﻿{"id":11694,"date":"2018-12-11T20:07:30","date_gmt":"2018-12-12T02:07:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11694"},"modified":"2025-09-15T21:03:22","modified_gmt":"2025-09-16T03:03:22","slug":"11694","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/11694\/","title":{"rendered":"Edecanes en las Olimpiadas. La cara propagand\u00edstica de los juegos."},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido Asper\u00f3<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam.\u00a0 42.<\/strong><\/span><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_42_05_Edecanes_olimpiadas.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/strong><\/a><\/h4>\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\">M\u00e1s de un millar de mujeres y hombres fueron seleccionados en 1968 para mostrar las virtudes de M\u00e9xico a las delegaciones y visitantes extranjeros. Su finalidad era contrarrestar las versiones estereotipadas que se ten\u00edan sobre el pa\u00eds. Se trataba de dar la mejor carta de presentaci\u00f3n, sin espacios para debates sobre el presente, apelando a la estabilidad pol\u00edtica y \u201cemocional\u201d y nada de \u201cnacionalismos trasnochados\u201d. \r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"1248\" class=\"wp-image-11753\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291.jpg\" alt=\"image291\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291-192x300.jpg 192w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291-656x1024.jpg 656w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image291-624x973.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Juegos Ol\u00edmpicos M\u00e9xico 68 fueron uno de los proyectos de Estado de calidad internacional m\u00e1s importantes realizados por M\u00e9xico durante la segunda mitad del siglo XX. Entender el evento solo como una competencia deportiva en la que mujeres y hombres j\u00f3venes de distintas nacionalidades disputaron durante dos semanas el reconocimiento de sus habilidades f\u00edsicas, impide comprender la importancia que su organizaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n tuvo para el gobierno.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los juegos fueron, desde la perspectiva estatal, la ocasi\u00f3n que permitir\u00eda ofrecer al mundo una imagen de M\u00e9xico como un pa\u00eds rico en tradiciones e historia que hab\u00eda, pese a sus grandes deficiencias y contradicciones, logrado un considerable progreso, materializado en la prosperidad econ\u00f3mica y la estabilidad pol\u00edtica y social conquistada por los gobiernos surgidos de la Revoluci\u00f3n mexicana, en particular por los encabezados por el Partido Revolucionario Institucional al amparo del llamado \u201cmilagro mexicano\u201d. Un pa\u00eds que, en el balance de lo hecho y lo que faltaba por hacer, pod\u00eda y quer\u00eda mostrarse como moderno, con un futuro promisorio. Adem\u00e1s, como suele sucede con cada edici\u00f3n ol\u00edmpica, los juegos generar\u00edan trabajo para sus habitantes, aportar\u00edan infraestructura urbana, provocar\u00edan una importante derrama econ\u00f3mica y ser\u00edan un gran est\u00edmulo para impulsar y mejorar los programas deportivos y de educaci\u00f3n f\u00edsica nacionales.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional (COI) una de las instituciones m\u00e1s conservadoras del mundo tanto por su estructura y composici\u00f3n como por los valores que promueve; el deporte \u2013en especial el de alto rendimiento\u2013 una de las actividades que con rigidez promueve la uniformidad de los cuerpos y la disciplina y obediencia de las mentes; el gobierno mexicano de la \u00e9poca autoritario, vertical, antidemocr\u00e1tico, desigual y conservador y, estando el Comit\u00e9 Organizador de los XIX Juegos Ol\u00edmpicos (COJO) integrado por hombres afines al r\u00e9gimen, el evento fue dise\u00f1ado tambi\u00e9n desde esa mirada y ese peque\u00f1o y selectivo grupo eligi\u00f3 qu\u00e9 de M\u00e9xico se deb\u00eda exponer, qu\u00e9 historia contar, qu\u00e9 espacios mostrar, qu\u00e9 cualidades del mexicano conven\u00eda explotar y qu\u00e9 conven\u00eda ocultar o al menos disimular.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esa l\u00f3gica fueron organizados, costeados y publicitados, intentando en todo momento involucrar a los mexicanos en la fiesta ol\u00edmpica, haci\u00e9ndolos sentir responsables del \u00e9xito o fracaso, tanto como lo eran las autoridades, los organizadores y los atletas. As\u00ed, por ejemplo, se le\u00eda en la cintilla publicada en la primera plana del El Heraldo de M\u00e9xico a color o en blanco y negro y con un tama\u00f1o de letra visiblemente mayor: \u201cMexicano: el \u00e9xito de la Olimpiada depende de ti\u201d. Para el logro de esos objetivos hab\u00eda que orientar a la poblaci\u00f3n para que durante la estancia de deportistas, prensa y turistas extranjeros se comportara como una naci\u00f3n &#8220;civilizada&#8221;, contribuyera con su buena conducta a transmitir esa imagen y con ello el pa\u00eds saliera, como literalmente se declar\u00f3, &#8220;bien librado del compromiso adquirido&#8221;.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La elevada cantidad de delegaciones atl\u00e9ticas de todos los rincones del orbe que hab\u00edan informado que asistir\u00edan y, sobre todo, la incorporaci\u00f3n plena de la televisi\u00f3n por medio de la cual aproximadamente 600 000 000 de telespectadores podr\u00edan observar las competencias, provocaron que tanto autoridades como organizadores tuvieran la convicci\u00f3n de que en la celebraci\u00f3n de la justa deportiva la reputaci\u00f3n del pa\u00eds estaba en riesgo, porque el mundo mirar\u00eda a M\u00e9xico y juzgar\u00eda a los mexicanos al evaluar sus capacidades de organizaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa sensaci\u00f3n fue exacerbada por las cr\u00edticas internacionales que, desde que se obtuvo la sede en 1963, lanzaron varios medios de comunicaci\u00f3n. Esos prejuicios, sustentados en la supuesta superioridad de los pa\u00edses desarrollados, auguraban que los de M\u00e9xico ser\u00edan un rotundo fracaso siendo un pa\u00eds pobre e ignorante que carec\u00eda del capital humano capaz de enfrentar con \u00e9xito el reto. Se dec\u00eda que no podr\u00eda construir a tiempo las instalaciones deportivas requeridas, contar con la infraestructura aeroportuaria, alojar a los miles de atletas, miembros de la prensa y turistas ni ofrecerles servicios dignos de alimentaci\u00f3n, transporte, etc\u00e9tera. Algunos se\u00f1alaban peyorativamente su composici\u00f3n ind\u00edgena, describ\u00edan un pa\u00eds habitado por indios desnutridos cuya especialidad era, usando el lenguaje deportivo y el de la olimpiada cultural que distingui\u00f3 a los Juegos de M\u00e9xico, la \u201ccompetencia en el arte de sobrevivir\u201d. Otros enfocaron sus ataques a la composici\u00f3n mestiza, a la que atribuyeron que la sociedad mexicana fuera de flojos, de \u201chombres del ma\u00f1ana\u201d corruptos y violentos, gobernada por presidentes dictadores.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas cr\u00edticas y la convicci\u00f3n de proyectar a M\u00e9xico como un pa\u00eds moderno, raz\u00f3n por la cual se abandonaron las im\u00e1genes estereotipadas del indio, la Adelita, el sarape, el bigote y el charro en la campa\u00f1a de publicidad, dieron lugar a que una de las tareas m\u00e1s importantes realizadas por el COJO fuera la promoci\u00f3n nacional. Esta tuvo como gu\u00eda convencer a la poblaci\u00f3n de la importancia del compromiso y de que el \u00e9xito depend\u00eda de todos. La campa\u00f1a publicitaria apel\u00f3 en todo momento a las que consider\u00f3 cualidades esenciales de lo que se entend\u00eda el ser del mexicano: su alegr\u00eda y hospitalidad y procur\u00f3 hacer que esas manifestaciones propias fueran potencializadas. Tuvo como objetivo educar para que con un sentido patri\u00f3tico cada uno aportara su granito de arena, comport\u00e1ndose a la altura de lo que la naci\u00f3n demandaba de su poblaci\u00f3n. Se les ped\u00eda convivencia \u201ccivilizada\u201d, mucha hospitalidad y mucha m\u00e1s alegr\u00eda. Esa tarea pedag\u00f3gica incluy\u00f3 la producci\u00f3n de una buena cantidad de audiovisuales, documentales, comerciales de televisi\u00f3n y radio, impresos, inserciones en los diarios y una serie de pl\u00e1ticas impartidas en las escuelas. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s representativo fueron los cuatro comerciales de televisi\u00f3n en los que el Patrullero 777 (Cantinflas) conminaba al hippy, a la sirvienta psicod\u00e9lica, a los espectadores alcoholizados del estadio y al taxista sinverg\u00fcenza o abusivo a que, por orgullo nacional, dieran al extranjero una buena impresi\u00f3n moderando sus conductas. Lo mismo se esperaba de la poblaci\u00f3n en general. A\u00fan m\u00e1s de quienes desempe\u00f1aran alguna funci\u00f3n, por m\u00ednima que fuera, en la ejecuci\u00f3n de los juegos, como fueron los <em>scouts<\/em>, los conscriptos o los llamados hospederos ol\u00edmpicos que recibieron en sus domicilios a los visitantes.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>La cara de los juegos<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los engranajes m\u00e1s importantes de esa maquinaria de aleccionamiento c\u00edvico y representaci\u00f3n del M\u00e9xico moderno fue el cuerpo de edecanes que tendr\u00eda la encomienda de ofrecer servicios de traducci\u00f3n, asesor\u00eda de informaci\u00f3n diversa y gu\u00eda de turismo a los miembros del COI, a los dirigentes de los comit\u00e9s ol\u00edmpicos nacionales, a los representantes de las federaciones internacionales, a los jefes de las delegaciones atl\u00e9ticas y culturales, a los atletas, a los visitantes distinguidos y a la prensa, es decir, a la crema y nata de la justa ol\u00edmpica. El proceso seguido en la convocatoria, selecci\u00f3n, adiestramiento y preparaci\u00f3n de los edecanes estuvo a cargo de Diana Salvat, responsable de la Direcci\u00f3n de Atenci\u00f3n a los Visitantes del COJO. Fue integrado por 1 170 mujeres y hombres j\u00f3venes de entre 20 y 35 a\u00f1os de los 3 000 que atendieron a la convocatoria lanzada a principios de 1968 y que trabajaron contratados de agosto a octubre de ese a\u00f1o. El COJO cont\u00f3 adem\u00e1s con una reserva estrat\u00e9gica de 330 personas. En su mayor\u00eda eran mujeres. Los criterios de selecci\u00f3n fueron que los aspirantes contaran con \u201cbuena apariencia personal\u201d pues se trataba de dar la mejor cara de M\u00e9xico, de preferencia duchos en dos idiomas, adem\u00e1s del espa\u00f1ol, dado que su funci\u00f3n principal ser\u00eda acompa\u00f1ar a los extranjeros durante su estancia. Se dio prioridad a aquellos que adem\u00e1s de manejar otra lengua, hubieran viajado a alguno de los pa\u00edses en que se hablaba ese idioma, por lo que, como es obvio, se esperaba por su capacidad econ\u00f3mica, a j\u00f3venes con buena educaci\u00f3n y nivel acad\u00e9mico. Muchos de ellos fueron hijos de padre o madre extranjero. Deb\u00edan tambi\u00e9n acreditar \u00f3ptimo estado de salud y \u201csolvencia moral\u201d amparada por testimonio de tercero, algo que, como la \u201cbuena apariencia\u201d, era y es dif\u00edcil de definir.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De los 3 000 guapas y galanes que atendieron a la convocatoria se seleccionaron 1 500, tras acreditar moralidad, salud y un examen de idiomas. A ellos se les imparti\u00f3 un intenso curso de capacitaci\u00f3n entre los meses de marzo y julio de 1968, que consisti\u00f3 en la asistencia a 22 conferencias en las que se les instruy\u00f3 en tres grandes temas: historia, organizaci\u00f3n deportiva nacional e internacional y los juegos ol\u00edmpicos de M\u00e9xico. En el primer rubro se les prepar\u00f3 en historia de M\u00e9xico, de la Ciudad de M\u00e9xico, del arte, la arquitectura y los juegos ol\u00edmpicos antiguos y modernos; en el segundo se les inform\u00f3 sobre las instituciones y dependencias que participaban en la organizaci\u00f3n del deporte y, en el tercero, se les capacit\u00f3 en los asuntos m\u00e1s importantes relacionados con la organizaci\u00f3n de los juegos, como las instalaciones y los programas ol\u00edmpicos \u2013atl\u00e9tico y cultural-, el protocolo, la funci\u00f3n que los edecanes deb\u00edan desempe\u00f1ar e informaci\u00f3n general.<\/p>\r\n<p>Se les llev\u00f3 a 21 museos, monumentos, edificios civiles y religiosos, plazas p\u00fablicas, zonas arqueol\u00f3gicas, instalaciones ol\u00edmpicas, conjuntos habitacionales y docentes y a la muestra de pintura infantil que integr\u00f3 el programa de la olimpiada cultural. Todas las pl\u00e1ticas y visitas fueron impartidas por especialistas en historia, arquitectura y miembros del COJO como Agust\u00edn Pi\u00f1a Dreinhofer, Arturo Arn\u00e1iz y Freg, Salvador Novo, Antonio Haro Oliva, Josu\u00e9 S\u00e1enz, Oscar Urrutia, Luis Mart\u00ednez del Campo, Luis Armida, Roberto Casellas, Eduardo Hay y Diana Salvat. El ciclo de conferencias cont\u00f3, como deb\u00eda ser, con la pl\u00e1tica que imparti\u00f3 el arquitecto Pedro Ram\u00edrez V\u00e1zquez, presidente del COJO, unos cuantos d\u00edas antes de que se iniciara el movimiento estudiantil y que vers\u00f3 sobre la trascendencia de los Juegos M\u00e9xico 68. La preparaci\u00f3n fue completada con tres sesiones de expresi\u00f3n y dicci\u00f3n. Los idiomas que hablaron los edecanes fueron ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano, alem\u00e1n, ruso y japon\u00e9s. Por \u00faltimo, tuvieron un periodo de entrenamiento y simulacro en el que se les mantuvo en contacto con extranjeros y personal de las embajadas.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>El discurso<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido de las pl\u00e1ticas que conformaron este curso intensivo es \u00fatil para entender el sentido que tuvo ese proyecto y hasta las angustias por las que atravesaron los organizadores. Me referir\u00e9 aqu\u00ed tan solo a la que imparti\u00f3 Diana Salvat titulada \u201cEdecanes y los Juegos de la XIX Olimpiada\u201d, celebrada el 19 de julio de 1968. En ella explic\u00f3 a los aspirantes las funciones que hab\u00edan desempe\u00f1ado los edecanes en los conflictos militares del pasado siendo quienes, les inform\u00f3, transmit\u00edan informaci\u00f3n valiosa entre el Estado mayor de los ej\u00e9rcitos y la l\u00ednea de combate, tras lo cual, haciendo una comparaci\u00f3n con los Juegos, les indic\u00f3 que similar esp\u00edritu deb\u00eda alimentarlos siendo el olimpismo la batalla por la fraternidad y la convivencia entre los pueblos. Batalla por la paz en la que ser\u00edan los soldados de primera l\u00ednea del proyecto M\u00e9xico 68. Se\u00f1al\u00f3 la \u201cmisi\u00f3n\u201d que tendr\u00edan durante los Juegos a los que describi\u00f3 como \u201cdura prueba para M\u00e9xico\u201d, como \u201cmomento hist\u00f3rico\u201d en el que, con sentido del deber, estaba empe\u00f1ado todo el pa\u00eds. Su funci\u00f3n, les advirti\u00f3, era ofrecer la mejor imagen de M\u00e9xico pues estar\u00edan en contacto directo con los ojos y los o\u00eddos de los visitantes, porque a trav\u00e9s suyo estos se formar\u00edan un concepto falso o verdadero de lo que eran los mexicanos, ese, dijo, \u201craro ejemplar\u201d que era el mestizo. Su conducta, el trato que les dieran, la informaci\u00f3n ofrecida sobre aspectos particulares del pa\u00eds y el modo en el que fuera transmitida ser\u00edan las mejores cartas de presentaci\u00f3n de M\u00e9xico en el mundo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Diana Salvat indic\u00f3 que deb\u00edan desempe\u00f1arse con dignidad y diligencia, modestia, naturalidad y noble cortes\u00eda. Advirti\u00f3 de los riesgos de su trabajo siendo el m\u00e1s importante el relacionado con las posibles preguntas inc\u00f3modas que pudieran hacerles. Aunque no lo declar\u00f3 abiertamente se refer\u00eda a las situaciones evidentes que se quer\u00edan ocultar o al menos disminuir como las vinculadas con la pobreza. Aconsej\u00f3 no hacer p\u00fablico lo que llam\u00f3 \u201cnacionalismo trasnochado\u201d y estar muy listos para no descubrir debilidades pues no era conveniente revelar por iniciativa propia aspectos complicados de \u201cnuestra problem\u00e1tica\u201d, es decir, no deb\u00edan tocar temas o abrir frentes a la cr\u00edtica y lo mejor en ese sentido era limitarse a lo que les fuese cuestionado, actuando bajo la premisa de que \u201csi no se da[ban] cuenta, mejor\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para otros se\u00f1alamientos como los que pudieran referirse a la organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica hab\u00eda que responder de forma sencilla, adecuada e inteligente, apelando a la estabilidad pol\u00edtica y \u201cemocional\u201d alcanzada y a la confianza depositada en M\u00e9xico por el mundo al otorg\u00e1rsele la sede de los juegos, sin meterse en \u201cembrollos\u201d, evitando controversias y pol\u00e9micas. Eso s\u00ed, les invit\u00f3 a hacer p\u00fablico que M\u00e9xico detestaba el racismo y la discriminaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 querido decir Diana Salvat con \u201cestabilidad emocional\u201d? Con independencia de lo que entendiera por tal cosa sostuvo que esta era el resultado de la combinaci\u00f3n del pasado que a todos enorgullec\u00eda, de la solidaridad social que inspiraba el presente y del futuro optimista que flotaba en el ambiente nacional. Combinaci\u00f3n que daba lugar a manifestaciones espont\u00e1neas y naturales de alegr\u00eda propias de los mexicanos. Contagiarles esa alegr\u00eda, les dijo, era una de las metas m\u00e1s importantes que deb\u00edan guiar su trabajo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos valores tradicionales y nacionalistas y la exaltaci\u00f3n de los estereotipos asumidos como favorables de los mexicanos delinearon la preparaci\u00f3n de esos j\u00f3venes que, como ya indiqu\u00e9, concluy\u00f3 a unos cuantos d\u00edas de que iniciara en la Ciudad de M\u00e9xico el movimiento estudiantil. Esa fue, al menos en parte, la carga de creencias y sentimientos de orgullo nacional que por parte del gobierno y los organizadores estuvieron en juego en el M\u00e9xico 68, desde que cinco a\u00f1os antes se ganara la sede. Un evento que fue organizado con la absoluta convicci\u00f3n de que era uno de los acontecimientos m\u00e1s trascendentes en la historia del pa\u00eds.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La ficci\u00f3n \u2013o realidad- del M\u00e9xico moderno, alegre, pr\u00f3spero, pac\u00edfico y en paz colision\u00f3, por evidentes razones, con la manifestaci\u00f3n de oposici\u00f3n al r\u00e9gimen y la apropiaci\u00f3n de los espacios p\u00fablicos que desde julio hicieron visible al mundo, parafraseando a Diana Salvat, esa problem\u00e1tica nacional que tanto se hab\u00eda deseado que no fuera vista.<\/p>\r\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Bolado, Carlos,<em> 1968, <\/em>M\u00e9xico, 2008, 102 minutos, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=r4c-QrqywdQ&amp;t=3494s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=r4c-QrqywdQ&amp;t=3494s<\/a><\/li>\r\n<li>Ortega, Mar\u00eda Josefa y Tania Ragasol, <em>Dise\u00f1ando M\u00e9xico 68: una identidad ol\u00edmpica<\/em>, M\u00e9xico, Museo de Arte Moderno, Instituto Nacional de Bellas Artes, 2008.<\/li>\r\n<li>Solana, Rafael, <em>Juegos de Invierno<\/em>, M\u00e9xico, Oasis, 1970.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido Asper\u00f3Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 42. M\u00e1s de un millar de mujeres y hombres fueron seleccionados en 1968 para mostrar las virtudes de M\u00e9xico a las delegaciones y visitantes extranjeros. Su finalidad era contrarrestar las versiones estereotipadas que se ten\u00edan sobre el pa\u00eds. Se trataba de dar la mejor carta de presentaci\u00f3n, sin espacios para debates sobre el presente, apelando a la estabilidad pol\u00edtica y \u201cemocional\u201d y nada de \u201cnacionalismos trasnochados\u201d. Los Juegos Ol\u00edmpicos M\u00e9xico 68 fueron uno de los proyectos de Estado de calidad internacional m\u00e1s importantes realizados por M\u00e9xico durante la segunda mitad del siglo XX. Entender el evento solo como una competencia deportiva en la que mujeres y hombres j\u00f3venes de distintas nacionalidades disputaron durante dos semanas el reconocimiento de sus habilidades f\u00edsicas, impide comprender la importancia que su organizaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n tuvo para el gobierno. Los<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2006],"tags":[83,2019,2259,2022,2021,1399,2020],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11694"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11694"}],"version-history":[{"count":25,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22943,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11694\/revisions\/22943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}