﻿{"id":11471,"date":"2018-11-11T21:37:52","date_gmt":"2018-11-12T03:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11471"},"modified":"2024-06-25T11:45:38","modified_gmt":"2024-06-25T17:45:38","slug":"mariana-yampolsky-los-caminos-por-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/mariana-yampolsky-los-caminos-por-mexico\/","title":{"rendered":"Mariana Yampolsky. Los caminos por M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>Arjen van der Sluis<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 41.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El M\u00e9xico rural, su gente, sus tradiciones y cultura fueron el gran motor de la obra fotogr\u00e1fica de esta artista que desde su llegada al pa\u00eds a los 19 a\u00f1os lo hizo propio. Libros y exposiciones atestiguan varias d\u00e9cadas de trabajo centrados en mostrar y revelar el arte popular mexicano.<\/span><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11626\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348.jpg\" alt=\"IMG_0348\" width=\"800\" height=\"806\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348-150x150.jpg 150w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348-297x300.jpg 297w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/IMG_0348-624x628.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>H<\/strong>ay artistas cuya identidad creativa se forma y se fragua en medio de su propia cultura y ra\u00edces. Pero hay otras cuya sensibilidad gana empuje con la salida de su pa\u00eds de origen. Ese fue el caso de Mariana Yampolsky (1925-2002) quien naci\u00f3 en Chicago, Illinois, pero que a los 19 a\u00f1os \u2013justo despu\u00e9s de la muerte de su padre\u2013 decidi\u00f3 viajar a M\u00e9xico para conocer de cerca a los artistas y corrientes art\u00edsticas de vanguardia para nunca m\u00e1s dejar al pa\u00eds. Se enamor\u00f3 de la gente, del campo, los colores, las flores y la vida en M\u00e9xico. Se integr\u00f3 tanto a su pa\u00eds de elecci\u00f3n que decidi\u00f3 naturalizarse mexicana en 1958. Muy joven, y atra\u00edda por el muralismo mexicano y los movimientos art\u00edsticos progresistas, se integr\u00f3 al Taller de Gr\u00e1fica Popular (TGP), un colectivo de artistas muy comprometidos con las causas populares y sociales mexicanas. La sensibilidad art\u00edstica la cultiv\u00f3 desde sus estudios de literatura e historia del arte en Chicago y en M\u00e9xico los continu\u00f3 en La Esmeralda y en San Carlos. Fue una gran grabadora e ilustradora, sobre todo de libros para ni\u00f1os. A partir de los a\u00f1os sesenta, Mariana Yampolsky se dedic\u00f3 por completo a la fotograf\u00eda: su tema favorito era el campo mexicano y sus habitantes, muchas veces olvidados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre le cautiv\u00f3 viajar a lo largo y ancho de M\u00e9xico. Acaso esta fascinaci\u00f3n ten\u00eda que ver con los a\u00f1os de su infancia en la finca de sus abuelos, en Crystal Lake, ambiente rural, rodeado de ganado, sembrad\u00edos y trabajadores agr\u00edcolas. Durante los a\u00f1os cuarenta y cincuenta, Mariana emprendi\u00f3 largos viajes con amigos y colegas del Taller de Gr\u00e1fica Popular, en tren, autob\u00fas, caballo o a pie. Durante los cincuenta, ella y sus colegas del Taller hicieron una caminata de varias semanas por las mixtecas de Oaxaca \u2013Alta y Baja\u2013 desde el fr\u00edo de Chicahuaxtla hasta el calor de Pinotepa Nacional. A partir de los a\u00f1os 1960, mejoraron las condiciones para viajar por el pa\u00eds, principalmente por la ampliaci\u00f3n de la red carretera y el incremento de las l\u00edneas de autobuses. Mientras tanto, Mariana aprendi\u00f3 a manejar, compr\u00f3 su primer auto \u2013un ingl\u00e9s, de marca Singer, de segunda mano\u2013 para el traslado en la ciudad y, sobre todo, para visitar las poblaciones cercanas. En esos mismos a\u00f1os, hizo un viaje en avioneta a Olinal\u00e1, poblaci\u00f3n guerrerense enclavada en plena sierra, de muy dif\u00edcil acceso por carretera\u2026, siempre con su c\u00e1mara fotogr\u00e1fica Rolleiflex. Tom\u00f3 una gran cantidad de fotos de la muy reconocida artesan\u00eda de laca de Olinal\u00e1: ba\u00fales, charolas, platones, platos, vasijas, cajas, etc. Este viaje fue muy importante ya que el material recopilado sirvi\u00f3 de base para un gran libro encargado por el Fondo Editorial de la Pl\u00e1stica Mexicana, proyecto en el cual trabaj\u00f3 como asistente del editor. Fue as\u00ed que se public\u00f3 Lo ef\u00edmero y eterno del Arte Popular Mexicano, en dos tomos. Tuvo dos ediciones, una en 1971 y la otra en 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de los a\u00f1os setenta, Mariana era ya muy conocida entre amigos y artistas por desplazarse por todas las carreteras y brechas de M\u00e9xico en su famoso <i>vocho<\/i>. En estos a\u00f1os, cambi\u00f3 sus c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas Rolleiflex por una de la serie Hasselblad. Adem\u00e1s de sus c\u00e1maras, llevaba siempre en su coche una gran bolsa llena de accesorios fotogr\u00e1ficos y una gran caja para sus rollos de pel\u00edcula blanco y negro, pero tambi\u00e9n en color. Gustaba de conducir y conversar con sus pasajeros, admirar el paisaje y no perder detalle de alguno que pudiera presentarse en el camino para atraparlo con su c\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hab\u00eda algo que fascinaba a Mariana eran las personas, principalmente del campo. Y para acercarse a ellas y conocer sus gustos, su forma de vida, sus casas, su comida, etc., ten\u00eda una estrategia que rara vez le fallaba: con el pretexto de encontrar alguna comunidad o pueblo, deten\u00eda el auto y preguntaba a las personas que caminaban por las brechas por tal o cual mercado, ejido o comunidad, las personas le explicaban y con ello se romp\u00eda la barrera e iniciaba una cordial conversaci\u00f3n. Con el incentivo de conocer la vida y cultura del otro, Mariana estaba convencida de que era a trav\u00e9s de los espacios ofrecidos por los mercados, las ferias, iglesias, peregrinaciones, talleres artesanales o durante la construcci\u00f3n de las casas, como mejor nos podemos conocer. Percib\u00eda muy claramente la relaci\u00f3n \u00edntima entre los pobladores, su cultura y su propia valoraci\u00f3n de los quehaceres cotidianos. Y su ojo refinado y sensible, pudo captar siempre y para siempre esa relaci\u00f3n \u00edntima entre las personas del campo y su entorno f\u00edsico, su amor por la tierra, su arte, la diversi\u00f3n, pero tambi\u00e9n por el dolor, su profunda religiosidad y su capacidad de incorporarse a la vida profana y con humor.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arjen van der Sluis En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam. 41. El M\u00e9xico rural, su gente, sus tradiciones y cultura fueron el gran motor de la obra fotogr\u00e1fica de esta artista que desde su llegada al pa\u00eds a los 19 a\u00f1os lo hizo propio. Libros y exposiciones atestiguan varias d\u00e9cadas de trabajo centrados en mostrar y revelar el arte popular mexicano. Hay artistas cuya identidad creativa se forma y se fragua en medio de su propia cultura y ra\u00edces. Pero hay otras cuya sensibilidad gana empuje con la salida de su pa\u00eds de origen. Ese fue el caso de Mariana Yampolsky (1925-2002) quien naci\u00f3 en Chicago, Illinois, pero que a los 19 a\u00f1os \u2013justo despu\u00e9s de la muerte de su padre\u2013 decidi\u00f3 viajar a M\u00e9xico para conocer de cerca a los artistas y corrientes art\u00edsticas de vanguardia para nunca m\u00e1s dejar al pa\u00eds. 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