﻿{"id":12171,"date":"2019-03-14T13:41:05","date_gmt":"2019-03-14T19:41:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12171"},"modified":"2024-07-10T16:37:26","modified_gmt":"2024-07-10T22:37:26","slug":"en-palabras-de-alvaro-matute-aguirre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/en-palabras-de-alvaro-matute-aguirre\/","title":{"rendered":"En palabras de \u00c1lvaro Matute Aguirre"},"content":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 43.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Nieto de un general revolucionario, hijo de actores y enamorado temprano de la historia, el doctor \u00c1lvaro Matute Aguirre consolid\u00f3 una importante carrera que no solo lo convirti\u00f3 en una figura de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, sino de la cultura mexicana.<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I<\/strong>nvestigador Em\u00e9rito de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y del Sistema Nacional de Investigadores, Premio Universidad Nacional en Investigaci\u00f3n en Humanidades (1997), Medalla Capit\u00e1n Alonso de Le\u00f3n al M\u00e9rito Hist\u00f3rico (2007) y Premio Nacional de Ciencias y Artes (2008); adem\u00e1s de miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM (1999 a 2009), la Academia Mexicana de la Historia, el Seminario de Cultura Mexicana y la Academia Mexicana de la Lengua, \u00c1lvaro Matute Aguirre era uno de los acad\u00e9micos m\u00e1s reconocidos de nuestro pa\u00eds al momento de su fallecimiento, el 12 de septiembre de 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato de su infancia y los primeros acercamientos que tuvo con la Historia en Churubusco y la influencia de figuras trascendentales en su vida parecen confirmar que, como dijo Sigmund Freud, \u201cinfancia es destino\u201d; adem\u00e1s de que el trabajo serio y constante es fundamental para ser alguien en la vida, sin importar a lo que nos dediquemos. Matute reconstruye, por otra parte, su trayectoria por una Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico plagada de grandes figuras que, indudablemente, dejaron una importante huella en su generaci\u00f3n. En sus propias palabras encontramos satisfacci\u00f3n por los logros alcanzados, pero tambi\u00e9n nostalgia por el pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente texto es una edici\u00f3n de la entrevista a \u00c1lvaro Matute Aguirre, que el autor le realiz\u00f3 en agosto de 2009.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">&#8220;LO MEJOR PARA UN HOMBRE ES ACERTAR SU VOCACI\u00d3N&#8221;<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nac\u00ed el 19 de abril de 1943 en la ciudad de M\u00e9xico, en la colonia Roma, porque ah\u00ed estaba el hospital donde se atendi\u00f3 mi madre; pero no tengo v\u00ednculos con la Roma, ya que durante algunos a\u00f1os viv\u00ed en la colonia Ju\u00e1rez y despu\u00e9s, cuando cobr\u00e9 conciencia de la vida y de muchas otras cosas, emigramos a Churubusco, donde viv\u00ed de la infancia a la adolescencia, muy cerca del Convento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la visita al Museo del Convento de Churubusco me naci\u00f3 el amor a la Historia. Cada 20 de agosto se conmemoraba el aniversario de la batalla y hab\u00eda un desfile en el que los escolares de Coyoac\u00e1n march\u00e1bamos al convento, se hac\u00eda una ceremonia con discursos, se pasaba lista a los h\u00e9roes que fallecieron en la batalla y nosotros respond\u00edamos \u201cmuri\u00f3 por la patria\u201d. Ese d\u00eda, adem\u00e1s, la entrada era gratuita, entonces yo siempre iba y llegu\u00e9 a conocerlo pr\u00e1cticamente de memoria. El museo que conoc\u00ed de ni\u00f1o es diferente al que ahora conocemos\u00a0 como Museo Nacional de las Intervenciones, antes era simplemente Museo del ex convento de Churubusco y ah\u00ed ve\u00eda uno los cuadros que representaban diferentes batallas. No solo Churubusco, sino tambi\u00e9n Molino del Rey, Padierna, Chapultepec, la Angostura; en fin, toda la parte de la intervenci\u00f3n estadounidense. De ah\u00ed me naci\u00f3 mucho el gusto, la vocaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro nexo importante que tuve con la Historia fue mi abuelo materno, el general Amado Aguirre, veterano de la revoluci\u00f3n que milit\u00f3 en el Ej\u00e9rcito Constitucionalista y fue diputado constituyente en 1917. \u00c9l no me dio clases de historia ni nada, ya que falleci\u00f3 cuando yo ten\u00eda seis a\u00f1os; sin embargo, su presencia, los cuadros de su biblioteca, sus uniformes, sus condecoraciones y todo lo<br \/>\nque ten\u00eda, tambi\u00e9n me dieron un marco hist\u00f3rico. Puedo decir que me desarroll\u00e9 en la infancia en un \u00e1mbito muy cercano a la Historia. Entonces, sin que fuera yo consciente de ello, esto empuj\u00f3 mi vocaci\u00f3n. Fue lo que form\u00f3 definitivamente mi inclinaci\u00f3n por encontrarle sentido al conocimiento del pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve una ni\u00f1ez normal en todos los sentidos. No fui ni particularmente enfermizo ni particularmente sano. Y un car\u00e1cter l\u00fadico. Por problemas de miop\u00eda temprana en general fui malo para los deportes, aunque ya de adolescente comenc\u00e9 a practicar una disciplina en la que no se necesita ver bien y a la fecha sigo practicando, como la nataci\u00f3n. En la primaria no fui de los aplicados, pero tampoco reprob\u00e9 un a\u00f1o. En la secundaria se me present\u00f3 la disyuntiva de los dos grandes campos: las ciencias y las humanidades. Y definitivamente fui malo para las ciencias, tal vez no p\u00e9simo\u2026 pero malo. Y en cambio para las humanidades fui bueno, siempre se me facilitaban los idiomas. Para espa\u00f1ol y literatura siempre fui bueno, para Historia tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui un ni\u00f1o m\u00e1s cerebral que travieso. Introvertido. Yo creo que fui travieso en la medida normal. Me asombraban unas primas que s\u00ed eran militantes de la travesura. Me quedaba estupefacto al ver las ocurrencias que ten\u00edan y dec\u00eda: \u201cCaray, no se me pudo ocurrir algo as\u00ed\u201d. Hac\u00edan cosas como tomar un rollo de papel del ba\u00f1o y jalarlo hasta que diera de s\u00ed, luego bajaban toda la escalera en alguna casa en la que est\u00e1bamos de visita. Ellas hac\u00edan eso y yo me quedaba asombrado. Yo era m\u00e1s bien de\u2026 no llegaba a ser un anteproyecto de <em>nerd<\/em>, pero no ten\u00eda la chispa de otras gentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un suceso que me marc\u00f3 mucho fue el cambio de lo rural a lo urbano. \u00bfC\u00f3mo fue esto? Bueno, despu\u00e9s de haber vivido por a\u00f1os en una calle de tierra, que luego fue cubierta nada m\u00e1s con tepetate, de repente lleg\u00f3 el pavimento y cambi\u00f3 la fisonom\u00eda de mi entorno. La vieja calle llena de hoyos y de charcos que era Aguas Potables se convirti\u00f3 en la Avenida Divisi\u00f3n del Norte. Fue un cambio realmente importante, cualitativo en nuestras vidas. Yo viv\u00eda en una granja y hubo un plazo perentorio para que la granja dejara de ser granja, \u201cporque ya nos volvimos urbanos\u201d; entonces adi\u00f3s a la vaca, adi\u00f3s a la gallina, adi\u00f3s a los guajolotes, etc. Otros vecinos cerca ten\u00edan borregos, nosotros no. Y esto s\u00ed fue un suceso importante. No fue de golpe y porrazo, fue paulatino, pero un paulatino de tiempo corto\u2026 digamos, no s\u00e9, seis meses m\u00e1s o menos, en que la fisonom\u00eda del entorno cambi\u00f3 y en alg\u00fan sentido nos cambi\u00f3 la vida. Por eso me gusta tanto aquella canci\u00f3n italiana de <em>El muchacho de la v\u00eda Gluck<\/em> <em>[Il ragazzo della via Gluck<\/em>, en italiano], la cantaba Adriano Celentano y se refer\u00eda a un milan\u00e9s que viv\u00eda en un suburbio y de repente la mancha urbana invadi\u00f3 todo y pues ya no sal\u00edan a jugar futbol al llanito, sino que pasaban los autobuses\u2026 cambi\u00f3 la vida totalmente\u2026 y eso nos cambi\u00f3 a todos\u2026 seguramente\u2026<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">UN PADRE AUSENTE<\/h2>\n<p>Mi padre se llamaba igual que yo, \u00c1lvaro Matute, y b\u00e1sicamente era actor de cine y teatro. A \u00e9l no le toc\u00f3 mucho la televisi\u00f3n, estaba casi retirado cuando esta tuvo m\u00e1s auge, pero aparece en muchas pel\u00edculas mexicanas de la \u00e9poca. Incluso film\u00f3 cuatro o cinco con Luis Bu\u00f1uel, con Roberto Gavald\u00f3n, con Alfredo B. Crevenna. Y mi madre tambi\u00e9n particip\u00f3 en la actuaci\u00f3n, pero m\u00e1s bien se dedic\u00f3 a hacer guiones y argumentos cinematogr\u00e1ficos, fue periodista y al final de su vida diplom\u00e1tica. Se llamaba Estela Aguirre, pero firmaba sus escritos como Estela Matute.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He recuperado la figura de mi padre a trav\u00e9s de las pel\u00edculas que veo, ya que estuvo absolutamente ausente. Con mi madre el v\u00ednculo fue m\u00e1s cercano. Pero la relaci\u00f3n m\u00e1s profunda y formativa fue la de mi t\u00edo Amado Aguirre, hermano menor de mi madre. \u00c9l fue una presencia definitiva que, aunque no se dedicaba a esto, ten\u00eda sensibilidad y gusto por lo hist\u00f3rico; entonces no es ajeno a mi campo, a mi direcci\u00f3n de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra presencia, un poquito m\u00e1s lejana, es la de otro t\u00edo, primo de mi madre, el pintor Ignacio Aguirre. Su misma biograf\u00eda es maravillosa: dej\u00f3 tempranamente la posibilidad de hacer una carrera pol\u00edtica para dedicarse a su vocaci\u00f3n de pintor y grabador. Se fue con Diego Rivera, hizo amistad estrecha con los grandes pintores, con los grabadores. Fue miembro del Taller de Gr\u00e1fica Popular y estuvo relacionado con medio mundo. Consolid\u00f3 una trayectoria riqu\u00edsima y tuve el privilegio de ir much\u00edsimas veces a su casa, a su estudio en la calle de Villalong\u00edn, donde conoc\u00ed a gente muy interesante.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La UNAM<\/h2>\n<p>Me llamaba la atenci\u00f3n desde que viv\u00eda en Churubusco que pasaran los camiones atestados de preparatorianos que iban a la Prepa 5. Los ve\u00eda pasar y dec\u00eda: \u201cYo quiero ser uno de esos en unos a\u00f1os\u201d. Y lo fui, tambi\u00e9n me colgaba de los estribos de los camiones y llegaba como pod\u00eda, pero llegaba. Me toc\u00f3 ingresar a la preparatoria, reci\u00e9n inaugurado como rector el doctor Ignacio Ch\u00e1vez, quien le dio un perfil important\u00edsimo a la Unam, yo soy producto de esa universidad chavista. Y estaba por titularme al cierre del rectorado del ingeniero Javier Barrios Sierra. O sea que viv\u00ed una universidad de los a\u00f1os sesenta muy interesante, con grandes experiencias muy ricas. Para m\u00ed la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico era la \u00fanica posibilidad que ve\u00eda en el futuro. Yo digo que no soy egresado de la UNAM: ingres\u00e9 y aqu\u00ed sigo, dentro de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la preparatoria curs\u00e9 lo que se llamaba Bachillerato \u00fanico, que eran un grupo de materias obligatorias y un cuerpo peque\u00f1o de optativas en las que b\u00e1sicamente la formaci\u00f3n fue human\u00edstica. Y esto me fortaleci\u00f3 bastante en lo acad\u00e9mico. Tuve tambi\u00e9n una experiencia para seguir con la tradici\u00f3n familiar: fui miembro del Grupo <em>Teatro en Coapa<\/em> que dirig\u00eda el maestro H\u00e9ctor Azar, lo que a la postre me dej\u00f3 mucho, porque me permiti\u00f3 enfrentarme al p\u00fablico, cosa que a lo largo de mi ya larga vida de profesor he hecho a cada rato: estar frente a un auditorio. Mis primeros pasos los di en este muy bien consolidado grupo teatral. <em>El Periquillo Sarniento<\/em>, de Fern\u00e1ndez de Lizardi, y <em>La paz<\/em>, de Arist\u00f3fanes, fueron las obras que me tocaron representar. La preparatoria fue realmente un espacio de grandes aprendizajes. Tuve el privilegio de ser alumno de la doctora Margo Glantz, quien me dio una formaci\u00f3n literaria muy s\u00f3lida, y de otros maestros muy apreciados y que me dejaron bastante huella en la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me vine a Historia enseguida, sino que transit\u00e9 por la entonces Escuela Nacional de Ciencias Pol\u00edticas, que viv\u00eda un momento muy bonito, muy brillante, con maestros entre j\u00f3venes y mayores muy buenos que me empujaron mucho al campo hist\u00f3rico y al campo te\u00f3rico filos\u00f3fico. Entonces, despu\u00e9s de un par de a\u00f1os, decid\u00ed que la pr\u00e1ctica profesional de esos campos no era lo que a m\u00ed se me antojaba hacer en la vida. Yo era\u2026 me fui descubriendo m\u00e1s gente de lectura, gente con pretensiones de alg\u00fan d\u00eda escribir. No tuve problemas a la hora del cambio, ya que en mi casa pensaron que sab\u00eda lo que estaba haciendo. Yo dije: \u201cpues miren, no hay problema, yo respondo por m\u00ed\u201d y no tuve ninguna oposici\u00f3n. Tampoco la tuve para entrar a Ciencias Pol\u00edticas. Siempre me avalaron porque hab\u00eda muchos referentes. Bueno, el caso que coment\u00e9 hace un rato: la vida de mi t\u00edo Ignacio Aguirre, quien fue secretario particular de Emilio Portes Gil y varios pol\u00edticos. Y pues no, \u201cyo lo que quiero es pintar\u201d, dijo, y lo dej\u00f3 todo y se fue a realizar como pintor. Entonces hab\u00eda un antecedente muy bueno ah\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di el paso y me dirig\u00ed a la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, donde ingres\u00e9 a la carrera de Historia y tuve una formaci\u00f3n profesional que yo califico como excelente. Tuve maestros de primera l\u00ednea que en cualquier parte del mundo habr\u00edan sido extraordinarios. Un catedr\u00e1tico de mucho impacto, lamentablemente fallecido antes de cumplir 60 a\u00f1os, fue el maestro Eduardo Blanquel, un gran despertador de vocaciones que nos preparaba e induc\u00eda a las clases de su maestro, que tambi\u00e9n lo fue m\u00edo, el doctor Edmundo O\u2019Gorman, a quien califico de haber sido quien me dej\u00f3 la formaci\u00f3n m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n tuve otros excelentes profesores, como el doctor Miguel Le\u00f3n Portilla, quien me dirigi\u00f3 la tesis de licenciatura; el doctor Juan Ortega y Medina, un miembro del exilio espa\u00f1ol muy destacado; la doctora Josefina Zoraida V\u00e1zquez, quien todav\u00eda felizmente anda por ah\u00ed, siempre en\u00e9rgica y entusiasta; el doctor Jorge Alberto Manrique, un hombre de una profundidad muy grande; la doctora Hilda Rodr\u00edguez Prampolini, que daba una clase hermosa de Historia del Arte; y el doctor Ernesto de la Torre fue fundamental. Con \u00e9l aprend\u00ed el oficio de historiador, la manera de ser historiador viene de don Ernesto de la Torre, indudablemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria es selectiva, tal vez estoy omitiendo otros nombres, pero me quedar\u00eda con esos como los b\u00e1sicos, los fundamentales, los que me dejaron una huella m\u00e1s profunda.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">LA DOCENCIA<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que me met\u00ed a un sal\u00f3n de clases estaba temblando, obviamente, y no s\u00e9 c\u00f3mo le hice para sacar la voz. A pesar de la experiencia teatral preparatoriana esto ya era otra cosa, porque en el teatro lleva uno el guion aprendido y en cambio aqu\u00ed hay que proponer. Entonces hab\u00eda que tomar aire, preferentemente estar sentado y bueno\u2026 adelante\u2026 Y poco a poco se le van quitando a uno los nervios, se habit\u00faa uno, los alumnos ya lo conocen. Al empezar el siguiente curso al a\u00f1o siguiente, otra vez vienen un poco los nervios, pero yo creo que no pasan de la primera o segunda clase, y ya despu\u00e9s se me empez\u00f3 a volver un espacio totalmente habitual, un espacio en el que me muevo con toda naturalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empec\u00e9 como profesor en la Preparatoria, dando Historia de M\u00e9xico durante tres a\u00f1os. Lo interrump\u00ed para irme un semestre a la Universidad de Texas, en donde aprend\u00ed much\u00edsimas cosas y estuve en contacto con la gran Colecci\u00f3n Latinoamericana de la Universidad de Texas, con su entonces directora, la doctora Nettie Lee Benson, que fue mi maestra.\u00a0 Tambi\u00e9n con el doctor Stanley Ross, de quien aprend\u00ed muchas cosas relativas a la revoluci\u00f3n mexicana y a su cr\u00edtica. En fin, fue un semestre significativo en mi formaci\u00f3n. Regres\u00e9 a terminar la maestr\u00eda y el doctorado aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminando mi experiencia texana tuve la suerte de concursar y ganar una plaza de investigador, tendr\u00eda yo 24 a\u00f1os y me tuvieron confianza el doctor Miguel Le\u00f3n Portilla y otros maestros, as\u00ed que ingres\u00e9 al Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la UNAM. Ya hab\u00eda sido becario y di un paso adelante al convertirme en investigador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al poco tiempo me prepar\u00e9 como profesor en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, mientras que en la de Ciencias Pol\u00edticas impart\u00eda Interpretaci\u00f3n de la Historia y en la de Ingenier\u00eda daba una optativa de humanidades, M\u00e9xico contempor\u00e1neo. Tambi\u00e9n di clases un semestre en la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda, cuando estaba en la parte alta del museo, y en la Iberoamericana; en fin, empieza uno a dar clases aqu\u00ed y all\u00e1, con lo cual aprende mucho. Yo creo que mi conocimiento de la historia de M\u00e9xico a nivel amplio lo adquir\u00ed como profesor de preparatoria. Gracias a eso y a mi estancia en la Universidad de Texas pude elaborar y publicar mi primer libro, una antolog\u00eda de fuentes e interpretaciones hist\u00f3ricas del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve responsabilidades interesantes siendo joven. Con la confianza que siempre me otorg\u00f3 el doctor Miguel Le\u00f3n Portilla, me nombr\u00f3 coordinador del tomo de historia de la Revoluci\u00f3n Mexicana de la editorial Salvat, del cual \u00e9l fue director general. Yo no ten\u00eda mayor experiencia en esas lides y, como dir\u00eda Antonio Machado, \u201cse hace camino al andar\u201d. Ten\u00eda que escribir, coordinar, hablar con otros autores, hacer una labor de empalme entre lo que escrib\u00edan unos y otros. Y bueno, para m\u00ed fue un aprendizaje tambi\u00e9n muy rico porque el tomo sali\u00f3 bien y los editores estuvieron satisfechos con el trabajo que hicimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto me proyect\u00f3 a que don Daniel Cos\u00edo Villegas, persona a quien admir\u00e9 siempre much\u00edsimo, y don Luis Gonz\u00e1lez me llamaran a colaborar en el proyecto de historia de la Revoluci\u00f3n Mexicana de El Colegio de M\u00e9xico, la UNAM dio permiso para que lo pudiera yo hacer y fue otra responsabilidad nueva. Ah\u00ed me toc\u00f3 dirigir a un grupo de alumnos, colaboradores y ayudantes para que obtuvieran informaci\u00f3n y la fu\u00e9ramos escribiendo. El resultado fueron dos libros que public\u00f3 El Colegio del M\u00e9xico, uno de ellos es <em>La carrera del caudillo<\/em>, que es un libro del cual tambi\u00e9n qued\u00e9 bastante satisfecho sobre la carrera presidencial de Obreg\u00f3n.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">EL TRABAJO CONSTANTE<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el doctor Miguel Le\u00f3n Portilla tambi\u00e9n colabor\u00e9 en la hechura de los libros de texto para la secundaria abierta, otro reto importante. Lo platico f\u00e1cil, pero siempre fue dif\u00edcil, ya que no es sencillo escribir para diferentes niveles. No es lo mismo un art\u00edculo especializado que van a leer unos cuantos colegas, que un libro que va a ser le\u00eddo por cientos de miles de personas, \u00bfno? Creo que durante el tiempo que estuvo vigente nuestro libro en la secundaria abierta sobrepasamos el mill\u00f3n de ejemplares. Con estos libros se estableci\u00f3 el sistema de Secundaria Abierta en los a\u00f1os setenta. Y lo hicimos con mucha responsabilidad, y todos los temores del mundo desde luego, pero salimos adelante a base de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El secreto es trabajar, trabajar y trabajar, no arredrarse frente a esto. Desde luego se enfrenta uno a dificultades: que no le salen a uno las cosas, que lo que est\u00e1 uno investigando no resulta como uno pensaba y entonces hay que cambiar. En fin, a todos se nos presentan d\u00eda con d\u00eda muchos problemas. Si fuera f\u00e1cil, como dec\u00eda un viejo comercial protagonizado por Anthony Quinn, \u201ctodo el mundo lo har\u00eda, cualquiera lo har\u00eda\u201d, entonces hay que enfrentarse a esas dificultades, a los retos, y van saliendo porque uno no se echa para atr\u00e1s, eso s\u00ed nunca lo he hecho, siempre adelante. Y de esto ha salido una obra escrita muy larga, muy grande, y muchas tesis dirigidas y muchas horas de clase impartidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigo una m\u00e1xima de Joaqu\u00edn Garc\u00eda Icazbalceta que dice: \u201clo peor que le puede suceder a un hombre es errar su vocaci\u00f3n\u201d. Si \u00e9l lo dice en sentido negativo, yo dir\u00eda: \u201clo mejor que le puede pasar a un hombre es acertar su vocaci\u00f3n y entregarse a ella plenamente\u201d. Esa ser\u00eda mi receta del \u00e9xito. La Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico me ha dado todo lo que soy: grandes maestros, la oportunidad de desarrollarme profesionalmente, grandes amistades. Bueno, me cas\u00e9 con quien fue mi alumna; pero sobre todo me ha dado la oportunidad de ser yo, de ejercer la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n, la divulgaci\u00f3n, la difusi\u00f3n de la cultura y me ha proyectado al menos al terreno nacional, un poquito al internacional tambi\u00e9n, todo a partir de este gran punto de partida que es la UNAM.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iv\u00e1n L\u00f3pezgallo Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 43. Nieto de un general revolucionario, hijo de actores y enamorado temprano de la historia, el doctor \u00c1lvaro Matute Aguirre consolid\u00f3 una importante carrera que no solo lo convirti\u00f3 en una figura de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, sino de la cultura mexicana. &nbsp; Investigador Em\u00e9rito de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y del Sistema Nacional de Investigadores, Premio Universidad Nacional en Investigaci\u00f3n en Humanidades (1997), Medalla Capit\u00e1n Alonso de Le\u00f3n al M\u00e9rito Hist\u00f3rico (2007) y Premio Nacional de Ciencias y Artes (2008); adem\u00e1s de miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM (1999 a 2009), la Academia Mexicana de la Historia, el Seminario de Cultura Mexicana y la Academia Mexicana de la Lengua, \u00c1lvaro Matute Aguirre era uno de los acad\u00e9micos m\u00e1s reconocidos de nuestro<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2032,181],"tags":[2060,1007,2061],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12171"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12171"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12171\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19891,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12171\/revisions\/19891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}