﻿{"id":11669,"date":"2018-12-03T22:31:09","date_gmt":"2018-12-04T04:31:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11669"},"modified":"2025-09-14T00:09:16","modified_gmt":"2025-09-14T06:09:16","slug":"un-muro-contra-el-movimiento-estudiantil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/un-muro-contra-el-movimiento-estudiantil\/","title":{"rendered":"Un muro contra el movimiento estudiantil"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Mario Virgilio Santiago Jim\u00e9nez<br \/>Facultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAM<br \/>Proyecto PAPIIT IA401618<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h4 class=\"has-text-color has-vivid-red-color\"><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <\/strong><em><strong>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/strong><\/em><strong>, n\u00fam.\u00a0 42.<\/strong><\/span><\/h4>\r\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16736\" src=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/BotonPDF2-e1670355523220.png\" alt=\"\" width=\"87\" height=\"44\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Las experiencias de organizaciones anticomunistas cat\u00f3licas y conservadoras de Guadalajara y Puebla se trasladaron en los a\u00f1os sesenta a la Ciudad de M\u00e9xico para hacer un combate ideol\u00f3gico desde las mismas aulas. Detr\u00e1s del Movimiento Universitario de Renovadora Orientaci\u00f3n (muro) operaban tecos y yunquistas, herederos de la militancia secreta cat\u00f3lica nacida a principios del siglo veinte. \r\n\r\n<\/h3>\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image277.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"515\" class=\"wp-image-11731\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image277.jpg\" alt=\"image277\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image277.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image277-300x193.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/image277-624x401.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/figure>\r\n<\/div>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El mi\u00e9rcoles 26 de julio de 1961 un grupo de estudiantes cat\u00f3licos interrumpi\u00f3 con gritos y consignas anticomunistas un evento que se realizaba en la Escuela de Econom\u00eda de la UNAM para celebrar el triunfo de la revoluci\u00f3n cubana. Los \u00e1nimos se caldearon y llegaron hasta los golpes. Como resultado, Luis Felipe Coello Mac\u00edas y Guillermo V\u00e9lez Pelayo, que eran los l\u00edderes del grupo cat\u00f3lico, fueron expulsados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento, Coello y V\u00e9lez encabezaron una campa\u00f1a al interior de la universidad para denunciar el acto como una arbitrariedad y acusar a las autoridades educativas de estar aliadas con los \u201crojos\u201d. As\u00ed naci\u00f3 el Comit\u00e9 General Pro Defensa de la Libertad de C\u00e1tedra y Expresi\u00f3n Universitaria que aglutin\u00f3 a diversos estudiantes y profesores en esta \u201ccruzada\u201d para reinstaurar a los j\u00f3venes expulsados. El llamado tuvo eco muy r\u00e1pido entre agrupaciones pol\u00edticas anticomunistas que operaban fuera de la universidad como el Partido Nacional Anticomunista y el Instituto de Investigaciones Sociales y Econ\u00f3micas A.C. fundado por el empresario Agust\u00edn Navarro V\u00e1zquez, as\u00ed como entre columnistas de distintos diarios de circulaci\u00f3n nacional, generando una creciente presi\u00f3n sobre el rector Ignacio Ch\u00e1vez, quien decidi\u00f3 declinar la expulsi\u00f3n y dejarla en una mera suspensi\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el \u00e9xito, los j\u00f3venes cat\u00f3licos movilizados disolvieron el Comit\u00e9 y se presentaron p\u00fablicamente en marzo de 1962 como el Movimiento Universitario de Renovadora Orientaci\u00f3n (MURO), agrupaci\u00f3n que ten\u00eda por objetivos \u201ccombatir la intromisi\u00f3n comunista en la UNAM, coadyuvar a la dignificaci\u00f3n del ambiente universitario y defender los valores trascendentales de nuestra m\u00e1xima casa de estudios\u201d. Adem\u00e1s, se mantendr\u00eda en contacto con organizaciones similares de otras instituciones educativas para lograr sus fines, como el Frente Universitario Anticomunista (FUA) de Puebla, fundado desde 1955, y con quien se rumoraba que ten\u00eda cierto parentesco.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que ni \u00e9l MURO ni el FUA surgieron espont\u00e1neamente, sino que formaron parte de un plan de expansi\u00f3n ideado y ejecutado por dos agrupaciones cat\u00f3licas secretas llamadas Tecos, creada a mediados de los a\u00f1os treinta en Guadalajara, y El Yunque, fundada en Puebla en 1953. La organizaci\u00f3n tapat\u00eda acumul\u00f3 experiencia y se la transmiti\u00f3 a su versi\u00f3n poblana, por eso ambas estaban conformadas por una matriz secreta cubierta por diversas caras p\u00fablicas que serv\u00edan para operar pol\u00edticamente en los ambientes estudiantiles, as\u00ed como para establecer contactos con otros actores que simpatizaran con su agenda y, sobre todo, para reclutar a nuevos militantes. M\u00e1s a\u00fan, ambas agrupaciones siguen existiendo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tecos y yunquistas son herederos de una tradici\u00f3n de militancia secreta cat\u00f3lica mexicana que se remonta a principios del siglo veinte, pasando por la guerra cristera, de ah\u00ed que se pensaran a s\u00ed mismos como los verdaderos defensores del catolicismo frente al r\u00e9gimen posrevolucionario que, desde su forma de ver el mundo, era parte de una gran conspiraci\u00f3n mundial encabezada por los jud\u00edos y ejecutada por comunistas para terminar con la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Desde el inicio, ambas agrupaciones han recibido apoyo de algunos miembros de la Iglesia cat\u00f3lica, especialmente obispos como Octaviano M\u00e1rquez y Toriz, de Puebla, y Miguel Dar\u00edo Miranda, de la Ciudad de M\u00e9xico, as\u00ed como de miembros de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas que incluso participaron en su fundaci\u00f3n y adoctrinamiento. Sin embargo, no todos dentro de la instituci\u00f3n han estado de acuerdo con la existencia de estos grupos, por considerarlos una especie de masoner\u00eda cat\u00f3lica y, por tanto, una amenaza para la Iglesia misma. En medio de estas pugnas, yunquistas y tecos lograron expandirse.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed se inscribe la creaci\u00f3n del FUA en 1955 que, al tener \u00e9xito en la Universidad de Puebla, sirvi\u00f3 de ejemplo para que los dirigentes de El Yunque fundaran otro grupo en la capital del pa\u00eds pues a su juicio que desde ah\u00ed podr\u00edan expandirse hacia otras entidades, aprovechando que en la UNAM estudiaban muchos j\u00f3venes de provincia. As\u00ed, con mucha experiencia a cuestas, se fragu\u00f3 el plan que permiti\u00f3 presentar en p\u00fablico al Movimiento como algo natural, aunque muy pronto demostr\u00f3 gran capacidad de organizaci\u00f3n, as\u00ed como una buena agenda de contactos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez presentado, el Movimiento tuvo como primeros objetivos consolidar el n\u00facleo inicial, reclutar a nuevos integrantes y comenzar a establecer presencia en m\u00e1s escuelas y facultades, tareas nada sencillas pues los primeros militantes proven\u00edan de colegios particulares y pertenec\u00edan a sectores socioecon\u00f3micos altos, por lo que se les identific\u00f3 como una agrupaci\u00f3n cerrada y lejana al resto de j\u00f3venes universitarios. Para subsanarlo, los dirigentes del MURO lanzaron convocatorias con poco \u00e9xito y luego pusieron en pr\u00e1ctica diversas t\u00e1cticas que ya hab\u00edan desarrollado sus antecesores, como aprovechar las redes de amigos para invitar a nuevos j\u00f3venes -especialmente cat\u00f3licos- a diversas actividades deportivas o c\u00edrculos musicales. Una vez hecho el primer contacto, se sondeaba al posible recluta mediante preguntas y luego se le invitaba a participar en discusiones o c\u00edrculos de estudio. Por \u00faltimo, si era considerados apto, se le introduc\u00eda en actividades pol\u00edticas sin avisarle que formaba parte de algo organizado.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el tiempo, el recluta estrechaba lazos con sus compa\u00f1eros y se integraba sin darse cuenta del todo; se le pon\u00edan pruebas y se evaluaba su compromiso y capacidad. Al final, se le invitaba a formar parte oficial del MURO para lo que deb\u00eda realizar un juramento de obediencia. Una vez adentro, sin ser informado a detalle, el nuevo militante era asignado a una c\u00e9lula dentro de la organizaci\u00f3n donde deb\u00eda cumplir con diversas tareas. Sin saberlo, hab\u00eda entrado en una estructura mayor que lo vigilaba y evaluaba para saber si podr\u00eda formar parte de los siguientes niveles.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo anterior nos permite pensar que simpatizar o tener amigos muristas no equival\u00eda a ser del MURO y que pertenecer al Movimiento tampoco significaba ser de El Yunque. De hecho, varios j\u00f3venes que pertenecieron a la agrupaci\u00f3n p\u00fablica no sab\u00edan que formaban parte de algo mayor, aunque otros encontraron cabida dentro del proyecto anticomunista cat\u00f3lico. Al respecto, no deja de llamar la atenci\u00f3n que, aunque nunca negaron su filia religiosa, los muristas procuraron atemperar este rasgo, probablemente para insertarse mejor en el ambiente de la UNAM.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que los grupos secretos, las organizaciones p\u00fablicas recib\u00edan apoyo de sacerdotes y obispos, aunque cuando rebasaban ciertos l\u00edmites establecidos por los jerarcas tambi\u00e9n eran sancionados a puerta cerrada o mediante condenas p\u00fablicas como las que emiti\u00f3 el arzobispo Dar\u00edo Miranda contra el MURO en 1963 y 1964.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, para mediados de los a\u00f1os sesenta, la organizaci\u00f3n estudiantil ya hab\u00eda superado el primer problema del reclutamiento y engrosado sus filas, aumentando de paso su presencia en las escuelas de derecho, medicina, ingenier\u00eda y filosof\u00eda y letras. Adem\u00e1s, hab\u00eda comenzado a reclutar en colegios cat\u00f3licos de nivel bachillerato, as\u00ed como en las prepas de la UNAM, lo que le asegurar\u00eda renovaci\u00f3n de militantes durante algunos a\u00f1os. A la par del crecimiento, el Movimiento comenz\u00f3 a publicar y circular un peque\u00f1o \u00f3rgano propagand\u00edstico propio llamado <em>Pu\u00f1o \u00a1Para golpear con la verdad!<\/em>, cuyo t\u00edtulo daba cuenta del talante ofensivo que buscaban imprimir a su activismo. El peri\u00f3dico conten\u00eda breves art\u00edculos hechos por la dirigencia murista, as\u00ed como algunos aparentemente retomados de medios internacionales denunciando las \u201catrocidades\u201d que se comet\u00edan en pa\u00edses comunistas. Tambi\u00e9n ten\u00eda anuncios y convocatorias, as\u00ed como caricaturas que reivindicaban el ideario anticomunista. Sumado a esto, los domingos se transmit\u00eda un programa de radio en XEN llamado <em>Brecha Universitaria<\/em> que era conducido por V\u00edctor Manuel S\u00e1nchez Steinpreis, militante murista.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El crecimiento de la organizaci\u00f3n, as\u00ed como la creaci\u00f3n de \u00f3rganos de difusi\u00f3n acompa\u00f1aron al aumento en el activismo murista que, acorde con el creciente ambiente de polarizaci\u00f3n en la universidad, se caracteriz\u00f3 por el ejercicio de la violencia de distintas formas y en diversos niveles. Adem\u00e1s de repartir propaganda anticomunista y atacar verbalmente a las autoridades universitarias, los miembros del MURO realizaban pintas y sesiones de formaci\u00f3n ideol\u00f3gica, pero muy pronto destacaron en el horizonte de los grupos estudiantiles por su participaci\u00f3n en golpizas y peleas campales, actos para los que se preparaban con armas de combate y entrenamientos de defensa personal. Tambi\u00e9n realizaban irrupciones en eventos como proyecciones de cine y obras teatrales u organizaban campa\u00f1as para rapar a j\u00f3venes que ten\u00edan el cabello largo y a quienes consideraban \u201cafeminados\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las an\u00e9cdotas m\u00e1s recordadas se encuentra la agresi\u00f3n contra Miguel \u00c1ngel Granados Chapa, a la postre, uno de los periodistas m\u00e1s importantes de M\u00e9xico. Un d\u00eda, cuando el joven a\u00fan era ayudante de profesor, fue levantado en las afueras de la Ciudad Universitaria por un grupo de sujetos que lo subieron a un auto y lo llevaron hasta las orillas de la ciudad donde lo amarraron a un \u00e1rbol y lo golpearon con cinturones. Sin duda, el acto hab\u00eda sido una venganza porque semanas antes Granados hab\u00eda publicado una investigaci\u00f3n sobre los grupos cat\u00f3licos secretos que estaban detr\u00e1s del MURO.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s del car\u00e1cter violento, el Movimiento se cubri\u00f3 con un halo de impunidad pues se sab\u00eda que sus militantes -cuando menos los dirigentes- ten\u00edan contactos poderosos o pertenec\u00edan a familias importantes, as\u00ed que si alguno ca\u00eda preso era liberado unas cuantas horas despu\u00e9s.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo esto, era l\u00f3gico que el MURO figurara junto a la Porra Universitaria y la Federaci\u00f3n Nacional de Estudiantes T\u00e9cnicos (FNET) en el primer punto del pliego petitorio redactado el domingo 28 de julio de 1968 por los representantes de las asambleas del Instituto Polit\u00e9cnico Nacional (IPN), la UNAM, as\u00ed como de la Escuela Normal y la Nacional de Agricultura de Chapingo. En otras palabras, se le consideraba un enemigo m\u00e1s del movimiento estudiantil.<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Mitin del desagravio<\/strong><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El martes 27 de agosto de 1968, a eso de las 17 horas, comenz\u00f3 una de las marchas m\u00e1s grandes de ese a\u00f1o. La manifestaci\u00f3n estudiantil arranc\u00f3 en la zona de Chapultepec, recorri\u00f3 la avenida Reforma y se enfil\u00f3 hasta el Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico donde los manifestantes izaron una bandera rojinegra en la asta central y tocaron las campanas de la catedral metropolitana. Acto seguido, en medio de la efervescencia del momento, la multitud hizo eco del llamado a quedarse en la plaza hasta que se realizara el informe presidencial el 1\u00ba de septiembre y se llevara a cabo un di\u00e1logo p\u00fablico con el gobierno. Miles de estudiantes se asentaron en la principal plaza del pa\u00eds e iluminaron la noche con antorchas de papel y tela. Horas m\u00e1s tarde, en la madrugada, militares, polic\u00edas y bomberos los desalojaron de forma violenta.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entonces, los muristas ya hab\u00edan condenado al movimiento estudiantil en repetidas ocasiones por considerarlo parte de una conspiraci\u00f3n comunista para desestabilizar a M\u00e9xico y, en consecuencia, hab\u00edan incursionado en diversas escuelas, especialmente preparatorias, con la venia de los cuerpos policiales pues, despu\u00e9s de todo, serv\u00edan como elementos de agitaci\u00f3n y disuasi\u00f3n. En esa l\u00f3gica, luego de los eventos en el z\u00f3calo del d\u00eda 27, numerosos sectores cat\u00f3licos -entre los que se encontraba el MURO- alzaron la voz para se\u00f1alar que la catedral hab\u00eda sido profanada por los j\u00f3venes \u201ccomunistas\u201d. De inmediato, la dirigencia murista convoc\u00f3 a un acto de desagravio que, sin embargo, no fue bien recibido por la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante recordar que durante los a\u00f1os sesenta el mundo cat\u00f3lico se hab\u00eda convulsionado por el Concilio Vaticano II (1962-1965) cuyo eje principal consist\u00eda en la adaptaci\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica a los cambios de la modernidad, representada en reformas como el reconocimiento de otras religiones, de los laicos como parte activa e integral y la modificaci\u00f3n del ritual tradicional para incorporar en la misa las distintas lenguas y costumbres locales y regionales. Todo esto tuvo especial eco entre las jerarqu\u00edas latinoamericanas, como qued\u00f3 de manifiesto en la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) que se realiz\u00f3 precisamente entre agosto y septiembre de 1968 en la ciudad colombiana de Medell\u00edn y, por supuesto, el impacto alcanz\u00f3 a los sectores m\u00e1s conservadores del catolicismo quienes debieron optar por aceptar los cambios sin conceder mayor margen a los radicales -teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n- o bien, salir de la iglesia y declararse tradicionalistas o sede vacantistas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este complicado escenario internacional, la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica mexicana no pod\u00eda darse el lujo de participar activamente en el conflicto de 1968 y, mucho menos, de confrontarse por cualquier motivo con el gobierno encabezado por Gustavo D\u00edaz Ordaz. De esta forma, aunque en m\u00faltiples ocasiones los dirigentes eclesi\u00e1sticos mostraron su condena al movimiento estudiantil y su respaldo al r\u00e9gimen, decidieron no apoyar la iniciativa de los muristas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de apresurar los preparativos, se anunci\u00f3 que el domingo 8 de septiembre el MURO y la Coalici\u00f3n de Organizaciones para la Defensa de los Valores Nacionales encabezar\u00edan un evento de desagravio de la catedral y la bandera de M\u00e9xico en la Plaza de Toros M\u00e9xico pues, muy probablemente, las autoridades eclesi\u00e1sticas se negaron a abrir las puertas del recinto religioso. Durante la semana, los j\u00f3venes se dedicaron a realizar actividades de difusi\u00f3n, mientras la dirigencia yunquista articulaba a distintas agrupaciones de la capital del pa\u00eds y de Puebla, donde ten\u00edan alguna presencia.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin, la jornada arranc\u00f3 temprano el domingo 8 de agosto con peque\u00f1os m\u00edtines en diversos puntos de la ciudad -t\u00e1ctica utilizada por los estudiantes del movimiento progresista-, destacando los realizados frente al Monumento a los Ni\u00f1os H\u00e9roes de Chapultepec y en el atrio de la bas\u00edlica de Guadalupe. Este \u00faltimo era el m\u00e1s importante por su simbolismo, por eso, desde ah\u00ed salieron varios camiones al acto central. En el trayecto, los j\u00f3venes cat\u00f3licos siguieron repartiendo propaganda y mediante altavoces invitaban al \u201cpueblo de M\u00e9xico\u201d a repudiar al comunismo y a colocar banderas de M\u00e9xico en sus puertas, ventanas y autom\u00f3viles.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasada la una de la tarde, los contingentes arribaron al recinto taurino. Poco a poco, miles de personas -las versiones se\u00f1alan 2 000, 5 000 y hasta 10 000 asistentes- de distintos estratos sociales de la capital y de Puebla comenzaron a poblar las calles aleda\u00f1as, para luego entrar a la plaza y ocupar la grader\u00eda. Ya para las dos, cientos de mantas poblaban las tribunas con diversas consignas: \u201cAp\u00e1tridas comunistas fuera de M\u00e9xico\u201d, \u201cViva nuestro presidente\u201d, \u201c\u00a1La patria es primero!\u201d, \u201cEl comunismo separa a padres e hijos\u201d, \u201cViva soldado defensor del suelo mexicano\u201d, etc\u00e9tera.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ruedo, una escolta desfil\u00f3 con la bandera mexicana, mientras que un cami\u00f3n de volteo fungi\u00f3 como templete por el que desfilaron diversos oradores, quienes arengaron a los asistentes con discursos en el mismo tono: el comunismo se hab\u00eda infiltrado en el movimiento estudiantil con el fin de desestabilizar al pa\u00eds y no pod\u00eda permitirse; luego entonces, los ah\u00ed reunidos deb\u00edan apoyar al gobierno y a las fuerzas armadas en su actuar. Posteriormente, en un acto muy parecido al realizado por los estudiantes el 13 de agosto en el z\u00f3calo cuando prendieron fuego a un mu\u00f1eco de gorila que llevaba el nombre de \u201cCueto\u201d, en referencia al jefe de la polic\u00eda, los muristas quemaron un mu\u00f1eco que emulaba al guerrillero \u201cChe\u201d Guevara en medio de la algarab\u00eda de los asistentes. Finalmente, se cant\u00f3 el himno nacional.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este constituy\u00f3 uno de los actos m\u00e1s grandes para repudiar al movimiento estudiantil capitalino de 1968. De forma parad\u00f3jica, los j\u00f3venes cat\u00f3licos pol\u00edticamente activos que participaron reconoc\u00edan en el r\u00e9gimen de partido hegem\u00f3nico y sus brazos armados a un enemigo velado del catolicismo, sin embargo, en la coyuntura percibieron que era un mal menor en comparaci\u00f3n con lo que se desarrollaba en las calles de la ciudad y las instituciones educativas. As\u00ed, en su imaginario, era mucho mejor apoyar al gobierno conservador y al ej\u00e9rcito pues compart\u00edan rasgos nacionalistas frente a lo que interpretaban como una amenaza externa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, a partir de entonces y hasta la fecha, numerosos participantes del movimiento estudiantil recuerdan al MURO como parte de una maquinaria represiva, un enemigo com\u00fan cuya cara visible era D\u00edaz Ordaz, mientras que los yunquistas-muristas migraron su interpretaci\u00f3n sobre los sucesos de 1968 de una conspiraci\u00f3n comunista internacional a una similar pero gestada al interior de la \u201cfamilia revolucionaria\u201d que se aprovech\u00f3 de la ingenuidad de los j\u00f3venes movilizados. En s\u00edntesis, lejos de buscar explicaciones hist\u00f3ricas que permitan comprender el escenario, la memoria persistente apunta a las conspiraciones como la \u00fanica explicaci\u00f3n.<\/p>\r\n<h3><strong>PARA SABER M\u00c1S<\/strong><\/h3>\r\n<ul>\r\n<li>Del Castillo Troncoso, Alberto, <em>Ensayo sobre el movimiento estudiantil de 1968. La fotograf\u00eda y la construcci\u00f3n de un imaginario<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mora \/ CONACYT \/ IISUE-UNAM, 2012.<\/li>\r\n<li>Collado Herrera, Mar\u00eda Del Carmen, <em>Las derechas en el M\u00e9xico contempor\u00e1neo<\/em>, M\u00e9xico, Instituto Mora, 2015.<\/li>\r\n<li>Gonz\u00e1lez Ruiz, \u00c9dgar, <em>Muro, memorias y testimonios: 1961-2002<\/em>, Puebla, Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, 2\u00aa ed., 2003, en Col. Cuadernos del Archivo Hist\u00f3rico Universitario no. 24.<\/li>\r\n<li>Santiago Jim\u00e9nez, Mario Virgilio, \u201cJulio Meinvielle, tacuaras, los Tecos y El Yunque contra la \u201cinfiltraci\u00f3n roja\u201d en M\u00e9xico y Argentina\u201d, en <em>Cahier des Am\u00e9riques latines<\/em>, no. 79, Francia. En l\u00ednea: <a href=\"https:\/\/journals.openedition.org\/cal\/3630\">https:\/\/journals.openedition.org\/cal\/3630<\/a><\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><\/h2>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mario Virgilio Santiago Jim\u00e9nezFacultad de Filosof\u00eda y Letras, UNAMProyecto PAPIIT IA401618 En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 42. Las experiencias de organizaciones anticomunistas cat\u00f3licas y conservadoras de Guadalajara y Puebla se trasladaron en los a\u00f1os sesenta a la Ciudad de M\u00e9xico para hacer un combate ideol\u00f3gico desde las mismas aulas. Detr\u00e1s del Movimiento Universitario de Renovadora Orientaci\u00f3n (muro) operaban tecos y yunquistas, herederos de la militancia secreta cat\u00f3lica nacida a principios del siglo veinte. El mi\u00e9rcoles 26 de julio de 1961 un grupo de estudiantes cat\u00f3licos interrumpi\u00f3 con gritos y consignas anticomunistas un evento que se realizaba en la Escuela de Econom\u00eda de la UNAM para celebrar el triunfo de la revoluci\u00f3n cubana. Los \u00e1nimos se caldearon y llegaron hasta los golpes. Como resultado, Luis Felipe Coello Mac\u00edas y Guillermo V\u00e9lez Pelayo, que eran los l\u00edderes del grupo cat\u00f3lico, fueron expulsados. A partir de ese momento,<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,2006],"tags":[2010,183,2011,1442,440,2008,2009,2292,1932],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11669"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11669"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11669\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22912,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11669\/revisions\/22912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}