﻿{"id":11690,"date":"2018-12-11T19:50:18","date_gmt":"2018-12-12T01:50:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11690"},"modified":"2025-09-15T20:28:03","modified_gmt":"2025-09-16T02:28:03","slug":"la-huella-de-1968-en-el-teatro-independiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-huella-de-1968-en-el-teatro-independiente\/","title":{"rendered":"La huella de 1968 en el teatro independiente"},"content":{"rendered":"\r\n<p>J. Carlos Dom\u00ednguez Virgen<br \/>Instituto Mora<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam.\u00a0 42.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BiC_42_04_Teatro_independiente.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/a><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Institucional, ce\u00f1ida a las decisiones de unos pocos, reducida a beneficiar a minor\u00edas, la vida del teatro de los a\u00f1os sesenta ten\u00eda tantos vicios y ataduras como las formas de hacer pol\u00edtica y gobernar. El movimiento estudiantil de 1968 constituy\u00f3 un parteaguas y abri\u00f3 brecha para que se generaran expresiones teatrales y art\u00edsticas fuera de los controles oficiales, reflejo de las inquietudes y denuncias de distintos sectores sociales. \r\n\r\n<\/h3>\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image281.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"679\" class=\"wp-image-11737\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image281.jpg\" alt=\"image281\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image281.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image281-300x254.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image281-624x529.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamado teatro independiente, a contracorriente de los c\u00e1nones est\u00e9ticos y pol\u00edticos promovidos por las instituciones oficiales, aborda tem\u00e1ticas m\u00e1s contestatarias y beligerantes, se atreve a denunciar y a evidenciar los problemas e injusticias sociales, y en muchos casos se reh\u00fasa a recibir financiamiento u otras formas de apoyo que pongan en riesgo su independencia est\u00e9tica y pol\u00edtica. El teatro campesino, el teatro pol\u00edtico popular, el teatro documental o el teatro promovido por exiliados, constituyen tan solo algunos ejemplos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\nCuando hablamos de teatro independiente en el caso de M\u00e9xico es obligatorio referirnos al movimiento estudiantil de 1968 como un punto de quiebre que marc\u00f3 los sucesos de la siguiente d\u00e9cada y cuya huella sigue vigente hasta nuestros d\u00edas. Hay que entender el 68 como un s\u00edntoma de la incapacidad del sistema pol\u00edtico mexicano para incorporar y atender las inquietudes y demandas de nuevas clases sociales, incluyendo las de una creciente poblaci\u00f3n universitaria. Hay que tomar en cuenta que una de las intenciones impl\u00edcitas de los estudiantes era poner en entredicho los valores y las jerarqu\u00edas que imperaban en esa \u00e9poca; poner en evidencia la creciente distancia entre el sistema pol\u00edtico priista y algunos sectores de la sociedad. En tal sentido, las instituciones culturales oficiales, las cuales detentaban una concentraci\u00f3n desproporcionada de poder, tarde o temprano tambi\u00e9n se convertir\u00edan en blanco de ataques y demandas sociales.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h2>\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image284.jpg\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"533\" class=\"wp-image-11736\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image284.jpg\" alt=\"MX AC EL LLANERO SOLITITO\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image284.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image284-300x199.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image284-624x415.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No debemos olvidar que fue sobre todo en el contexto de los gobiernos posrevolucionarios, caracterizados por la hegemon\u00eda priista a partir de 1929, que se fundaron muchas de las instituciones que har\u00edan posible gran parte de la actividad teatral en M\u00e9xico. La Escuela Nacional de Arte Teatral fue fundada en 1946, el Instituto Nacional de Bellas Artes en 1947 y muchos de los teatros del IMSS fueron construidos durante las d\u00e9cadas de los cincuenta y sesenta. Durante estos a\u00f1os tambi\u00e9n se dieron pasos decisivos para institucionalizar la rica actividad teatral que ya exist\u00eda de manera hist\u00f3rica en la UNAM y en otras universidades p\u00fablicas alrededor de la Rep\u00fablica Mexicana, como es el caso de la Universidad Veracruzana.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n de instituciones, la construcci\u00f3n de teatros p\u00fablicos y el otorgamiento de becas sin duda derivaron en un gran impulso para el quehacer teatral en M\u00e9xico. Hay gigantes del teatro mexicano, tales como Emilio Carballido, Salvador Novo, Rafael Solana, Sergio Maga\u00f1a o H\u00e9ctor Azar, entre muchos otros, cuya importancia no puede entenderse sin tomar en cuenta los distintos apoyos que recibieron en el contexto del oficialismo que caracteriz\u00f3 al teatro durante la \u00e9poca del desarrollo estabilizador en M\u00e9xico (1940-1970).<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, esta concentraci\u00f3n de la actividad teatral en unos cuantos nombres y en unas cuantas instituciones, tambi\u00e9n tuvo un costo muy alto. Aunque el r\u00e9gimen priista pocas veces se caracteriz\u00f3 por el ejercicio directo y expl\u00edcito de la censura, la arquitectura que serv\u00eda de soporte al teatro institucional inclu\u00eda mecanismos indirectos que pod\u00edan usarse para privilegiar ciertas puestas en escena al tiempo que se limitaban otras, sobre todo aquellas que eran percibidas como un desaf\u00edo para los valores sociales, culturales y pol\u00edticos. La posibilidad de decidir qui\u00e9n accede a un foro para presentar una obra de teatro, qui\u00e9n puede usar los espacios de ensayo de las escuelas del INBA o qui\u00e9n es merecedor de una beca y de otros apoyos financieros, son algunos ejemplos de c\u00f3mo funcionan estos mecanismos indirectos. En el contexto de un teatro que era crecientemente institucionalizado y que se concentraba en unas cuantas manos surgi\u00f3 el CLETA, un movimiento teatral y art\u00edstico que no puede desvincularse del movimiento estudiantil de 1968.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Nace el CLETA<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los sucesos de 1968 se formaron brigadas culturales que acompa\u00f1aron al movimiento estudiantil en sus distintas etapas. Dichas brigadas consist\u00edan en presentaciones de danza, teatro y otras disciplinas. Las calles se convert\u00edan en escenarios improvisados para politizar al p\u00fablico asistente, aprovechando la oportunidad para \u201cpasar el bote\u201d, recaudar dinero y contribuir a la causa de los estudiantes. Estas brigadas generaron oportunidades para la creaci\u00f3n de nuevos grupos de teatro. Al principio se trataba de brigadas informativas que evolucionaron en brigadas culturales hasta que finalmente se articularon en grupos de teatro y m\u00fasica con cierta estructura e intencionalidad pol\u00edtica. En otros casos se trat\u00f3 de grupos de teatro ya existentes, cuyos integrantes tomaron una mayor conciencia pol\u00edtica a ra\u00edz de su participaci\u00f3n en el movimiento estudiantil.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Desafortunadamente, los estudiantes eventualmente se enfrentar\u00edan con la terrible realidad de la represi\u00f3n, la masacre y la persecuci\u00f3n, no s\u00f3lo el 2 de octubre de 1968 sino tambi\u00e9n el 10 de junio de 1971, cuando se suscit\u00f3 la matanza del Jueves de Corpus. Y, sin embargo, tan s\u00f3lo unos a\u00f1os m\u00e1s tarde algunos grupos de teatro que hab\u00edan participado en las brigadas culturales y otros m\u00e1s que se ir\u00edan sumando poco a poco, protagonizar\u00edan otro episodio de suma importancia para la historia del teatro independiente en M\u00e9xico: la creaci\u00f3n del Centro Libre de Experimentaci\u00f3n Teatral y Art\u00edstica (CLETA).<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A inicios de los setenta persist\u00eda la paradoja de un sistema pol\u00edtico que segu\u00eda siendo herm\u00e9tico frente a las demandas de mayor apertura social y pol\u00edtica. Las secuelas y la memoria de las matanzas de estudiantes estaban todav\u00eda muy frescas y el descontento segu\u00eda latente en muchos sectores de la sociedad mexicana. Fue en este contexto que se dio un desencuentro entre el maestro H\u00e9ctor Azar, quien fung\u00eda como Jefe del Departamento de Teatro del INBA y como jefe del Departamento de Teatro de la UNAM, y un grupo de actores conformado por estudiantes de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de esta \u00faltima instituci\u00f3n. El conflicto fue consecuencia de las condiciones estipuladas por las autoridades universitarias para el uso del Foro Isabelino y culmin\u00f3 con la toma de dicho espacio el 21 de enero de 1973.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En la realidad, m\u00e1s all\u00e1 de las causas inmediatas, los hechos no pueden entenderse al margen de la intenci\u00f3n de los estudiantes por desafiar a las autoridades y por cuestionar los valores jer\u00e1rquicos que prevalec\u00edan en ese momento. Azar, extraordinario dramaturgo, creador y promotor de instituciones de gran importancia en el \u00e1mbito teatral (el Centro Universitario de Teatro, la Compa\u00f1\u00eda Nacional de Teatro, el Centro de Arte Dram\u00e1tico, entre otras), estaba en una posici\u00f3n vulnerable a pesar de su gran trayectoria y probidad profesional. Despu\u00e9s de todo, a la vista de algunos estudiantes, Azar personificaba justamente el tipo de concentraci\u00f3n de poder que buscaban cuestionar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De nada valdr\u00eda que el propio H\u00e9ctor Azar hubiese escrito obras como <em>La higiene de los placeres y los dolores<\/em>, publicada justamente en 1968 y la cual contiene, a manera de farsa, una cr\u00edtica devastadora de los valores sociales ultra conservadores, de la hipocres\u00eda de los intelectuales org\u00e1nicos, del gobierno, de los hechos b\u00e9licos en el tiempo de la posguerra; en fin, una cr\u00edtica mordaz de todas las instituciones sociales y pol\u00edticas preponderantes en aquella \u00e9poca. Las demandas de los estudiantes inclu\u00edan democratizar el acceso a los foros, luchar contra la censura, y en general, romper el monopolio oficial de las instituciones teatrales. A pesar de sus esfuerzos incansables para acercar el teatro a toda la sociedad, Azar era el blanco perfecto y apenas unos d\u00edas despu\u00e9s de la toma del Foro Isabelino, el 2 de febrero de 1973, decidi\u00f3 renunciar a su cargo en la UNAM.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se form\u00f3 el CLETA, un movimiento de teatreros independientes que se solidarizaron en torno a las demandas por un teatro m\u00e1s democr\u00e1tico y con objetivos claros de concientizaci\u00f3n pol\u00edtica. En sus etapas iniciales participaron varios grupos como Mascarones, los Nakos, Introducci\u00f3n a la historia, Zopilote, Zumb\u00f3n, Tecolote, los Chidos, s\u00f3lo por mencionar algunos ejemplos. Muchos de ellos ven\u00edan de las brigadas del movimiento estudiantil de 1968 y otros se hab\u00edan politizado como consecuencia de las masacres estudiantiles.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Eventualmente hubo participaci\u00f3n de artistas profesionales y de otros grupos que no necesariamente eran estudiantes de la UNAM. Los integrantes de CLETA mantuvieron el control del Foro Isabelino y lo abrieron a la participaci\u00f3n de aquellos grupos que hab\u00edan sido censurados y marginados hasta ese momento. Tambi\u00e9n hicieron giras para presentar teatro en comunidades populares con la finalidad de construir, en conjunto con campesinos y obreros, espacios de reflexi\u00f3n sobre el momento que se viv\u00eda en el pa\u00eds; sobre los efectos del imperialismo y del colonialismo, la explotaci\u00f3n del proletariado, la deshumanizaci\u00f3n de las grandes ciudades y la inconciencia social, entre otros temas a partir de los cuales se buscaba sensibilizar y politizar al p\u00fablico.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo de las tem\u00e1ticas y la politizaci\u00f3n que se buscaba conseguir a partir de las puestas en escena del CLETA, es la obra <em>Don Cacamafer<\/em>, de grupo Mascarones. Esta obra, cuyo t\u00edtulo hace alusi\u00f3n a una importante empresa que se dedica a la comercializaci\u00f3n de cacahuates, fue escenificada ante campesinos y sus familias, tratando de concientizarlos sobre las pr\u00e1cticas de explotaci\u00f3n y acaparamiento monop\u00f3lico de las cuales eran v\u00edctimas. Otro ejemplo fue la obra que el grupo Examen-Tlatelolco desarroll\u00f3 de manera colectiva y que nos muestra a varios estudiantes de teatro que, durante la escenificaci\u00f3n de <em>Las preciosas rid\u00edculas<\/em> de Moliere, son v\u00edctimas de un grupo de asalto. La obra confronta al espectador con el uso del teatro dentro del teatro y expone las motivaciones de los represores, as\u00ed como la vulnerabilidad de los estudiantes universitarios por andar \u201chaciendo mucho desmadre\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los distintos colectivos que formaron parte del CLETA tambi\u00e9n se involucraron en otras actividades de promoci\u00f3n teatral y art\u00edstica. Estas incluyeron la organizaron de encuentros de teatro para apoyar las causas en Chile y Centroam\u00e9rica, su colaboraci\u00f3n para que se llevara a cabo el Quinto Festival Chicano en la Ciudad de M\u00e9xico, y su participaci\u00f3n en festivales latinoamericanos de teatro independiente, s\u00f3lo por mencionar algunos ejemplos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es cierto que la orientaci\u00f3n pol\u00edtico-ideol\u00f3gica de CLETA, con un marcado discurso marxista, constituye el rasgo que define la ruptura de este movimiento con el teatro comercial e institucional que hab\u00eda prevalecido hasta ese momento, es esta misma orientaci\u00f3n la que termin\u00f3 por causar fuertes tensiones entre sus integrantes. Mientras algunos pregonaban como objetivo principal la promoci\u00f3n del teatro como una forma de concientizaci\u00f3n social, con fines educativos y emancipadores, otros prefer\u00edan anteponer los valores est\u00e9ticos a los objetivos pol\u00edticos. Y aunque las actividades de CLETA abrieron espacios para la experimentaci\u00f3n teatral, para nuevas dramaturgias y para propuestas est\u00e9ticas innovadoras, la agenda ideol\u00f3gica termin\u00f3 por dominar la orientaci\u00f3n y la filosof\u00eda de dicho colectivo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas tensiones terminaron por ahuyentar a los simpatizantes menos ideologizados y aunque hay un n\u00facleo radical que ha mantenido las actividades de CLETA hasta nuestros d\u00edas, la mayor parte de las agrupaciones que participaron en sus inicios, desaparecieron u optaron por trazar su propia ruta al margen de dicho colectivo.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Ascendencia de la indignaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el largo plazo, la influencia del \u201868 se puede entender de tres maneras. En primer lugar, aunque estos son menos abundantes que en el caso de la poes\u00eda, la narrativa o el ensayo, est\u00e1n los textos dram\u00e1ticos que abordan directamente los hechos del 2 de octubre. Vale la pena mencionar los siguientes: <em>Octubre termin\u00f3 hace mucho tiempo<\/em>, de Pilar Campesino (1975); <em>Los Conmemorantes<\/em>, de Emilio Carballido; <em>Rojo Amanecer,<\/em> de Jorge Fons (pel\u00edcula que fue llevada al teatro en 1992); <em>Nom\u00e1s que salgamos, <\/em>de Gabriela Yncl\u00e1n (1988); <em>La f\u00e1brica de los juguetes,<\/em> de Jes\u00fas Gonz\u00e1lez D\u00e1vila (1970); <em>Idos de Octubre, <\/em>de Jos\u00e9 V\u00e1squez Torres; y algunas obras de Felipe Galv\u00e1n (quien particip\u00f3 activamente en el CLETA), entre otros ejemplos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de estas obras muestran un lamento y una indignaci\u00f3n ante los hechos ocurridos en 1968. Hasta cierto punto, hay una especie de resignaci\u00f3n e impotencia que permea las tramas y los planteamientos dram\u00e1ticos. Una de las pocas obras que ofrece una dimensi\u00f3n m\u00e1s inquisitiva sobre lo que pas\u00f3 es <em>Me ense\u00f1aste a querer,<\/em> de Adam Guevara (1988). Y finalmente, aunque no se refiere directamente al movimiento estudiantil de 1968, <em>Vida y Obra de Dalomismo, <\/em>de Enrique Ballest\u00e9 (1969), quien tambi\u00e9n participar\u00eda activamente en el CLETA, constituye una referencia obligada para entender los valores y jerarqu\u00edas que los movimientos estudiantiles de la \u00e9poca cuestionaban y pon\u00edan en entredicho.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, hay much\u00edsimos trabajos posdram\u00e1ticos (es decir, aquellos que le dan menor importancia al texto dram\u00e1tico en comparaci\u00f3n con otros elementos, tales como el lugar donde sucede la escenificaci\u00f3n) los cuales invitan a la reflexi\u00f3n sobre el significado del movimiento estudiantil de 1968. Un ejemplo es el trabajo que hizo la agrupaci\u00f3n Teatro Ojo, bajo la direcci\u00f3n de H\u00e9ctor Bourges, en la plancha del z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico en 2008 y el cual consist\u00eda en pedirle a los transe\u00fantes que compartieran su opini\u00f3n y sus sentimientos sobre el movimiento estudiantil que hab\u00eda tenido lugar 40 a\u00f1os atr\u00e1s. Los voluntarios eran filmados con una pantalla verde de fondo, de tal manera que su imagen era sobrepuesta y empalmada con los videos originales de algunas marchas y m\u00edtines estudiantiles de 1968, para luego proyectarlos en una carpa aleda\u00f1a. A partir de un guion de preguntas que hab\u00eda sido dise\u00f1ado por Teatro Ojo, los transe\u00fantes hablaban de los hechos que hab\u00edan sucedido en el pasado, pero eventualmente lo vinculaban con la realidad pol\u00edtica de ese momento. La intenci\u00f3n era que el espectador se convirtiera precisamente en coproductor de este evento teatral que suced\u00eda fuera de un teatro convencional. Este es uno de muchos ejemplos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la influencia del \u201868 no se puede entender si nos limitamos a los textos dram\u00e1ticos o a las formas de representaci\u00f3n teatral. Es necesario entender el quehacer del teatrero independiente en un contexto m\u00e1s amplio, pues resulta pr\u00e1cticamente imposible hacer teatro de denuncia o reflexi\u00f3n pol\u00edtica en M\u00e9xico sin tener en mente los hechos en torno al movimiento estudiantil de 1968.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de los a\u00f1os, despu\u00e9s del episodio del CLETA, las l\u00edneas divisorias entre lo que es comercial, institucional o independiente, se han diluido cada vez m\u00e1s. Los teatreros circulan y fluyen con mayor facilidad entre un circuito y otro. Al mismo tiempo, aquellos que se autodenominan \u201cteatreros independientes\u201d han ido relajando las condiciones para considerarse dignos de dicho calificativo. El origen de las becas, los apoyos institucionales y las fuentes de financiamiento parecen ser condiciones de menor importancia frente a un discurso y una est\u00e9tica teatral que siga cuestionando los valores sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos preponderantes: el consumismo, la sociedad de mercado, la violencia, la corrupci\u00f3n; en fin, las distintas formas de exclusi\u00f3n e injusticia que han sido denunciadas por los teatreros desde los sesenta y setenta.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin el movimiento estudiantil de 1968, sin las secuelas en el \u00e1mbito teatral, seguramente no se hubieran abierto espacios y canales para hablar de todo esto con mayor libertad. En resumen, el movimiento de 1968 abri\u00f3 brecha para diversificar las formas en las que hacemos y entendemos el teatro en M\u00e9xico.<\/p>\r\n<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Azar, H\u00e9ctor, 1968, <em>Higiene de los placeres y los dolores<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 1968.<\/li>\r\n<li>Galv\u00e1n, Felipe, <em>Teatro del 68: Antolog\u00eda<\/em>, Puebla, Tablado Iberoamericano, 1999.<\/li>\r\n<li>L\u00f3pez, Julio C\u00e9sar, <em>CLETA: Cr\u00f3nica de un Movimiento Cultural Art\u00edstico Independiente<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2012.<\/li>\r\n<li>Volpi, Jorge, <em>La imaginaci\u00f3n y el poder. Una historia intelectual de 1968<\/em>, Ciudad de M\u00e9xico, Era, 1998.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J. Carlos Dom\u00ednguez VirgenInstituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 42. Institucional, ce\u00f1ida a las decisiones de unos pocos, reducida a beneficiar a minor\u00edas, la vida del teatro de los a\u00f1os sesenta ten\u00eda tantos vicios y ataduras como las formas de hacer pol\u00edtica y gobernar. El movimiento estudiantil de 1968 constituy\u00f3 un parteaguas y abri\u00f3 brecha para que se generaran expresiones teatrales y art\u00edsticas fuera de los controles oficiales, reflejo de las inquietudes y denuncias de distintos sectores sociales. El llamado teatro independiente, a contracorriente de los c\u00e1nones est\u00e9ticos y pol\u00edticos promovidos por las instituciones oficiales, aborda tem\u00e1ticas m\u00e1s contestatarias y beligerantes, se atreve a denunciar y a evidenciar los problemas e injusticias sociales, y en muchos casos se reh\u00fasa a recibir financiamiento u otras formas de apoyo que pongan en riesgo su independencia est\u00e9tica y pol\u00edtica. 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