﻿{"id":11439,"date":"2018-10-12T17:02:25","date_gmt":"2018-10-12T22:02:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11439"},"modified":"2024-06-25T13:20:18","modified_gmt":"2024-06-25T19:20:18","slug":"las-senoritas-del-xix-aprenden-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/las-senoritas-del-xix-aprenden-ciencia\/","title":{"rendered":"Las se\u00f1oritas del XIX, \u00bfaprenden ciencia?"},"content":{"rendered":"<p>Laura Su\u00e1rez de la Torre<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 41.<\/span><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El primer paso para integrar a las mujeres a la educaci\u00f3n fue la lectura. Los hombres, quienes eran los que decid\u00edan, produjeron para ellas publicaciones de corte cient\u00edfico, sin tecnicismos y de temas cotidianos del entorno, destinadas a difundir el conocimiento.<\/span><\/h2>\n<h4><span style=\"color: #800000;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11565 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130.jpg\" alt=\"DSC04130\" width=\"308\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130-206x300.jpg 206w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130-704x1024.jpg 704w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/DSC04130-624x906.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 308px) 100vw, 308px\" \/><\/a><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>P<\/strong>ensar en la vida cotidiana de las mujeres de cierto nivel social que vivieron en la primera mitad del siglo XIX en M\u00e9xico nos lleva a mirarlas entre su casa y la iglesia, siendo modelo de perfecci\u00f3n como esposas y madres; compensando las necesidades de otros, acompa\u00f1ando a los otros, dando vida a otros, educando a otros y, en \u00faltimo lugar, satisfaciendo sus inquietudes personales. A las mujeres de entonces se las visualizaba por su relaci\u00f3n con terceros, dedicando el mayor tiempo a los c\u00f3nyuges, a los hijos y a sus padres y por lo mismo su misi\u00f3n se reduc\u00eda a cumplir ante todo con sus deberes conyugales, maternales y filiales. No obstante, ten\u00edan derecho a algunos distractores como la costura, el dibujo, el piano, las lecturas piadosas y de entretenimiento, el baile, actividades todas que les serv\u00edan para llenar las horas muertas, y formaban parte de su cotidianidad, pero que, a fin de cuentas, obstaculizaban su desarrollo, pues el objetivo no era ampliar su capacidad intelectual y laboral, sino simplemente otorgarles otras virtudes que sirvieran para ser \u201cmujeres perfectas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a esta visi\u00f3n, existi\u00f3 la inquietud de otorgarles alguna instrucci\u00f3n. Fue en el siglo XIX cuando surgi\u00f3 un inter\u00e9s por su educaci\u00f3n que involucr\u00f3 a distintos actores sociales: los padres, los religiosos, los pol\u00edticos, los impresores-editores, los maestros e, incluso, las mujeres mismas. Y un instrumento para su instrucci\u00f3n fue la lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante mucho tiempo, la lectura para las mujeres estuvo enfocada al aprendizaje del catecismo y a la formaci\u00f3n moral; le\u00edan por tanto los elementos de la doctrina cristiana, las vidas de los santos, los sermonarios, las oraciones, etc. y alguna que otra novelita con el peligro de caer en la depresi\u00f3n pues la joven alegre que se hab\u00eda dedicado a la lectura de romances y novelas pod\u00eda perder la raz\u00f3n hasta hacerla infeliz e incluso llevarla al suicidio, como se\u00f1alaba el Semanario de las Se\u00f1oritas Mejicanas de 1841. Las mujeres, como se ve, ten\u00edan un horizonte cultural limitado, si lo pensamos a trav\u00e9s de sus lecturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n tender\u00eda a cambiar. Los impresores-editores de la primera mitad del XIX en la ciudad de M\u00e9xico lanzaron distintos proyectos de publicaciones para las mujeres y buscaron incorporar nuevos contenidos que sirvieran para su educaci\u00f3n. En los pre\u00e1mbulos y advertencias ofrec\u00edan los motivos por los cuales se interesaban en ellas, al tiempo que expresaban que, a trav\u00e9s de esos medios, f\u00e1cilmente podr\u00edan propagarse los conocimientos para que superaran la ignorancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin sacarlas de su entorno natural, el hogar, las f\u00e9minas fueron ampliando las ofertas de lectura gracias a los distintos proyectos editoriales \u2013tomados de modelos franceses y espa\u00f1oles\u2013 que se lanzaron en el M\u00e9xico de esa etapa y que las pusieron en concordancia con las mujeres de otros pa\u00edses de Europa. Proyectos que surgieron en relaci\u00f3n con sus necesidades, pero tambi\u00e9n en funci\u00f3n de la competencia que surgi\u00f3 en el \u00e1mbito de las ediciones y que empuj\u00f3 a los editores a buscar aquellas f\u00f3rmulas que atrajeran su atenci\u00f3n. As\u00ed surgieron impresos como el <em>Calendario de las Se\u00f1oritas Megicanas<\/em> (1838-1843), <em>Semanario de las Se\u00f1oritas Mexicanas<\/em> (1842-1843), <em>Panorama de las Se\u00f1oritas Mejicanas<\/em> (1842), <em>Presente Amistoso Dedicado a las<\/em> <em>Se\u00f1oritas Mejicanas por Cumplido<\/em> (1847 y 1852), <em>Semana de las Se\u00f1oritas Mexicanas por<\/em> <em>Cumplido<\/em> (1850-1852). Con p\u00e1ginas bellamente impresas, temas interesantes e ilustraciones atractivas, las revistas lograron atraer su mirada. Los responsables de hacerlas fueron los talleres de Mariano Galv\u00e1n, Vicente Garc\u00eda Torres, Juan R. Navarro e Ignacio Cumplido. Y fueron ellos los que consideraron que la ciencia podr\u00eda interesarles.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Las mujeres entonces se convert\u00edan en un nuevo p\u00fablico lector y en una fuente de ganancias para los promotores de las revistas y calendarios. Vicente Garc\u00eda Torres claramente lo manifest\u00f3 tras el \u00e9xito del <i>Semanario de las Se\u00f1oritas Mexicanas<\/i> al decir:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">Mil motivos de gratitud tengo para con el Bello Sexo mexicano, porque ha contribuido y honrado las publicaciones que he emprendido: aspiro, por tanto, a que la perseverancia de mis desvelos le proporcione placer y provecho.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Esta revista, que fue el arranque de este impresor-editor para otras publicaciones dedicadas a las mujeres, consider\u00f3 que:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">los nuevos m\u00e9todos de ense\u00f1anza y [\u2026] los avanzados descubrimientos del siglo de las luces, parecen monopolizados por solo uno de los sexos, mientras el otro, por una notable anomal\u00eda, ve cerradas las puertas del grandioso alc\u00e1zar de los adelantos y de las mejoras progresivas de la especie humana.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">As\u00ed, la mujer encontr\u00f3, gracias a la mirada atenta de los empresarios culturales, la posibilidad de entrar en universos hasta entonces prohibidos, aunque no desde un punto de vista moral pues se las miraba sin capacidad de razonamiento, reflexi\u00f3n o conocimiento, sino a una serie de saberes que adquirir\u00eda mediante la lectura tranquila que har\u00eda en su espacio privado, la casa, y que poco a poco la lanzar\u00eda fuera del \u00e1mbito nuclear a buscar estudios, trabajo y mostrar inter\u00e9s por el mundo masculino desde la esfera del conocimiento, a entrar, en pocas palabras, en la modernidad a trav\u00e9s del estudio de nuevas profesiones.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Tenemos que reconocer que la incorporaci\u00f3n paulatina de las ciencias en las publicaciones para mujeres represent\u00f3 un avance inusitado y revela un nuevo momento en el que se rompi\u00f3, hasta cierto sentido, con la tradici\u00f3n. En su mayor\u00eda fueron los hombres los que definieron, en un principio, las publicaciones para mujeres; ellos decidieron los contenidos y escribieron los art\u00edculos, ellos pensaron en nuevos temas que ayudaron a instruirlas, actualizarlas, darles pinceladas de una cultura universal que no se opusiera a las buenas costumbres y la moral.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Los rudimentos cient\u00edficos partieron entonces desde una perspectiva masculina, desde lo que se consider\u00f3 interesante y adecuado para ellas. En las publicaciones son las figuras masculinas las que est\u00e1n conscientes de la ignorancia de las f\u00e9minas, deciden los temas y las instruyen a partir de amenas narraciones, de di\u00e1logos o a trav\u00e9s de cuentos.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Ve\u00e1mos c\u00f3mo era la ense\u00f1anza que se les daba. En \u201cGeograf\u00eda. Primera lecci\u00f3n. Figura de la tierra\u201d, art\u00edculo de <i>La Camelia. Semanario de Literatura, Variedades, Teatros, Modas, etc. Dedicado a las Se\u00f1oritas Mejicanas<\/i> de 1853, se dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">me hallaba noches pasadas en casa de unas se\u00f1oritas a quienes visito y en cuya compa\u00f1\u00eda suelo pasar los m\u00e1s agradables momentos. Son dos j\u00f3venes hermanas de diez y ocho a\u00f1os la una y de diez y seis la otra [\u2026] Hu\u00e9rfanas [\u2026] han sido educadas por una anciana t\u00eda [\u2026] muy buena se\u00f1ora, pero que no ha ense\u00f1ado a sus sobrinas m\u00e1s que coser, bordar, guisar, y a practicar las virtudes [\u2026] unos creen que la mujer no debe ser cient\u00edfica y se limitan \u00fanicamente a instruirlas en las labores propias de su sexo de donde resulta que no teniendo ning\u00fan conocimiento de lo que pasa fuera del c\u00edrculo en que giran, hacen a Atila contempor\u00e1neo de Gregorio XVI y colocan a Dubl\u00edn en las Islas Baleares. Otros, por el contrario, entendiendo mal lo que quiere decir educaci\u00f3n, las dedican a otros ramos que, si bien son necesarios para brillar en sociedad, no les proporcionan m\u00e1s que una utilidad pasajera y de muy poco fruto. El baile, los ejercicios gimn\u00e1sticos, la equitaci\u00f3n, etc. [Pero las mujeres tienen inquietud por el conocimiento, como Consuelo una de nuestras se\u00f1oritas, quien pregunt\u00f3:] Se\u00f1or Don Pedro, desear\u00edamos que usted nos explicara una cosa\u2026 quiero que nos diga si es cierto lo que o\u00edmos la otra noche en casa de mis primas\u2026que cuando en M\u00e9jico son las seis de la ma\u00f1ana, en Roma son poco mas o menos las seis de la tarde\u2026 Si usted tuviera la bondad de decirnos esas cosas que ignoramos\u2026 [Don Pedro]: \u2026 La figura de la tierra es la de una bola perfectamente redonda; esto lo conocer\u00e1n ustedes f\u00e1cilmente si observan que cuando uno se embarca, teniendo enfrente una monta\u00f1a, ve desaparecer sucesivamente el pie y luego la cima\u2026 si la tierra fuera plana, no podr\u00eda producirse este efecto, pues entonces suceder\u00eda que la monta\u00f1a se ver\u00eda cada vez m\u00e1s peque\u00f1a, pero completa sin ocultarse ninguno de sus puntos\u2026 Ahora comprender\u00e1n ustedes c\u00f3mo es que mientras en un lugar es de d\u00eda, en otro es de noche. [con una bola de billar les explica] Puesta frente a la vela, una mitad estar\u00e1 iluminada, es decir all\u00ed es de d\u00eda, mientras que la otra est\u00e1 oscura, es decir es de noche; y en dos puntos diametralmente opuestos, cuando en el uno sea la medianoche, en el otro ser\u00e1 el mediod\u00eda.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Los textos buscaban dar explicaciones sobre el entorno que rodeaba a las mujeres. Pretend\u00edan llevarlas a amar y a entender la naturaleza e invitarlas a emprender sus propias observaciones. Los escritores, hombres ilustrados, estaban conscientes de la necesidad de divulgar los conocimientos y encontraban en estos proyectos editoriales una v\u00eda para darlos a conocer. Buscaron traspasar su torre de marfil para derramar sus conocimientos m\u00e1s all\u00e1 del c\u00edrculo pol\u00edtico-intelectual al que pertenec\u00edan.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Las mujeres, por su parte, empezaron a relacionarse con la ciencia en las p\u00e1ginas de las publicaciones propias para se\u00f1oritas. Los calendarios, por ejemplo, informaban de los eclipses, las fases de la luna, la temporada de lluvias, calor o vientos y representaron una primera vinculaci\u00f3n con temas de este g\u00e9nero y al mismo tiempo una forma simple de involucrarlas con la naturaleza.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">De esta manera, la ciencia comenz\u00f3 a volverse un tema cotidiano; cobr\u00f3 importancia en tanto conocimiento compartido y encontr\u00f3 escritores para formularla en lenguaje sencillo y simple, pues el objetivo de quienes escrib\u00edan era la difusi\u00f3n del conocimiento y no la apropiaci\u00f3n de este. Como se\u00f1al\u00f3 el escritor Luis de la Rosa en su art\u00edculo \u201cUtilidad de la literatura en M\u00e9xico\u201d:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">La ciencia no est\u00e1 siempre en la necesidad de usar un lenguaje rigurosamente t\u00e9cnico para propagar la instrucci\u00f3n y muchas veces un idioma po\u00e9tico es el m\u00e1s a prop\u00f3sito para difundir la verdad, y las im\u00e1genes con que este idioma se embellece las m\u00e1s adecuadas para representar las ideas metaf\u00edsicas, de un modo perceptible.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">No hay que olvidar que sobre las mujeres pesaba aquel estigma de \u201cmujer que sabe lat\u00edn no tiene marido ni buen fin\u201d, y por ello tem\u00edan pasar \u201cpor sabias y exponerse a los sarcasmos que persiguen a las mujeres desde la \u00e9poca de Moli\u00eare\u201d, como se le\u00eda en \u201cCiencias. De la utilidad de su estudio\u201d, en <i>el Semanario de las Se\u00f1oritas Mejicanas<\/i> de 1841. Atentas a este temor y quiz\u00e1 por evitar la profundidad en la ense\u00f1anza, estas publicaciones novedosas buscaron ofrecer los conocimientos sin tanto t\u00e9rmino griego o latino, sino con la sencillez del lenguaje cotidiano.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Los temas cient\u00edficos en ellas revelan el entorno mismo de los escritores, haciendo que todo lo que los rodeaba fuera motivo de inspiraci\u00f3n. Los mares, el clima, los animales microsc\u00f3picos, los p\u00e1jaros, el movimiento de la tierra, la lluvia, los truenos, las plantas, etc., se convirtieron en objeto de estudio y dieron vida a pasajes peque\u00f1os, ya bien llenos de poes\u00eda, herencia de una visi\u00f3n literaria, u ofrec\u00edan al p\u00fablico la posibilidad de una lectura sencilla y agradable sin complejidad alguna pues, como dec\u00eda el mismo art\u00edculo:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">las ciencias [\u2026] se limitan a un resumen de sencillos principios y de hechos constantes que ni exigen tan largos estudios ni grandes aparatos para ser comprendidas. Aun las experiencias qu\u00edmicas reservadas hasta ahora, para la instrucci\u00f3n de los farmac\u00e9uticos o de los mineralogistas, pueden presentar f\u00e1cilmente a las mujeres asuntos muy variados de distracci\u00f3n, de diversi\u00f3n y de utilidad pr\u00e1ctica.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Un art\u00edculo publicado en 1851 en <i>La Semana de las Se\u00f1oritas Mexicanas<\/i> en torno al coral comenzaba con estas palabras que revelaban sencillez y claridad en la exposici\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"BiC20Cita\">En los mares, los r\u00edos y los arroyos y aun en las lagunas de todas las partes del mundo, hay animalillos microsc\u00f3picos, de los cuales algunos dejan despu\u00e9s de muertos en el paraje donde han existido, ciertas porciones de sus cuerpos, los cuales, llegando a adquirir solidez, forman debajo del agua unos cuerpos en forma de \u00e1rboles considerados en otros tiempos como plantas marinas\u2026<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Existi\u00f3 tambi\u00e9n el inter\u00e9s por incluir art\u00edculos que hablaran de un nivel superior de conocimientos y que manifestaron la atenci\u00f3n prestada por los editores a las inquietudes de las mujeres. Es interesante ver, por ejemplo, en <i>El Semanario de las Se\u00f1oritas Mejicanas<\/i>, la inclusi\u00f3n de un art\u00edculo escrito en torno a un temblor de tierra que fue padecido por los mexicanos un lunes de 1841 y sirvi\u00f3 de pretexto para exponer a las mujeres el fen\u00f3meno que les toc\u00f3 vivir. Se explic\u00f3 a trav\u00e9s de \u201calgunas de las reflexiones f\u00edsicas y religiosas escritas por el c\u00e9lebre alem\u00e1n Mr. Sturm sobre este imponente fen\u00f3meno de la naturaleza\u201d.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Se supon\u00eda que las lectoras se relacionar\u00edan f\u00e1cilmente con la ciencia a trav\u00e9s de lo que hab\u00edan experimentado. Por ejemplo, los temblores causados por la explosi\u00f3n de los volcanes eran parodiados \u201cal modo que cuando se vuela un almac\u00e9n de p\u00f3lvora, causan un sacudimiento y conmoci\u00f3n sensible a muchas leguas\u201d. Sin embargo, a esta ejemplificaci\u00f3n inicial prosegu\u00eda otra de mayor complejidad, en la que se apelaba a los principios del cient\u00edfico Laplace, fundados en la qu\u00edmica de la neum\u00e1tica. Este hecho nos revela que, para entonces, las lectoras ya eran visualizadas con capacidad de conocimiento, inter\u00e9s por la ciencia y necesidad de tener las explicaciones m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">No obstante, esta visi\u00f3n moderna que las incorporaba al mundo cient\u00edfico de los sabios, no descart\u00f3 otra que las consider\u00f3 con inclinaciones particulares hacia ciertas tem\u00e1ticas, que seg\u00fan esta \u00f3ptica resultaban m\u00e1s afines a ellas, como la ornitolog\u00eda y la bot\u00e1nica, que se pensaron agradables para la mujer. Como se\u00f1alamos, la mayor\u00eda de los trabajos incluidos en estas publicaciones recog\u00edan el entorno que rodeaba a los escritores y paralelamente revelaban la riqueza natural de M\u00e9xico. Este hecho pon\u00eda a las mujeres en posibilidades de reconocer y emprender sus propios estudios pues \u00bfQui\u00e9n no pod\u00eda admirar y estudiar las aves y las flores?, \u00bfQui\u00e9n no pod\u00eda reconocer la magnificencia de las monta\u00f1as o las variedades infinitas de \u00e1rboles y plantas que estaban a su alrededor?<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Los art\u00edculos incluidos en los calendarios y las revistas para mujeres muestran admiraci\u00f3n, observaci\u00f3n y un sentido l\u00fadico frente a la ciencia. La observaci\u00f3n y la descripci\u00f3n representaban los m\u00e9todos a trav\u00e9s de los cuales se aprehend\u00eda el objeto a estudiar y ofrec\u00edan la posibilidad de experimentar su capacidad. No era una ciencia encerrada en el laboratorio, sino la ciencia del hombre en comuni\u00f3n con la naturaleza, la explicaci\u00f3n simple de los fen\u00f3menos observables, la presencia de Dios en la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">Junto a las p\u00e1ginas dedicadas a la ciencia conviv\u00edan los principios de moral, econom\u00eda dom\u00e9stica, arte, literatura, tradiciones, historia, as\u00ed como labores manuales \u2013bordados\u2013 y partituras. No obstante, las mujeres pudieron acercarse adem\u00e1s a una multitud de temas de bot\u00e1nica, medicina, zoolog\u00eda, geograf\u00eda, mineralog\u00eda, ornitolog\u00eda, entre otros, siempre bajo la mirada atenta de los hombres quienes a fin de cuentas decidieron los intereses intelectuales de las mujeres, y sin propon\u00e9rselo les abrieron nuevos horizontes intelectuales, espacios que, a la larga, les permitir\u00edan estar al lado de ellos, con capacidad para pensar, reflexionar, dirigir, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p class=\"BiC07Parrafo2\">M\u00e1s all\u00e1 de poderlas encerrar en su casa, las publicaciones fueron un detonador y causaron temor en los hombres pues llegaron a considerar que, a trav\u00e9s de este medio, las mujeres lograr\u00edan ocupar sus lugares pues \u201cva a hacerlas concebir ideas tan exageradas, que muy pronto se creer\u00e1n expeditas para presentarse a oposici\u00f3n en las vacantes de nuestras c\u00e1tedras, aptas para ocupar un asiento en nuestros congresos, y para ten\u00e9rselas con el m\u00e1s erudito de nuestros congresos o nuestros literatos\u201d, como se\u00f1alaba el Proyecto del Semanario puesto a discusi\u00f3n en una tertulia que apareci\u00f3 en 1841 en el <i>Semanario de las Se\u00f1oritas Mejicanas. Educaci\u00f3n Cient\u00edfica y Literaria del Bello Sexo<\/i>.<\/p>\n<h3 class=\"BiC09PARASABER\">PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpFirst\">Consultar p\u00e1gina de la biblioteca del Instituto Mora www.institutomora.edu.mx y buscar: <i>Presente Amistoso Dedicado a las Se\u00f1oritas Mexicanas<\/i>, M\u00e9xico, Ignacio Cumplido, 1847.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Vicente Garc\u00eda Torres<i>, Semanario de las Se\u00f1oritas Megicanas: Educaci\u00f3n Cient\u00edfica y Literaria del Bello Sexo<\/i>, M\u00e9xico, 1841-1852.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpLast\">Su\u00e1rez de la Torre, Laura, <i>Constructores de un cambio cultural: impresores-editores y libreros en la ciudad de M\u00e9xico (1830-1855)<\/i>, M\u00e9xico, Instituto Mora, 2003.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Su\u00e1rez de la Torre Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 41. El primer paso para integrar a las mujeres a la educaci\u00f3n fue la lectura. Los hombres, quienes eran los que decid\u00edan, produjeron para ellas publicaciones de corte cient\u00edfico, sin tecnicismos y de temas cotidianos del entorno, destinadas a difundir el conocimiento. Pensar en la vida cotidiana de las mujeres de cierto nivel social que vivieron en la primera mitad del siglo XIX en M\u00e9xico nos lleva a mirarlas entre su casa y la iglesia, siendo modelo de perfecci\u00f3n como esposas y madres; compensando las necesidades de otros, acompa\u00f1ando a los otros, dando vida a otros, educando a otros y, en \u00faltimo lugar, satisfaciendo sus inquietudes personales. A las mujeres de entonces se las visualizaba por su relaci\u00f3n con terceros, dedicando el mayor tiempo a los c\u00f3nyuges, a los hijos y a sus<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,1982,20],"tags":[2304,1222,1171,2259,69,2269],"class_list":{"0":"post-11439","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-41","8":"category-revistanumero","9":"tag-educacion","10":"tag-feminismo","11":"tag-historia-de-las-mujeres","12":"tag-mexico","13":"tag-mujeres","14":"tag-siglo-xix"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11439"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19738,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11439\/revisions\/19738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}