﻿{"id":11703,"date":"2018-12-12T20:36:18","date_gmt":"2018-12-13T02:36:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11703"},"modified":"2025-09-15T20:31:20","modified_gmt":"2025-09-16T02:31:20","slug":"los-jovenes-que-dieron-un-vuelco-a-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/los-jovenes-que-dieron-un-vuelco-a-la-historia\/","title":{"rendered":"\u00bfLos j\u00f3venes que dieron un vuelco a la historia?"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Denisse de Jes\u00fas Cejudo Ramos<br \/>Programa de Becas Posdoctorales, IISUE, UNAM.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam.\u00a0 42.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_42_Desde_hoy_jovenes_vuelco.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Para interpretar los sucesos estudiantiles de 1968 y la respuesta violenta del Estado hay que echar una mirada a los primeros ejercicios de protesta de los a\u00f1os cincuenta y en diferentes partes del pa\u00eds. Hasta la explosi\u00f3n de octubre, la participaci\u00f3n de los j\u00f3venes con esperanzas de cambio tuvo diversos matices: los m\u00e1s visibles que encabezaron los reclamos de libertades, quienes acompa\u00f1aban, quienes boteaban o intentaban convencer en el campo, las f\u00e1bricas o en cada casa, las mujeres, los que estaban del otro lado \u2013en el ej\u00e9rcito y la oposici\u00f3n a la lucha\u2013 y hasta aquellos que estuvieron al margen. \r\n\r\n<\/h3>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento estudiantil de 1968 es un episodio de la vida pol\u00edtica y social de M\u00e9xico que, seg\u00fan las interpretaciones m\u00e1s conocidas, marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la \u00e9poca contempor\u00e1nea. Su memoria y su historia han permeado en las posturas pol\u00edticas, las reivindicaciones sociales y las luchas por los espacios educativos en las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas. Para algunos se trat\u00f3 del momento de ruptura con los discursos dominantes y las imposiciones del partido de la Revoluci\u00f3n, para otros, fue un despertar sorpresivo hacia la democracia en el que los estudiantes tuvieron el deber y el privilegio de ser los protagonistas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A cincuenta a\u00f1os de este suceso, estamos en el mejor momento para discutir el escenario heterog\u00e9neo y diverso de esta movilizaci\u00f3n que reanim\u00f3 las inquietudes pol\u00edticas de nuestro pa\u00eds. Todav\u00eda quedan por escribirse historias alrededor del movimiento estudiantil de 1968, por fortuna cada vez tenemos mayor acceso a fuentes que pueden mostrarnos otras aristas. En este texto se busca echar luz sobre algunos de las decenas de problemas que a\u00fan nos falta visibilizar y analizar. Tambi\u00e9n se plantean preguntas, se sugiere a los lectores pensar desde su experiencia pol\u00edtica para cuestionar y hacer nuevas preguntas a este pasado reciente que, aunque ha sido traum\u00e1tico, no debemos permitir que se convierta en un mito intocable y se petrifique.<\/p>\r\n<p>Aunque su historia se ha contado a trav\u00e9s de experiencias directas o indirectas, m\u00faltiples testimonios escritos, documentales y libros acad\u00e9micos, la memoria de este episodio se ha concentrado, por razones obvias, en el momento de mayor represi\u00f3n: el tr\u00e1gico 2 de octubre de 1968. Pero recordar e historiar desde este trauma hist\u00f3rico, que no debemos olvidar, ha nublado otros espacios de experiencia como la construcci\u00f3n del movimiento estudiantil, su cotidianidad, las discusiones y las nuevas formas de comunicarse que fueron visibles ese a\u00f1o, es decir, todo aquello que qued\u00f3 fuera del \u00e1mbito de las negociaciones pol\u00edticas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es buen momento de preguntarnos tambi\u00e9n por aquello que conform\u00f3 al movimiento estudiantil: \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 entre mayo y octubre de 1968? \u00bfQui\u00e9nes eran los estudiantes? \u00bfC\u00f3mo se logr\u00f3 la fuerza organizativa? Estas interrogantes, aunque haya corrido mucha tinta sobre el tema, a\u00fan est\u00e1n por develarse, por lo que consideramos que las conmemoraciones, adem\u00e1s de construir memoria sobre el evento tr\u00e1gico, nos permiten revisar qu\u00e9 tanto sabemos o qu\u00e9 damos por sentado de un proceso como este que es considerado el parteaguas de la historia del siglo XX mexicano.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las movilizaciones estudiantiles mexicanas no se iniciaron en 1968, ni sucedieron s\u00f3lo en la UNAM. Lo vivido en la Ciudad de M\u00e9xico a lo largo de ese a\u00f1o fue expresi\u00f3n de experiencias previas y parte de un proceso, una estrella en una galaxia de sucesos hist\u00f3ricos. 1968, pensado desde el an\u00e1lisis de los movimientos estudiantiles, no se trat\u00f3 de una irrupci\u00f3n espont\u00e1nea de los j\u00f3venes en el espacio p\u00fablico. Considerarlo as\u00ed ser\u00eda quitarles todo su bagaje, el conocimiento previo y las posibilidades de lectura que lo estudiantes tuvieron para tomar la decisi\u00f3n de organizarse. Tambi\u00e9n ser\u00eda eliminar de la historia a los j\u00f3venes que no participaron.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Experiencias<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cantidad importante de historiadores han considerado que las movilizaciones estudiantiles en las regiones de M\u00e9xico son antecedentes o consecuencias de la de 1968, propuesta que nos ha llevado a creer que 1968 estaba destinado a existir en una l\u00ednea del tiempo de nuestro pa\u00eds, aquella que consolidar\u00eda la tan anhelada democracia. Pero podr\u00edamos cambiar la pregunta de partida: \u00bfpor qu\u00e9 no pensar que una comunicaci\u00f3n en ambos sentidos, entre los estudiantes de las diferentes regiones de M\u00e9xico y los de la Ciudad de M\u00e9xico, fue lo que les permiti\u00f3 conocer, probar y refinar sus pr\u00e1cticas pol\u00edticas?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde inicios del siglo XX los estudiantes organizados del pa\u00eds hab\u00edan pedido la voz, salieron a las calles para disputar la toma de decisiones, buscaron espacios de oportunidad en las instituciones educativas y tambi\u00e9n hab\u00edan sido fuertemente reprimidos. Como ha expresado en 2003 el historiador Jaime Pensado en su libro <em>Rebel Mexico<\/em>, la d\u00e9cada de 1950 es fundamental para comprender a los estudiantes como un problema nacional, debido a que dejaron de ser un sector complaciente con los gobiernos autoritarios y empezaron a configurarse como una voz cr\u00edtica. A finales de la d\u00e9cada de los sesenta, asistimos a un momento de polarizaci\u00f3n que dio lugar a una visible politizaci\u00f3n de los j\u00f3venes estudiantes a lo largo de M\u00e9xico, como fue el caso de los michoacanos y los sonorenses.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un 2 de octubre, pero de 1966, en las calles de Morelia, Michoac\u00e1n, los estudiantes encabezaron una manifestaci\u00f3n contra el alza del transporte. La respuesta fueron golpes y balazos por grupos conocidos como porros que quitaron la vida a uno de los alumnos. Al d\u00eda siguiente inici\u00f3 una semana convulsa, se catearon viviendas de profesores, se vaciaron las casas de estudiantes, se dispers\u00f3 violentamente a los manifestantes y la universidad fue tomada por los militares al mando del general Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Toledo. La fuerza organizativa de esos j\u00f3venes michoacanos estuvo marcada por su necesidad, o necedad, de conformar un movimiento estudiantil nacional en el que se representara a todo el pa\u00eds; por ello siempre estuvieron atentos de lo que suced\u00eda en otras latitudes, solidariz\u00e1ndose y apoyando desde sus propias experiencias.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los primeros meses de 1967 en Sonora, apareci\u00f3 un conflicto que se disputaba en las filas del priismo. Los protagonistas fueron los estudiantes organizados, se presentaron como aquellos que buscaban nuevas formas de participaci\u00f3n en la pol\u00edtica. Sus manifestaciones fueron desde la huelga general apoyada por todo el sistema educativo sonorense, las huelgas de hambre y la quema de prensa en las calles. En un pie de foto del peri\u00f3dico <em>El Imparcial<\/em> de 1967, durante un plant\u00f3n en el museo universitario, se lee lo siguiente: \u201ccon decisi\u00f3n y firmeza una jovencita universitaria se atrevi\u00f3 ayer a discutir con el general Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Toledo, comandante de paracaidistas\u2026 la discusi\u00f3n fue hasta cordial, dejaron bien definidas sus posturas, la del ej\u00e9rcito y la de los universitarios.\u201d El resultado fue la toma de la Universidad, decenas de detenidos y muchos m\u00e1s autoexiliados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los casos anteriores pueden ser vistos como parte de estas movilizaciones que, si bien tienen una din\u00e1mica propia dependiendo de los espacios en que sucedieron, estaban construyendo una agenda com\u00fan entre los estudiantes del pa\u00eds, aquella que evidenciar\u00eda las fisuras del sistema autoritario mexicano. Aunque desde esta perspectiva han sido poco estudiados, los estudiantes estaban consolidando espacios, formas de comunicarse y objetivos por todos los puntos de nuestro pa\u00eds, pero que fueron m\u00e1s visibles en la Ciudad de M\u00e9xico entre los meses de mayo y octubre de 1968, quiz\u00e1 por tratarse de j\u00f3venes de clase media, tener el respaldo del rector de la UNAM o disputarse en el espacio de concentraci\u00f3n de los poderes pol\u00edticos.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Heterog\u00e9neos<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos identificar una diversidad de experiencias fuera de la Ciudad de M\u00e9xico, pero tambi\u00e9n dentro del espacio metropolitano logramos diferenciar la participaci\u00f3n estudiantil. Hasta el d\u00eda de hoy, la instituci\u00f3n que ha sido la referencia para hablar sobre 1968 es la UNAM y en menor medida el IPN. Pero durante los meses de movilizaci\u00f3n podemos ubicar otros polos de solidaridad y participaci\u00f3n, como la de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana y la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) que un a\u00f1o despu\u00e9s se convirti\u00f3 en la Universidad Aut\u00f3noma de Chapingo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiantes de la ENA viv\u00edan una cotidianidad que les permiti\u00f3 conocer el poder coercitivo del Estado en muchas ocasiones. En distintos momentos de su historia fueron un polo de disputa muy importante para todo el sector educativo agr\u00edcola y rural, por lo que, al llegar la d\u00e9cada de 1960, su experiencia pol\u00edtica estuvo atravesada por incursiones constantes del ej\u00e9rcito a sus instalaciones y la consolidaci\u00f3n de vertientes ideol\u00f3gicas tendientes al socialismo. Pero los \u201cchapingueros\u201d ya hab\u00edan probado en sus espacios el volanteo, boteo y los m\u00edtines rel\u00e1mpago en cualquier espacio en el que pudieran aparecer.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el movimiento del 68, tuvieron representantes en el Consejo Nacional de Huelga (CNH) y, aunque no pudieron tomar la direcci\u00f3n de las decisiones, formaron parte activa de las diferentes formas de participaci\u00f3n dentro de la Ciudad. A trav\u00e9s de varios testimonios es posible reconocer que la presencia de las tanquetas y militares, a los alrededores de las grandes marchas despu\u00e9s de julio, los urg\u00edan a prepararse para futuros posibles como tener que convertir su lucha p\u00fablica en una clandestina.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, unidos a los mismos objetivos, tambi\u00e9n estuvieron estudiantes cat\u00f3licos organizados como los del Movimiento Estudiantil Profesional. Desafiando las posturas de las asociaciones cat\u00f3licas tradicionales, estos j\u00f3venes discutieron y se organizaron junto a todos los grupos de izquierda para disputar un espacio pol\u00edtico libre, en el que se les permitiera se\u00f1alar los abusos de las fuerzas policiales.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n hubo cat\u00f3licos como los del Movimiento Universitario de Renovadora Orientaci\u00f3n (MURO), que por su larga tradici\u00f3n lucharon contra lo que consideraban una enfermedad comunista en las universidades. Tambi\u00e9n estaban los llamados porros y los integrantes de la Federaci\u00f3n Nacional de Estudiantes T\u00e9cnicos (FNET), todos estos aparecieron como oponentes en los pliegos petitorios del CNH. Debemos considerar tambi\u00e9n las experiencias de estos j\u00f3venes, oponentes o provocadores, como se les ha llamado, pero que configuraron el ambiente pol\u00edtico de ese a\u00f1o y que ten\u00edan ya trayectorias consolidadas. Sin olvidar que en las fotograf\u00edas m\u00e1s conocidas de Tlatelolco y San Ildefonso tambi\u00e9n aparecen otros j\u00f3venes: los militares.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera de las disputas por las universidades tambi\u00e9n hubo j\u00f3venes que, por miedo, desconfianza o desinter\u00e9s en la pol\u00edtica, no fueron parte ni a favor ni en contra. Si de la diversidad interna de los organizados sabemos poco, de sus oponentes menos, de los poco interesados en la pol\u00edtica, estos grupos dispersos de estudiantes y j\u00f3venes, no sabemos casi nada. Este es s\u00f3lo uno de los puntos nublados que a\u00fan nos falta por indagar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es visible, el universo de las juventudes y estudiantes son heterog\u00e9neos, tanto por sus condiciones de clase, las pr\u00e1cticas pol\u00edticas que los antecedieron, como por los perfiles ideol\u00f3gicos y la din\u00e1mica en las instituciones educativas que tienen contextos muy espec\u00edficos. Cada uno en sus espacios logr\u00f3 interactuar con diferentes sectores sociales, como campesinos, comerciantes, obreros, sindicalizados y bur\u00f3cratas, lo que les permiti\u00f3 dar a conocer los objetivos de la movilizaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de Ciudad Universitaria o el Polit\u00e9cnico.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfMujeres?<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1al\u00f3 en 2011 el investigador H\u00e9ctor Jim\u00e9nez en su tesis \u201cEl 68 y sus rutas de interpretaci\u00f3n\u201d, la narraci\u00f3n de los hechos se ha centrado en las memorias de los l\u00edderes varones, quienes fueron los que llevaron a cabo las negociaciones y las figuras m\u00e1s visibles. Pero dentro de las argumentaciones m\u00e1s comunes encontramos afirmaciones sobre la relevancia de la participaci\u00f3n de las mujeres y su aparici\u00f3n en la calle, si bien \u00bfqu\u00e9 sabemos de ellas?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estudiantes que integraron el movimiento han sido conocidas a trav\u00e9s de dos figuras que pueden ser las m\u00e1s relevantes por haber pertenecido al CNH, Ignacia \u201cLa Nacha\u201d Rodr\u00edguez y Tita Avenda\u00f1o, quienes tambi\u00e9n estuvieron presas en el penal de Santa Martha. Adem\u00e1s de ellas, que fueron voces fuertes en el \u00f3rgano de representaci\u00f3n, hubo cientos de mujeres que, como afirman en 1993 Deborah Cohen y Lessie Joe Frazier en su trabajo \u201cHistoria in\u00e9dita de la otra mitad del 68\u201d: no s\u00f3lo cocinaban.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La participaci\u00f3n de las mujeres fue indispensable en la construcci\u00f3n del movimiento estudiantil de 1968, ya que formaron parte de todas las estrategias de organizaci\u00f3n como la cocina, las brigadas, el volanteo, el boteo, entre otras acciones. Seg\u00fan algunos testimonios conocidos, adem\u00e1s de los espacios que por su tiempo estaban asignadas a su g\u00e9nero, las estudiantes crearon sus propias formas de comunicarse con otras mujeres ajenas a los discursos ideol\u00f3gicos, como aquellas que encontraban en los mercados, f\u00e1bricas, parques o en el transporte p\u00fablico.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las estudiantes, tambi\u00e9n estuvieron las madres, la Uni\u00f3n Nacional de Mujeres Mexicanas, que apoyaron activamente el movimiento estudiantil, as\u00ed como otras j\u00f3venes que no formaron parte de los ambientes escolares pero que encontraron un espacio para construirse pol\u00edticamente en la cotidianidad del movimiento. Aunque son se\u00f1aladas, poco se ha escrito sobre su participaci\u00f3n y tampoco se discute que, sin todo lo que se produce en estos espacios ocultos en las narrativas de la pol\u00edtica, no podr\u00eda haber un movimiento estudiantil que perdurara en el tiempo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este 2018 ha sido muy importante que los entonces estudiantes del IPN levantaran la voz para se\u00f1alar que la historia del movimiento se hab\u00eda centrado en la UNAM, por lo que los propios actores interpelaron las narrativas conocidas hasta hoy sobre su participaci\u00f3n. Con esto, ellos han iniciado sus propios proyectos de memoria y escritura para ir edificando un escenario m\u00e1s completo y cercano a la realidad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1988, Ignacia Rodr\u00edguez declar\u00f3 para la revista <em>Nexos<\/em> que el movimiento del 68 se estaba institucionalizando. Habl\u00f3 de listas de excompa\u00f1eros que en ese entonces ya formaban parte del PRI, de sus organizaciones clientelares o que se insertaron como bur\u00f3cratas. Quiz\u00e1 lo que intentaba decir es que, al convertirse la memoria del movimiento en monolito, lo condenamos a quedarse est\u00e1tico, cuando no vemos en \u00e9l fallos o contradicciones lo condenamos tambi\u00e9n a no discutir y no aprender de lo vivido.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin dejar atr\u00e1s la relevancia de la violencia del Estado, en los \u00faltimos a\u00f1os asistimos a una relectura de los sucesos para comprender la complejidad del evento en t\u00e9rminos culturales, sociales y pol\u00edticos, cuyo impacto, aunque dur\u00f3 alrededor de tres meses, perdurar\u00e1 por siempre en las trayectorias de cientos de estudiantes y familias mexicanas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante que en la conmemoraci\u00f3n de su 50 aniversario nos demos a la tarea de identificar todo aquello que ha sido nublado por el sombr\u00edo desenlace, que recuperemos testimonios, dialoguemos con aquellos que de alguna forma lo vivieron para reconocer tambi\u00e9n la fortaleza de su construcci\u00f3n, la diversidad de j\u00f3venes que lo conformaron, la participaci\u00f3n de las mujeres, la variedad de los discursos, el impacto de las luchas estudiantiles de las regiones de M\u00e9xico as\u00ed como su trascendencia en el \u00e1mbito global. \u00a0<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento estudiantil de 1968 es una representaci\u00f3n de la fuerza organizativa, as\u00ed como de la experiencia y la potencia de los estudiantes confluyendo en diversos espacios y redes. Es momento de empezar a humanizar a aquellos que se atrevieron a levantar la voz para que su ejercicio pol\u00edtico, a\u00fan contradictorio o excluyente, pudiera ser \u00fatil para el aprendizaje ciudadano.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En este a\u00f1o se han publicado nuevas investigaciones que empiezan a amueblar el escenario, proponiendo que hay muchos actores sociales para los que este suceso no fue relevante, en los que no impact\u00f3 o aquellos que viv\u00edan realidades muy distintas. Cuando vemos cr\u00edticamente nuestro presente, podemos darnos cuenta que no toda la sociedad tuvo inter\u00e9s o conocimiento sobre los sucesos pol\u00edticos, con esto en mente tambi\u00e9n podemos empezar a hacer otras preguntas al pasado reciente. Retomemos la frase de Ignacia en <em>Nexos<\/em> como punto de partida: \u201ces un poco el desencanto y la rabia. Yo cre\u00ed que despu\u00e9s del 2 de octubre cambiar\u00eda el pa\u00eds\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios textos que aparecieron este a\u00f1o, las novedosas investigaciones acad\u00e9micas y las fotograf\u00edas que acompa\u00f1an este texto son muestra importante de que lo pol\u00edtico se construye en la diversidad de las experiencias, la cotidianidad y las contradicciones de los sujetos. Las sonrisas, las emociones y la diversi\u00f3n, o como llam\u00f3 Luis Gonz\u00e1lez de Alba, \u201cla fiesta\u201d, no deber\u00eda ser eliminada, porque en ella tambi\u00e9n se construy\u00f3 esta historia.<\/p>\r\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Collado Herrera, Mar\u00eda Del Carmen, \u201cLa Guerra Fr\u00eda, el movimiento estudiantil de 1968 y el gobierno de Gustavo D\u00edaz Ordaz. La mirada de las agencias de seguridad de Estados Unidos\u201d en <em>Secuencia<\/em>, n\u00famero 98, mayo-agosto de 2017, pp. 158-203, disponible en: http:\/\/secuencia.mora.edu.mx\/index.php\/Secuencia\/article\/view\/1394\/1643<\/li>\r\n<li>Pensado, Jaime, <em>Rebel Mexico: Student Unrest and Authoritarian Political Culture During the Long Sixties<\/em>, Stanford, Stanford University Press, 2013.<\/li>\r\n<li>Jim\u00e9nez, Santiago, Mario Virgilio y Denisse Cejudo Ramos, <em>Revisitando el movimiento estudiantil de 1968. La historia contempor\u00e1nea y del tiempo presente en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 2018.<\/li>\r\n<li><em>Colecci\u00f3n M\u00e9xico 1968<\/em>, Archivo Hist\u00f3rico de la UNAM (AHUNAM), 2018, disponible en: <a href=\"http:\/\/www.ahunam.unam.mx\/68\/\">http:\/\/www.ahunam.unam.mx\/68\/<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Denisse de Jes\u00fas Cejudo RamosPrograma de Becas Posdoctorales, IISUE, UNAM. En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 42. Para interpretar los sucesos estudiantiles de 1968 y la respuesta violenta del Estado hay que echar una mirada a los primeros ejercicios de protesta de los a\u00f1os cincuenta y en diferentes partes del pa\u00eds. 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El movimiento estudiantil de 1968 es un episodio de la vida pol\u00edtica y social de M\u00e9xico que, seg\u00fan las interpretaciones m\u00e1s conocidas, marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2006,1156],"tags":[2027,2029,440,2028],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11703"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11703"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22937,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11703\/revisions\/22937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}