﻿{"id":1214,"date":"2011-08-26T14:39:15","date_gmt":"2011-08-26T19:39:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1214"},"modified":"2021-05-04T14:53:21","modified_gmt":"2021-05-04T19:53:21","slug":"habitos-alimenticios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/habitos-alimenticios\/","title":{"rendered":"\u00bfQu&eacute; esperamos? Televisi&oacute;n comercial y h&aacute;bitos alimenticios"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Lourdes Roca- Instituto Mora<\/strong><\/h4>\n<h4><span style=\"color: #0697c2; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">Revista\u00a0<\/span><em style=\"color: #33cccc; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em><span style=\"color: #33cccc; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">, n\u00fam. 13.<\/span><\/h4>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-none \" title=\"Obesidad infantil\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/obesidad-infantil.jpg\" alt=\"Obesidad infantil\" width=\"300\" height=\"195\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Obesidad infantil<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>S<\/strong>omos el primer pa\u00eds a nivel mundial en sobrepeso y obesidad infantiles. Esta sentencia (quiz\u00e1s el t\u00e9rmino nunca haya sido tan apropiado), lejos de revertirse en los \u00faltimos tiempos, sigue causando todav\u00eda mayores estragos entre la poblaci\u00f3n que a inicios de la d\u00e9cada pasada, cuando en el Laboratorio Audiovisual de Investigaci\u00f3n Social del Instituto Mora empezamos un estudio sobre las relaciones entre la infancia y la televisi\u00f3n, donde se evidenci\u00f3 el papel da\u00f1ino que juega la exposici\u00f3n a la televisi\u00f3n comercial en la salud de las ni\u00f1as y los ni\u00f1os de nuestro pa\u00eds y, por supuesto, en su futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema de sobrepeso y obesidad infantiles se ha triplicado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os; de los 43 millones de infantes con sobrepeso en el mundo, 35 millones viven en pa\u00edses en desarrollo. En el caso de M\u00e9xico, el sobrepeso y la obesidad entre ni\u00f1os de 5 a 11 a\u00f1os se ha incrementado un 40% en tan s\u00f3lo siete a\u00f1os. Y esta tendencia viene aumentando cada vez de forma m\u00e1s acelerada debido a una combinaci\u00f3n terrible para las edades en pleno crecimiento y desarrollo: el sedentarismo y el consumo de bebidas y comida que sobrepasan en mucho sus necesidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto con el aumento en el consumo de alimentos bajos en nutrientes y altos en harinas y grasas, el consumo de refrescos es uno de los que m\u00e1s ha aumentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Como si fuera poco, la poblaci\u00f3n que ingiere mayor cantidad de bebidas gasificadas en el d\u00eda es la escolar. El promedio consumido por ni\u00f1os y adolescentes, tres y m\u00e1s veces al d\u00eda, es de 500 mililitros, ahora, adem\u00e1s, con gran presencia en la mesa desde el desayuno; muchos llegan a la escuela habiendo ingerido s\u00f3lo este tipo de bebida por la extendida certeza de que sacia y da energ\u00eda. El resultado es que, con apenas seis a\u00f1os de edad, un ni\u00f1o mexicano consume al a\u00f1o 800 litros de refresco, frente a 150 litros de leche. Si consideramos que a esta edad se definen la mayor\u00eda de los h\u00e1bitos de consumo que se tendr\u00e1n de por vida, podemos imaginar a d\u00f3nde nos est\u00e1 conduciendo esta alta ingesta de az\u00facares y \u00e1cido fosf\u00f3rico junto con el bajo consumo de calcio y las diversas formas en que se limita su fijaci\u00f3n en los huesos. Esta situaci\u00f3n est\u00e1 mermando de forma alarmante la salud infantil y, junto con la gran ingesta cal\u00f3rica y el aumento del sedentarismo, ocasiona graves problemas de desarrollo f\u00edsico y ps\u00edquico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema es, por supuesto, multifactorial, pero si reconocemos que gobierno, familia y escuela juegan papeles fundamentales en \u00e9l, veremos aqu\u00ed c\u00f3mo el mercado, sobre todo a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n comercial, tambi\u00e9n tiene gran parte de responsabilidad en el asunto, responsabilidad apenas detectada como determinante.<\/p>\n<figure style=\"width: 259px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"HA?bitos alimenticios infantiles\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/habitos-alimenticios-infantiles.jpg\" alt=\"HA?bitos alimenticios infantiles\" width=\"259\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">H\u00e1bitos alimenticios infantiles<\/figcaption><\/figure>\n<h3><span style=\"color: #33cccc;\"><strong><em>Medios de &#8220;comunicaci\u00f3n&#8221; comerciales<\/em><\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los medios de comunicaci\u00f3n modernos apelan a nuestros sentidos, sobre todo al o\u00eddo y los ojos. En la primera mitad del siglo XX, cuando la radio y el cine sonoro fueron el deleite de las familias, ah\u00ed el sentido de escucha era el principal. Hacia el \u00faltimo tercio del siglo, despu\u00e9s de varias d\u00e9cadas de convivir estrechamente con la televisi\u00f3n, el desarrollo de las opciones de distracci\u00f3n con pantallas ser\u00eda espectacular: hoy interactuamos con una gran diversidad que se ampli\u00f3 de la televisi\u00f3n a las computadoras y del Nintendo a internet con todas sus posibilidades. Por eso nuestro entorno es considerado hoy hipervisual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este desarrollo medi\u00e1tico tiene su lado lamentable, como veremos. Lo que en su momento tuvo fines de inter\u00e9s social y altruistas, con medios dise\u00f1ados para llenar espacios y tiempos de esparcimiento de la poblaci\u00f3n, fue visto tambi\u00e9n como un gran negocio por parte de mentes emprendedoras, poco o nada preocupadas por los problemas que aquejan a la sociedad y que lograron hacer verdaderos emporios de algunos de estos medios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la triste historia de los medios en M\u00e9xico, donde a la fecha imperan los de car\u00e1cter comercial, con honrosas pero escas\u00edsimas excepciones. La televisi\u00f3n que ve la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n est\u00e1 en manos de dos grandes empresas, que juntas forman un duopolio con amplio poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico en el pa\u00eds: Televisa y TvAzteca. Asimismo, muchas de las publicaciones peri\u00f3dicas que circulan a nivel nacional son de su propiedad. Las ventas resultantes de toda la publicidad intercalada entre sus mensajes constituyen un suculento negocio, con multimillonarias ganancias anuales. Estas dos grandes empresas re\u00fanen la mayor cobertura televisiva nacional, llegan a casi todos los hogares, escuelas y circulan por la propia calle, a trav\u00e9s de grandes anuncios espectaculares, revistas impresas y boletines electr\u00f3nicos. De manera que el poder de penetraci\u00f3n de sus mensajes se ha fortalecido en gran medida, particularmente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, en que las reiteradas crisis han orillado a las familias a disponer cada vez de menos opciones, para informarse y conocer tanto como para entretenerse y divertirse.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/2010\/03\/?page_id=10\">Suscr\u00edbase a la revista BiCentenario<\/a>.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Somos el primer paAi??s a nivel mundial en sobrepeso y obesidad infantiles. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,865,20],"tags":[891,892,2339,39,38,888],"class_list":{"0":"post-1214","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-13","8":"category-revistanumero","9":"tag-alimentacion","10":"tag-habitos","11":"tag-infancia","12":"tag-ninez","13":"tag-ninos","14":"tag-obesidad"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1214"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1214\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16028,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1214\/revisions\/16028"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}