﻿{"id":11322,"date":"2018-09-02T20:48:00","date_gmt":"2018-09-03T01:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11322"},"modified":"2024-06-26T11:19:15","modified_gmt":"2024-06-26T17:19:15","slug":"kathryn-blair-la-vida-sin-mapa-de-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/kathryn-blair-la-vida-sin-mapa-de-camino\/","title":{"rendered":"Kathryn Blair. La vida sin mapa de camino"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ximena Montes de Oca y H\u00e9ctor Luis Zarauz L\u00f3pez<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 40<\/span>.<\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La autora de A la sombra del \u00c1ngel, una biograf\u00eda novelada sobre su suegra, la polifac\u00e9tica Antonieta Rivas Mercado, actriz, mecenas, escritora, promotora cultural y defensora de los derechos de la mujer a principios del siglo XX, narra aqu\u00ed su vida en M\u00e9xico, la formaci\u00f3n en Estados Unidos, el paso por Cuba y c\u00f3mo es que lleg\u00f3 tard\u00edamente a las letras.<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_11324\" aria-describedby=\"caption-attachment-11324\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11324\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall.jpg\" alt=\"Dise\u00f1o de \u00edconos por Laymik The Noun Project. Licencia de uso Creative Commons\" width=\"800\" height=\"1028\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall-233x300.jpg 233w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall-796x1024.jpg 796w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Truman-tocando-el-piano-con-Bacall-624x801.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11324\" class=\"wp-caption-text\">Dise\u00f1o de \u00edconos por Laymik The Noun Project. Licencia de uso Creative Commons<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>K<\/strong>athryn Skidmore Blair naci\u00f3 en Cuba en 1920 y tres a\u00f1os despu\u00e9s llegaba a una ciudad de M\u00e9xico, provinciana y apacible, seg\u00fan relatar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde, aunque en pleno proceso de reconstrucci\u00f3n posrevolucionario. Muy joven viaj\u00f3 a California, Estados Unidos, la patria de sus padres, en donde complet\u00f3 su formaci\u00f3n escolar. Con el estallido de la segunda guerra mundial se involucrar\u00eda como empleada en una f\u00e1brica de armamento y comentarista en Hollywood. Posteriormente vivir\u00eda en Cuba donde presenci\u00f3 el ascenso del r\u00e9gimen revolucionario, lo cual la decidi\u00f3 a regresar a M\u00e9xico en donde reside hasta la fecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de haber ejercido el periodismo, es escritora y ha publicado obras como El diario de Luc\u00eda (2000) y Breve relato de la historia de M\u00e9xico de los olmecas al siglo XXI (2010), aunque sin duda su libro A la sombre del \u00e1ngel es su obra m\u00e1s importante en la narra la vida de su suegra, Antonieta Rivas Mercado. El libro fue publicado por primera vez en 1995, y a la fecha ha vendido m\u00e1s de 200 000 ejemplares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Kathryn no conoci\u00f3 en vida a Antonieta, el parentesco que las un\u00eda le dio la oportunidad de entrevistar a los familiares, obteniendo informaci\u00f3n de primera mano. La exhaustiva investigaci\u00f3n que le tom\u00f3 cerca de 20 a\u00f1os de trabajo, le permiti\u00f3 reconstruir de forma muy precisa la biograf\u00eda de Antonieta, quien vivi\u00f3 tres momentos cruciales de la historia de M\u00e9xico: el final del Porfiriato, la revoluci\u00f3n y posteriormente la lucha de poderes por gobernar al pa\u00eds, hasta su muerte en 1931, a\u00f1o en que decidi\u00f3 poner fin a su vida en la Catedral de <em>Notre\u00a0Dame<\/em>, en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra de Blair tiene el valor de haber \u201crescatado\u201d la figura de Antonieta Rivas Mercado, en un momento en el cual era poco conocida, al igual que otros personajes femeninos de gran relevancia para la historia nacional. Su relato permiti\u00f3 dimensionar la importancia de las labores\u00a0altruistas y pol\u00edticas de Antonieta.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">El olor a tinta y tacos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi nombre es Kathryn Louis Skidmore Blair. Nac\u00ed en Cuba\u2026 y llegu\u00e9 a M\u00e9xico a los tres a\u00f1os con mis padres americanos. La empresa de mi pap\u00e1 lo traslad\u00f3 a M\u00e9xico. De mis 96 a\u00f1os, he vivido en M\u00e9xico 73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi pap\u00e1 trabajaba en The National Paper and Type Company, vend\u00edan todo lo que fuera papel, lo m\u00e1s importante era el papel para los peri\u00f3dicos. Los linotipos tambi\u00e9n los vend\u00edan. \u00cdbamos a la f\u00e1brica y se ol\u00eda el papel como a dos kil\u00f3metros antes de llegar. \u00c9l ten\u00eda un edificio en la calle de Bol\u00edvar, de cuatro pisos, era el m\u00e1s alto en toda el \u00e1rea y convirti\u00f3 el cuarto piso en un <em>penthouse<\/em>. Enfrente estaban \u201cLos tacos de Beatriz\u201d. Siempre he dicho que crec\u00ed con dos aromas: la tinta y los tacos. \u00c9ramos tres, un hermano cuatro a\u00f1os mayor y una hermanita seis a\u00f1os menor, esa hermanita hoy tiene 90 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi pap\u00e1 controlaba todo [el comercio] hasta Panam\u00e1. As\u00ed que M\u00e9xico era la base [\u2026] de la empresa en Am\u00e9rica Latina, y las f\u00e1bricas m\u00e1s grandes estaban en M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hizo mi pap\u00e1 el <em>penthouse<\/em>, ten\u00eda unas ventanas tipo francesas. Y mi hermana y yo ten\u00edamos una rec\u00e1mara con balc\u00f3n que daba a la calle. Jam\u00e1s se me olvidar\u00e1 el momento en que escuch\u00e1bamos una trompeta, es que ven\u00eda la carpa y el polic\u00eda que estaba en la esquina desviaba el tr\u00e1fico alrededor de la cuadra para que pudieran poner su tapete y ah\u00ed los malabaristas y los acr\u00f3batas [\u2026] ten\u00edan unos perros que bailaban. A veces ven\u00eda s\u00f3lo la marimba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui a la escuela americana. Pero imag\u00ednese, en mi clase hab\u00eda gente de todas las nacionalidades, porque las embajadas los mandaban [\u2026] para aprender el ingl\u00e9s. La escuela americana en aquellos tiempos estaba en la esquina de Insurgentes y Jalisco [hoy San Luis Potos\u00ed]. La ciudad de M\u00e9xico era peque\u00f1a, hab\u00eda tranv\u00edas. Entonces, casi siempre te mov\u00edas por el cami\u00f3n o tranv\u00eda. San \u00c1ngel estaba lej\u00edsimos y yo, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, viv\u00ed en San \u00c1ngel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las tiendas estaban all\u00e1 [en el centro]. F\u00edjese, yo me acuerdo [que] una t\u00eda, la m\u00e1s joven hermana de mi pap\u00e1, era mon\u00edsima, linda, su trabajo era de secretaria con una empresa. \u00cdbamos ella y yo al Z\u00f3calo, y en \u00e9l estaba el organista y un chango parado all\u00ed con su copita y me encantaba tratar de tocarle la cabeza, yo ven\u00eda muy despacito as\u00ed [\u2026] y cuando llegaba siempre volteaba a verme y sacaba su copita. Tambi\u00e9n me acuerdo que hab\u00eda un chubasco, de repente a las cuatro de la tarde comienza a llover: \u201cprum-pum-pum-pum pum\u201d. Y se acaba como en dos horas. Y no pod\u00edamos cruzar la calle Madero. Estaba inundado y de repente vienen dos j\u00f3venes como de 16 a\u00f1os, se quitan los zapatos, se suben los pantalones y te llevaban as\u00ed por dos pesos, te llevaban al otro lado de la calle.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">En Estados Unidos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Aqu\u00ed] estudi\u00e9 hasta segundo de secundaria porque me mandaron a California. Hab\u00eda yo terminado, vamos a decir el\u2026 <em>freshman here<\/em>. el <em>high school<\/em>. Me pusieron en el <em>senior class<\/em>, me recib\u00ed de <em>high school<\/em> a los 16 a\u00f1os, creo. Porque me recib\u00ed de la universidad cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os [en el] Hollywood High School, y luego segu\u00ed con la UCLA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La UCLA ten\u00eda muchos mexicanos [\u2026] y ten\u00edamos un grupo de habla espa\u00f1ola, que se juntaba como una vez al mes y nada m\u00e1s nos cont\u00e1bamos cosas que nos hab\u00edan pasado. Algo que quer\u00edamos, pedir ayuda, lo que fuera. Y tambi\u00e9n en la UCLA pertenec\u00eda yo a un grupo que se llamaba The Religious Confronts. \u00bfY qui\u00e9n cree que estaba ah\u00ed?&#8230; Jackie Robinson [primer beisbolista afroamericano en ingresar a las Ligas Mayores de B\u00e9isbol], estaba jugando football, y a\u00f1os despu\u00e9s fue vecino m\u00edo en Connecticut y cuando lo fui a saludar, cuando apenas se hab\u00edan cambiado a esa casa le dije: \u2013<em>I knew you at <\/em>UCLA. Y se me qued\u00f3 mirando, y se me qued\u00f3 mirando.<\/p>\n<p>\u2013Don\u2019t tell me that you are the red head from Mexico. Le dije: \u2013I still I\u2019m.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hab\u00eda egresado de la universidad [\u2026] y me qued\u00e9 en California, ten\u00eda un trabajo. Cuando comenz\u00f3 [la segunda guerra mundial] el presidente Roosevelt dec\u00eda que los j\u00f3venes, [las] muchachas egresadas de la universidad fueran a trabajar en las f\u00e1bricas, porque las f\u00e1bricas que hac\u00edan autom\u00f3viles las convirtieron en f\u00e1bricas de armas y yo decid\u00ed quedarme. Fue la primera vez, verdaderamente, que me sent\u00ed americana. Con la guerra y sobre todo cuando encontr\u00e9 una casa en Westworth.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el mundo escuchaba a Edward Earl Merrell, no hab\u00eda televisi\u00f3n, s\u00f3lo la radio, a las seis de la tarde, hora de Los \u00c1ngeles, \u00e9l hac\u00eda un <em>broadcast<\/em> de Londres, y dec\u00eda: \u2013<em>This is Edward Earl Merrell<\/em>. Y de repente o\u00edas una <em>siren<\/em>, que ya los alemanes estaban atacando Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Entonces] Nelson Rockefeller y el presidente Roosevelt se hab\u00edan dado cuenta de que, [a] los submarinos alemanes Argentina los estaba escondiendo y, [que] algunos hab\u00edan venido por el mar del Golfo de M\u00e9xico, hab\u00edan atacado a un barco que iba llevando latas y comida, etc\u00e9tera [\u2026]. Nelson Rockefeller decidi\u00f3 que hab\u00eda muchos soldados que eran realmente americanos, pero los abuelos [\u2026] o los pap\u00e1s hab\u00edan llegado de M\u00e9xico [\u2026], cuando Roosevelt se dio cuenta de lo que estaba pasando hizo lo que se llam\u00f3 el Secretary of Interamerican Affairs, y ten\u00edan una oficina en Hollywood. A \u00e9l se le ocurri\u00f3 hacer [un] <em>broadcast<\/em>, usando a las estrellas de Hollywood para que promovieran la guerra [\u2026] e iba a ser en espa\u00f1ol. [\u2026] Una se\u00f1ora que conoc\u00ed [\u2026] me present\u00f3 con el se\u00f1or, que era director de programas en ingl\u00e9s y conoc\u00eda a toda la gente de Hollywood [\u2026].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues me dieron a m\u00ed el trabajo de estar segura de que a las estrellas de Hollywood se les entendiera el espa\u00f1ol. Ese era mi trabajo: <em>supervise the stars that we interviewed<\/em>. Le voy a decir, una que hablaba espa\u00f1ol muy bien era Rita Hayworth [\u2026] se llamaba Rita Cansino y su padre daba clases de baile espa\u00f1ol. Ella estaba en muchos de los programas. Pero digo, ten\u00edamos a todas las estrellas, Bing Crosby, Bob Hope, hicimos un <em>on the road<\/em>. [\u2026] En fin y mi trabajo era eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo iba al estudio para que revisaran lo que ten\u00edan que decir e invent\u00e9 mi forma de ense\u00f1ar el espa\u00f1ol. Es muy f\u00e1cil, [la clave] es la pronunciaci\u00f3n de las vocales, si puedes decir a-e-i-o-u, puedes leerlo. Y entonces yo iba al estudio y repas\u00e1bamos el guion y era mi trabajo ver que sal\u00eda bien. As\u00ed que me qued\u00e9 en Hollywood, me qued\u00e9 en el NBC toda la guerra. Se trataba de transmitir hasta Argentina. Toda la Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca se me olvidar\u00e1 cuando muri\u00f3 Roosevelt [\u2026] de repente, nadie hablaba, [\u2026] no lo pod\u00edan creer, porque la guerra todav\u00eda estaba muy fuerte, y nadie se acordaba de qui\u00e9n era el vicepresidente. Y por fin alguien sac\u00f3 una foto de Truman, Harry Truman tocando el piano con Lauren Bacall, sentada encima del piano, con sus piernas largas hermosas. Esa era la \u00fanica fotograf\u00eda que ten\u00edamos de \u00e9l. Harry Truman llev\u00f3 la guerra muy bien, [\u2026] ten\u00eda que hacer decisiones muy dif\u00edciles.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Vuelta a M\u00e9xico<\/h2>\n<p>Decid\u00ed regresar a M\u00e9xico nada m\u00e1s para pasar la Navidad con mis padres. Mi pap\u00e1 ten\u00eda una casa hermosa en las Lomas, era de las primeras, en la [calle de] Explanada. Cuando llegu\u00e9, en el desayuno mi pap\u00e1 me dijo: \u2013Bueno, t\u00fa que has estado en radio tanto, \u00bfquieres ir conmigo hoy en la noche? \u00bfTe acuerdas de Esperanza Iris?<\/p>\n<p>\u2013Pap\u00e1, c\u00f3mo [crees que] no me acuerdo de Esperanza Iris.<\/p>\n<p>Dice: \u2013Pues ella va a cantar en un programa que nosotros patrocinamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y me llev\u00f3. Mi pap\u00e1 era muy amigo del que comenz\u00f3 la radio. Ahora su nieto est\u00e1 encargado, Emilio Azc\u00e1rraga. Porque eran rotarios y mi pap\u00e1 lo conoc\u00eda muy bien. Pues fui con \u00e9l para [\u2026] verla, porque ten\u00edas [el] retrato de la gente que escuchabas y muchas veces eran muy distintos. [\u2026] La compa\u00f1\u00eda que [patrocinaba el programa] era J. Warren Thompson, y me present\u00f3 con el gerente que apenas hab\u00eda llegado [Danielson Thurmond], hab\u00eda estado en la marina americana y [\u2026] lo mandaron a M\u00e9xico para abrir J. Warren Thompson ac\u00e1. Pues\u2026 me cas\u00e9 con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mira, vivimos aqu\u00ed cuatro a\u00f1os y medio. Los mejores a\u00f1os de nuestro matrimonio [\u2026] ten\u00edamos una casa en San \u00c1ngel. Y \u00e9l, su pasi\u00f3n eran los caballos y lo invitaron a ser charro [risas]. Un gringo charro. Bueno, se compr\u00f3 una silla de montar, toda grabada. De esas sillas mexicanas\u2026 hab\u00eda una tienda en Madero, del otro lado de Sanborns, que hac\u00eda todo ese trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos trasladamos de ah\u00ed a Las Lomas, un poco lejos de la casa de mi padre. Las Lomas apenas se estaba construyendo, y f\u00edjese qui\u00e9n fue el constructor m\u00e1s importante, el esposo de Antonieta, Albert Blair. Era la \u00e9poca de la bonita m\u00fasica. Agust\u00edn Lara tocaba piano en el hotel Regis y cantaba [\u2026] Pedro Vargas. Se bailaba. Digo, ahora es brinco, brinco, brinco. [Entonces] se bailaba y se cantaban las canciones. Sab\u00edas la letra de la canci\u00f3n. Era una \u00e9poca muy bonita para m\u00ed. Todos mis a\u00f1os en M\u00e9xico, los guardo mucho en mi coraz\u00f3n, de veras.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">My ticket home<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su trabajo [estaba] en Nueva York, pero con un hijo, nos fuimos a Connecticut y viv\u00ed en un lugar muy bonito que se llama Palm Beach y New Canaan. \u00c9l estaba encargado del Ford Theatre of the Air. Bueno en fin, mi hijo ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando me divorci\u00e9. No quise regresar a M\u00e9xico [y] tuve que encontrar un trabajo otra vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios me ha ayudado cada paso de mi vida [\u2026]. Conoc\u00ed a una se\u00f1ora que fue la decoradora de Panamerican Airways, de todas sus oficinas, a trav\u00e9s de toda Suram\u00e9rica, oeste y regresando por el este. Y no s\u00e9, le ca\u00ed bien. Era muy, muy importante como decoradora: Pamela Drake. Y me recibi\u00f3 como hermanita. Imag\u00ednese, y ella se cas\u00f3 con un americano que hab\u00eda estado en [\u2026] la marina \u2013\u00e9l estaba en el ramo de hoteles\u2013 y cuando se casaron lo hicieron el director del Gran Hotel Nacional en Cuba [\u2026], pero Cuba entonces era como Las Vegas, de veras, de unos <em>nigthclubs<\/em> hermosos. Casinos por todos lados y esa Cuba la conoc\u00ed muy bien. Y [\u2026] de repente entra Castro y Pam me llam\u00f3 y me dice: \u2013Kathryn, we\u2019re getting out of here. We have a ticket on the first plane to go to Mexico. Why don\u2019t you come back to Mexico, and you and I will set a partnership in decorating?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le dije: \u2013Gracias a Dios y gracias a Castro. I have my ticket home.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Una cita a ciegas<\/h2>\n<p>Yo no quer\u00eda regresar sin tener mi propia vida. No quer\u00eda vivir en casa de mi padre. Rent\u00e9 un departamento, mi hermana viv\u00eda en M\u00e9xico, casada, con hijas, la llam\u00e9 y le dije: \u2013Regreso a M\u00e9xico. Ay\u00fadame a encontrar un departamento. Y me establec\u00ed en mi propio departamento y comenc\u00e9 con una vida completamente nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El negocio de decoraci\u00f3n fue muy bien y conoc\u00ed a <em>Dan Blair on a blind date<\/em>. [Una amiga] me llam\u00f3 y me dijo, oye Kathryn, voy a dar un surprise party for Henry, and there\u2019s a young divorce man in the company, that wants to meet you and he asked me to ask you if he could take to the party.<\/p>\n<p>And I said: \u2013What\u2019s his name?<\/p>\n<p>She said: \u2013Donald Blair.<\/p>\n<p>And I said: \u2013Of course, tell him to come for me.<\/p>\n<p>That\u2019s fine.<\/p>\n<p>Y le llam\u00e9 a mi hermana y le dije: \u2013Do you know a Dan Blair?<\/p>\n<p>She said: \u2013Yes<\/p>\n<p>I said: \u2013What\u2019s he like?<\/p>\n<p>She said: \u2013Low-key, really low-key. Not your type Kathryn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed comenzamos. Y sabe [una ocasi\u00f3n] me llev\u00f3 a Tepotzotl\u00e1n y [\u2026] me dijo: \u2013Te quiero ense\u00f1ar una iglesia que mi abuelo salv\u00f3 de la destrucci\u00f3n. Es un churrigueresco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y dije yo, de d\u00f3nde sac\u00f3 \u00e9l esa palabra. Yo sab\u00eda lo que era, pero me impresion\u00f3 mucho y fuimos a ver la iglesia y era churrigueresco, definitivamente. Y [\u2026] fue all\u00ed que me dijo [\u2026]: \u2013Kathryn, I want you to marry me. But I mean, now. Not twenty Fridays from now, I want you to marry me now! This is June.<\/p>\n<p>And I said: \u2013I can\u2019t, I\u2019m going to a lion hunt to Africa. Y era cierto.<\/p>\n<p>Y he said: \u2013I\u2019m a better lion.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] De repente como si Dios me pegara en la cabeza: \u201cKathryn, don\u2019t be a dammed fool\u201d [\u2026] y de repente sent\u00ed en el coraz\u00f3n que yo estaba tratando de no tener que comunicarme con algo tan seguro, porque hab\u00eda tenido una mala experiencia. Pero en ese momento decid\u00ed que s\u00ed me quer\u00eda casar. \u00c9l ten\u00eda todos los requerimientos, \u00e9l ten\u00eda una familia, quer\u00eda estar en M\u00e9xico, quer\u00eda un hombre que de veras me amaba y ese matrimonio dur\u00f3 51 a\u00f1os. Un matrimonio <em>made in heaven<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Donald Blair] ayudaba a todo el mundo. Dan no era muy bueno en negocios, porque regalaba todo [\u2026], as\u00ed era \u00e9l. Era de un coraz\u00f3n enorme y yo segu\u00eda con la decoraci\u00f3n, as\u00ed es que juntos educamos a los cuatro hijos, se fueron a la universidad, y cuando ya no hab\u00eda nadie en casa hicimos una casa en San Miguel de Allende, hermosa, hermosa. Con todos los artesanos de Dolores Hidalgo y de San Miguel [&#8230;]. Pero [\u2026] yo quer\u00eda tiempo para escribir mi libro y tuve que salir de M\u00e9xico, porque ten\u00eda demasiadas obligaciones. Dej\u00e9 el negocio de decoraci\u00f3n a mi socia, una nueva socia, porque Pam hab\u00eda muerto [\u2026] y le dije a Dan: \u2013V\u00e1monos a San Miguel Allende.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9l, sus clientes principales eran de los bancos. Y llega en la ma\u00f1ana con un peri\u00f3dico que dec\u00eda: \u201cLa banca es mexicana\u201d. Y Dan dice: \u2013Pues yo no voy a tener clientes. Muy bien, v\u00e1monos all\u00e1.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">La sombra del \u00e1ngel<\/h2>\n<p>Y fue en San Miguel donde escrib\u00ed <em>A la sombra del \u00c1ngel<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dan nunca quer\u00eda hablar de su mam\u00e1 y supe [de ella] por una amiga mexicana que estaba conmigo en la UCLA y me mand\u00f3 una carta dici\u00e9ndome:<\/p>\n<blockquote><p>\u2014Kathryn, te acabas de casar con el hijo de Antonieta Rivas Mercado. Mi familia la adoraba, era la mujer m\u00e1s inteligente, m\u00e1s bondadosa, m\u00e1s elegante que cualquier mujer que hab\u00edan conocido. \u201c\u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima que se suicid\u00f3 en la catedral de Notre Dame!\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Y entonces supe por qu\u00e9 las t\u00edas me dijeron [que] se enferm\u00f3 y se muri\u00f3 en un hospital de Par\u00eds. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda que hacer? As\u00ed fue. No quer\u00edan nada que ver con Antonieta, la dejaron tirada all\u00e1 y ya. <em>Bye, bye<\/em> Antonieta. Fui a Notre Dame tres veces, cuando estaba escribiendo mi libro, para tratar de entender por qu\u00e9 una mujer [\u2026] que hab\u00eda dado tanto a M\u00e9xico [\u2026] se suicid\u00f3. Y lo que sent\u00ed fue que ella hab\u00eda dado todo lo que ten\u00eda, estaba enferma, endeudada, no ten\u00eda a nadie que la cuidara, nadie que le diera un abrazo, Vasconcelos ya estaba fuera de su vida y ella sinti\u00f3 que ser\u00eda mejor si ella desapareciera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrib\u00ed el libro en ingl\u00e9s, porque yo pensaba que con una [historia] tan impactante, los americanos iban a saber algo de la historia de M\u00e9xico, porque Antonieta vivi\u00f3 tres d\u00e9cadas muy importantes: la \u00faltima del porfiriato, la d\u00e9cada de la revoluci\u00f3n y los diez a\u00f1os en el cual los generales se apoderan del gobierno. Y veo su vida a trav\u00e9s de estas tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo lo escrib\u00ed, lo reescrib\u00ed y lo reescrib\u00ed viviendo en San Miguel Allende. Ten\u00eda dos se\u00f1ores, publicaba libros uno y el otro era un guionista de pel\u00edculas, y daban ellos clases sobre escribir [\u2026].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este [\u00faltimo] que era guionista de Hollywood me llam\u00f3 y me dice: \u2013Kathryn, acabo de leer tu manuscrito. Con \u00e9l he aprendido m\u00e1s de historia de M\u00e9xico, que todos los veranos que he pasado en San Miguel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y me dice: \u2013\u00bfSabes lo que hiciste? Aqu\u00ed esta una l\u00ednea, aqu\u00ed est\u00e1 tu historia y los personajes caminan por esa l\u00ednea de esta manera. No quiero saber lo que suced\u00eda mientras caminaban, lo que quiero saber es qu\u00e9 pensaban, qu\u00e9 ten\u00edan en la cabeza, qu\u00e9 suced\u00eda en su vida. Has contado muy bien su historia, pero ahora quiero conocer a tus personajes, quiero saber qui\u00e9nes son. As\u00ed que analicemos a tus personajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y comenzamos con Antonio y [\u2026] cambi\u00e9 el nombre de la mam\u00e1 porque su nombre verdadero era Matilde y yo la llamo Cristina. Le cambi\u00e9 el nombre porque dije, se puede defender siendo Cristina [r\u00ede]. Y comenzamos [\u2026] hicimos el pap\u00e1, la mam\u00e1, \u00edbamos en t\u00eda Alicia cuando \u00e9l se tuvo que regresar a Hollywood, pero yo ya sab\u00eda c\u00f3mo [hacerlo].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Luego lo llev\u00e9] a cinco o seis editoriales en Nueva York. Nadie lo quer\u00eda publicar. [\u2026] Era un manuscrito grande, \u00bfeh? El primero ten\u00eda 800 p\u00e1ginas. Lo reduje a 600, de ah\u00ed lo reduje a 500. [Entonces] me dieron el tel\u00e9fono de esta agencia y del director, y le habl\u00e9 y [\u2026] acept\u00f3 leerlo en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] Cuando sali\u00f3 me dijo, este, el [editor\u2026]: \u2013Quiero hacer, la presentaci\u00f3n en el Museo de Arte Moderno porque [\u2026] tienen un mezzanine con una placa que dice: \u201cAntonieta\u201d. [\u2026] y me dio una tarjeta para [\u2026] Teresa Franco. Era la directora entonces.<\/p>\n<p>Y dice [ella]: \u2013Yo creo que quiz\u00e1 podr\u00edas tener m\u00e1ximo 200 personas.<\/p>\n<p>Le dije: \u2013Es bastante. <em>Fine<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSabes cu\u00e1ntos llegaron? 500. Cuando el peri\u00f3dico avis\u00f3 que iba a salir un libro sobre la vida de Antonieta Rivas Mercado. Y desde esa noche el museo hab\u00eda comprado 50, para que les durara todo el a\u00f1o. Se vendieron en menos de una hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonieta me ha dado a m\u00ed much\u00edsimos regalos. A trav\u00e9s de esa novela conocimos gente que nunca hubiera conocido e ido a lugares. Durante el Bicentenario [se hizo] la Fundaci\u00f3n Rivas Mercado. Comenz\u00f3 con dos j\u00f3venes mujeres, una de ellas una nieta de Alicia y la otra, que hab\u00eda le\u00eddo mi libro y simplemente se enamor\u00f3 de Antonieta [\u2026]. Les di yo todo lo que ten\u00eda de fotos, de cartas que hab\u00eda escrito ella, la hija de la hermana m\u00e1s chica, Marylin Curtis, ten\u00eda unos patines de hielo que pertenec\u00edan a Antonieta. Alguna ropa que hab\u00eda sido de ella y entonces se fue recibiendo lo suficiente para hacer exposiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Adem\u00e1s] rescataron la casa. Estaba casi en ruinas, est\u00e1 perfecta hoy. Perfecta, \u00bfustedes la han visto?<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Memorias<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada m\u00e1s he escrito tres libros, la verdad. El primero fue el de la ni\u00f1a <em>El diario de Luc\u00eda<\/em>, luego <em>Antonieta<\/em>, <em>a la sombra del \u00c1ngel<\/em>. \u00bfSabe qui\u00e9n me dijo ese nombre? En una pl\u00e1tica que tuve con un se\u00f1or que la conoci\u00f3 [\u2026] y en la pl\u00e1tica me dijo: \u2014A pesar de su muerte, la forma en que muri\u00f3, Antonieta fue una mujer muy afortunada, porque tuvo a su padre que la educ\u00f3, \u00e9l la educ\u00f3 a la sombra del \u00c1ngel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrib\u00ed otra cosa: <em>La historia de M\u00e9xico<\/em>, es una historia que no es acad\u00e9mica. Lo cuento como si fuera una novela. Y ahora ando con mis propias memorias. Sabes c\u00f3mo se [titulan], \u00bfte dije c\u00f3mo se llaman mis memorias?: Life without a road map. \u00bfLo entendiste?: La vida sin mapa de camino.<\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s<\/p>\n<ul>\n<li>Blair, Kathryn, <em>A la sombra del \u00c1ngel<\/em>, M\u00e9xico, Penguin Random House, 2015.<\/li>\n<li>Ver <em>Antonieta<\/em>, dir. Carlos Saura, con Isabelle Adjani, Hanna Schygulla e Ignacio L\u00f3pez Tarso, Espa\u00f1a, 1982, 113 minutos.<\/li>\n<li>Visitar la casa de la familia Rivas Mercado, en la calle H\u00e9roes N\u00b0 43, colonia Guerrero. Contacto: <a href=\"mailto:visitas@casarivasmercado.com\">visitas@casarivasmercado.com<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ximena Montes de Oca y H\u00e9ctor Luis Zarauz L\u00f3pez Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 40. La autora de A la sombra del \u00c1ngel, una biograf\u00eda novelada sobre su suegra, la polifac\u00e9tica Antonieta Rivas Mercado, actriz, mecenas, escritora, promotora cultural y defensora de los derechos de la mujer a principios del siglo XX, narra aqu\u00ed su vida en M\u00e9xico, la formaci\u00f3n en Estados Unidos, el paso por Cuba y c\u00f3mo es que lleg\u00f3 tard\u00edamente a las letras. Kathryn Skidmore Blair naci\u00f3 en Cuba en 1920 y tres a\u00f1os despu\u00e9s llegaba a una ciudad de M\u00e9xico, provinciana y apacible, seg\u00fan relatar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde, aunque en pleno proceso de reconstrucci\u00f3n posrevolucionario. Muy joven viaj\u00f3 a California, Estados Unidos, la patria de sus padres, en donde complet\u00f3 su formaci\u00f3n escolar. Con el estallido de la segunda guerra mundial se involucrar\u00eda como empleada en una f\u00e1brica de<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1934,181,20],"tags":[1980,1979,2315,90,184,1978,1977],"class_list":{"0":"post-11322","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-40","7":"category-entrevistas","8":"category-revistanumero","9":"tag-a-la-sombre-del-angel","10":"tag-antonieta-rivas-mercado","11":"tag-cuba","12":"tag-estados-unidos","13":"tag-historia","14":"tag-hollywood","15":"tag-kathryn-blair"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11322"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19745,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11322\/revisions\/19745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}