﻿{"id":11429,"date":"2018-10-10T19:04:42","date_gmt":"2018-10-11T00:04:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11429"},"modified":"2024-07-17T11:08:45","modified_gmt":"2024-07-17T17:08:45","slug":"el-bloqueo-comercial-frances-de-1838","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/el-bloqueo-comercial-frances-de-1838\/","title":{"rendered":"El bloqueo comercial franc\u00e9s de 1838"},"content":{"rendered":"<p>Faustino A. Aquino S\u00e1nchez<br \/>\nMuseo Nacional de las Intervenciones<\/p>\n<h3><span style=\"color: #800000;\"><strong>En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 41.<\/strong><\/span><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cualquier pacto comercial con las potencias europeas o estadounidense a principios del siglo XIX, era tan necesario como desigual. Para los franceses, reacios a conceder reconocimientos de independencia, se trataba de una imposici\u00f3n antes que la b\u00fasqueda de mutuos beneficios y por eso instrumentaron una intervenci\u00f3n militar al puerto de Veracruz, la primera, y que no ser\u00eda la \u00faltima.<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_11431\" aria-describedby=\"caption-attachment-11431\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Prise_du_Fort_de_St_JUAN-DE-ULUA-GALLICA.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-11431 \" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Prise_du_Fort_de_St_JUAN-DE-ULUA-GALLICA.jpg\" alt=\"Prise du Fort de St Jean d\u2019Uloa et de la Vera-Cruz, par la marine fran\u00e7aise, impreso, Fabrique de Pellerin, imprimeur-libraire, 1839. Biblioteca Nacional de Francia.\" width=\"600\" height=\"533\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11431\" class=\"wp-caption-text\">Prise du Fort de St Jean d\u2019Uloa et de la Vera-Cruz, par la marine fran\u00e7aise, impreso, Fabrique de Pellerin, imprimeur-libraire, 1839. Biblioteca Nacional de Francia.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>os l\u00edderes de las reci\u00e9n independizadas naciones hispanoamericanas vieron en la firma de tratados de comercio con las grandes potencias una manera de integrarse al mundo occidental. En Europa, las relaciones comerciales eran consideradas una muestra del grado de \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d de un pueblo, por lo cual pod\u00edan dar aliados y respetabilidad a las nuevas naciones independientes. Las posibilidades de expansi\u00f3n que el mercado mexicano ofrec\u00eda a las potencias mar\u00edtimas eran tan grandes que Inglaterra y Estados Unidos decidieron pasar sobre los derechos que Fernando VII, con el apoyo de la Santa Alianza, dec\u00eda conservar sobre sus colonias, y otorgaron su reconocimiento a la independencia de M\u00e9xico e Hispanoam\u00e9rica. As\u00ed, M\u00e9xico firm\u00f3 con Inglaterra su primer tratado comercial en 1825 (con Estados Unidos se firm\u00f3 en 1830), no obstante que era evidente la desventaja de tratar de igual a igual con la potencia manufacturera m\u00e1s desarrollada del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso con Francia fue m\u00e1s complicado. Francia era parte de la Santa Alianza y el llamado Pacto de Familia de los Borbones hab\u00eda sido restaurado en las personas de Luis XVIII y Fernando VII. El gobierno franc\u00e9s estaba entonces con la corona espa\u00f1ola y se neg\u00f3 a conceder su reconocimiento a ninguna naci\u00f3n hispanoamericana. Por el contrario, intrig\u00f3 en la corte espa\u00f1ola con el objetivo de imponer en las nuevas naciones una serie de monarqu\u00edas borb\u00f3nicas y as\u00ed lograr en el mediano plazo un lugar de privilegio en el mercado americano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa intriga mon\u00e1rquica no fructific\u00f3 y Francia comenz\u00f3 a perder terreno en el mercado de M\u00e9xico y el resto de Hispanoam\u00e9rica en beneficio de ingleses y estadounidenses. Sus mercanc\u00edas s\u00ed penetraban en dichos mercados, pero lo hac\u00edan en condiciones desventajosas. Esto produjo el descontento de sus navieros y comerciantes, quienes presionaron a su gobierno para que reconociera la independencia de Hispanoam\u00e9rica y firmara tratados. El ascenso al trono de Carlos X en 1824, sin embargo, complic\u00f3 m\u00e1s la situaci\u00f3n, pues se trataba de un monarca recalcitrantemente absolutista y enemigo de los reg\u00edmenes republicanos de Am\u00e9rica, por lo cual la formalizaci\u00f3n de las relaciones de Francia con el Nuevo Mundo tuvo que seguir esperando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que no pod\u00edan esperar eran los intereses comerciales de Francia, por lo cual el primer ministro, el conde Jean-Baptiste de Vill\u00e8le, intent\u00f3 establecer con M\u00e9xico relaciones informales enviando a este pa\u00eds una serie de agentes oficiosos con la misi\u00f3n de obtener del gobierno mexicano algunas garant\u00edas para el comercio franc\u00e9s, el cual iba en continuo aumento con miles de toneladas de mercanc\u00edas introducidas cada a\u00f1o (en 1827 se iba a llegar a las 12 000). Lo m\u00e1ximo que consigui\u00f3 Vill\u00e8le fue que en abril de 1826 se concediera a un oficial naval, llamado Alexandre Martin, el nombramiento oficioso de agente confidencial en M\u00e9xico, en reciprocidad por el nombramiento del mismo tipo que se hab\u00eda concedido al agente mexicano Tom\u00e1s Murphy en Par\u00eds. Por su parte, lo m\u00e1s que lograron de Francia los mexicanos fue la firma de un proyecto de tratado, que despu\u00e9s fue conocido como Declaraciones de 1827, y que nunca lleg\u00f3 a tener valor oficial, pues tanto Luis XVIII como su sucesor Carlos X se negaron siempre a reconocer la independencia de M\u00e9xico.<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Desconfianzas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones franco-mexicanas siguieron estancadas en la informalidad. Tal situaci\u00f3n empeor\u00f3 debido a que en M\u00e9xico la repentina apertura al contacto con el exterior llev\u00f3 a la poblaci\u00f3n a reaccionar de manera negativa ante la creciente presencia de extranjeros, quienes llegaban al pa\u00eds para establecerse y dedicarse al comercio y diversos oficios. La xenofobia popular se expres\u00f3 en una notable desconfianza e incluso agresividad contra los inmigrantes y sus intereses, de lo cual la expresi\u00f3n m\u00e1s violenta fue el saqueo de las casas comerciales extranjeras que se encontraban en el mercado conocido como El Pari\u00e1n, ubicado en la plaza central (hoy llamada Z\u00f3calo) de la ciudad de M\u00e9xico, el 30 de noviembre de 1828, en medio del movimiento revolucionario que impuso en la presidencia al general Vicente Guerrero luego de que sus partidarios desconocieran el triunfo electoral del general Manuel G\u00f3mez Pedraza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inestabilidad condujo tambi\u00e9n a la bancarrota de las finanzas gubernamentales y, para paliar tal situaci\u00f3n, se recurri\u00f3 al expediente de imponer pr\u00e9stamos forzosos a la poblaci\u00f3n, incluyendo a los extranjeros, quienes a su vez solicitaron la protecci\u00f3n de sus respectivos representantes diplom\u00e1ticos acreditados en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello agri\u00f3 las relaciones franco-mexicanas, m\u00e1xime cuando el gobierno mexicano comenz\u00f3 a evadir el pago de las reclamaciones presentadas por el sucesor de Martin, Adri\u00e1n Cochelet, quien, adem\u00e1s, a diferencia de otros diplom\u00e1ticos, neg\u00f3 el derecho del gobierno a imponer pr\u00e9stamos forzosos a los extranjeros e invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de las Declaraciones de 1827, sin m\u00e1s resultado que el de que se le recordara la invalidez de ese documento. Para colmo, el comercio franc\u00e9s entr\u00f3 en decadencia, en 1829 se iba a reducir a 7 000 toneladas. En los c\u00edrculos pol\u00edticos se cobr\u00f3 conciencia de lo desventajoso que era el libre cambio para un pa\u00eds que ten\u00eda que crear una industria propia y surgieron voces a favor del proteccionismo, a la vez que se hostig\u00f3 al comercio franc\u00e9s aumentando las tarifas aduanales; pero lo m\u00e1s doloroso para los franceses fue que se les prohibi\u00f3 comerciar al menudeo, que era su principal actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cochelet pint\u00f3 a su gobierno un cuadro tan desfavorable sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds y el peligro que corr\u00edan los inmigrantes franceses, que en Par\u00eds comenz\u00f3 a verse a M\u00e9xico como un pa\u00eds b\u00e1rbaro y a Francia como la naci\u00f3n llamada a ejercer el derecho y la obligaci\u00f3n de imponerle una lecci\u00f3n de civilizaci\u00f3n. El agente pidi\u00f3 la asistencia de fuerzas navales y el rey Carlos X orden\u00f3 entonces el env\u00edo de una escuadra de guerra y el bloqueo de las costas mexicanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El derrocamiento de Vicente Guerrero por Anastasio Bustamante y Lucas Alam\u00e1n en diciembre de 1829 evit\u00f3 el conflicto, pues el \u00faltimo, como ministro de Relaciones Exteriores, detuvo las represalias contra el comercio franc\u00e9s. Si bien poco despu\u00e9s, en julio de 1830, Carlos X fue derrocado y sucedido por Luis Felipe de Orleans, el conflicto iba a resultar inevitable debido a que, no obstante, el advenimiento al trono de un rey favorable a la independencia hispanoamericana, los intereses contrapuestos no iban a solucionarse con el simple cambio de gobernantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luis Felipe de Orleans, a pesar de que anunci\u00f3 su reconocimiento inmediato e incondicional a la independencia hispanoamericana, se encontr\u00f3 con que Hispanoam\u00e9rica se estaba rebelando contra el libre cambio. En todo el subcontinente se mostr\u00f3 indiferencia ante el reconocimiento de facto del nuevo rey de Francia, a la vez que falta de entusiasmo por obtener el de jure mediante tratados. En el caso de M\u00e9xico la repulsi\u00f3n a negociar con Francia no fue tan obvia como en las naciones sudamericanas, pues se firm\u00f3 un tratado de comercio en Par\u00eds el 13 de marzo de 1831; sin embargo, al ser presentado al Congreso para su ratificaci\u00f3n, fue rechazado porque el negociador mexicano, Manuel Eduardo de Gorostiza, hab\u00eda concedido a los franceses el derecho a comerciar al menudeo con absoluta libertad. Esto iba en contra del tratamiento de naci\u00f3n m\u00e1s favorecida que ya se hab\u00eda concedido a otras naciones mediante tratados, por lo cual el documento fue rechazado. Sin embargo, tambi\u00e9n reflejaba una nueva actitud por parte de los mexicanos: el presidente Bustamante declar\u00f3 que su gobierno ya no estaba dispuesto a pactar lo que en el pasado se hab\u00eda pactado \u201ccon otros pueblos\u201d, y en cambio estaba decidido a ejercer la soberan\u00eda para arreglar, \u201cseg\u00fan nuestra conveniencia, nuestro comercio interior\u201d.<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Del fracaso al bloqueo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se firm\u00f3 un nuevo tratado el 15 de octubre de 1832 en el que los negociadores franceses tuvieron que retirar la cl\u00e1usula sobre libertad para comerciar al menudeo. Este tratado tambi\u00e9n fracasar\u00eda debido a que el Congreso mexicano lo ratific\u00f3 exceptuando algunos art\u00edculos, lo que produjo la inconformidad del primer ministro de Francia en M\u00e9xico, el bar\u00f3n Antoine Deffaudis, quien en 1834 propuso firmar una convenci\u00f3n provisional en previsi\u00f3n de que su gobierno rechazara la ratificaci\u00f3n incompleta, pero con el verdadero prop\u00f3sito de que en una nueva negociaci\u00f3n su gobierno lograra obtener del mexicano la libertad de comerciar al menudeo para sus connacionales, pues este tipo de comercio hab\u00eda alcanzado la nada despreciable cifra de 16 200 000 francos (el comercio al mayoreo alcanzaba los 8 000 000 de francos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La maniobra del franc\u00e9s result\u00f3 in\u00fatil pues, en febrero de 1835, el Congreso decidi\u00f3 invalidar las ratificaciones dadas tanto al tratado de 1832 como a la convenci\u00f3n de 1834. Esto evidenci\u00f3, a juicio de Deffaudis, que M\u00e9xico, igual que el resto de Hispanoam\u00e9rica, estaba adoptando el proteccionismo. Para colmo, el representante franc\u00e9s polemiz\u00f3 con el gobierno mexicano sobre su supuesta obligaci\u00f3n de indemnizar a sus connacionales afectados por la inestabilidad pol\u00edtica del pa\u00eds, cuando la postura mexicana era que el derecho internacional no le obligaba a ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evidente reticencia de los mexicanos a concretar un tratado y los incidentes entre la poblaci\u00f3n y los inmigrantes franceses orillaron a Deffaudis a indisponer a su gobierno contra M\u00e9xico, y as\u00ed lograr que Par\u00eds lo apoyara con el env\u00edo de fuerzas navales. Desde 1835 se dedic\u00f3 a coleccionar toda clase de quejas de sus compatriotas, justas o injustas, para presentarlas como reclamaciones diplom\u00e1ticas, y a exigir la protecci\u00f3n de las Declaraciones de 1827, as\u00ed como libertad de comerciar al menudeo y la exenci\u00f3n de los pr\u00e9stamos forzosos para aquellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con un h\u00e1bil manejo de notas diplom\u00e1ticas, en junio de 1837 el bar\u00f3n Deffaudis oblig\u00f3 al ministro de Relaciones Exteriores, Luis G. Cuevas, a exponer la postura de M\u00e9xico sobre los problemas mencionados y, aunque Cuevas intent\u00f3 ser conciliador explicando en una nota fechada el 27 de junio que las reclamaciones necesitaban de un an\u00e1lisis que pod\u00eda llevar tiempo, y que M\u00e9xico ten\u00eda derecho a imponer pr\u00e9stamos forzosos a todos los habitantes del pa\u00eds y a arreglar su comercio interior como mejor le conviniese, el bar\u00f3n present\u00f3 ese documento ante su propio gobierno como un rechazo definitivo y tajante de las demandas francesas. En Par\u00eds, el primer ministro, conde Louis-Mathieu Mol\u00e9, recomend\u00f3 al rey el 1 de octubre el env\u00edo de fuerzas navales contra M\u00e9xico, que tendr\u00edan la misi\u00f3n de presentar un ultim\u00e1tum exigiendo la satisfacci\u00f3n de las reclamaciones. Con el objetivo de amedrentar a toda Hispanoam\u00e9rica, se orden\u00f3 tambi\u00e9n una expedici\u00f3n contra Argentina, donde el c\u00f3nsul general, Aim\u00e9 Roger, hab\u00eda desarrollado una misi\u00f3n diplom\u00e1tica muy similar a la de Deffaudis y tambi\u00e9n hab\u00eda alertado sobre el proteccionismo hispanoamericano.<\/p>\n<h2 class=\"BiC08Subtitulo\" style=\"text-align: center;\">Intimidaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fuerzas navales dirigidas contra M\u00e9xico, compuestas de siete buques, se presentaron en Veracruz en enero de 1838 y acogieron a bordo de uno de los barcos al bar\u00f3n Deffaudis, quien redact\u00f3 el ultim\u00e1tum mencionado. Tras acusar al gobierno mexicano de violar el derecho internacional y presentarlo ante el mundo como un pa\u00eds incivilizado, exigi\u00f3, mediante amenaza de bloquear las costas del Golfo, el pago de las reclamaciones \u2013valuadas arbitrariamente en 600 000 pesos\u2013, as\u00ed como la firma inmediata de un tratado de comercio que incluyera la exenci\u00f3n de sus connacionales de los pr\u00e9stamos forzosos y les garantizase libertad absoluta para comerciar al menudeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tales exigencias representaban un atentado contra la soberan\u00eda nacional, pues se pretend\u00eda imponer a la naci\u00f3n un acuerdo comercial. En consecuencia, el presidente Anastasio Bustamante rechaz\u00f3 esta burda coacci\u00f3n y la escuadra francesa procedi\u00f3 a bloquear la costa del Golfo. En Par\u00eds se pens\u00f3 que los mexicanos no resistir\u00edan el bloqueo, pues la mayor parte de sus ingresos fiscales proced\u00edan de las aduanas mar\u00edtimas, adem\u00e1s de que Bustamante enfrentaba graves problemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos (un levantamiento federalista y falta de recursos para pagar a la burocracia). Sin embargo, se resisti\u00f3 ocho meses, lo que oblig\u00f3 al rey Luis Felipe a enviar una nueva escuadra de guerra, esta vez compuesta de 20 barcos y comandada por un marino veterano de las guerras napole\u00f3nicas, el contraalmirante Charles Baudin. La nueva fuerza naval lleg\u00f3 a Veracruz en noviembre de 1838 y, ante la renovada negativa mexicana a firmar un tratado bajo amenaza, Baudin procedi\u00f3 a bombardear la fortaleza de San Juan de Ul\u00faa el 27 y a ejecutar un desembarco en el puerto el 5 de diciembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, en Europa Luis Felipe de Orleans enfrentaba la inconformidad de otros pa\u00edses \u2013sobre todo Inglaterra\u2013 por haber cerrado el mercado m\u00e1s importante de Hispanoam\u00e9rica. En enero de 1839 una escuadra de guerra brit\u00e1nica lleg\u00f3 a Veracruz con el ministro plenipotenciario brit\u00e1nico, Richard Pakenham, con la misi\u00f3n de mediar entre los contendientes para solucionar el conflicto y reabrir los puertos mexicanos. Bustamante y Baudin accedieron a la mediaci\u00f3n y abrir negociaciones de paz. El primero acept\u00f3 pagar las reclamaciones, por ser el punto que menos atentaba contra la soberan\u00eda nacional, pero se neg\u00f3 a firmar el tratado que el rey de Francia exig\u00eda. A cambio, se ofreci\u00f3 al contraalmirante dar al comercio franc\u00e9s el mismo tratamiento que se daba al de otras naciones, lo cual no inclu\u00eda la exenci\u00f3n de los pr\u00e9stamos forzosos ni la libertad para comerciar al menudeo. Consciente de las dificultades que su gobierno enfrentaba por causa del bloqueo de M\u00e9xico, Baudin cedi\u00f3 y el 9 de marzo firm\u00f3 en Veracruz un Tratado de paz con los representantes mexicanos Manuel Eduardo de Gorostiza y Guadalupe Victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de firmada la paz, y cuando la escuadra francesa se reabastec\u00eda para retirarse, el contralmirante Baudin se quej\u00f3 de que la prensa mexicana estaba ridiculizando las reclamaciones francesas, a las que presentaba como \u201cfundadas solamente por algunos pasteleros cuyas tiendas hab\u00edan sido saqueadas\u201d, lo cual llev\u00f3 al marino franc\u00e9s a abrir un nuevo y r\u00edspido intercambio de notas diplom\u00e1ticas. Por este \u00faltimo episodio, la primera intervenci\u00f3n francesa en M\u00e9xico pas\u00f3 a la historia como guerra de los pasteles.<\/p>\n<h3 class=\"BiC09PARASABER\"><em>PARA SABER M\u00c1S:<\/em><\/h3>\n<ul>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpFirst\">Aquino S\u00e1nchez, Faustino A., Intervenci\u00f3n Francesa, 1838- 1839. La diplomacia mexicana y el imperialismo del libre comercio, M\u00e9xico, Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, 1997.<\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpMiddle\">Ver \u201cLa guerra de los pasteles. Una novedosa interpretaci\u00f3n\u201d, C<span class=\"BiCFuenteVersalitas\"><span style=\"font-size: 12.0pt;\">ondumex<\/span><\/span>, 2007, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tFaRBcNyKBc\">https:\/\/bit. ly\/2yFHJm6<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tFaRBcNyKBc\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tFaRBcNyKBc<\/a><\/li>\n<li class=\"BiC10RecomendacionCxSpLast\">Visitar el Museo Nacional de las Intervenciones, 20 de agosto s\/n, col. San Diego Churubusco, Del. Coyoac\u00e1n, CDMX.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Faustino A. Aquino S\u00e1nchez Museo Nacional de las Intervenciones En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 41. Cualquier pacto comercial con las potencias europeas o estadounidense a principios del siglo XIX, era tan necesario como desigual. Para los franceses, reacios a conceder reconocimientos de independencia, se trataba de una imposici\u00f3n antes que la b\u00fasqueda de mutuos beneficios y por eso instrumentaron una intervenci\u00f3n militar al puerto de Veracruz, la primera, y que no ser\u00eda la \u00faltima. Los l\u00edderes de las reci\u00e9n independizadas naciones hispanoamericanas vieron en la firma de tratados de comercio con las grandes potencias una manera de integrarse al mundo occidental. En Europa, las relaciones comerciales eran consideradas una muestra del grado de \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d de un pueblo, por lo cual pod\u00edan dar aliados y respetabilidad a las nuevas naciones independientes. 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