﻿{"id":1227,"date":"2011-09-05T22:23:35","date_gmt":"2011-09-06T03:23:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1227"},"modified":"2021-05-04T14:53:05","modified_gmt":"2021-05-04T19:53:05","slug":"jose-clemente-orozco-los-de-abajo-en-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/jose-clemente-orozco-los-de-abajo-en-nueva-york\/","title":{"rendered":"Mariano Azuela y Jos&eacute; Clemente Orozco: Los de abajo en Nueva York"},"content":{"rendered":"<h4><span style=\"color: #000080;\"><strong>Roberto Fern\u00e1dez Castro &#8211;\u00a0<\/strong>Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<\/span><\/h4>\n<address>\n<h4><span style=\"color: #000080;\">Revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 13.<\/span><\/h4>\n<\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M<\/strong>ariano Azuela, m\u00e9dico de profesi\u00f3n, simpatizante de Madero y despu\u00e9s villista, ocupa uno de los sitios m\u00e1s importantes dentro de la narrativa mexicana. Si es verdad que la fuerza de sus obras reside sobre todo en su honradez, el amor entra\u00f1able que expres\u00f3 por la gente y las cosas de M\u00e9xico explican por qu\u00e9 en sus novelas quiso exhibir virtudes y lacras por igual. Su verdad consisti\u00f3 en ofrecer, con la mayor fidelidad posible, una imagen del pueblo mexicano y de lo que somos. Por eso, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, hizo cr\u00edtica de una Revoluci\u00f3n en la que \u00e9l mismo hab\u00eda participado. La necesidad de decir o de gritar lo que pensaba y sent\u00eda, con tal de no traicionarse a s\u00ed mismo, le llev\u00f3 a ser tambi\u00e9n censurado, pero como \u00e9l mismo dijo, lo comprendieron los que m\u00e1s le importaban, los revolucionarios aut\u00e9nticos e \u00edntegros.<\/p>\n<figure style=\"width: 196px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"JosAi?? Clemente Orozco\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/jose-clemente-orozco.jpg\" alt=\"JosAi?? Clemente Orozco\" width=\"196\" height=\"269\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 Clemente Orozco<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las obras m\u00e1s notables de Mariano Azuela se encuentran <em>Mala Yerba <\/em>(1909), <em>Andr\u00e9s P\u00e9rez, maderista <\/em>(1911), <em>Los de abajo: Cuadros y escenas de la revoluci\u00f3n mexicana <\/em>(1916), <em>Los ca<\/em><em>ciques <\/em>(1917), <em>La luci\u00e9rnaga <\/em>(1932), <em>El camarada Pantoja <\/em>(1937) y <em>Nueva burgues\u00eda <\/em>(1941). Sin embargo, <em>Los de abajo<\/em>, ese &#8220;grande y terrible librito&#8221;, como se dijo de \u00e9l en Madrid cuando comenz\u00f3 a ser conocido por los cr\u00edticos literarios de la \u00e9poca, fue la obra de Mariano Azuela que muy pronto se gan\u00f3 un lugar entre los esfuerzos literarios m\u00e1s representativos en Hispanoam\u00e9rica, junto a <em>Do\u00f1a B\u00e1rbara<\/em>, del venezolano R\u00f3mulo Gallegos y <em>Don Segundo Sombra<\/em>, del argentino Ricardo G\u00fciraldes. La novela se public\u00f3 por primera vez en El Paso, Texas y su impacto en Estados Unidos ser\u00eda considerable, aunque s\u00f3lo algunos a\u00f1os despu\u00e9s. La historia de su fama en esta naci\u00f3n comenz\u00f3 en 1929, en Nueva York.<\/p>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"Orozco, &quot;La batalla&quot; IlustraciA?n para The Underdogs, 1929\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/orozco-la-batall-para-the-underdogs-1929.jpg\" alt=\"Orozco, &quot;La batalla&quot; IlustraciA?n para The Underdogs, 1929\" width=\"300\" height=\"400\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Orozco, &#8220;La batalla&#8221; Ilustraci\u00f3n para The Underdogs, 1929<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo todav\u00eda muy joven, Anita Brenner fue comisionada por la Universidad Nacional de M\u00e9xico para realizar una investigaci\u00f3n sobre arte mexicano en colaboraci\u00f3n con los fot\u00f3grafos Tina Modotti y Edward Weston. Aunque estudiante de nacionalidad estadounidense, ella hab\u00eda nacido en Aguascalientes en 1905 y parte de su ni\u00f1ez trascurri\u00f3 en M\u00e9xico, de modo que cuando regres\u00f3 a Estados Unidos en 1928, despu\u00e9s de cumplir su compromiso con la Universidad, se dedic\u00f3 a preparar la publicaci\u00f3n de su libro <em>\u00cddolos tras de los altares <\/em>(1929), se encarg\u00f3 de editar la secci\u00f3n de temas latinoamericanos de la revista <em>The Nation <\/em>y, lo m\u00e1s importante, la editorial Alfred A. Knopf le propuso encargarse de traducir al ingl\u00e9s <em>Los de abajo<\/em>. Ella hab\u00eda publicado algunos fragmentos de la novela en <em>The Nation<\/em>, sin pedir permiso a nadie, as\u00ed que fue la primera que recibi\u00f3 las felicitaciones por dar a conocer un relato tan vivo y tan desconocido de la Revoluci\u00f3n mexicana. Advirti\u00f3 desde entonces que la obra era casi <em>intraducible <\/em>por las dificultades que implicaba encontrar el significado apropiado de algunas palabras y expresiones de habla popular empleadas. En cualquier caso, Mariano Azuela rechaz\u00f3 la propuesta de Knopf porque en esos d\u00edas hab\u00eda comprometido ya la traducci\u00f3n con la editorial Brentano; lo interesante es que en una carta que Anita dirigi\u00f3 al doctor Azuela en enero de 1929 le sugiri\u00f3 que Jos\u00e9 Clemente Orozco deber\u00eda ilustrar la obra, pues acababa de hacer unos dibujos a los que ella misma hab\u00eda bautizado como <em>Los horrores de la revoluci\u00f3n<\/em>, que correspond\u00edan exactamente con el momento emocional de <em>Los de abajo <\/em>y adem\u00e1s eran los \u00fanicos que ten\u00edan la fuerza debida. Por el momento, el asunto qued\u00f3 ah\u00ed, aunque m\u00e1s adelante Anita se har\u00eda cargo de traducir <em>Mala Yerba <\/em>con el t\u00edtulo de <em>Marcela. A Mexican Love Story <\/em>(1932).<\/p>\n<figure style=\"width: 250px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"JosAi?? Clemente Orozco, &quot;Bandit and girl&quot;, hecha para la revista The Underdogs, 1929\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/bandit-and-girl-orozco-para-the-underdogs-1929.jpg\" alt=\"JosAi?? Clemente Orozco, &quot;Bandit and girl&quot;, hecha para la revista The Underdogs, 1929\" width=\"250\" height=\"400\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u00a0 \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 Clemente Orozco, &#8220;Bandit and girl&#8221;,\u00a0 \u00a0 \u00a0 hecha para la revista The Underdogs, 1929<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Clemente Orozco es nuestro segundo personaje clave. El artista, que desde 1904 perdi\u00f3 su mano izquierda en un accidente manipulando p\u00f3lvora, era conocido en M\u00e9xico primero como caricaturista de los peri\u00f3dicos <em>El Imparcial<\/em>, <em>El Ahuizote<\/em>, <em>El Malora, La Vanguardia <\/em>y <em>El Machete<\/em>, pero sobre todo como el autor de los murales de la Escuela Nacional Preparatoria pintados entre 1923 y 1926. Sin embargo, tras los ataques de algunos estudiantes y mujeres cat\u00f3licas que consideraron ofensivos parte de sus temas, el propio Orozco sustituy\u00f3 y modific\u00f3 los frescos que fue- ron da\u00f1ados o destruidos. Al final, se conserv\u00f3 en ellos la imagen de los campesinos revolucionarios junto al banquete de los ricos ridiculizados. Es cierto que el propio Orozco escribi\u00f3 en su <em>Autobiograf\u00eda <\/em>que la revoluci\u00f3n fue &#8220;sainete, drama y barbarie&#8221;, pero lo m\u00e1s importante es que \u00e9l, como Azuela, tampoco necesit\u00f3 penetrar cl\u00ednicamente en la mente de los revolucionarios para convencer a sus espectadores. Sus obras son un enjuiciamiento de la raza humana, describen con espantosa sinceridad y honradez la insensata carnicer\u00eda que implica toda guerra civil, con escenas donde unos a otros se matan y se ultrajan. Lo \u00fanico que sobrevive es el sentimiento de dolor que se trasmite al espectador para extra\u00f1arlo de la violencia, del ego\u00edsmo despiadado y de la animalidad, para que no se acostumbre a la brutalidad.<\/p>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"Orozco, &quot;Soldaderas&quot; para la revista The Underdogs, 1929\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/orozco-soldaderas-para-the-underdogs-1929.jpg\" alt=\"Orozco, &quot;Soldaderas&quot; para la revista The Underdogs, 1929\" width=\"300\" height=\"400\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Orozco, &#8220;Soldaderas&#8221; para la revista The Underdogs, 1929<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Orozco sali\u00f3 de la estaci\u00f3n Colonia con rumbo a Nueva York el 11 de diciembre de 1927, pero tuvo que pasar como inmigrante, mediante declaraciones bajo juramento y pagando diez d\u00f3lares adicionales, una suma de poca importancia, salvo porque viajaba entonces s\u00f3lo con recursos para el pasaje de ida y tres meses de subsistencia que generosamente le facilit\u00f3 don Genaro Estrada, entonces secretario de Relaciones Exteriores. Comenzaban los tiempos dif\u00edciles para la econom\u00eda estadounidense y la vida material era <em>muy cara<\/em>, m\u00e1s que la primera vez que hab\u00eda estado en San Francisco diez a\u00f1os atr\u00e1s. Esa misma raz\u00f3n le impidi\u00f3 encontrar pronto un apartamento para trabajar; primero pas\u00f3 el invierno en un fr\u00edo s\u00f3tano de Riverside Drive, a una cuadra de la Universidad de Columbia, despu\u00e9s instal\u00f3 su estudio al oeste de la calle 22, donde comenz\u00f3 a pintar y a dibujar sus primeras impresiones acerca de Nueva York.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/2010\/03\/?page_id=10\">Suscr\u00edbase a la revista BiCentenario<\/a>.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariano Azuela, mAi??dico de profesiA?n, simpatizante de Madero y despuAi??s villista, ocupa uno de los sitios mA?s importantes dentro de la narrativa mexicana.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,865,20],"tags":[900,899,330],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1227"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1227"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16027,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1227\/revisions\/16027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}