﻿{"id":11458,"date":"2018-11-05T22:23:41","date_gmt":"2018-11-06T04:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11458"},"modified":"2024-06-25T12:50:56","modified_gmt":"2024-06-25T18:50:56","slug":"ruben-gamez-y-los-germenes-del-cine-experimental-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/ruben-gamez-y-los-germenes-del-cine-experimental-mexicano\/","title":{"rendered":"Rub\u00e9n G\u00e1mez y los g\u00e9rmenes del cine experimental mexicano"},"content":{"rendered":"<p>Alejandro Gracida Rodr\u00edguez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 41<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Un concurso que pretend\u00eda generar nuevos valores en la direcci\u00f3n del cine mexicano a mediados de los a\u00f1os sesenta permiti\u00f3 al p\u00fablico descubrir a este director sonorense. Severo consigo mismo, inconformista, creador solitario, su carrera profesional no pudo hacer pie despu\u00e9s de que fuera premiado con La f\u00f3rmula secreta. La profunda cr\u00edtica social que reflejaban sus trabajos, mal vista en c\u00edrculos gubernamentales y rechazada por las casas productoras, le termin\u00f3 por cerrar puertas.<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/DSC_0150.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11605\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/DSC_0150.jpg\" alt=\"DSC_0150\" width=\"288\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/DSC_0150.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/DSC_0150-236x300.jpg 236w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/DSC_0150-624x790.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 288px) 100vw, 288px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l Sindicato de Trabajadores de la Producci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica (STPC) lanz\u00f3 la convocatoria al I Concurso de Cine Experimental de Largometraje el 8 de agosto de 1964. El objetivo del certamen radicaba en inyectar algo de vitalidad a una industria f\u00edlmica en franca crisis. Lejos se ve\u00eda la pujanza productiva que hab\u00eda caracterizado a la llamada \u201c\u00e9poca de oro\u201d del cine nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las causas que hab\u00edan llevado al estancamiento eran m\u00faltiples y profundas. Circunstancias como la corrupci\u00f3n de l\u00edderes sindicales, la reducci\u00f3n en presupuestos de producci\u00f3n por pel\u00edcula, la asfixia que el monopolio del reci\u00e9n fallecido William O\u2019Jenkins mantuvo sobre la exhibici\u00f3n, as\u00ed como la creciente presencia de la televisi\u00f3n en los hogares, hac\u00edan que el panorama de la cinematograf\u00eda mexicana, en conjunto, fuera pr\u00e1cticamente desolador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta situaci\u00f3n, las expectativas generadas por el concurso fueron elevadas ya que significaba, sobre todo, la inusual oportunidad de formar parte del herm\u00e9tico c\u00edrculo de creadores cinematogr\u00e1ficos, as\u00ed como la posibilidad de explorar narrativas diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las catorce producciones que fueron inscritas ante el jurado, La f\u00f3rmula secreta, de Rub\u00e9n G\u00e1mez, result\u00f3 la pel\u00edcula ganadora del concurso. La decisi\u00f3n fue re\u00f1ida y sorpresiva. Hasta entonces la imagen de G\u00e1mez no sobresal\u00eda en el medio cinematogr\u00e1fico ni en el intelectual, de hecho apenas contaba con un cortometraje medianamente exitoso. Sin embargo, su pel\u00edcula sorprend\u00eda por ser una visi\u00f3n muy cr\u00edtica y <em>sui generis<\/em> de las condiciones sociales del pa\u00eds, as\u00ed como de la poderosa filtraci\u00f3n del imperialismo cultural estadounidense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s sorprendido de todos fue el mismo vencedor. El nombre de Rub\u00e9n G\u00e1mez cobraba una insospechada fama tras vencer a quienes \u00e9l denominaba sarc\u00e1sticamente como \u201clos universitarios\u201d, entre quienes se encontraban los directores Alberto Isaac, Juan Ib\u00e1\u00f1ez, Juan Jos\u00e9 Gurrola y Manuel Michel, entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sentido estricto, el filme de G\u00e1mez gan\u00f3 porque fue el que mejor respond\u00eda al calificativo de \u201cexperimental\u201d enarbolado por la convocatoria. Las im\u00e1genes que llenaron los 45 minutos de La f\u00f3rmula secreta no s\u00f3lo eran originales en t\u00e9cnica y narrativa para el cine nacional, sino que el ensayo result\u00f3 tan radical y sombr\u00edo que gener\u00f3 la incomodidad de muchas personalidades en los mundos de la cultura y la pol\u00edtica, al grado de que algunos miembros del jurado decidieron dar a conocer los resultados antes de la premiaci\u00f3n, por miedo a que las autoridades, tanto gubernamentales como sindicales, presionaran para revertir el veredicto final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a todas las vicisitudes y pol\u00e9micas, el premio fue entregado a Rub\u00e9n G\u00e1mez, quien de inmediato pas\u00f3 a formar parte del selecto grupo de directores con licencia para filmar.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">I<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n G\u00e1mez Contreras hab\u00eda nacido en la ciudad de Cananea, Sonora, en 1928. Desde la adolescencia su gusto por la foto fija le hab\u00eda hecho definir su vocaci\u00f3n. La necesidad de recursos le orill\u00f3 a desarrollar desde muy joven una inventiva t\u00e9cnica gracias a la cual pudo elaborar instrumentos propios, como una amplificadora de fotograf\u00edas para realizar sus revelados. A los 19 a\u00f1os emigr\u00f3 a la ciudad de Los \u00c1ngeles, en donde tuvo la oportunidad de realizar algunos estudios elementales sobre fotograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De vuelta en M\u00e9xico, mont\u00f3 su propia agencia de publicidad en donde se dedic\u00f3 a la realizaci\u00f3n de anuncios comerciales para los diarios impresos y para la naciente televisi\u00f3n. Al mismo tiempo ir\u00eda alternando su trabajo con la realizaci\u00f3n de cortometrajes y noticieros cinematogr\u00e1ficos para el productor Manuel Barbachano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1955 se incorpor\u00f3 al equipo de Productores Unidos, S. A., encarg\u00e1ndose de la filmaci\u00f3n de c\u00e1psulas informativas para los noticieros Cinescopio y Cine Mundial. En este lapso, coincidi\u00f3 con los talentos de Nacho L\u00f3pez, Antonio Reynoso, Rafael Corkidi y Jes\u00fas Moreno, nombres que terminar\u00edan por conformar una camada de cinefot\u00f3grafos cuyas propuestas visuales har\u00edan del cine period\u00edstico el semillero del cine experimental mexicano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde G\u00e1mez fue invitado a filmar un documental sobre la Gran Muralla China, empresa a la cual acudi\u00f3 con gran inter\u00e9s. Sin embargo, el trabajo nunca pudo salir a la luz por la falta de presupuesto para concluir el proyecto. Sin m\u00e1s opci\u00f3n, retorn\u00f3 a M\u00e9xico para continuar dedic\u00e1ndose a la publicidad. No ser\u00eda sino hasta 1962 cuando film\u00f3 su primera gran obra: Magueyes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trataba de un cortometraje realizado a manera de ensayo visual, producido por Gustavo Alatriste, que propon\u00eda una alegor\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana. Recurriendo al maguey como s\u00edmbolo de la mexicanidad, la obra plasm\u00f3 las tensiones que desembocaron en la guerra civil de 1910. Por medio de una vertiginosa sucesi\u00f3n de im\u00e1genes que combinaban todo tipo de planos, el director fue capaz de transmitir un mensaje emotivo sobre la reconstrucci\u00f3n nacional posterior a la guerra fratricida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Magueyes<\/em> obtuvo una buena recepci\u00f3n en su estreno, durante la V Rese\u00f1a Mundial de los Festivales Cinematogr\u00e1ficos. Si bien la narraci\u00f3n cinematogr\u00e1fica era audaz, el mensaje empataba adecuadamente con el tratamiento f\u00edlmico que se ven\u00eda haciendo, desde tres d\u00e9cadas atr\u00e1s, sobre la revoluci\u00f3n mexicana. Los asistentes vitorearon el mensaje del filme. A pesar de ello, al director le causaba un sinsabor la indiferencia que gener\u00f3 su exhibici\u00f3n en el extranjero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00e1mez fue un hombre de claroscuros a quien la suerte reserv\u00f3 bastantes altibajos. Los constantes desencantos y desencuentros tanto con la industria como con el sistema social en general le fueron nutriendo una visi\u00f3n un tanto amarga de la existencia. Fue un hombre sumamente inconforme hasta con su propia obra. Al momento de autorreferenciarse siempre pon\u00eda \u00e9nfasis en los errores y las ausencias de sus filmes. En buena medida, eso explica que no fuera un director prol\u00edfico. Pero no s\u00f3lo eso, sino que tampoco gustaba de mantener relaciones sociales con los hombres del cine, m\u00e1s all\u00e1 de los colegas mencionados. Quiz\u00e1, debido a esto, en sus producciones prefer\u00eda actuar como hombre orquesta: \u00e9l dirig\u00eda, musicalizaba, fotografiaba, y editaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue casual que la experiencia del concurso de cine experimental le valiera convertirse en amigo \u00edntimo de Juan Rulfo, autor que escribi\u00f3 un texto para la pel\u00edcula y cuya prosa maravillaba al director. Ambos compart\u00edan una manera de ser y de ver el mundo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">II<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un buitre vuela a ras de suelo sobre la plancha del z\u00f3calo capitalino, su trayectoria en c\u00edrculos sugiere una impaciente espera ante la agon\u00eda de su presa. Esta es la primera de las alucinaciones padecidas por un enfermo a quien se le ha trasfundido una botella de coca cola. Desde el comienzo de <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, cinta que originalmente pretend\u00eda llamarse<em> Koka-Kola<\/em> en la sangre, ya asoman los elementos primarios con los que se pone en juego el ensayo f\u00edlmico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula se compone de varios episodios, a manera de delirios o pesadillas. Un trabajador es transportado y manipulado como un costal; la c\u00e1mara reh\u00faye a un campesino que se obstina con posicionarse a cuadro; un bur\u00f3crata es perseguido por un charro que cabalga a lo largo de la calle de Madero, es sujetado y termina muerto en la banqueta; un grupo de sacerdotes se divierte practicando un juego censurado con infantes; la preparaci\u00f3n de un <em>hot dog<\/em> deriva en el seguimiento de una salchicha gigante que recorre todas las esferas de lo nacional, todas sus clases sociales y sus espacios, un grupo de empleados emergen de las profundidades acu\u00e1ticas para aferrarse a esta carne, convertida en la promesa del mundo occidental capitalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula se vale de estas y otras im\u00e1genes para exponer el esperpento nacional. El esperpento, en el sentido otorgado por Valle Incl\u00e1n, es explicado como la imagen del h\u00e9roe cl\u00e1sico colocado frente a un espejo c\u00f3ncavo, a trav\u00e9s del cual es posible distinguir lo distorsionado y lo grotesco que es inherente a su imagen. La obra de G\u00e1mez aborda ese otro rostro de la historia nacional labrada en bronce, la contraparte rid\u00edcula de la modernidad, lo aberrante del progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo est\u00e1 distorsionado. El campo mexicano se aleja radicalmente del preciosismo que le imprimi\u00f3 Gabriel Figueroa. En esta deformaci\u00f3n, G\u00e1mez nos presenta una realidad oculta por el discurso gubernamental: aquella en donde persiste un pa\u00eds con casi el 70% de la poblaci\u00f3n en condiciones de pobreza; la de los campesinos y los ind\u00edgenas que no se quieren reconocer. La aridez del Valle del Mezquital se convierte en el s\u00edmbolo de los parajes rulfianos cuyo texto, en voz de Jaime Sabines, machaca con las palabras:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Ustedes dir\u00e1n que es pura necedad la m\u00eda,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que es un desatino lamentarse de la suerte,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y cuantim\u00e1s de esta tierra pasmada<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">donde nos olvid\u00f3 el destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">La verdad es que cuesta trabajo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">aclimatarse al hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y aunque digan que el hambre<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">repartida entre muchos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">toca a menos,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">lo \u00fanico cierto es que aqu\u00ed<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">todos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">estamos a medio morir<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y no tenemos ni siquiera<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">d\u00f3nde caernos muertos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revalorar el trabajo de Rub\u00e9n G\u00e1mez implica reconocer la manera en que este puso a dialogar im\u00e1genes de lo nacional con el lenguaje cinematogr\u00e1fico de las vanguardias mundiales. En <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em> es posible encontrar la influencia directa de corrientes como el <em>Cine-Verdad<\/em>, del ruso Dziga Vertov, las sinfon\u00edas de las ciudades de los a\u00f1os veinte y, particularmente, del cine surrealista. En el intersticio de la realidad y la subversi\u00f3n de la misma, el director encontr\u00f3 la posibilidad de sacudir con mayor violencia al espectador. Lo irracional fue convertido en un instrumento poderoso para desnudar lo cotidiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00faltima instancia, corresponde al espectador otorgar un sentido a la sucesi\u00f3n de delirios sombr\u00edos y por momentos irritantes (no por malos sino por sugerentes) que nos presenta <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>. El mismo G\u00e1mez lleg\u00f3 a confesar en diferentes entrevistas que no toleraba su pel\u00edcula por ser truculenta y primitiva. De lo que existen pocas dudas es de su potencial cr\u00edtico del discurso revolucionario, que la llev\u00f3 a ser considerada como un retrato negro del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de Rub\u00e9n G\u00e1mez fue la de un eterno marginal. De manera sistem\u00e1tica se le neg\u00f3 el acceso como director y, cuando finalmente parec\u00eda ser aceptado todos sus planes irremediablemente eran frenados. Los productores le ten\u00edan miedo porque lo ve\u00edan como un \u201cquiebra empresas\u201d. Despu\u00e9s de <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, G\u00e1mez realizar\u00eda apenas un par de cortometrajes sin mucha resonancia y no ser\u00eda sino hasta 1992 cuando estrenar\u00eda su largometraje <em>Tequila<\/em>, una pel\u00edcula en el mismo tenor de <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, pero sin la fuerza ni el impacto de su predecesora.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>G\u00e1mez, Rub\u00e9n, dir. <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, M\u00e9xico, 1965, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/i41KpU\">https:\/\/goo.gl\/i41KpU<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=nZaT62lNPSQ\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=nZaT62lNPSQ<\/a><\/li>\n<li>Reyes, Aurelio de los, \u201cEl surrealismo en el cine\u201d en <em>El ojo y sus narrativas, cine surrealista desde M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, CONACULTA, 2012.<\/li>\n<li>Ortega, Dami\u00e1n (ed.), Rub\u00e9n G\u00e1mez, <em>La f\u00f3rmula secreta<\/em>, M\u00e9xico, Alias, 2014.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Gracida Rodr\u00edguez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 41 Un concurso que pretend\u00eda generar nuevos valores en la direcci\u00f3n del cine mexicano a mediados de los a\u00f1os sesenta permiti\u00f3 al p\u00fablico descubrir a este director sonorense. Severo consigo mismo, inconformista, creador solitario, su carrera profesional no pudo hacer pie despu\u00e9s de que fuera premiado con La f\u00f3rmula secreta. La profunda cr\u00edtica social que reflejaban sus trabajos, mal vista en c\u00edrculos gubernamentales y rechazada por las casas productoras, le termin\u00f3 por cerrar puertas. El Sindicato de Trabajadores de la Producci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica (STPC) lanz\u00f3 la convocatoria al I Concurso de Cine Experimental de Largometraje el 8 de agosto de 1964. El objetivo del certamen radicaba en inyectar algo de vitalidad a una industria f\u00edlmica en franca crisis. 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