e9xico provoc\u00f3 reacciones adversas a la pol\u00edtica seguida hasta ese momento por Apodaca. Tal vez si este gobernante hubiera dado la orden de combatir a fuego y sangre a la rebeli\u00f3n desde sus inicios, tarde o temprano esta habr\u00eda sido contenida. No hay duda de que esa opini\u00f3n prevalec\u00eda entre los comandantes de los regimientos expedicionarios a\u00fan leales al r\u00e9gimen virreinal, pues ante el desolador panorama decidieron dar un golpe militar la noche del 5 de julio de 1821, obligando al conde del Venadito a firmar su propia renuncia:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 120px;\">Entrego libremente el mando militar y pol\u00edtico de estos reinos, a petici\u00f3n respetuosa que me han hecho los se\u00f1ores oficiales y tropas expedicionarias, por convenir as\u00ed al mejor servicio de la naci\u00f3n, en el se\u00f1or mariscal de campo D. Francisco Novella, con solo la circunstancia que por los oficiales representantes se me asegure la seguridad de mi persona y familia \u2026 y se me d\u00e9 adem\u00e1s la escolta competente y pasaporte del Sr. nuevo capit\u00e1n general, para marchar en el siguiente d\u00eda a Veracruz para mi viaje a Espa\u00f1a; dejando a cargo de dicho se\u00f1or Novella, con toda la autorizaci\u00f3n competente, dar las disposiciones y \u00f3rdenes para continuaci\u00f3n del orden y tranquilidad p\u00fablica [\u2026].<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esta dr\u00e1stica e impopular medida, el tiempo de tomar la ofensiva ya hab\u00eda pasado; el movimiento trigarante crec\u00eda en popularidad todos los d\u00edas, volvi\u00e9ndose evidente para los realistas su propia inferioridad num\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento en que los militares golpistas pusieron al mariscal de campo Francisco Novella, a la cabeza de la Nueva Espa\u00f1a, se encontraba en la capital un ej\u00e9rcito realista compuesto por 5 379 hombres. Ello deja ver la intenci\u00f3n de los militares \u2013al menos por parte de los comandantes\u2013 de defender hasta las \u00faltimas consecuencias a la ciudad de M\u00e9xico, \u00faltimo basti\u00f3n del poder virreinal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en funciones, Novella tuvo que cargar con la responsabilidad de preparar la defensa y \u00fanicamente se dedic\u00f3 a ello durante su corto periodo de gobierno, como lo muestran las disposiciones, proclamas, bandos, \u00f3rdenes y dem\u00e1s papeles que inundaron la capital durante los meses de julio y agosto de 1821. Veamos algunos ejemplos relevantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de julio, Novella emiti\u00f3 un bando prohibiendo \u201ctoda reuni\u00f3n sospechosa en casas de particulares, fondas, caf\u00e9s, villares, pulquer\u00edas, etc., de cualquier clase o condici\u00f3n que fuesen\u201d. En el mismo tenor, se permiti\u00f3 portar armas \u00fanicamente a quienes fueran militares. Tambi\u00e9n se castigar\u00eda y se enviar\u00eda a los tribunales a quienes extendieran \u201cpapeles sediciosos impresos o manuscritos, coplas an\u00f3nimas, pasquines u otras cualesquiera producciones\u201d que perturbaran la tranquilidad p\u00fablica. Por supuesto que esta disposici\u00f3n no evit\u00f3 la enorme producci\u00f3n de impresos favorables a la causa independiente, que por entonces aparecieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 16 de julio se public\u00f3 un bando que tocaba el tema del reclutamiento. Se daba un plazo de 48 horas para que se presentaran al servicio de las armas todos los ciudadanos varones entre los 16 y los 60 a\u00f1os de edad. Sin embargo, esto no hizo m\u00e1s que sublevar a una multitud de capitalinos contra el r\u00e9gimen en su intento de imponer un servicio militar obligatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 21 de julio, Novella orden\u00f3 al ayuntamiento enviar trabajadores y herramientas indispensables para reparar y asegurar las garitas y otras construcciones defensivas ubicadas en Peralvillo y Vallejo, medida que se sum\u00f3 a otras tendientes a fortificar la ciudad y algunos de los pueblos de los alrededores. Para esta fecha, el gobierno virreinal se encontraba a la espera del inminente ataque de las tropas independientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ingeniero al servicio del gobierno envi\u00f3 a Novella una lista con el costo estimado de los trabajos que \u00e9l consideraba vitales para defender la capital. Se necesitaba reparar todas las puertas de entrada, como la de Chapultepec; asimismo, hac\u00eda falta comenzar obras para reforzar los cuarteles militares y otros puntos de f\u00e1cil defensa como la estrat\u00e9gica villa de Guadalupe. Se suger\u00eda construir una nueva explanada alrededor del palacio virreinal para tener un punto de ventaja desde el cual pudiera protegerse al edificio. Se se\u00f1alaba que algunos caminos de entrada deb\u00edan fortificarse. El costo estimado de todas estas reparaciones era de 26 000 pesos, cantidad dif\u00edcilmente conseguible dado el estado de guerra, por ello mismo la insuficiencia de fondos oblig\u00f3 a suspender los trabajos de fortificaci\u00f3n en los \u00faltimos d\u00edas de julio. Muy pocas de las medidas recomendadas fueron completadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 4 de agosto, Novella public\u00f3 dos bandos con los que buscaba allegarse los indispensables recursos para resistir el cerco, cada vez m\u00e1s estrecho, de las tropas trigarantes. Uno ordenaba la requisici\u00f3n de caballos, pues \u201cno ha habido un solo individuo que voluntariamente presente ninguno de los muchos que hay en esta ciudad\u201d; es claro que la medida ya hab\u00eda tratado de implementarse, sin \u00e9xito. El otro documento trataba el asunto del abastecimiento de varias clases de alimentos y otros v\u00edveres, buscando terminar con su escasez mediante la liberaci\u00f3n, hasta el 20 de agosto, del pago de alcabala y toda clase de impuestos por la introducci\u00f3n de harina, trigo, ma\u00edz y otras semillas, as\u00ed como cerdo, le\u00f1a, carb\u00f3n, queso, verduras y ganado mayor y menor. Esta medida debi\u00f3 favorecer a los comerciantes de la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la cuesti\u00f3n fiscal, el 8 de agosto Novella dirigi\u00f3 una orden a varias corporaciones para que se formara una \u201cJunta que reparta y recoja de este vecindario un suplemento de 100 000 pesos mensuales\u201d. La medida no se llev\u00f3 a efecto debido a las nuevas complicaciones que se presentaron durante los d\u00edas posteriores, adem\u00e1s de que existi\u00f3 una tajante oposici\u00f3n por parte del cabildo de la ciudad, que s\u00f3lo reconoci\u00f3 a Novella el t\u00edtulo de \u201cgobernador militar de la plaza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la defensa de la sede del poder virreinal no s\u00f3lo se pens\u00f3 desde lo militar, es decir, mediante la edificaci\u00f3n de fortificaciones, tambi\u00e9n implic\u00f3 la toma del poder pol\u00edtico por parte de las fuerzas expedicionarias, al tiempo que se intent\u00f3 adoptar y adaptar una serie de medidas legales dadas a conocer a trav\u00e9s de decretos, proclamas y bandos para conseguir los recursos financieros, materiales y humanos necesarios para soportar el embate de los independientes.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>La ca\u00edda<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto hasta ahora, Francisco Novella subi\u00f3 al poder como resultado de un golpe de Estado contra el leg\u00edtimo Capit\u00e1n General de la Nueva Espa\u00f1a, Juan Jos\u00e9 Ruiz de Apodaca. Una situaci\u00f3n as\u00ed supone un comienzo inestable para cualquier gobierno y el de Novella no fue la excepci\u00f3n. En efecto, desde que se inaugur\u00f3 su r\u00e9gimen, comenz\u00f3 una avalancha de cuestionamientos en torno a la legitimidad del nuevo gobernante, situaci\u00f3n que los trigarantes supieron aprovechar a su favor en muchos de sus impresos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En paralelo exist\u00eda otro problema: los militares expedicionarios concentrados en la capital no eran un grupo cohesionado, exist\u00edan varias diferencias entre comandantes. En el momento del golpe hubo voces que se mostraron inconformes con esa decisi\u00f3n e incluso trataron de detenerla, como los coroneles Francisco Javier de Llamas, del regimiento de \u00d3rdenes Militares; y Blas del Castillo y Luna, del regimiento de Castilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior signific\u00f3, desde un primer momento, que los pilares que sosten\u00edan al \u00faltimo gobierno virreinal estaban hechos de barro: por un lado, estaba la columna militar, representada por las tropas expedicionarias y dem\u00e1s cuerpos acantonados en la capital; por otro, se encontraba la de la legitimidad, constituida por el r\u00e9gimen golpista, que se justificaba a s\u00ed mismo en la intenci\u00f3n de salvaguardar al reino. Durante los meses de agosto y septiembre de 1821 estas dos columnas \u2013que tambi\u00e9n sosten\u00edan al r\u00e9gimen espa\u00f1ol\u2013 terminaron por derrumbarse debido a la fuerza de los acontecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La columna de los militares era la que verdaderamente manten\u00eda a Novella en el poder. A ellos les deb\u00eda su puesto de Jefe Pol\u00edtico de la Nueva Espa\u00f1a. Sin embargo, la fuerza de las armas comenz\u00f3 a agotarse muy pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado de la tensi\u00f3n producida por la cercana presencia de los trigarantes en la ciudad de M\u00e9xico, se enfrentaron leales e independientes en una acci\u00f3n que, si bien no fue de enormes proporciones \u2013como podr\u00eda haberlo sido si se hubiera tratado de una batalla formal\u2013 tampoco constituy\u00f3 una escaramuza insignificante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la acci\u00f3n de Azcapotzalco de 19 de agosto de 1821, se enfrentaron tropas trigarantes al mando de Anastasio Bustamante contra fuerzas realistas comandadas por Francisco Buceli y Manuel Concha. Parece ser que ninguno de los bandos ansiaba el combate. Lo que comenz\u00f3 como una peque\u00f1a escaramuza por la ma\u00f1ana, termin\u00f3 en un enfrentamiento a gran escala al caer la noche. Esta acci\u00f3n, por no ser intencional, careci\u00f3 de objetivos militares concretos. Trigarantes y virreinales argumentaron salir victoriosos: los realistas por haberse apoderado de un ca\u00f1\u00f3n y permanecer due\u00f1os del campo de batalla, del que se retiraron al d\u00eda siguiente; los independientes por haber hecho numerosas bajas al enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reportes de la batalla, como la mayor\u00eda de los de la \u00e9poca, son exagerados, pero es aceptable suponer que cada bando perdi\u00f3 alrededor de cien hombres. Da la impresi\u00f3n de que las fuerzas realistas acantonadas dejar\u00edan la capital despu\u00e9s de estar dispuestas a defenderla a sangre y fuego, pues quedaron registradas numerosas deserciones que las afectaron severamente. De manera que este combate signific\u00f3 el momento de quiebre moral de las tropas leales, que entonces debieron darse cuenta de la imposibilidad e inutilidad de resistirse a los independientes. Como paliativo ante la desmoralizaci\u00f3n de sus tropas, Novella otorg\u00f3 recompensas y ascensos a aquellos que participaron en la batalla, mismos que despu\u00e9s ser\u00edan desconocidos por las autoridades europeas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1alamos, la legitimidad pol\u00edtica constitu\u00eda la segunda columna que manten\u00eda a Novella en el poder. Se sustentaba en su oposici\u00f3n al movimiento de Iguala en aras de resguardar a la Nueva Espa\u00f1a para el gobierno peninsular. Este soporte se derrumb\u00f3 totalmente con el arribo a Veracruz de Juan O\u2019Donoj\u00fa. Asimismo, las autoridades de la ciudad de M\u00e9xico, como el Ayuntamiento y la Diputaci\u00f3n Provincial, siempre le fueron hostiles, consider\u00e1ndolo tan solo como el gobernador militar de la plaza. El arribo de O\u2019Donoj\u00fa a las inmediaciones de la capital, con sus nombramientos en orden, signific\u00f3 el golpe de gracia, as\u00ed llegaba a su fin el r\u00e9gimen espa\u00f1ol en la Am\u00e9rica mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O\u2019Donoj\u00fa abri\u00f3 las puertas de la capital al suprimir la raz\u00f3n de ser del gobierno de Novella. Sus defensores dejaron de serlo para convertirse en sublevados al desconocer en un primer momento la autoridad del reci\u00e9n llegado Capit\u00e1n General. Lo que restaba era solamente las negociaciones pol\u00edticas entre los contendientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 8 de septiembre, representantes de Iturbide y Novella, firmaron un armisticio en la hacienda de San Juan de Dios de los Morales. En ese documento se acord\u00f3 un cese al fuego por seis d\u00edas y que ambos ej\u00e9rcitos no se mover\u00edan de las posiciones que ya detentaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 13, Novella dej\u00f3 la ciudad, acompa\u00f1ado de los miembros del ayuntamiento de M\u00e9xico, se entrevist\u00f3 con Iturbide y O\u2019Donoj\u00fa en la Hacienda de la Patera. A consecuencia de aquella reuni\u00f3n, se public\u00f3 una \u00faltima Orden del ej\u00e9rcito y plaza el 15 de septiembre en donde se anunciaba lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">A consecuencia de la entrevista que tuve antes de ayer en la Hacienda de la Patera con el Excelent\u00edsimo Sr. D. Juan O-Donoj\u00fa [\u2026] fui enterado exactamente de que su venida al Reino ha sido en virtud del [\u2026] Superior Gobierno, en cuyo concepto, y asegurado de sus sentimientos ben\u00e9ficos, no dud\u00e9 en reconocerlo desde luego por capit\u00e1n general, y qued\u00e9 en la obligaci\u00f3n de darlo a reconocer en el ej\u00e9rcito, como as\u00ed lo cumplo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegados a este punto, conviene recordar que en esta \u00faltima etapa de la campa\u00f1a trigarante, en vez de emprender una guerra implacable contra sus enemigos, Iturbide sigui\u00f3 una pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n. Por lo que se concedieron t\u00e9rminos generosos a los realistas que capitularon. De esa manera, se permiti\u00f3 salir de la capital a las fuerzas leales al r\u00e9gimen espa\u00f1ol, el 23 de septiembre, con Novella a la cabeza. Tras una breve estancia en Toluca, marcharon para Veracruz donde zarparon de regreso a Espa\u00f1a o se unieron a las fuerzas acuarteladas en San Juan de Ul\u00faa. Novella se embarc\u00f3 hacia La Habana y de all\u00ed pas\u00f3 a la Pen\u00ednsula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iturbide entr\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico el 27 de septiembre de 1821, a la cabeza de un triunfante Ej\u00e9rcito de las Tres Garant\u00edas, que hab\u00eda logrado hacerse con el control del virreinato tras una campa\u00f1a militar \u2013no ausente de enfrentamientos armados\u2013 de tan s\u00f3lo siete meses. Al d\u00eda siguiente se firm\u00f3 el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, que daba inicio a una nueva etapa para la naci\u00f3n mexicana, poniendo fin a once a\u00f1os de guerra civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1823, Iturbide habr\u00eda de redactar sus memorias durante el exilio en Italia. En ellas plasm\u00f3 su versi\u00f3n de los hechos: la independencia que hab\u00eda logrado fue una que desat\u00f3 el nudo \u2013que un\u00eda a los espa\u00f1oles de ambos hemisferios\u2013 sin romperlo. Todo debido al nulo derramamiento de sangre y al buen comportamiento de sus soldados. A pesar de que esta interpretaci\u00f3n prevalece hasta nuestros d\u00edas, espero que las anteriores l\u00edneas hayan sido capaces de mostrar una versi\u00f3n m\u00e1s rica y compleja de eso que conocemos como consumaci\u00f3n de la independencia.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>\u00c1vila Rueda, Alfredo, Jordana Dym y Erika Pani, <em>Las declaraciones de independencia. Los textos fundamentales de las independencias americanas<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, 2013.<\/li>\n<li>Iturbide, Agust\u00edn de, <em>Memorias escritas desde Liorna<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2013.<\/li>\n<li>Moreno Gutierrez, Rodrigo, <em>La trigarancia. Fuerzas armadas en la consumaci\u00f3n de la independencia. Nueva Espa\u00f1a, 1820-1821<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Fideicomiso Felipe Teixidor y Monserrat Alfau de Teixidor, 2016.<\/li>\n<li>Robertson, William Spence, <em>Iturbide de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2012.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Ad\u00e1n Orozco Pi\u00f1\u00f3n Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 44. Agust\u00edn de Iturbide entr\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico el 27 de septiembre de 1821 tras una campa\u00f1a militar de tan s\u00f3lo siete meses, no exenta de enfrentamientos armados, p\u00e9rdidas humanas y crisis alimentaria, aunque la versi\u00f3n m\u00e1s divulgada habla de un proceso incruento, ordenado y pac\u00edfico. &#8230; seis meses bastaron para desatar el apretado nudo que ligaba a los dos mundos. Sin sangre, sin incendios, sin robos ni depredaciones, sin desgracias y \u2013de una vez\u2013 sin lloros y sin duelos; mi patria fue libre y transformada de colonia en grande imperio. Agust\u00edn de Iturbide, Memorias escritas desde Liorna, 1823 Cuando hablamos de la guerra de la independencia lo primero que nos llega a la mente es su inicio. De aquel primer momento conocemos a los personajes, las acciones,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2071],"tags":[2750,2751,2542,2752,2273,2616],"class_list":{"0":"post-12652","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-44","8":"tag-bustamante","9":"tag-defensa","10":"tag-ejercito-trigarante","11":"tag-golpe-de-estado","12":"tag-nueva-espana","13":"tag-plan-de-iguala"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12652"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22856,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12652\/revisions\/22856"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}