﻿{"id":12151,"date":"2019-03-08T13:59:40","date_gmt":"2019-03-08T19:59:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12151"},"modified":"2024-06-21T11:22:40","modified_gmt":"2024-06-21T17:22:40","slug":"silvia-pinal-en-viridiana-de-luis-bunuel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/silvia-pinal-en-viridiana-de-luis-bunuel\/","title":{"rendered":"Silvia Pinal en Viridiana de Luis Bu\u00f1uel"},"content":{"rendered":"<p>Felipe Mera Reyes<br \/>\nUniversidad de Guanajuato<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 43.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Si hay una pel\u00edcula que lograra encumbrar a la actriz mexicana, ser\u00eda aquella demorada en su acceso al p\u00fablico por la censura franquista y de la Iglesia cat\u00f3lica, a pesar del triunfo en Cannes. La realizaci\u00f3n tuvo m\u00e1s de un inconveniente, no solamente pol\u00edtico. Ella y el director aragon\u00e9s tuvieron un rol clave en la ejecuci\u00f3n, pero tambi\u00e9n su productor, el empresario Gustavo Alatriste.<\/h2>\n<figure id=\"attachment_12152\" aria-describedby=\"caption-attachment-12152\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC07078.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12152\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC07078.jpg\" alt=\"DSC07078\" width=\"700\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC07078.jpg 700w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC07078-300x203.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC07078-624x423.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12152\" class=\"wp-caption-text\">Silvia Pinal, julio de 1967. Archivo General de la Naci\u00f3n, fondo Hermanos Mayo, Alfab\u00e9tico Artistas, 1001\/1-A.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>n 1961 el filme <em>Viridiana<\/em> de Luis Bu\u00f1uel gan\u00f3 la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cine en Cannes, Francia. Los halagos y las cr\u00edticas no se hicieron esperar tanto en Europa como en M\u00e9xico. En el filme destaca la presencia de su protagonista: Silvia Pinal, pero \u00bfQui\u00e9n era esta actriz?, y \u00bfpor qu\u00e9 trabaj\u00f3 en esta y en otras dos pel\u00edculas m\u00e1s de Bu\u00f1uel, <em>El \u00e1ngel exterminador<\/em> (1962) y <em>Sim\u00f3n del desierto<\/em> (1964)?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se presenta una breve aproximaci\u00f3n a la historia de una de las actrices que m\u00e1s filmaron junto al gran director de origen espa\u00f1ol. Ni Catherine Denueve en Francia, ni \u00c1ngela Molina en Espa\u00f1a o Lilia Prado en M\u00e9xico, tuvieron una relaci\u00f3n tan cercana a Bu\u00f1uel. Gracias a esto, Silvia Pinal qued\u00f3 inmortalizada para la historia del cine junto al filme <em>Viridiana<\/em> (1961), primero de una trilog\u00eda bajo la direcci\u00f3n del aragon\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filmograf\u00eda de Pinal, antes de su reuni\u00f3n con Bu\u00f1uel, puede dividirse en tres etapas. La primera que comprender\u00eda sus primeras incursiones en la industria y va de 1948 a 1954: se inaugura con su aparici\u00f3n en <em>Bamba<\/em>, de Miguel Contreras Torres, y finaliza en 1954, a\u00f1o en que film\u00f3 dos importantes pel\u00edculas: <em>Un extra\u00f1o en la escalera<\/em>, de Tulio Demicheli, y <em>La sospechosa<\/em>, del fant\u00e1stico director Alberto Gout. Filmes que catapultaron su carrera hasta niveles de \u00e9xito comparables a los de grandes estrellas del momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda etapa en su filmograf\u00eda puede analizarse desde 1954 y hasta el momento de su partida a Espa\u00f1a en 1958. Fueron cuatro a\u00f1os de consolidaci\u00f3n en M\u00e9xico que mostraron un amplio dominio de la comedia rom\u00e1ntica, los musicales y el melodrama. Realiz\u00f3 incluso una primera incursi\u00f3n en el cine de autor, con el director Emilio Fern\u00e1ndez, al filmar <em>Una cita de amor<\/em> (1956), donde por cierto tuvo que cambiar su caracter\u00edstica cabellera rubia por un largo cabello negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un tercer momento, que podemos llamar de internacionalizaci\u00f3n, se caracteriz\u00f3 por sus constantes viajes en Latinoam\u00e9rica, Espa\u00f1a e Italia, y culminar\u00eda con su trabajo junto a Bu\u00f1uel. Para inicios de los sesenta, Silvia Pinal hab\u00eda logrado consolidarse como actriz en M\u00e9xico y debi\u00f3 de sentir la necesidad de incursionar en el extranjero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El canto, el baile sensual y el erotismo caracterizaron a la segunda y tercera etapas aqu\u00ed enunciadas, y a su vez garantizaron la atenci\u00f3n creciente de los espectadores iberoamericanos, cautivados por su peculiar forma de bailar y su facilidad para cantar, siendo evidencia de ello personajes sensualmente recurrentes en los filmes <em>El vendedor de mu\u00f1ecas<\/em> (1954), <em>Una golfa<\/em> (1957), <em>Charleston<\/em> (1959) o <em>Adi\u00f3s Mim\u00ed Pomp\u00f3n<\/em> (1960). La imagen de Pinal, profundamente erotizada, se articular\u00eda con las preocupaciones surrealistas de Bu\u00f1uel, quien us\u00f3 sutilmente esta particular distinci\u00f3n en tres filmes: \u201cBu\u00f1uel dec\u00eda que yo proyectaba lo mismo pureza que indecencia, y eso era justo lo que quer\u00eda que la c\u00e1mara captara, \u00e9l lo ten\u00eda bastante claro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hac\u00eda 1958, Pinal se traslad\u00f3 a Espa\u00f1a para filmar <em>Las locuras de B\u00e1rbara<\/em>, bajo la direcci\u00f3n de Tulio Demicheli. Tambi\u00e9n ah\u00ed realiz\u00f3 a colores la cinta <em>Charleston<\/em> (1959); en Italia realiz\u00f3 junto a Vittorio de Sica, <em>Uomini<\/em> e <em>Gentiluomini<\/em> (1959), de Giorgio Bianchi, y otra vez en Espa\u00f1a <em>Maribel<\/em> y <em>la extra\u00f1a familia<\/em> (1960), de Jos\u00e9 Mar\u00eda Forqu\u00e9, as\u00ed como <em>Adi\u00f3s Mim\u00ed Pomp\u00f3n<\/em> (1960), de Luis Marquina. Por aquel entonces estaba reci\u00e9n casada con el empresario Gustavo Alatriste, los hab\u00eda presentado en una comida el actor Ernesto Alonso. Alatriste entr\u00f3 formalmente a la industria cinematogr\u00e1fica como productor de <em>Viridiana<\/em>, aunque ya estaba relacionado previamente con muchos actores y actrices debido a su anterior matrimonio con Ariadne Welter, quien curiosamente hab\u00eda trabajado en un filme de Bu\u00f1uel: <em>Ensayo de un crimen<\/em> (1955).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alatriste tambi\u00e9n realiz\u00f3 una carrera como director, influido fuertemente por las ideas surrealistas de Bu\u00f1uel, como puede apreciarse en <em>La casa de Bernarda Alba<\/em> (1980) y en <em>Historia de una mujer escandalosa<\/em> (1982). Este productor y director sostendr\u00eda a partir de la filmaci\u00f3n de <em>Viridiana<\/em> una gran amistad con Bu\u00f1uel y, seg\u00fan Pinal cuenta, fue \u00e9l quien lo anim\u00f3 a iniciarse en la industria cinematogr\u00e1fica: \u201cBu\u00f1uel lo quer\u00eda como a un hijo, tanto as\u00ed que le ense\u00f1\u00f3 y lo anim\u00f3 a dirigir su propio cine, y le hizo caso\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aconsejado por Pinal, Alatriste ofreci\u00f3 a Bu\u00f1uel producir un filme que representara cinematogr\u00e1ficamente su regreso a Espa\u00f1a, lo cual era muy importante debido a que el director llevaba exiliado m\u00e1s de una d\u00e9cada en nuestro pa\u00eds e incluso se hab\u00eda nacionalizado mexicano. Desde 1949 se tienen pruebas de que no ten\u00eda intenciones de regresar a Espa\u00f1a, pues refiri\u00e9ndose a M\u00e9xico, sol\u00eda escribir cosas como la siguiente: \u201cYo ya comienzo a echar ra\u00edces en esta tierra suelta porque \u00bfa d\u00f3nde voy a ir?&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retorno de Bu\u00f1uel a Espa\u00f1a despu\u00e9s de tantos a\u00f1os causaba ciertas expectativas, tanto en el gobierno de Francisco Franco como en M\u00e9xico y toda Europa, donde se esperaba un inevitable choque ideol\u00f3gico entre el maestro del cine y el dictador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bu\u00f1uel s\u00f3lo era contrario al fascismo, aunque en Estados Unidos no falt\u00f3 quien lo tildase de ateo comunista, como se\u00f1ala Agust\u00edn S\u00e1nchez Vidal al preguntarse por su despido del Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1943, donde trabajaba: \u201c\u2026 Da la impresi\u00f3n de que el cineasta fue una v\u00edctima de los pre\u00e1mbulos de lo que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la m\u00e1s sistem\u00e1tica caza de brujas macartista\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para otros, el regreso simb\u00f3lico a Espa\u00f1a represent\u00f3 la traici\u00f3n al republicanismo, aunque, de cualquier forma, ya como mexicano, Bu\u00f1uel se las hab\u00eda arreglado desde antes para visitar de cuando en cuando su tierra natal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de que Pinal filmara con Bu\u00f1uel probablemente provino del actor Ernesto Alonso, quien le hizo ver la importancia que ten\u00eda en Europa la filmograf\u00eda del director surrealista; de manera que para 1961 ella ten\u00eda pensado ofrecerle un proyecto. Incluso se hablaba de filmar <em>Tristana<\/em> con Ernesto Alonso como actor principal, sin embargo, esta pel\u00edcula se concret\u00f3 hasta 1970 y con Catherine Denueve como protagonista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silvia Pinal recuerda la g\u00e9nesis de <em>Viridiana<\/em> de la siguiente manera: No era la primera vez que Pinal participaba como productora, lo hab\u00eda hecho antes con la filmaci\u00f3n de <em>Pr\u00e9stame tu cuerpo<\/em> (1957) de Tulio Demicheli. En 1961, Bu\u00f1uel solicit\u00f3 la cantidad de 75 000 pesos por trabajar en el proyecto, elaborar el guion y dirigirlo, pero poniendo como condici\u00f3n toda libertad de contenidos y elecci\u00f3n de los actores. Comprometido con el proyecto y fascinado con la figura del director, Alatriste le entreg\u00f3 un cheque con el doble de lo solicitado, lo cual afianz\u00f3 la amistad entre ambos. Su relaci\u00f3n fue tan importante que, cuando naci\u00f3 la \u00fanica hija del matrimonio Pinal-Alatriste (una ni\u00f1a llamada \u201cViridiana\u201d), Bu\u00f1uel y su esposa fueron los padrinos de bautizo, en una ceremonia cat\u00f3lica de las que el director era especialmente reacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El guion de Bu\u00f1uel se inspir\u00f3 en una santa que hab\u00eda visto pintada en un cuadro rodeada de algunos de los instrumentos de la tortura de Cristo, sobre todo la corona de espinas y los clavos. Pinal explica que el cuadro probablemente fue visto por Bu\u00f1uel en el Museo del Chopo de la Ciudad de M\u00e9xico. Alrededor de dicho personaje el director crear\u00eda una historia fant\u00e1stica, una beata llena de ternura y a la vez de sufrimiento, vestida con un camis\u00f3n de manta burda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto fue redactado en la casa de Pinal con la ayuda del escritor espa\u00f1ol Julio Alejandro, con qui\u00e9n el director hab\u00eda colaborado en <em>Abismos de pasi\u00f3n<\/em> (1953), <em>Nazar\u00edn<\/em> (1959) y, m\u00e1s tarde, en <em>Sim\u00f3n del desierto<\/em> (1964) y <em>Tristana<\/em> (1970). Julio Alejandro cuenta:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el guion estuvo terminado, lo le\u00ed en casa de Silvia Pinal, a esta, Gustavo Alatriste y al propio Luis. Cuando termin\u00e9 hubo un largo silencio. Fue un minuto, quiz\u00e1s dos de gran tensi\u00f3n. Luis y yo nos mir\u00e1bamos extra\u00f1ados de su falta de comentarios. Gustavo sonre\u00eda y, de repente solt\u00f3 una carcajada y repiti\u00f3 un latinajo que recordaba del guion. Silvia, m\u00e1s sensitiva, dijo con cierta preocupaci\u00f3n: \u2018Don Luis no entiendo al personaje, me confunde. Siento que es un gran desaf\u00edo para una actriz, y quiero hacer el papel, pero no s\u00e9 c\u00f3mo. Me pongo en sus manos. Gu\u00edeme. D\u00edgame esto quiero y yo le prometo hacerlo\u2019. Y lo hizo. Pocas actrices hubieran sido capaces de tal acto de humildad\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bu\u00f1uel trat\u00f3 de incorporar al reparto y la producci\u00f3n de <em>Viridiana<\/em> s\u00f3lo actores republicanos identificados con la izquierda, como Juan Antonio Bardem y Domingo Gonz\u00e1lez Domingu\u00edn. En la producci\u00f3n ejecutiva Alatriste consigui\u00f3 a Pedro Portabella y Ricardo Mu\u00f1oz, mientras que en el reparto fueron confirmados Fernando Rey, Paco Rabal, qui\u00e9n ya hab\u00eda trabajado para Bu\u00f1uel en <em>Nazar\u00edn<\/em> (1959), Margarita Lozano, Victoria Zinni y Jos\u00e9 Calvo. Por aquel entonces el director declar\u00f3:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy contratado por Alatriste, el marido de Silvia Pinal, que llega el lunes a Madrid (Torre de Madrid, Plaza de Espa\u00f1a) para hacerle un film. Durante casi cuatro meses he trabajado en el asunto que es original con ligeros plagios sobre mi obra pasada. He tenido libertad absoluta. Si el resultado no es mejor, la culpa es m\u00eda\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filmaci\u00f3n fue compleja. Por ejemplo, el vestuario de los mendigos fue real, comprado directamente a vagabundos de las afueras de Madrid, donde se encontraba la locaci\u00f3n. Bu\u00f1uel se empe\u00f1\u00f3 en que uno de los personajes fuera efectivamente un pordiosero: \u201cel leproso\u201d, lo cual complic\u00f3 demasiado las cosas, debido a que no lograba aprenderse los di\u00e1logos y su higiene personal dejaba mucho que desear. Pinal recuerda que en una de las escenas finales, donde ocurre un intento de violaci\u00f3n, el hombre hab\u00eda sentido ganas de acudir al ba\u00f1o y al no poder hacerlo se manch\u00f3 los pantalones, y con esa pestilencia rod\u00f3 los planos y los dem\u00e1s actores tuvieron que aguantar el olor con verdadero asco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo que realizar una nueva escena para el final de <em>Viridiana<\/em>, debido a que la censura espa\u00f1ola no permit\u00eda que ella terminara enamorada de su primo, de manera que se recomend\u00f3 que los protagonistas: el primo, la sirvienta y la monja, simplemente jugaran cartas (al \u201ctute\u201d) sentados en una mesa y reconciliados de sus disgustos. Este final pareci\u00f3 a Bu\u00f1uel el adecuado y as\u00ed se film\u00f3, pero dot\u00e1ndolo de una sugerencia tremendamente er\u00f3tica, ya que secretamente implicaba un encuentro sexual entre los tres personajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exhibici\u00f3n de <em>Viridiana<\/em> en Cannes fue un \u00e9xito rotundo. La prensa y la cr\u00edtica aseguraron que el filme era una bomba para Franco, pese a que el horario en que fue exhibida no resultaba el mejor. Sin embargo, a la premiaci\u00f3n no pudieron asistir ni Bu\u00f1uel, ni Pinal ni Alatriste. La Palma de Oro la recogi\u00f3 a nombre de Espa\u00f1a, Mu\u00f1oz Font\u00e1n, censor del guion de la pel\u00edcula y ministro de Cinematograf\u00eda de aquel pa\u00eds. Sobre la raz\u00f3n de su inasistencia, Silvia Pinal dijo:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de la entrega de premios est\u00e1bamos todos invitados, emocionados al o\u00edr la nominaci\u00f3n, era el 18 de mayo de 1961. Bu\u00f1uel hab\u00eda olvidado el frac en Madrid y todo estaba cerrado el d\u00eda del evento, as\u00ed que no pudo asistir a la ceremonia. Yo estaba nervios\u00edsima, llegu\u00e9 de largo, enjoyada, arreglad\u00edsima. Al llegar al lugar de la cita busqu\u00e9 la invitaci\u00f3n en mi bolso\u2026 la hab\u00eda olvidado en el hotel\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la pel\u00edcula se estren\u00f3 en Italia, la Iglesia cat\u00f3lica ya hab\u00eda censurado su exhibici\u00f3n. A trav\u00e9s del peri\u00f3dico <em>L\u00b4Osservatore Romano<\/em> amenaz\u00f3 de excomuni\u00f3n a quien exhibiera la obra. Lo mismo sucedi\u00f3 en Espa\u00f1a; con toda la propaganda generada por la prensa, Franco decidi\u00f3 no exhibirla, destituy\u00f3 al ministro de Cinematograf\u00eda y mand\u00f3 retirar y destruir todas las copias. La cinta no pudo verse sino hasta 1977, despu\u00e9s de la muerte de Franco, y en medio de serios problemas legales por derechos de autor de la obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silvia Pinal tuvo que desobedecer la incautaci\u00f3n de Franco y sali\u00f3 rumbo a M\u00e9xico con copias escondidas en su equipaje de mano. Otras m\u00e1s fueron rescatadas por el mismo Bu\u00f1uel, quien cruz\u00f3 con ellas a Francia, tambi\u00e9n a escondidas. Luc\u00eda Bos\u00e9 y Luis Miguel Domingu\u00edn ayudaron enterrando las copias en su jard\u00edn. Aunque al enterarse Franco de su exhibici\u00f3n clandestina retir\u00f3 las cintas. Tambi\u00e9n en M\u00e9xico la pel\u00edcula tuvo serios problemas para exhibirse. Afortunadamente, Salvador Novo ayud\u00f3 a conseguir algunos teatros para proyectarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a todos estos obst\u00e1culos, el filme de Bu\u00f1uel forma parte de lo mejor de la cinematograf\u00eda mundial, y gracias a todos los esfuerzos de sus participantes el d\u00eda de hoy podemos verlo sin ninguna censura. <em>Viridiana<\/em> es exhibida en numerosos festivales y salas de arte alrededor del mundo. Su historia constituye un legado de esfuerzo, no solo por parte de Bu\u00f1uel, sino tambi\u00e9n de Silvia Pinal y de Gustavo Alatriste, quienes tuvieron el empe\u00f1o suficiente para llevar a cabo un proyecto de tal magnitud.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>Garc\u00eda Riera, Emilio, <em>El cine de Silvia Pinal<\/em>, M\u00e9xico, Universidad de Guadalajara, Imcine, 1996.<\/li>\n<li>Novo, Salvador, <em>La vida en M\u00e9xico en el periodo presidencial de Adolfo Ruiz Cortines<\/em>, M\u00e9xico, Conaculta, 1997.<\/li>\n<li>Pinal, Silvia, <em>Esta soy yo<\/em>, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2016.<\/li>\n<li>S\u00e1nchez Vidal, Agust\u00edn, \u201cEl largo camino hac\u00eda Los olvidados\u201d en <em>Los olvidados. Una pel\u00edcula de Luis Bu\u00f1uel<\/em>\u201d, M\u00e9xico, Fundaci\u00f3n Televisa, 2004.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe Mera Reyes Universidad de Guanajuato En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 43. Si hay una pel\u00edcula que lograra encumbrar a la actriz mexicana, ser\u00eda aquella demorada en su acceso al p\u00fablico por la censura franquista y de la Iglesia cat\u00f3lica, a pesar del triunfo en Cannes. La realizaci\u00f3n tuvo m\u00e1s de un inconveniente, no solamente pol\u00edtico. Ella y el director aragon\u00e9s tuvieron un rol clave en la ejecuci\u00f3n, pero tambi\u00e9n su productor, el empresario Gustavo Alatriste. En 1961 el filme Viridiana de Luis Bu\u00f1uel gan\u00f3 la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cine en Cannes, Francia. Los halagos y las cr\u00edticas no se hicieron esperar tanto en Europa como en M\u00e9xico. En el filme destaca la presencia de su protagonista: Silvia Pinal, pero \u00bfQui\u00e9n era esta actriz?, y \u00bfpor qu\u00e9 trabaj\u00f3 en esta y en otras dos pel\u00edculas m\u00e1s de Bu\u00f1uel, El \u00e1ngel<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2032],"tags":[339,2058,2057,1326,2055,2056],"class_list":{"0":"post-12151","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-43","8":"tag-cine","9":"tag-franquismo","10":"tag-gustavo-alatriste","11":"tag-luis-bunuel","12":"tag-silvia-pinal","13":"tag-viridiana"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12151"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19668,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12151\/revisions\/19668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}