﻿{"id":1179,"date":"2011-07-25T16:29:52","date_gmt":"2011-07-25T21:29:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1179"},"modified":"2021-05-04T14:55:39","modified_gmt":"2021-05-04T19:55:39","slug":"hombres-ilustres-de-mexico-en-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/hombres-ilustres-de-mexico-en-paris\/","title":{"rendered":"Hombres ilustres de M&eacute;xico en Par&iacute;s"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Miguel Rodr\u00edguez &#8211;\u00a0<\/strong>Universit\u00e9 Paris Sorbonne (Paris IV), Institut d&#8217;Etudes Hispaniques<span style=\"color: #993366;\"><br \/>\n<\/span><\/h4>\n<h4><span style=\"color: #0f94ac;\">Revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 13.<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>os monumentos a personajes p\u00fablicos se multiplicaron en las grandes capitales europeas desde mediados del siglo XIX. Ya no se trataba m\u00e1s de venerar a los santos o de hacer honores a la figura del monarca, sino de exaltar los valores ciudadanos del vari\u00e1n virtuoso. Como se inscribe sobre la fachada del Panth\u00e9on en Par\u00eds, templo laico en el que est\u00e1n enterrados militares heroicos, sabios, pol\u00edticos y escritores, a los Hombres Ilustres, la Patria agradecida. El primer motivo del monumento es obviamente la conmemoraci\u00f3n.<\/p>\n<figure style=\"width: 254px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"Busto de Justo Sierra en ParAi??s\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/busto-de-justo-sierra-en-paris.jpg\" alt=\"Busto de Justo Sierra en ParAi??s\" width=\"254\" height=\"400\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Busto de Justo Sierra en Par\u00eds<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La multiplicaci\u00f3n de monumentos recibi\u00f3 bastantes ataques: Pasamos nuestro tiempo, desde hace muchos a\u00f1os, erigiendo estatuas, a menudo mediocres, a una pl\u00e9yade de hombres ilustres cuya fama no va m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite del distrito en el que est\u00e1n situadas, escribe un cr\u00edtico en 1908. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, otra obra denuncia la &#8220;estatuoman parisina&#8221;, esto es, el abuso en la costumbre de erigir estatuas en el espacio p\u00fablico. Fue entonces cuando Jacques Duclos, un joven provinciano franc\u00e9s, quien har\u00eda despu\u00e9s una larga carrera pol\u00edtica en las filas del comunismo, descubri\u00f3 la capital de su pa\u00eds: &#8220;Par\u00eds&#8221; expresa despu\u00e9s &#8220;me hac\u00eda el efecto de un libro de historia con grabados de piedra&#8221;. Y es que otro objeto esencial de los monumentos p\u00fablicos es la educaci\u00f3n del transe\u00fante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta &#8220;capital del siglo XIX&#8221; (como la llam\u00f3 Walter Benjamin, el fil\u00f3sofo alem\u00e1n), la memoria de hombres ilustres de otras naciones se consagr\u00f3 tard\u00edamente (una excepci\u00f3n notable fue la del precursor de la independencia de las colonias espa\u00f1olas en Sudam\u00e9rica, el venezolano Francisco de Miranda, cuyo nombre est\u00e1 escrito en el Arco del Triunfo desde 1836, en reconocimiento a que fue un destacado general de la Revoluci\u00f3n francesa).El conquistador Diego Vel\u00e1zquez fue por mucho tiempo el \u00fanico espa\u00f1ol y, antes de 1914, Georges Washington (1900) y Benjamin Franklin (1906) representaron al Nuevo Mundo. En la \u00e9poca posterior a la primera guerra mundial, cuando el gobierno franc\u00e9s inici\u00f3 una campa\u00f1a de acercamiento a sus &#8220;hermanas latinas&#8221; del continente americano, se consider\u00f3 importante la consagraci\u00f3n de cada una de las naciones latinoamericanas, a trav\u00e9s de la colocaci\u00f3n de una figura heroica que las representase en Par\u00eds. A las funciones evidentes del monumento se suma de tal modo la de contribuir a la legitimaci\u00f3n, tanto del personaje representado como de los grupos o instancias que lo apoyan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como en otras grandes metr\u00f3polis \u2014Nueva York (1921), Madrid (1925), Roma (1933)\u2014 se plane\u00f3 honrar, antes que a otro, a Sim\u00f3n Bol\u00edvar, el pr\u00f3cer por antonomasia que, adem\u00e1s de sus virtudes propias, integra la historia de los pa\u00edses andinos. Su estatua ecuestre ser\u00eda el eje de un espacio conmemorativo construido expresamente como parque de Am\u00e9rica Latina, como se le llam\u00f3 desde 1934. Se trataba de una zona un tanto perif\u00e9rica en el noroeste de Par\u00eds, cuyos terrenos bald\u00edos y jardines desordenados sustitu\u00edan las fortificaciones y las murallas de anta\u00f1o y que el gobierno municipal trataba de ocupar con edificios populares y lugares de recreo.<\/p>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center \" title=\"Visita de Luis EcheverrAi??a a ParAi??s en abril 1973\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/archivo-comprimido\/presidentes-de-mexic-francia-visita-echeverria-paris-abril-1973.jpg\" alt=\"Visita de Luis EcheverrAi??a a ParAi??s en abril 1973\" width=\"300\" height=\"400\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Visita de Luis Echeverr\u00eda a Par\u00eds en abril 1973<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os siguientes, con un claro cuidado por la armon\u00eda y el equilibrio del parque, se fueron instalando peque\u00f1os bustos a ambos lados del gran Bol\u00edvar: los de Rub\u00e9n Dar\u00edo y de Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3 en 1934, luego los de Jos\u00e9 Mart\u00ed y Juan Montalvo en 1939, siguiendo con los de Vicu\u00f1a Mackenna y Ricardo Palma (1955 y 1960), que enaltec\u00edan as\u00ed a cada uno de sus pa\u00edses: Nicaragua, Uruguay, Cuba, Ecuador, Chile y Per\u00fa. En una publicaci\u00f3n de 1936, firmada por Gonzalo Zaldumbide, literato y entonces ministro ecuatoriano, y por el escritor franco-argentino Max Daireaux, se dec\u00eda que la presencia de esas figuras en el parquecito parisino era como la realizaci\u00f3n de esa hermosa p\u00e1gina en la que Rod\u00f3, hablando precisamente de Montalvo, lo representa en los Campos El\u00edseos de la Antig\u00fcedad, conversando con los esp\u00edritus elegidos sobre las cosas eternas: as\u00ed nos parece verlos, reunidos aqu\u00ed en la perennidad del bronce, y o\u00edr en el silencio el di\u00e1logo ideal de estas tutelares sombras de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que observar de entrada que todas esas sombras tutelares son de hombres; si por lo general las estatuas ignoraban el g\u00e9nero femenino (a menos que se tratase de alegor\u00edas), la tendencia crec\u00eda en el caso de las naciones latinoamericanas. De all\u00ed que no haya un monumento a Gabriela Mistral o Sor Juana. \u00bfQu\u00e9 virtudes se subrayan al erigirse estos bustos, al elegirse a estos hombres ilustres? Letrados todos, con su pluma contribuyeron a la cimentaci\u00f3n de la identidad nacional, algunos habiendo jugado tambi\u00e9n un importante papel en la vida pol\u00edtica e institucional en el primer siglo de vida independiente.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/2010\/03\/?page_id=10\">Suscr\u00edbase a la revista BiCentenario<\/a>.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los monumentos a personajes pA?blicos se multiplicaron en las grandes capitales europeas desde mediados del siglo XIX. 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