﻿{"id":12116,"date":"2019-03-07T11:57:24","date_gmt":"2019-03-07T17:57:24","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=12116"},"modified":"2024-06-21T11:36:21","modified_gmt":"2024-06-21T17:36:21","slug":"los-arreglos-de-1929-en-el-conflicto-estado-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/los-arreglos-de-1929-en-el-conflicto-estado-iglesia\/","title":{"rendered":"Los arreglos de 1929 en el conflicto Estado-Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Gabriela Aguirre Cristiani<br \/>\nUAM-Xochimilco<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico,<\/em> n\u00fam. 43.<\/span><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Los primeros pasos para sellar la paz en el conflicto religioso mexicano iniciado en 1926 fueron dif\u00edciles y complejos. Tanto el asesinato del presidente electo \u00c1lvaro Obreg\u00f3n como la presencia de varios negociadores por parte de la Iglesia fueron factores que poco ayudaron a una resoluci\u00f3n r\u00e1pida que diera paso a los acuerdos de 1929.<\/h2>\n<figure id=\"attachment_12118\" aria-describedby=\"caption-attachment-12118\" style=\"width: 630px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/7.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-12118 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/7.jpg\" alt=\"7\" width=\"630\" height=\"446\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/7.jpg 700w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/7-300x212.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/7-624x441.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12118\" class=\"wp-caption-text\">El obispo Pascual D\u00edaz y otros jerarcas eclesi\u00e1sticos durante una ceremonia religiosa, ca. 1926, inv. 5165. SINAFO, Secretar\u00eda de Cultura-INAH-M\u00c9X. Reproducci\u00f3n autorizada por el INAH.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>P<\/strong>ara la relaci\u00f3n Estado-Iglesia en M\u00e9xico, 1929 se convirti\u00f3 en un a\u00f1o crucial. Pasaban casi tres a\u00f1os de que el conflicto cristero hab\u00eda estallado y no se vislumbraba una ruta de conciliaci\u00f3n. En algunos sectores de la Iglesia se pensaba en la posibilidad de un acuerdo que facilitara el retorno de la jerarqu\u00eda en el exilio y la vuelta al culto p\u00fablico suspendido desde 1926. No obstante, otros actores, m\u00e1s radicales, insist\u00edan en la lucha armada como la \u00fanica soluci\u00f3n por la que los cat\u00f3licos pod\u00edan optar si quer\u00edan alcanzar la libertad religiosa. El panorama no se vislumbraba f\u00e1cil y exist\u00eda la percepci\u00f3n de que los altos mandos de la Iglesia estaban perdiendo el control de su feligres\u00eda y de la situaci\u00f3n. La dispersi\u00f3n y divisi\u00f3n del clero, muchos de ellos en el destierro, y su actividad clandestina fueron factores que favorecieron un entorno de confusi\u00f3n y complejidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el asesinato del entonces candidato electo \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, quien ser\u00eda presidente por segunda ocasi\u00f3n, ocurrido el 17 de julio de 1928, fue un punto de inflexi\u00f3n importante que contribuy\u00f3 a enrarecer el ambiente pol\u00edtico del momento y cre\u00f3 condiciones complicadas que imposibilitaron cualquier intento de acuerdo entre la Iglesia y el Estado. El hecho de que el autor material del magnicidio hubiera sido un fan\u00e1tico religioso, Jos\u00e9 de Le\u00f3n Toral, puso sobre la mesa que el conflicto religioso estaba lejos de resolverse. Este suceso reforz\u00f3 la postura de un\u00a0 peque\u00f1o grupo de la Iglesia que ve\u00eda con preocupaci\u00f3n el desarrollo de los acontecimientos, asumiendo una postura marcadamente pacifista pues consideraba que el precio de seguir en la\u00a0 lucha armada pod\u00eda ser muy costoso para los cat\u00f3licos y, en especial, para la jerarqu\u00eda ya que se\u00a0 estaban generando escenarios que rebasaban a la autoridad eclesi\u00e1stica en t\u00e9rminos de p\u00e9rdida\u00a0 de control de sus feligreses. Al mismo tiempo se pensaba que los alcances logrados a trav\u00e9s de\u00a0 las armas eran ef\u00edmeros y de corto alcance. En opini\u00f3n de este grupo, nada pod\u00eda esperarse de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto con lo anterior, habr\u00eda que agregar que la Constituci\u00f3n de 1917 desconoc\u00eda la personalidad jur\u00eddica de \u201clas iglesias\u201d y ello significaba que no pod\u00eda haber un delegado apost\u00f3lico o ning\u00fan otro representante autorizado a trav\u00e9s del cual la instituci\u00f3n religiosa pudiese tratar con las autoridades civiles. En los hechos no hubo un interlocutor, sino varios que intentaron iniciar el camino para dar soluci\u00f3n al conflicto. En este contexto, la Iglesia mostr\u00f3 su pluralidad pues aparecieron m\u00faltiples y diversos actores que buscaron liderar el conflicto desde distintos espacios. La intenci\u00f3n fue, como se ha mencionado, encontrar un camino hacia la conciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de diversos protagonistas no s\u00f3lo se dio por parte de la Iglesia, tambi\u00e9n surgieron voces que tomaron el liderazgo en el conflicto provenientes de Estados Unidos y el Vaticano. De manera que el proceso de b\u00fasqueda de negociaci\u00f3n con el gobierno mexicano se complic\u00f3, aunque la intenci\u00f3n de los diversos actores era otra.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La v\u00eda pac\u00edfica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde principios de 1928 se busc\u00f3 destrabar el desencuentro; aparecieron personajes muy diversos, cuyo punto de convergencia fue privilegiar el acuerdo con el gobierno de Calles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un primer bloque lo constituy\u00f3 un binomio de la jerarqu\u00eda mexicana formado por el obispo Pascual D\u00edaz Barreto y el arzobispo Leopoldo Ruiz y Flores, quienes claramente se manifestaron por estar en contra de la lucha armada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pascual D\u00edaz, entonces obispo de Tabasco, fue el secretario del comit\u00e9 episcopal, \u00f3rgano formado a ra\u00edz del estallido la guerra cristera. Exiliado en Nueva York, se mantuvo ligado al clero cat\u00f3lico de Estados Unidos. Despu\u00e9s de un viaje a Roma con el car\u00e1cter de informante, fue nombrado \u201cintermediario oficial\u201d entre el episcopado mexicano y la Santa Sede a trav\u00e9s de la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica en Washington, rol que le permiti\u00f3 estar cerca del delegado en Estados Unidos, Pietro Fumasoni Biondi. Su participaci\u00f3n fue duramente criticada por los miembros de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, quienes vieron en \u00e9l un obst\u00e1culo a la continuidad de su lucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta misma l\u00ednea de acci\u00f3n encontramos a monse\u00f1or Leopoldo Ruiz y Flores, arzobispo de Michoac\u00e1n y presidente del mencionado comit\u00e9 episcopal, exiliado en San Antonio, Texas. En opini\u00f3n de este prelado, la mejor v\u00eda para resolver la cuesti\u00f3n religiosa era la de llegar a un acuerdo con la Santa Sede a trav\u00e9s del nombramiento de representantes oficiales, es decir, nombrar a un delegado apost\u00f3lico con toda la autoridad de Roma. Su postura dejaba ver que era muy necesario un mando del Vaticano que tuviese facultades para imponer una norma de pensamiento y acci\u00f3n tanto a los obispos mexicanos como a los fieles, ante la divisi\u00f3n que exist\u00eda en el seno de la jerarqu\u00eda. Consideraba, asimismo, que la lucha armada no llegar\u00eda a nada bueno, muy por el contrario, provocar\u00eda m\u00e1s divisi\u00f3n y violencia.<\/p>\n<p>En paralelo, un segundo bloque lo form\u00f3, un comit\u00e9 de tres personalidades: el embajador de Estados Unidos en M\u00e9xico, Dwight Morrow, quien sugiri\u00f3 diferentes propuestas para un arreglo; el padre paulista John Burke y el delegado apost\u00f3lico en Estados Unidos, monse\u00f1or Fumasoni Biondi.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dwight Morrow, embajador estadounidense en M\u00e9xico desde finales de 1927, cre\u00eda que el futuro de la paz entre M\u00e9xico y Estados Unidos, depend\u00eda de la paz entre la Iglesia y el Estado mexicano. Un pa\u00eds en guerra no favorec\u00eda a los estadounidenses, quienes necesitaban proteger sus intereses petroleros, entre otros. Sugiri\u00f3 que el padre paulista John Burke fuese el interlocutor de la Iglesia para llegar a los acuerdos. Adopt\u00f3 una postura conciliadora con el gobierno callista contraria a la de su antecesor James R. Sheffield; lleg\u00f3 a considerar que un encuentro entre Burke y Calles ser\u00eda un buen comienzo hacia la soluci\u00f3n de la crisis entre la Iglesia y el Estado. Actu\u00f3 como un interlocutor entre el gobierno mexicano y el clero estadounidense, con el objetivo en lograr un entendimiento que, desde su punto de vista, beneficiar\u00eda a todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre John Burke era el secretario general de la <em>National Catholic Welfare Conference<\/em>, organismo creado desde 1919 para unir al clero cat\u00f3lico estadounidense en un frente com\u00fan para temas de importancia como educaci\u00f3n, trabajo, acci\u00f3n social, legislaci\u00f3n, organizaciones laicas, prensa y publicidad. Se consider\u00f3 que era el indicado para ser el interlocutor cat\u00f3lico con el gobierno callista ya que representaba la confianza del Vaticano y del clero de Estados Unidos. De hecho, Burke se reuni\u00f3 con Morrow y le hizo ver que la \u00fanica soluci\u00f3n estaba en que Calles reconociera las principales preocupaciones del Vaticano: el reconocimiento del gobierno mexicano a la Santa Sede, la designaci\u00f3n de un delegado apost\u00f3lico para M\u00e9xico y el regreso de la jerarqu\u00eda mexicana en el exilio. Eran propuestas indispensables para la Iglesia, pero poco aceptables para el gobierno. Gracias a la intervenci\u00f3n de Morrow, el padre Burke logr\u00f3 reunirse con el presidente Calles el 4 de abril de 1928 en la fortaleza de San Juan de Ul\u00faa en Veracruz. El resultado fue un dise\u00f1o de acuerdo en el que el gobierno mexicano respetar\u00eda la libertad de culto y aceptar\u00eda la llegada de un delegado apost\u00f3lico que acatase la Constituci\u00f3n. Fue un primer acercamiento, en el que la cautela y la prudencia prevalecieron en ambas partes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una segunda reuni\u00f3n tuvo lugar, poco despu\u00e9s, en el castillo de Chapultepec el 17 de mayo de 1928. Tambi\u00e9n asisti\u00f3 el arzobispo Ruiz y Flores, quien intent\u00f3 exigir la devoluci\u00f3n de las propiedades de la Iglesia, pero la petici\u00f3n fue tajantemente negada por el presidente Calles al dejar en claro que ello significaba violar la Constituci\u00f3n. El arzobispo termin\u00f3 conform\u00e1ndose con lo pactado por el padre Burke y Calles en la primera entrevista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, el asunto se trab\u00f3 cuando el delegado apost\u00f3lico de Estados Unidos Fumasoni Biondi decidi\u00f3 que este acuerdo ten\u00eda que ser aprobado por el Vaticano, postura que gener\u00f3 incertidumbre y confusi\u00f3n pues, se pensaba, el padre Burke contaba con el benepl\u00e1cito de la Santa Sede y el hecho de tener que esperar para recibir el aval del papa no ayud\u00f3 a destrabar el conflicto. Dar largas a la negociaci\u00f3n s\u00f3lo mostraba que no hab\u00eda unidad de criterios en la postura que Roma deb\u00eda adoptar. Se decidi\u00f3 tomar las cosas con calma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fumasoni Biondi tuvo una postura poco clara. Por un lado, mostr\u00f3 inter\u00e9s en dar una salida al conflicto defendiendo la participaci\u00f3n y acci\u00f3n del clero mexicano como un requisito para la soluci\u00f3n del mismo, manteniendo cercan\u00eda con Pascual D\u00edaz. Pero, por otro, tom\u00f3 una posici\u00f3n m\u00e1s dura para negociar con el gobierno callista planteando que adem\u00e1s de lo acordado por Burke deb\u00eda exigirse la devoluci\u00f3n de las casas de la Iglesia y la amnist\u00eda total a los obispos exiliados. Ello evidentemente implicaba alargar la v\u00eda negociadora y dejaba en entredicho los logros del embajador Morrow y el padre Burke. Por si esto no fuera poco, cuestion\u00f3 la participaci\u00f3n del embajador de Estados Unidos en M\u00e9xico por considerarlo como un interlocutor no v\u00e1lido para el Vaticano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos meses despu\u00e9s de la segunda entrevista Burke- Calles, se dio el asesinato del presidente electo \u00c1lvaro Obreg\u00f3n, y con ello se colapsaron los esfuerzos por llegar a un arreglo. Desde su llegada al poder, el presidente Calles hab\u00eda mostrado intolerancia hacia la Iglesia, que evidenciar\u00eda en la conocida Ley Calles. Si bien entr\u00f3 en conversaciones con el embajador Morrow, quien logr\u00f3 flexibilizar su postura hacia un posible acuerdo con la Iglesia, no logr\u00f3 concretar nada, pues la muerte de Obreg\u00f3n cerr\u00f3 el proceso de negociaci\u00f3n. Finalmente termin\u00f3 su periodo presidencial y lo sustituy\u00f3 Emilio Portes Gil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya entrado el a\u00f1o de 1929 se conform\u00f3 un tercer bloque integrado por el padre Edmund A. Walsh y Miguel Cruchaga, antiguo embajador chileno en Estados Unidos, quien hizo las primeras propuestas al Vaticano para un acuerdo viable. Walsh fue entonces comisionado para viajar a M\u00e9xico a revisar la situaci\u00f3n y, de ser posible, bajar el tono de las posturas extremas de ambos bandos. Despu\u00e9s de una corta y discreta visita a la ciudad de M\u00e9xico, en una de las m\u00e1s delicadas misiones de su carrera diplom\u00e1tica, el jesuita estadunidense logr\u00f3, hasta donde se sabe, destrabar el conflicto religioso convirti\u00e9ndose en un interlocutor de gran importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walsh era el fundador de la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown y se hab\u00eda destacado por la amplia trayectoria diplom\u00e1tica que ven\u00eda ejerciendo desde tiempo atr\u00e1s. Recientemente hab\u00eda estado en la Rusia de Lenin, en representaci\u00f3n del papa, atendiendo un problema de hambruna en la regi\u00f3n e intentando rescatar lo que quedaba de la Iglesia cat\u00f3lica en ese pa\u00eds. Ahora se le presentaba un nuevo reto. Se involucr\u00f3 en el conflicto mexicano de manera emergente, al parecer a sugerencia de Cruchaga. Deb\u00eda informar al Vaticano por encima de Morrow y Burke, quienes para entonces ya hab\u00edan perdido esperanzas en el asunto, entre otras razones porque el gobierno mexicano contaba con un nuevo representante, el presidente interino Emilio Portes Gil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walsh viaj\u00f3 a M\u00e9xico a finales de abril de 1929 de manera sigilosa. No tuvo facultades de negociaci\u00f3n sino m\u00e1s bien fue un informante confiable del papa. Ello gener\u00f3 confusi\u00f3n al embajador de Estados Unidos pues aparec\u00eda otro interlocutor m\u00e1s en escena y, a su vez, la presencia del sacerdote paulista Burke se percib\u00eda debilitada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el diagn\u00f3stico del padre Walsh confirm\u00f3 y respald\u00f3 la importancia de trabajar sobre la l\u00ednea de conciliaci\u00f3n con el gobierno mexicano pues en un balance general se visualizaba que la negociaci\u00f3n era la mejor opci\u00f3n, a pesar de que los objetivos iniciales por los que se inici\u00f3 la guerra cristera no se consiguieran, esto es, la derogaci\u00f3n de los art\u00edculos constitucionales en materia religiosa. La postura de Walsh se enfocaba en privilegiar el acuerdo, aunque estuviera sustentado en un escueto convenio en el que s\u00f3lo se permitir\u00eda el regreso de los prelados a sus di\u00f3cesis y la apertura del culto. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre Walsh elabor\u00f3 un proyecto que lo dio a conocer a la Santa Sede trav\u00e9s del ex embajador chileno. Los puntos principales, fueron los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los alcances de los acuerdos se limitar\u00edan a s\u00f3lo establecer un <em>modus vivendi<\/em> indispensable para \u201csalvar la fe\u201d del pueblo mexicano, amenazado por falta de culto y la propaganda hostil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Restablecida la Iglesia, tendr\u00eda que trabajar por los medios legales para obtener mejores condiciones. Es decir, se part\u00eda de donde se inici\u00f3 el conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se insist\u00eda en que el proyecto no era la soluci\u00f3n completa, sino una iniciaci\u00f3n tolerable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceptado este <em>modus vivendi<\/em> el gobierno deber\u00eda garantizar los derechos pedidos en forma legal para la modificaci\u00f3n de otros art\u00edculos constitucionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta escueta propuesta de Walsh era un reflejo de que se deb\u00eda aceptar un m\u00ednimo indispensable para luego buscar los mecanismos necesarios para conseguir mejores condiciones. Walsh mandaba el mensaje que urg\u00eda una negociaci\u00f3n que pusiera fin a la guerra cristera sin importar el costo que ello implicara. Interpretando al jesuita, conven\u00eda m\u00e1s un \u201cmal arreglo\u201d que una supuesta victoria p\u00edrrica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas circunstancias, la Santa Sede dej\u00f3 claro que solamente monse\u00f1or Ruiz y Flores era su representante. Para reforzar este papel se consider\u00f3 necesario otorgarle el nombramiento de delegado apost\u00f3lico (18 mayo 1929), con el fin de ser el centro de unidad de la acci\u00f3n de la Iglesia, tanto al interior de la misma, como en el trato con el gobierno. Este nombramiento fue muy importante ante la diversidad de interlocutores que aparecieron en los distintos frentes y sirvi\u00f3 de ep\u00edlogo al conflicto religioso.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La soluci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presidente Portes Gil recibi\u00f3 un memor\u00e1ndum en el que los prelados Leopoldo Ruiz y Flores y Pascual D\u00edaz fijaban los puntos b\u00e1sicos sobre los cuales deber\u00edan surgir los acuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De inmediato, el padre Walsh se lo hizo saber al embajador de Estados Unidos, quien le comunic\u00f3 a los obispos que el presidente las hab\u00eda aceptado tomando inclusive las palabras en el sentido m\u00e1s favorable para ellos. De este modo, Morrow y su grupo prepararon las declaraciones que deber\u00edan ser firmadas por las dos partes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acuerdos fueron firmados. El presidente declaraba en ellos haber tenido pl\u00e1ticas con el arzobispo Ruiz y Flores y el obispo Pascual D\u00edaz y que esas pl\u00e1ticas hab\u00edan tenido lugar como resultado de las declaraciones p\u00fablicas hechas por el arzobispo Ruiz el d\u00eda 2 de mayo y de las suyas el d\u00eda 8. Aprovechaba para decir p\u00fablicamente que no era el \u00e1nimo de la Constituci\u00f3n, ni de las leyes, ni del gobierno de la Rep\u00fablica destruir la identidad de la Iglesia cat\u00f3lica, ni de ninguna otra, ni intervenir en manera alguna sus funciones espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refiri\u00e9ndose a ciertos art\u00edculos de la ley que determinaban el registro de los ministros, aclaraba que esto no significaba que el gobierno pudiera registrar a aquellos que no hubieran sido nombrados por el superior jer\u00e1rquico del credo religioso respectivo o conforme a las reglas del propio credo. Agregaba respecto a la ense\u00f1anza religiosa, que la Constituci\u00f3n y leyes vigentes prohib\u00edan en manera terminante que se impartiera en las escuelas primarias y superiores, oficiales o particulares, pero que esto no imped\u00eda que, en el recinto de la Iglesia, los ministros de cualquier religi\u00f3n impartiesen sus doctrinas a las personas mayores o a los hijos de estas que acudieran a tal objeto. Por \u00faltimo, declaraba que tanto la Constituci\u00f3n como las leyes del pa\u00eds garantizaban a todo habitante el derecho de petici\u00f3n y en esa virtud, los miembros de cualquier iglesia podr\u00edan dirigirse a las autoridades correspondientes para la reforma, derogaci\u00f3n o expedici\u00f3n de cualquier ley.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acuerdos del 21 de junio de 1929 terminaron una etapa y al mismo tiempo comenzaron otra: la del <em>modus vivendi.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un hecho que la diversidad de interlocutores que participaron para lograr una v\u00eda pac\u00edfica a la soluci\u00f3n del conflicto religioso mexicano, en ocasiones, m\u00e1s que ayuda, fue un obst\u00e1culo. La Santa Sede, de alguna forma, permiti\u00f3 la existencia de varios canales de participaci\u00f3n que provocaron que el t\u00e9rmino del conflicto se hiciera m\u00e1s complejo de lo que hubiera podido ser por una sola v\u00eda. Tal vez a ello contribuy\u00f3 la desuni\u00f3n del episcopado mexicano que tom\u00f3 distintas posturas, lo cual favoreci\u00f3 la diversidad de enfoques que llegaron al Vaticano sobre el conflicto religioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia del padre Walsh en M\u00e9xico revel\u00f3 de alguna forma el recelo del papa hacia las distintas versiones del conflicto. Para el sumo pont\u00edfice era importante escuchar otra voz, de alguien que en su opini\u00f3n merec\u00eda toda su confianza. No obstante, el padre Walsh provoc\u00f3 tensi\u00f3n y molestia a algunos interlocutores que pensaban que la soluci\u00f3n del conflicto ya estaba empezando a fluir y su presencia constitu\u00eda otro obst\u00e1culo para un acuerdo pac\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que los participantes, en muchas ocasiones, actuaran de manera sigilosa y confidencial, tambi\u00e9n gener\u00f3 un ambiente m\u00e1s complicado y dif\u00edcil de esclarecer, que finaliz\u00f3 con el aparente \u00e9xito de la v\u00eda pac\u00edfica mas no con la soluci\u00f3n al conflicto religioso.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>Alcal\u00e1 Alvarado, Alfonso, \u201cGestaci\u00f3n y realizaci\u00f3n de los \u201carreglos\u201d, <em>Libro Anual de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesi\u00e1stica<\/em>, <em> C. La Iglesia en la Revoluci\u00f3n Mexicana,<\/em> 2010, M\u00e9xico, Minos iii Milenio Editores, 2011.<\/li>\n<li>Collado H., Mar\u00eda Del Carmen, <em>Dwight W. Morrow. Reencuentro y revoluci\u00f3n en las relaciones entre M\u00e9xico y Estados Unidos 1927-1930<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mora, Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores, 2005.<\/li>\n<li>Gallagher, Louis, S. J. <em>Father Edmund Walsh, S. J., A Biography, Nueva York<\/em>, Benziger Brothers, 1962. (<em>Walsh papers<\/em>, University of Georgetown, Archivo Hist\u00f3rico).<\/li>\n<li>Redinger, Matthew A. \u201cBurke, Lippman, Walsh: diplomacia privada en la crisis entre Iglesia y Estado en M\u00e9xico, 1927-1929\u201d en Jean Meyer (compilador), <em>Las naciones frente al conflicto religioso en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, TusQuets Editores, Cide, 2010.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Gabriela Aguirre Cristiani UAM-Xochimilco En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 43. Los primeros pasos para sellar la paz en el conflicto religioso mexicano iniciado en 1926 fueron dif\u00edciles y complejos. Tanto el asesinato del presidente electo \u00c1lvaro Obreg\u00f3n como la presencia de varios negociadores por parte de la Iglesia fueron factores que poco ayudaron a una resoluci\u00f3n r\u00e1pida que diera paso a los acuerdos de 1929. Para la relaci\u00f3n Estado-Iglesia en M\u00e9xico, 1929 se convirti\u00f3 en un a\u00f1o crucial. Pasaban casi tres a\u00f1os de que el conflicto cristero hab\u00eda estallado y no se vislumbraba una ruta de conciliaci\u00f3n. En algunos sectores de la Iglesia se pensaba en la posibilidad de un acuerdo que facilitara el retorno de la jerarqu\u00eda en el exilio y la vuelta al culto p\u00fablico suspendido desde 1926. No obstante, otros actores, m\u00e1s radicales, insist\u00edan en la lucha armada como la \u00fanica<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2032],"tags":[2047,2050,2294,2049,2046,2048],"class_list":{"0":"post-12116","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-43","8":"tag-2047","9":"tag-leopoldo-ruiz-y-flores","10":"tag-obregon","11":"tag-pascual-diaz","12":"tag-relacion-estado-iglesia","13":"tag-walsh"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12116"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19671,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12116\/revisions\/19671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}