﻿{"id":11441,"date":"2018-10-12T17:07:17","date_gmt":"2018-10-12T22:07:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11441"},"modified":"2024-06-25T13:10:04","modified_gmt":"2024-06-25T19:10:04","slug":"carl-khevenhuller-el-principe-austriaco-desconocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/carl-khevenhuller-el-principe-austriaco-desconocido\/","title":{"rendered":"Carl Khevenh\u00fcller. El pr\u00edncipe austriaco desconocido"},"content":{"rendered":"<p>Ana Karen Hern\u00e1ndez Hern\u00e1ndez<br \/>\nUniversidad Aut\u00f3noma Metropolitana<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 41<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Una deuda de juventud trajo por casualidad a M\u00e9xico a este conde que se transformar\u00eda en uno de los hombres de confianza en la seguridad de Maximiliano de Habsburgo. Luch\u00f3 contra Porfirio D\u00edaz y fue derrotado, aunque supo negociar para escapar de una posible muerte. Luego se convertir\u00edan en amigos. M\u00e9xico tuvo una impronta tan fuerte en su vida que atesor\u00f3 objetos en su castillo en Austria, convertidos tras su muerte en piezas de museo.<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_11570\" aria-describedby=\"caption-attachment-11570\" style=\"width: 364px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Johann_Carl_von_Khevenh\u00fcller-Metsch_Litho.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11570\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Johann_Carl_von_Khevenh\u00fcller-Metsch_Litho.jpg\" alt=\"Johann Carl Von Khevenh\u00fcller-Metsch\" width=\"364\" height=\"544\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Johann_Carl_von_Khevenh\u00fcller-Metsch_Litho-200x300.jpg 200w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Johann_Carl_von_Khevenh\u00fcller-Metsch_Litho-624x935.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11570\" class=\"wp-caption-text\">Johann Carl Von Khevenh\u00fcller-Metsch<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>U<\/strong>no de los arist\u00f3cratas que lleg\u00f3 a M\u00e9xico como consecuencia de la intervenci\u00f3n francesa fue el conde Carl Khevenh\u00fcller. La huella del paso por el pa\u00eds de este austriaco de noble cuna es poco conocida, a pesar de que fue una de las figuras sobresalientes del segundo imperio. Jos\u00e9 Luis Blasio, secretario particular del emperador Maximiliano, lo describi\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el conde Khevenh\u00fcller un guapo mozo de 25 a\u00f1os, reci\u00e9n llegado al pa\u00eds, y desde los primeros d\u00edas de su llegada, llam\u00f3 la atenci\u00f3n por su elegancia, su distinci\u00f3n y varonil postura. En muy pocos d\u00edas fue h\u00e9roe de varios lances amorosos, de varios duelos y de otros acontecimientos ruidosos que demostraban su alma aficionada al g\u00e9nero de aventuras, pero siempre muy estricto en el cumplimiento de sus deberes militares.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Johannes Franz Carl von Khevenh\u00fcller-Metsch naci\u00f3 en Ladendorf, al norte de Viena en 1840. Fue el hijo primog\u00e9nito del pr\u00edncipe Rikard von Khevenh\u00fcller-Metsch y de Antoine\u00a0 Lichnowsky. Sus tempranos talentos para la esgrima y la equitaci\u00f3n lo llevaron a alistarse en el ej\u00e9rcito imperial austriaco. Gracias a su apellido logr\u00f3 convertirse en capit\u00e1n de caballer\u00eda a los 24 a\u00f1os. En febrero de 1863 particip\u00f3 en el carrusel de equitaci\u00f3n en Viena; para dicho evento compr\u00f3 un traje al sastre de la corte imperial Vincenz Harapatt y un caballo al tratante Herman Herscheless. Al a\u00f1o siguiente, el adeudo por esas compras ascend\u00eda a 150 000 florines. Pero los ingresos de Carl eran de 162 florines al mes, por lo que dicho monto era impagable y, como consecuencia, fue demandado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante ello, la madre de Carl acudi\u00f3 a su t\u00edo, el comandante Franz Thun, primo del conde Guido von Thun, representante de Austria ante la corte de Maximiliano, para que a su hijo se le concediera una licencia en el extranjero y as\u00ed pudiera salir de Viena. Le fue concedida y el joven moroso sali\u00f3 rumbo a Francia en agosto de 1864. Agotadas las v\u00edas legales, no se lleg\u00f3 a ning\u00fan arreglo con los acreedores, por lo que la familia Khevenh\u00fcller tom\u00f3 la \u00faltima salida: por recomendaci\u00f3n del general Franz von Thun Hohenstein, reci\u00e9n nombrado l\u00edder de las tropas que se enviar\u00edan a M\u00e9xico, el capit\u00e1n Carl Khevenh\u00fcller qued\u00f3 integrado al cuerpo austriaco de voluntarios: formado por 6 500 efectivos, tropa escogida y personal de Maximiliano, as\u00ed como n\u00facleo del Ej\u00e9rcito Nacional Imperial Mexicano que deb\u00eda formarse.<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Aventura en M\u00e9xico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer destacamento se embarc\u00f3 en Saint Nazaire el 19 de noviembre de 1864, con 1 120 hombres en total, repartidos en varios barcos. El capit\u00e1n Khevenh\u00fcller viaj\u00f3 a bordo del Floride. La flota lleg\u00f3 a Veracruz el 15 de diciembre. Las primeras impresiones que tuvo en M\u00e9xico el joven arist\u00f3crata fueron los paisajes de Paso del Macho, C\u00f3rdoba, Camar\u00f3n, Puebla y finalmente la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Los emperadores ofrecieron un baile de recepci\u00f3n a las tropas el 8 de febrero de 1865 en el Palacio Imperial. Los eventos oficiales eran un espacio pol\u00edtico de interacci\u00f3n para la aristocracia capitalina. En este baile, los altos mandos oficiales convivieron con personajes y familias importantes de la \u00e9poca; al capit\u00e1n le atrajo una dama en especial: Leonor Rivas de Torres, la esposa del hacendado pulquero Javier Torres Adalid. Mientras la observaba bailar desde una columna, Carl pregunt\u00f3 a Eraz\u00fa, al parecer amigo cercano de Josefa de la Pe\u00f1a, esposa del mariscal Aquiles Bazaine, qui\u00e9n era la joven de blanco, a lo que Eraz\u00fa respondi\u00f3: \u201ces Leonor Rivas de Torres\u201d. Le pidi\u00f3 que se la presentase, se aproximaron a ella. Despu\u00e9s de los formalismos, Carl y Leonor se estrecharon la mano y, en palabras del capit\u00e1n, se miraron con intensidad, \u201ccomo si ambos se hubieran hallado uno en el otro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas despu\u00e9s, Khevenh\u00fcller se traslad\u00f3 a Puebla, sede del cuartel general del cuerpo austriaco de voluntarios. De abril a julio de 1865, entren\u00f3 a las tropas que mantendr\u00edan el orden desde Oaxaca hasta la capital y de Camar\u00f3n hasta Jalapa, por lo que ese a\u00f1o no tuvo contacto con Leonor. El debut de sus tropas fue a finales de septiembre. Se trasladaron de Tehuac\u00e1n a Teotitl\u00e1n, en la regi\u00f3n de los valles centrales de Oaxaca, hasta llegar a Tecomavaca; en R\u00edo Blanco se toparon con 200 jinetes de las tropas del guerrillero apodado Figueroa. El 22 de septiembre las atac\u00f3 y result\u00f3 victorioso. Un mes despu\u00e9s, tuvieron noticia en Teotitl\u00e1n de que los republicanos estaban por avanzar hacia Tehuac\u00e1n, y los detuvieron en R\u00edo Salado. Estas escaramuzas impidieron una posible toma de Puebla y valieron a Carl ser condecorado con la Orden de Guadalupe en grado de oficial, y recibir la medalla al m\u00e9rito militar de manos de la emperatriz Carlota durante su paso por Veracruz en su ruta hacia Yucat\u00e1n en noviembre de 1865.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1866 Napole\u00f3n III notific\u00f3 a los emperadores el retiro de su apoyo militar y econ\u00f3mico. Ante ello, Maximiliano decidi\u00f3 aumentar su seguridad personal: ten\u00eda por m\u00e1s leales a sus compatriotas, y nombr\u00f3 al escuadr\u00f3n de caballer\u00eda capitaneado por Carl Kevenh\u00fcller, como la Guardia Imperial de M\u00e9xico. El 22 de febrero, Kevenh\u00fcller se instal\u00f3 en un cuarto en la calle de San Jos\u00e9 el Real (hoy Isabel la Cat\u00f3lica esquina con Francisco I. Madero), la misma donde viv\u00edan Leonor Rivas de Torres y su esposo. Durante los siguientes seis meses, Carl se dedic\u00f3 a disfrutar de la vida en la capital del imperio, se relacion\u00f3 con los miembros de la alta sociedad, pero sobre todo vio a Leonor. El adulterio femenino era dif\u00edcil de probar porque la mujer de alta cuna ten\u00eda que ser y parecer pudorosa para evitar la maledicencia p\u00fablica. Es por estas normas de conducta, adem\u00e1s de su condici\u00f3n de clandestina, por lo que se dificulta saber c\u00f3mo fue la relaci\u00f3n entre la se\u00f1ora de Torres y el austriaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano decidi\u00f3 abdicar en octubre, y regresar a Europa. Khevenh\u00fcller encabez\u00f3 a las tropas que lo escoltaron hasta Orizaba, a donde la comitiva real lleg\u00f3 el d\u00eda 27. Tres d\u00edas despu\u00e9s, 33 notables votaron por la permanencia de su majestad en el trono. Durante la celebraci\u00f3n del consejo de Estado, el capit\u00e1n de caballer\u00eda qued\u00f3 a cargo de la seguridad de Maximiliano, cercan\u00eda que le vali\u00f3 recibir la m\u00e1xima condecoraci\u00f3n del imperio: la Orden del \u00c1guila en grado de caballero. El 6 de diciembre, el Cuerpo Austriaco de Voluntarios fue disuelto oficialmente al ya no haber fondos oficiales para su mantenimiento. Khevenh\u00fcller recibi\u00f3 la tarea de formar un regimiento que no obedecer\u00eda m\u00e1s que sus \u00f3rdenes con lo que pudiera conseguir. Aun a cuenta de su propio peculio, logr\u00f3 reclutar as\u00ed a 173 oficiales y 600 soldados conocidos como los h\u00fasares del emperador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maximiliano llam\u00f3 al patio del Palacio Imperial a sus hombres m\u00e1s allegados, incluido Khevenh\u00fcller, el 13 de febrero de 1867. Les inform\u00f3 de su resoluci\u00f3n de partir a Quer\u00e9taro y les orden\u00f3 quedar al cuidado de la ciudad. Fue la \u00faltima vez que Carl vio a Maximiliano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mes de marzo estaba por terminar, y en la capital ten\u00edan varias semanas sin saber de la suerte del emperador. El d\u00eda 27, Leonardo M\u00e1rquez lleg\u00f3 procedente de Quer\u00e9taro al mando de 1 200 hombres. No revel\u00f3 la raz\u00f3n de su llegada: hab\u00eda sido comisionado por un consejo de guerra como lugarteniente del imperio para salir del sitio queretano y regresar con dinero y la guarnici\u00f3n extranjera para atacar por la retaguardia a las tropas republicanas. Dos d\u00edas despu\u00e9s, concentr\u00f3 todas las tropas en el Paseo de Bucareli; ah\u00ed se enteraron de que ir\u00edan a Puebla a evitar que fuera tomada por los republicanos. Sin embargo, esa ciudad cay\u00f3 el 2 de abril bajo las tropas de Porfirio D\u00edaz, quien despu\u00e9s sali\u00f3 al encuentro de las tropas de M\u00e1rquez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Khevenh\u00fcller y D\u00edaz se enfrentaron por primera vez en la hacienda de San Diego Notario en Huamantla, Tlaxcala, el 6 de abril de 1867. Khevenh\u00fcller sali\u00f3 victorioso gracias a la t\u00e1ctica de pinzas, mientras que en su encuentro en Tlaxco, el 9 de abril, el triunfo fue para D\u00edaz. El militar oaxaque\u00f1o persigui\u00f3 a las tropas enemigas hasta la ciudad de M\u00e9xico a la que puso sitio el 13 de abril. D\u00edaz decidi\u00f3 esperar a que la plaza se desgastara y el enemigo se rindiera. M\u00e1rquez emprendi\u00f3 salidas de reconocimiento que s\u00f3lo diezmaban a las tropas mexicanas y extranjeras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia de la captura de Maximiliano el 15 de mayo lleg\u00f3 v\u00eda tel\u00e9grafo al cuartel general de D\u00edaz en Tacubaya. Intent\u00f3 hacer llegar la noticia al interior de la capital por medio de granadas llenas de copias del telegrama, pero M\u00e1rquez, junto con algunos peri\u00f3dicos, desmintieron la noticia, argumentando que era una estratagema del enemigo para entregar la plaza. Khevenh\u00fcller se enter\u00f3 de la situaci\u00f3n del emperador por sus abogados defensores: Mariano Riva Palacio y Rafael Mart\u00ednez de la Torre, quienes lo incitaron a que los h\u00fasares dejaran las armas. Carl les respondi\u00f3 que, hasta no recibir la orden expresa del monarca, declarar\u00eda su neutralidad, si bien decidi\u00f3 no decir nada a sus tropas para evitar un enfrentamiento con las de M\u00e1rquez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 16 de junio el diplom\u00e1tico de Austria, bar\u00f3n Lago, lleg\u00f3 a Tacubaya; dentro de un cigarrillo le envi\u00f3 el siguiente mensaje:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notifico a usted que el emperador Maximiliano est\u00e1 preso en Quer\u00e9taro, de cuyo punto he regresado esta tarde. Es un hecho que su majestad fue aprehendido con sus generales y el ej\u00e9rcito entero. He hablado varias veces con S. M. en su prisi\u00f3n, en el convento de las Capuchinas. Un escrito aut\u00f3grafo del emperador, en el que ped\u00eda a usted y a los dem\u00e1s oficiales austriacos evitar todo derramamiento de sangre, le fue enviada por conducto del se\u00f1or von Magnus, probablemente fue interceptado por el general M\u00e1rquez. Me permito comunicarle lo anterior en mi calidad de representante de su patria, y declaro responsables a usted y a los dem\u00e1s se\u00f1ores oficiales por cada vida sacrificada de un conciudadano austriaco. Tacubaya, 16 de junio de 1867. El embajador imperial y real austriaco Bar\u00f3n von Lago.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras recibir este mensaje, Khevenh\u00fcller se dirigi\u00f3 al cuartel general de M\u00e1rquez; ah\u00ed le reclam\u00f3 por ocultarle la verdad sobre Maximiliano y le espet\u00f3 que ya no estar\u00eda bajo sus \u00f3rdenes. Al d\u00eda siguiente, recibi\u00f3 un recado de D\u00edaz para negociar la rendici\u00f3n extranjera. Ambos pactaron que las tropas austriacas marchar\u00edan a Veracruz sin represalias, a cambio de su neutralidad y de no entrar en combate alguno cuando se tomara la plaza. El 18 de junio Carl dej\u00f3 su cuarto en San Jos\u00e9 del Real y se dirigi\u00f3 a Palacio Nacional, donde se encerr\u00f3 con sus tropas y posteriormente envi\u00f3 una nota al general conservador Ram\u00f3n Tavera, en la que hac\u00eda oficial la neutralidad de los soldados austriacos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad de M\u00e9xico cay\u00f3 el 20 de junio de 1867. Porfirio D\u00edaz dispuso que la ocupaci\u00f3n de la capital se efectuara en las primeras horas del d\u00eda siguiente, y para evitar desmanes, nombr\u00f3 tres batallones de cazadores de Oaxaca facultados para aprehender a todo aquel que consideraran enemigo. Esa noche fue la \u00faltima vez que Carl vio a Leonor, cuando ella lo ayud\u00f3 a escapar de los soldados republicanos escondi\u00e9ndolo en su cuarto, cuando ella lo llam\u00f3 desde su ventana y le lanz\u00f3 una escalera de cuerdas. \u00c9l logr\u00f3 subir antes de que sus perseguidores lo alcanzaran. Ya en la habitaci\u00f3n, en palabras de Khevenh\u00fcller, ocurri\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La encontr\u00e9 recostada en una esquina de su ventana. \u00bfQu\u00e9 hacemos ahora? Balbuce\u00f3. No puedo esconderte, mi marido, los liberales est\u00e1n aqu\u00ed \u00a1Y t\u00fa en mi rec\u00e1mara! Quise salir otra vez. Me retuvo por la ropa y me suplic\u00f3 que no me entregara a la muerte, pero \u00a1Dejar a mis h\u00fasares sin comandante! Ser\u00eda espantoso que creyeran que los hab\u00eda abandonado. No, ten\u00eda que irme. La pobre estaba arrodillada en el piso, retorciendo afligida las manos. Volvi\u00f3 a retumbar, se oyeron disparos. \u00a1Y las llamas de las poblaciones incendiadas de las afueras iluminaron la pieza alguna vez tan querida por m\u00ed! Fue demasiado. Con un grito Leonor se desplom\u00f3, y yo salt\u00e9 hacia afuera como un loco, saqu\u00e9 la escalera de cuerdas y estuve abajo con un impulso.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el militar regres\u00f3 a la calle, unos sujetos se le abalanzaron; los combati\u00f3 con un pu\u00f1al, tras matar a uno, corri\u00f3 hasta Palacio Nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Khevenh\u00fcller se qued\u00f3 en la ciudad hasta el 14 de julio de 1867. D\u00edas despu\u00e9s, parti\u00f3 para Veracruz donde permaneci\u00f3 hasta septiembre: no pudo regresar a su hogar sino hasta finales de ese a\u00f1o. Supo entonces lo que sucedi\u00f3 con su deuda: cuando ya estaba a salvo de sus acreedores en M\u00e9xico, su padre tuvo que pedir un pr\u00e9stamo al Banco de Cr\u00e9dito del Imperio, pagadero en un plazo de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Visita a M\u00e9xico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capit\u00e1n asisti\u00f3 al funeral de Maximiliano el 13 de enero de 1868, en el convento de las Capuchinas en Viena. En 1871 se cas\u00f3 con la condesa Eduardine von Clam-Gallas, hija de Eduard von Clam-Gallas, alto consejero del Imperio Austriaco, el matrimonio nunca tuvo hijos. Ese mismo a\u00f1o, Khevenh\u00fcller fue elegido como representante en la C\u00e1mara de Diputados del Reichsrat en Viena. Tras la muerte de su padre, hered\u00f3 el t\u00edtulo de pr\u00edncipe y lo sustituy\u00f3 en la C\u00e1mara Alta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1893, Khevenh\u00fcller asisti\u00f3 a la Exposici\u00f3n Universal de Chicago, donde recibi\u00f3 la invitaci\u00f3n personal del presidente Porfirio D\u00edaz para visitar M\u00e9xico, pero la declin\u00f3 por sus compromisos parlamentarios. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, regres\u00f3 con su esposa a Estados Unidos; en esa ocasi\u00f3n, acept\u00f3 la invitaci\u00f3n del mandatario mexicano para regresar al pa\u00eds que hab\u00eda dejado tres d\u00e9cadas atr\u00e1s, pero como visita personal. El pr\u00edncipe ingres\u00f3 por Torre\u00f3n: el tren presidencial lo recogi\u00f3 y lo llev\u00f3 hasta la capital, no sin antes hacer una escala en Quer\u00e9taro para conocer el lugar donde fusilaron a Maximiliano. Finalmente lleg\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico el 7 de enero de 1897, y fue recibido por D\u00edaz en el Castillo de Chapultepec. Durante su estancia en el pa\u00eds, se hosped\u00f3 en el hotel S\u00e1enz. Parti\u00f3 con rumbo a Europa v\u00eda Veracruz a finales de ese mismo mes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carl regres\u00f3 una tercera vez a M\u00e9xico en marzo de 1901, ahora en calidad de visita oficial. Gracias a la amistad que naci\u00f3 entre \u00e9l y D\u00edaz se hab\u00eda logrado la construcci\u00f3n de una capilla en el Cerro de las Campanas. A principios de ese mes, los pr\u00edncipes Khevenh\u00fcller llegaron a Veracruz como representantes del emperador austriaco Francisco Jos\u00e9, para la consagraci\u00f3n de la capilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misa se llev\u00f3 a cabo el 10 de abril. Esta visita se consider\u00f3 como el primer acto oficial para reestablecer las relaciones diplom\u00e1ticas entre M\u00e9xico y el Imperio Austroh\u00fangaro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay alguna fuente que indique si volvi\u00f3 a ver a Leonor, ya que ella continu\u00f3 casada con Javier Torres Adalid, del cual enviud\u00f3 en 1893. Dos a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 a casarse con su primo Carlos Rivas G\u00f3mez, fallecido en 1908. Leonor Rivas Mercado muri\u00f3 el 31 de mayo de 1921, en la ciudad de M\u00e9xico a los 79 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pr\u00edncipe Carl von Khevenh\u00fcller-Metsch muri\u00f3 el 11 de septiembre de 1905 en su castillo de Riegersburg a la edad de 63 a\u00f1os. El presidente D\u00edaz, a trav\u00e9s de la embajada mexicana, envi\u00f3 una corona con una cinta tricolor donde se le\u00eda el mensaje \u201cGeneral Porfirio D\u00edaz a su querido amigo el pr\u00edncipe Khevenh\u00fcller\u201d. Los restos del ex capit\u00e1n de los h\u00fasares rojos en M\u00e9xico, fueron depositados en la cripta familiar en el castillo de Hardergg, en la Baja Austria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese lugar, Khevenh\u00fcller reuni\u00f3 una extensa colecci\u00f3n de objetos sobre el cuerpo austriaco de voluntarios, a tal grado que el lugar lleg\u00f3 a ser conocido como \u201cEl museo de M\u00e9xico\u201d. Si bien el castillo fue saqueado durante la segunda guerra mundial, se reconstruy\u00f3 con imitaciones y copias de los objetos, hasta abrir sus puertas al p\u00fablico en general en 1974. Hoy en d\u00eda sigue en funciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los extranjeros que vinieron a M\u00e9xico durante la intervenci\u00f3n francesa fueron de diversas nacionalidades y distintos estratos sociales. Maximiliano de Habsburgo no fue el \u00fanico austriaco de noble cuna cuya presencia dej\u00f3 huella en M\u00e9xico. Lo que hace particular al conde Khevenh\u00fcller en la historia del pa\u00eds es que vivi\u00f3 la guerra de guerrillas y el sitio de la capital en 1867. Adem\u00e1s, logr\u00f3 entablar una relaci\u00f3n que tuvo repercusiones: su amistad con su antiguo enemigo de armas Porfirio D\u00edaz fue el punto de partida para restablecer las relaciones diplom\u00e1ticas con el Imperio Austroh\u00fangaro. De manera material, logr\u00f3 incluso que M\u00e9xico tuviera presencia en el extranjero gracias a su museo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se invita al lector a leer las memorias de este personaje para conocer de primera mano. Editadas por la historiadora austriaca Brigitte Hamann, traducidas y publicadas en M\u00e9xico por el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, en su manuscrito el conde narra sus impresiones sin idealizaciones. A pesar de que los relatos y diarios de algunos de los soldados que llegaron a M\u00e9xico tambi\u00e9n fueron traducidos y publicados, de las impresiones y repercusiones del paso de los voluntarios austriacos que vinieron a M\u00e9xico a\u00fan se conoce muy poco.<\/p>\n<h3 class=\"BiC09PARASABER\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpFirst\">Asti\u00e9-Burgos, Walter (ed.), <i>Bar\u00f3n Henrik Eggers. Memorias de M\u00e9xico<\/i>, M\u00e9xico, Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa, 2005.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Bazant, M\u00edlada y Jan Jakub Bazant (eds<i>.), El Diario de un soldado: Josef Mucha en M\u00e9xico, 1864-1867<\/i>, Toluca, El Colegio Mexiquense, Miguel \u00c1ngel Porr\u00faa, 2004.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Hamman, Brigitte, <i>Con Maximiliano en M\u00e9xico: del diario del pr\u00edncipe Carl Khevenh\u00fcller 1864- 1867<\/i>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1994 (Secci\u00f3n de Obras de Historia).<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">D\u00edaz Mori, Porfirio, <i>Memorias de Porfirio D\u00edaz<\/i>, M\u00e9xico, Linkgua, 2014.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpLast\">Sitio oficial del Museo Castillo de Hardegg: <a href=\"https:\/\/www.burghardegg.at\/\">https:\/\/www.burghardegg.at\/<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Karen Hern\u00e1ndez Hern\u00e1ndez Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 41 Una deuda de juventud trajo por casualidad a M\u00e9xico a este conde que se transformar\u00eda en uno de los hombres de confianza en la seguridad de Maximiliano de Habsburgo. Luch\u00f3 contra Porfirio D\u00edaz y fue derrotado, aunque supo negociar para escapar de una posible muerte. Luego se convertir\u00edan en amigos. M\u00e9xico tuvo una impronta tan fuerte en su vida que atesor\u00f3 objetos en su castillo en Austria, convertidos tras su muerte en piezas de museo. Uno de los arist\u00f3cratas que lleg\u00f3 a M\u00e9xico como consecuencia de la intervenci\u00f3n francesa fue el conde Carl Khevenh\u00fcller. La huella del paso por el pa\u00eds de este austriaco de noble cuna es poco conocida, a pesar de que fue una de las figuras sobresalientes del segundo imperio. Jos\u00e9 Luis Blasio, secretario particular del emperador Maximiliano, lo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1982,20],"tags":[1987,1986,1985,439,652,2259,2269],"class_list":{"0":"post-11441","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-41","8":"category-revistanumero","9":"tag-austria","10":"tag-austriaco","11":"tag-carl-khevenhuller","12":"tag-historia-militar","13":"tag-maximiliano-de-habsburgo","14":"tag-mexico","15":"tag-siglo-xix"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11441"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19736,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11441\/revisions\/19736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}