﻿{"id":1162,"date":"2011-07-22T06:55:15","date_gmt":"2011-07-22T11:55:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1162"},"modified":"2021-05-04T14:55:57","modified_gmt":"2021-05-04T19:55:57","slug":"el-fantasma-de-la-intervencion-las-argucias-del-embajador-henry-lane-wilson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-fantasma-de-la-intervencion-las-argucias-del-embajador-henry-lane-wilson\/","title":{"rendered":"El fantasma de la intervenci&oacute;n: las argucias del embajador Henry Lane Wilson"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Graziella Altamirano Cozzi &#8211;\u00a0<\/strong>Instituto Mora<\/h4>\n<h4><span style=\"color: #0f94ac; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">Revista\u00a0<\/span><em style=\"color: #33cccc; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em><span style=\"color: #33cccc; font-size: 1rem; line-height: 1.846153846;\">, n\u00fam. 13.<\/span><\/h4>\n<blockquote><p><span style=\"line-height: 1.714285714; font-size: 1rem;\">El peligro de una inminente invasi\u00f3n militar se cern\u00eda sobre M\u00e9xico en febrero de 1913.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/14-500x327.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5816 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/14-500x327.jpg\" alt=\"14 (500x327)\" width=\"500\" height=\"327\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l fantasma de la intervenci\u00f3n acechaba amenazante en los c\u00edrculos pol\u00edticos y diplom\u00e1ticos del gobierno de Francisco I. Madero como resultado (y parte esencial) de la estrategia de presi\u00f3n instrumentada por el embajador de Estados Unidos, Henry Lane Wilson, la cual contribuir\u00eda de una manera decisiva para precipitar los graves acontecimientos pol\u00edticos de la Decena Tr\u00e1gica que culminar\u00edan con el derrocamiento del gobierno mexicano y los asesinatos del presidente Madero y el vicepresidente Jos\u00e9 Mar\u00eda Pino Su\u00e1rez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la Decena Tr\u00e1gica a\u00fan quedan numerosas preguntas que responder sobre las causas que produjeron la ca\u00edda del r\u00e9gimen maderista y los m\u00f3viles de los grupos pol\u00edticos que lo derrocaron, pero sobre todo en torno a los grandes intereses que estuvieron detr\u00e1s de la diplomacia de Estados Unidos, compuesta de amenazas, provocaciones e intrigas a trav\u00e9s de un embajador, del que se ha dicho que actuaba sin el consentimiento de su gobierno, aun cuando existen fuentes que sugieren que s\u00ed comparti\u00f3 con \u00e9l la responsabilidad de lo sucedido en M\u00e9xico del 9 al 22 de febrero de 1913. El r\u00e9gimen de Madero, adem\u00e1s de enfrentar conspiraciones y levantamientos armados, de padecer las cr\u00edticas de una implacable prensa y no contar con el apoyo cabal de sus colaboradores, tuvo que sortear las exigencias y los reclamos del gobierno de Estados Unidos, as\u00ed como la evidente hostilidad de su embajador.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/15-500x335.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-5817 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/15-500x335.jpg\" alt=\"15 (500x335)\" width=\"500\" height=\"335\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Madero ocup\u00f3 la presidencia, en noviembre de 1911, todo parec\u00eda indicar que contaba con la aceptaci\u00f3n del gobierno de Estados Unidos. Lo que m\u00e1s le interesaba en ese momento al presidente William H. Taft era que se preservara la tranquilidad interna en M\u00e9xico, con el fin de que los intereses econ\u00f3micos de su pa\u00eds prosperaran en un ambiente de orden y legalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, ante la fragilidad que presentaba el orden social por la ola de huelgas y las crecientes revueltas antimaderistas que tuvieron lugar en algunas regiones del pa\u00eds, esa pol\u00edtica de apoyo muy pronto habr\u00eda de cambiar, y la tolerancia y aceptaci\u00f3n que aquel gobierno mostr\u00f3 en un principio al presidente mexicano se ir\u00eda transformando en una actitud hostil y amenazante basada en las exigencias de protecci\u00f3n a las vidas y a los intereses estadounidenses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, fueron muchos los factores que contribuyeron al cambio de actitud de Estados Unidos. Se ha afirmado que influy\u00f3 la hostilidad personal del embajador Henry Lane Wilson hacia el presidente mexicano y su poca confianza en la pol\u00edtica interior; que tuvo efecto, desde luego, el peligro que corr\u00edan los intereses de algunos estadounidenses con grandes inversiones en M\u00e9xico, con los que el embajador manten\u00eda estrechos v\u00ednculos financieros. Se ha dicho, tambi\u00e9n, que algunas medidas tomadas por el gobierno de Madero afectaban ciertos intereses enfilados hacia los campos petroleros. Lo cierto es que todo sirvi\u00f3 de pretexto y argumento para que, a lo largo del a\u00f1o de 1912, Estados Unidos llevara a cabo una agresiva pol\u00edtica hacia M\u00e9xico, que pas\u00f3 de los avisos y advertencias a las exigencias y amenazas, y cuyo m\u00f3vil aparente fue la protecci\u00f3n de los ciudadanos de aquel pa\u00eds residentes en el nuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los primeros meses de ese a\u00f1o, la pol\u00edtica estadounidense hacia M\u00e9xico se volvi\u00f3 m\u00e1s dura, y las relaciones se tornaron \u00e1speras, principalmente por la antipat\u00eda del embajador Wilson hacia el presidente Madero, a quien consideraba incapaz de sofocar las revueltas y restaurar el orden y al que constantemente descalific\u00f3 y calumni\u00f3 en los informes alarmistas que envi\u00f3 a su gobierno. Dec\u00eda que la oscilante actuaci\u00f3n de Madero, <em>ap\u00e1tico, ineficaz, c\u00ednicamente indiferente o est\u00fapidamente optimista, se deb\u00eda a cierta debilidad mental que lo imposibilitaba para el puesto<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin lugar a dudas, Wilson fue el promotor del env\u00edo de las amenazantes notas de su gobierno a la canciller\u00eda mexicana en ese a\u00f1o, como la del 15 de septiembre, considerada por historiadores como Friederich Katz como <em>la m\u00e1s insultante exposici\u00f3n que se haya hecho a gobierno alguno<\/em>. En ella, con un tono arrogante y ofensivo se hac\u00eda responsable al gobierno de los actos que pon\u00edan en peligro las vidas y los intereses de los estadounidenses residentes en M\u00e9xico, en particular en los casos concretos de un reducido grupo de inversionistas, a quienes empezaba a afectar la pol\u00edtica maderista de suspender subsidios y prebendas de la \u00e9poca del Porfiriato.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo,\u00a0<a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/2010\/03\/?page_id=10\">Suscr\u00edbase a la revista BiCentenario<\/a>.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peligro de una inminente invasiA?n militar se cernAi??a sobre MAi??xico en febrero de 1913.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,865,20],"tags":[139,90,877,78],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1162"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1162"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16032,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1162\/revisions\/16032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}