﻿{"id":1191,"date":"2011-08-01T07:46:38","date_gmt":"2011-08-01T12:46:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1191"},"modified":"2021-05-04T14:55:22","modified_gmt":"2021-05-04T19:55:22","slug":"la-pelota-vasca-en-mexico-en-los-siglos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-pelota-vasca-en-mexico-en-los-siglos\/","title":{"rendered":"La pelota vasca en M&eacute;xico en los siglos XIX y XX"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993300;\"><strong>H\u00e9ctor Olivares Aguilar &#8211; Facultad de Filosof\u00eda y letras, UNAM<\/strong><\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993300;\">Revista <em>BiCetenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 13.<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/00-320x500.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-5873\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/00-320x500.jpg\" alt=\"00 (320x500)\" width=\"256\" height=\"400\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>C<\/strong>orr\u00eda el a\u00f1o de 1895 cuando en la ciudad de M\u00e9xico se inauguraba el front\u00f3n &#8220;Eder Jai&#8221; (en vasco, fiesta hermosa) y se presentaba el &#8220;Jai Alai&#8221; (fiesta alegre). Casi de inmediato, esta modalidad de la pelota vasca gan\u00f3 afici\u00f3n en nuestro pa\u00eds por la rapidez con que la <em>xistera<\/em> o cesta moderna lanzaba la pelota contra la pared, exigiendo al pelotari gran agilidad f\u00edsica y mental. Sin embargo, el nuevo espect\u00e1culo tendr\u00eda que competir con el teatro y los toros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que la idea de convertir este deporte en espect\u00e1culo fue de don Lucio Gonz\u00e1lez, rico propietario de San Sebasti\u00e1n, Espa\u00f1a, a quien se le ocurri\u00f3 profesionalizarlo, pues antes, cuando todav\u00eda no se conoc\u00edan los frontones con entradas de pago, los pelotaris no ten\u00edan sueldo, se fijaba un premio, 100 duros por ejemplo, que se entregaban al jugador o pareja vencedora; el perdidos o no cobraba. La idea fue tomada por el empresario Rogelio Zubir\u00e1, quien, con una cuadrilla de pelotaris vasco-espa\u00f1oles, inaugur\u00f3 &#8220;Eder Jai&#8221;. Lleg\u00f3 as\u00ed el front\u00f3n industrial, es decir, la empresa encargada de contratar pelotaris, ofreci\u00e9ndoles hospedaje y un sueldo que pod\u00eda aumentar seg\u00fan el desempe\u00f1o, y de manejar las apuestas a trav\u00e9s de ventanillas y corredores especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-351x500.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5874 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-351x500.jpg\" alt=\"01 (351x500)\" width=\"246\" height=\"350\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El front\u00f3n industrial precisaba de una fuerte inversi\u00f3n pues, adem\u00e1s de tener una amplia cancha rectangular de tres muros (54 A? 60 m de largo, 10 m de ancho y 10 m de altura), deb\u00eda ofrecer gradas al p\u00fablico, cajas para apuestas, ba\u00f1os y vestidores para los pelotaris; algunos contaban incluso con cantina y restaurante. No obstan- te, y pese al riesgo de presentar un espect\u00e1culo nuevo, result\u00f3 ser una excelente inversi\u00f3n; el 29 de abril de 1897, &#8220;El Centinela Espa\u00f1ol&#8221;, un diario mexicano, afirmaba que, si bien los toros contaban con muchos aficionados, los frontones atra\u00edan cada vez a m\u00e1s concurrentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/02-252x500.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-5875 alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/02-252x500.jpg\" alt=\"02 (252x500)\" width=\"136\" height=\"270\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/03-266x500.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-5876\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/03-266x500.jpg\" alt=\"03 (266x500)\" width=\"144\" height=\"270\" \/><\/a>Poco a poco comenzaron a construirse m\u00e1s instalaciones para la exhibici\u00f3n y pr\u00e1ctica del deporte y a llegar pelotaris vascongados, quienes hac\u00edan gala de destreza, (lo mismo que de su mala fea), pues muchas de las apuestas estaban arregladas y m\u00e1s de un fan\u00e1tico acab\u00f3 en bancarrota. Al inicio del siglo XX, un decreto gubernamental contra las apuestas cerr\u00f3 los frontones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que aclarar que el gusto por la pelota vasca no era nuevo en M\u00e9xico, sino que \u00e9sta se hab\u00eda jugado desde la llegada de los espa\u00f1oles, con un juego directo, sin pared de por medio, en que s\u00f3lo un lazo divid\u00eda el terreno y no se recurr\u00eda m\u00e1s que las manos para pasar la pelota de un extremo a otro. Hacia fines del siglo XVIII e inicios del XIX exist\u00eda una cancha en el convento de San Camilo en la ciudad de M\u00e9xico, construida para cuidar la salud f\u00edsica de los hermanos de esa orden. Se prestaba a los comerciantes vascos que, al t\u00e9rmino de su jornada en el Pari\u00e1n, quer\u00edan distraerse y apostar un poco de sus ganancias, confiados en ellos mismos o en sus j\u00f3venes ayudantes, &#8220;previamente entrenados&#8221;.Se jugaba tambi\u00e9n de forma directa y con red o cuerda en el medio, s\u00f3lo que para lanzar la pelota de extremo a extremo se usaba el <em>chacual<\/em> (derivado de <em>zacuali<\/em>, en n\u00e1huatl vaso en que se echa alguna cosa, o de <em>tzacua<\/em>, tapar o atajar algo) utensilio con forma de canasta y amarrado como guante. El juego atrajo con el tiempo la atenci\u00f3n de los l\u00e9peros; para evitar su presencia se comenz\u00f3 a cobrar la entrada y se destin\u00f3 el dinero reunido al hospital de San Andr\u00e9s. Que se jugara en San Camilo y otros sitios de los que existen algunos registros debi\u00f3 de contribuir a que el Jai Alai adquiriera tanta popularidad. La ciudad de M\u00e9xico llegar\u00eda a tener m\u00e1s frontones que plazas de toros, entre otros el Front\u00f3n Hispano-Mexicano y el Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/04-500x393.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5879 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/04-500x393.jpg\" alt=\"04 (500x393)\" width=\"500\" height=\"393\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo del siglo XX, pese a que el espect\u00e1culo se prohibi\u00f3 en varias ocasiones, los frontones llegaron a ser tan numerosos que la ciudad de M\u00e9xico se consider\u00f3 como la de m\u00e1s canchas de pelota vasca en el mundo. Acaso lo sea a\u00fan: a la fecha, tan s\u00f3lo en delegaci\u00f3n de Xochimilco cada barrio, pueblo y colonia tienen al menos dos de ellas. Sin embargo, el que es uno de los deportes de mayor tradici\u00f3n en el pa\u00eds est\u00e1 desprestigiado &#8220;se le acusa incluso de ser un &#8216;juego para vagos'&#8221; y carece de apoyo y difusi\u00f3n. Aun as\u00ed, conserva su popularidad y se practica en sus diferentes modalidades en canchas p\u00fablicas y privadas, destacando las siguientes: mano, cesta punta, paleta, trinquete y frontenis.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/05-500x288.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5880 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/05-500x288.jpg\" alt=\"05 (500x288)\" width=\"500\" height=\"288\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><a title=\"\u00a1Anda suscr\u00edbete!\" href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/suscripciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Suscr\u00edbase a la Revista BiCentenario.<\/a><\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi de inmediato, esta modalidad de la pelota vasca ganA? aficiA?n en nuestro paAi??s por la rapidez con que la xistera o cesta moderna lanzaba la pelota contra la pared, exigiendo al pelotari gran agilidad fAi??sica y mental. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,865,20],"tags":[2279,184,893,2259,894],"class_list":{"0":"post-1191","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-13","8":"category-revistanumero","9":"tag-deporte","10":"tag-historia","11":"tag-jai-alai","12":"tag-mexico","13":"tag-pelota-vasca"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1191"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16030,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1191\/revisions\/16030"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}