﻿{"id":11281,"date":"2018-09-01T17:11:05","date_gmt":"2018-09-01T22:11:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11281"},"modified":"2024-06-26T11:49:15","modified_gmt":"2024-06-26T17:49:15","slug":"la-culpa-es-de-trump","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/la-culpa-es-de-trump\/","title":{"rendered":"\u00bfLa culpa es de Trump?"},"content":{"rendered":"<p>Leticia Calder\u00f3n Chelius<br \/>\nInstituto Mora<\/p>\n<h3><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 40.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El discurso xen\u00f3fobo y violento del presidente estadounidense contra los migrantes, y en especial contra M\u00e9xico, ha puesto al pa\u00eds en una fuerte disyuntiva sobre c\u00f3mo manejar las relaciones bilaterales cuando, adem\u00e1s, somete a revisi\u00f3n el Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte que es clave para la econom\u00eda mexicana. \u00bfPero cu\u00e1nta responsabilidad tiene M\u00e9xico en esta situaci\u00f3n si no ha podido parar la sangr\u00eda de ciudadanos que deben buscar alternativas econ\u00f3mica en Estados Unidos porque aqu\u00ed no las obtienen?<\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_11309\" aria-describedby=\"caption-attachment-11309\" style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11309\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o.jpg\" alt=\"Los Angeles march for immigrant rights. Fotograf\u00eda de Molly Adams, 2017. Flickr Commons.\" width=\"800\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o.jpg 800w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o-200x300.jpg 200w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o-682x1024.jpg 682w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/36774273050_115c3d4947_o-624x936.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11309\" class=\"wp-caption-text\">Los Angeles march for immigrant rights. Fotograf\u00eda de Molly Adams, 2017. Flickr Commons.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>a asimetr\u00eda es la principal caracter\u00edstica de la din\u00e1mica de M\u00e9xico con Estados Unidos. Lo ha sido as\u00ed desde el inicio de la relaci\u00f3n bilateral de ambos pa\u00edses en el siglo XIX y lo fue durante todo el siglo XX. Cuando ambos pa\u00edses iniciaron un vinculo comercial de franca colaboraci\u00f3n e intercambio mercantil a partir de 1994 con el Tratado de Libre Comercio (TLC), en el que tambi\u00e9n participa Canad\u00e1, las diferencias, desencuentros e incluso hostilidades en torno a varios temas de la agenda bilateral quedaron al margen, por lo menos p\u00fablicamente \u2013salvo contados casos que generaron algunas controversias\u2013. As\u00ed, por a\u00f1os, se dec\u00eda que M\u00e9xico y Estados Unidos no solo eran pa\u00edses vecinos y aliados, sino incluso amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Washington hasta la capital de M\u00e9xico, y durante m\u00e1s de 25 a\u00f1os, los diferentes representantes de los dos gobiernos mantuvieron un discurso del ambiente promisorio sobre el futuro econ\u00f3mico, centrado en la inversi\u00f3n directa en proyectos de producci\u00f3n automotriz, la instalaci\u00f3n de plantas maquiladoras, no solo en la frontera norte, sino a lo largo de varias regiones de M\u00e9xico, adem\u00e1s de la exportaci\u00f3n intensiva de productos agr\u00edcolas desde ciertas zonas del pa\u00eds como Sinaloa (agricultura intensiva tecnificada destinada a la exportaci\u00f3n). En paralelo, con la apertura comercial el mercado mexicano, largamente cerrado a las importaciones, se abasteci\u00f3 por fin de productos de origen estadounidense, pero sobre todo de productos \u201cMade in China\u201d que v\u00eda la triangulaci\u00f3n que ofreci\u00f3 un esquema de mercado abierto, se volvieron una presencia abrumadora en las etiquetas de los productos que los consumidores mexicanos incorporaron a sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es cierto que el TLC produjo grandes ganadores, tambi\u00e9n es cierto que fall\u00f3 en una de sus oferta iniciales de generar mecanismos y condiciones para propiciar mejores condiciones econ\u00f3micas para los mexicanos que, entre otras cosas, disminuir\u00edan los salarios precarios que son uno de los factores que propician la migraci\u00f3n a Estados Unidos. Las ganancias han sido abundantes para algunos sectores, especialmente los grandes inversionistas, pero tambi\u00e9n hubo grandes perdedores de uno y otro lado de la frontera. Salvo algunos analistas y activistas cr\u00edticos al TLC en M\u00e9xico \u2013y aparentemente en Estados Unidos-, este se percib\u00eda como un esquema estable y permanente, una pieza m\u00e1s, si acaso, del engranaje econ\u00f3mico de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Los a\u00f1os del TLC coinciden con el incremento en la desigualdad econ\u00f3mica a nivel nacional y una pobreza que se volvi\u00f3 incontenible, pese a programas para combatirla y mecanismos de inversi\u00f3n para paliarla. Aun as\u00ed, el TLC no fue visto como causa del deterioro econ\u00f3mico-social que sufri\u00f3 el pa\u00eds, sino que m\u00e1s bien se ha culpado a otros elementos como la corrupci\u00f3n, la violencia y la impunidad, en un escenario de alternancias del poder pol\u00edtico desde el a\u00f1o 2000. En esta ecuaci\u00f3n, salvo en ciertos momentos de tensi\u00f3n, nunca se consider\u00f3 a Estados Unidos como parte central para explicar los problemas del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo parec\u00eda ir relativamente bien hasta la aparici\u00f3n de Donald Trump en el panorama electoral estadounidense (2015), con una fuerza desconocida para M\u00e9xico por su discurso violento, que alter\u00f3 la relaci\u00f3n entre ambos pa\u00edses. Esta, si bien nunca fue tersa y mucho menos de pares, siempre estuvo cubierta por la cortes\u00eda de los miembros del servicio exterior, la discreci\u00f3n de los pol\u00edticos en puestos de negociaci\u00f3n y, sobre todo, la consigna desde M\u00e9xico de no escalar conflictos potenciales para no afectar el marco del convenio mercantil y financiero, ni mucho menos los contactos en otros campos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como antecedente de la escalada verbal del nuevo mandatario estadounidense, tenemos que el expresidente Barak Obama tuvo una dura pol\u00edtica de deportaci\u00f3n (2 000 000 de personas a partir de 2009), incluso superior en proporci\u00f3n al poco m\u00e1s de un a\u00f1o de gobierno de Trump. Asimismo, se registran leyes que han se\u00f1alado directamente a los mexicanos como \u201cextranjeros indeseables\u201d o el caso del gobierno estatal de Arizona que en 2010 impuso un esquema migratorio abiertamente hostil hacia indocumentados mayoritariamente mexicanos. Por otra parte, el muro, la valla o el cerco electrificado levantado para detener migrantes por distintas administraciones del pa\u00eds vecino ya es parte de la vida cotidiana de la poblaci\u00f3n fronteriza desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este escenario, muchas de las experiencias que se fueron tejiendo a lo largo de los a\u00f1os entre ambos pa\u00edses han tomado un nuevo sentido y requieren de una forma diferente de explicarlas porque no todas las dificultades tienen que ver con la llegada de Trump a la presidencia. Una de ellas es la de la comunidad mexicana en Estados Unidos que ha representado la mayor di\u00e1spora (num\u00e9ricamente hablando) de los \u00faltimos a\u00f1os. En efecto, casi 12 000 000 de mexicanos viven fuera de su pa\u00eds de nacimiento, de los cuales 98% radica en Estados Unidos. Ante esto, la narrativa e incluso la postura gubernamental que se construy\u00f3 desde M\u00e9xico aliment\u00f3 la idea de que dicha migraci\u00f3n era una cuesti\u00f3n \u201cnatural\u201d que se fue dando como parte de la propia din\u00e1mica poblacional entre dos pa\u00edses, y que ciertamente construy\u00f3 \u201ccomunidades transnacionales\u201d profundamente entrelazadas y con un v\u00ednculo cotidiano que las nuevas formas de comunicaci\u00f3n virtual permitieron mantener unidas e informadas \u201cen tiempo real\u201d \u2013es decir, pr\u00e1cticamente al momento que ocurren los hechos. Esta din\u00e1mica, sin embargo, no era una cuesti\u00f3n \u201cnatural\u201d en el sentido de que fuera su destino. Por el contrario, el proceso migratorio desde M\u00e9xico ha sido una cuesti\u00f3n profundamente injusta. Si bien los diferentes gobiernos no han expulsado a la poblaci\u00f3n (como s\u00ed ocurre en pa\u00edses como Filipinas, por ejemplo), por la forma como se ha dado este \u00e9xodo \u2013sin certezas y con abandono\u2013, el grueso de la emigraci\u00f3n mexicana ha sido forzado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los indicadores m\u00e1s recientes se\u00f1alan que 83% de los programas de combate a la pobreza en M\u00e9xico han fallado en su objetivo de modificar las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n, al punto que para 2018 esto acanza a 53 000 000 de mexicanos, seg\u00fan el Consejo Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica P\u00fablica de Desarrollo Social (Coneval), de los cuales, 9 000 000 se consideran en extrema pobreza. Parte importante de esa poblaci\u00f3n es oriunda de las zonas de m\u00e1s alta tradici\u00f3n hist\u00f3rica migratoria del pa\u00eds, como son Michoac\u00e1n, Zacatecas, Durango y, actualmente, el Estado de M\u00e9xico, Oaxaca, Veracruz y Chiapas. Este hecho coincide con que el env\u00edo por concepto de remesas alcanz\u00f3 los 28 771 000 000 de pesos al corte de marzo de 2018, lo que equivale a un env\u00edo promedio de 308 d\u00f3lares por familia que recibe dicho apoyo equivalente (alrededor de 6 000 pesos), m\u00e1s del doble que un salario m\u00ednimo al mes. Por tanto, no s\u00f3lo los programas de combate a la pobreza no ayudaron en su objetivo central de paliarla, sino que hubo familias en las zonas atendidas que modificaron su condici\u00f3n econ\u00f3mica porque recibieron recursos por concepto de remesas y no por la acci\u00f3n decidida del gobierno. Esto implica que, sin el apoyo desde el exterior, una parte de la poblaci\u00f3n tendr\u00eda condiciones a\u00fan m\u00e1s precarias o, como suele ocurrir en las comunidades de m\u00e1s alta expulsi\u00f3n migratoria, la propia poblaci\u00f3n se divide entre quienes se benefician de las remesas y quienes no est\u00e1n en el circuito migratorio y, por tanto, son a\u00fan m\u00e1s pobres que sus vecinos.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Villano favorito<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se observa, la situaci\u00f3n descrita es independiente de la llegada de Donald Trump al poder. Ciertamente puede argumentarse que, en \u00faltima instancia, es el sistema econ\u00f3mico mundial el que genera las condiciones de extrema desigualdad no s\u00f3lo en M\u00e9xico sino en el mundo, pero el punto es hacer notar que hay condiciones nacionales y decisiones pol\u00edticas locales que no tienen que ver directamente con la econom\u00eda mundial, sino que son responsabilidad de los propios mexicanos. Si la pobreza no se ha paliado en el pa\u00eds y, por el contrario, la dependencia al env\u00edo de recursos se ha extendido, eso no es culpa de Trump.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, la llegada de Donald Trump signific\u00f3 para M\u00e9xico una sacudida en muchos frentes. Su discurso agresivo gener\u00f3 molestia y antipat\u00eda en la mayor\u00eda de los mexicanos y, sin embargo, ha resultado dif\u00edcil oponerse a las medidas que desde su llegada a la presidencia puso en marcha. Trump decidi\u00f3 no refrendar la decisi\u00f3n presidencial tomada por Obama de permitir que j\u00f3venes indocumentados llegados en la infancia a Estados Unidos permanezcan en el pa\u00eds y eventualmente regularicen su situaci\u00f3n migratoria (conocidos como Dreamers). Decidi\u00f3 parar el proyecto que buscaba otorgar alg\u00fan tipo de visa de residencia permanente a los 11 500 000 extranjeros indocumentados de los cuales el 50% son mexicanos. Increment\u00f3 el n\u00famero de acciones para detener a la poblaci\u00f3n sin papeles, sobre todo de quienes tienen a\u00f1os establecidos en Estados Unidos, donde han formado una familia, un patrimonio, una vida. Finalmente, su discurso sobre la construcci\u00f3n de un muro para reforzar la seguridad nacional de Estados Unidos no fue s\u00f3lo una bandera de campa\u00f1a, sino que se ha vuelto un elemento para mantener movilizadas a sus bases electorales, lo que alimenta el discurso racista y discriminatorio especialmente contra los mexicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas y cada una de estas medidas, aunque son profundamente crueles para los afectados, constituyen decisiones de un gobierno soberano dentro de su propio territorio nacional y, por tanto, son dif\u00edciles de neutralizar. El gobierno mexicano ha hecho llamados diplom\u00e1ticos a instancias internacionales para que los legisladores estadunidenses consideren el da\u00f1o profundo que causa la separaci\u00f3n familiar por causa de las deportaciones, sin embargo, dichos llamados apelando a los derechos humanos son exhortos que no han tenido consecuencias concretas. La \u00fanica manera de aliviar, en parte, el impacto de la nueva din\u00e1mica impuesta por Trump desde Washington es facilitar al extremo la llegada de quienes son afectados por las deportaciones (casi 2 000 000 de mexicanos han retornado al pa\u00eds en la \u00faltima d\u00e9cada), agilizar al m\u00e1ximo la obtenci\u00f3n de documentaci\u00f3n oficial que acredite su nacionalidad como mexicanos \u2013la principal demanda\u2013 y aligerar la carga emocional, econ\u00f3mica y de integraci\u00f3n en su propio pa\u00eds. Nadie nos va a salvar si no nos salvamos a nosotros mismos y Trump lo que ha hecho es amplificar algunos de nuestros principales problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este recuento sirve para voltear un tanto los ojos hacia nuestro propio pa\u00eds y mirar cu\u00e1les son los faltantes, las tareas inconclusas o las promesas incumplidas del modelo en que se basa esta relaci\u00f3n bilateral. Echarle toda la culpa a Trump es un recurso recurrente e incluso pol\u00edticamente muy atractivo porque la propia personalidad del personaje en cuesti\u00f3n y su discurso agresivo dirigido a M\u00e9xico y los mexicanos es inaceptable. El problema es que dichos ataques reflejan la debilidad del pa\u00eds que no encuentra respuestas que contengan la crudeza de quien vocifera cada vez que necesita que sus adeptos le aplaudan. Por desgracia, Trump vive del aplauso f\u00e1cil, lo que implica que M\u00e9xico seguir\u00e1 siendo una v\u00edctima de su estrategia pol\u00edtico- electoral y no habr\u00e1 forma de cambiar la correlaci\u00f3n de fuerzas si desde nuestro pa\u00eds no se modifican las condiciones que explican no s\u00f3lo por qu\u00e9 se ha dado un \u00e9xodo masivo, sino, sobre todo, el hecho de que prevalezcan las condiciones de pobreza y violencia que hacen tan dif\u00edcil el retorno.<\/p>\n<h3>Para saber m\u00e1s<\/h3>\n<ul>\n<li>Calder\u00f3n Chelius, L. y Jes\u00fas Mart\u00ednez Salda\u00f1a, <em>La dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la migraci\u00f3n mexicana<\/em>, Instituto Mora, M\u00e9xico, 2002.<\/li>\n<li>Hinojosa Corcova, Lucila, <em>El cine mexicano y el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (<\/em>Tlcan<em>): Historia de sobrevivencia en tiempos de neoliberalismo<\/em>, M\u00e9xico, Uanl, 2017.<\/li>\n<li>L\u00f3pez-Castellanos, Nayar (coord.), <em>Centro Am\u00e9rica: el laberinto de la migraci\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, Unam, 2017.<\/li>\n<li>Truax, Eileen, <em>Mexicanos al grito de Trump. Historias de triunfo y resistencia en Estados Unidos<\/em>, M\u00e9xico, Planeta, 2017.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leticia Calder\u00f3n Chelius Instituto Mora En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 40. El discurso xen\u00f3fobo y violento del presidente estadounidense contra los migrantes, y en especial contra M\u00e9xico, ha puesto al pa\u00eds en una fuerte disyuntiva sobre c\u00f3mo manejar las relaciones bilaterales cuando, adem\u00e1s, somete a revisi\u00f3n el Tratado de Libre Comercio para Am\u00e9rica del Norte que es clave para la econom\u00eda mexicana. \u00bfPero cu\u00e1nta responsabilidad tiene M\u00e9xico en esta situaci\u00f3n si no ha podido parar la sangr\u00eda de ciudadanos que deben buscar alternativas econ\u00f3mica en Estados Unidos porque aqu\u00ed no las obtienen? La asimetr\u00eda es la principal caracter\u00edstica de la din\u00e1mica de M\u00e9xico con Estados Unidos. Lo ha sido as\u00ed desde el inicio de la relaci\u00f3n bilateral de ambos pa\u00edses en el siglo XIX y lo fue durante todo el siglo XX. Cuando ambos pa\u00edses iniciaron un vinculo comercial de franca colaboraci\u00f3n e intercambio mercantil<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1934,1156,20],"tags":[1135,1958,1956,1960,821,2259,1957,1963,1961,1124,1959,1962],"class_list":{"0":"post-11281","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-bicentenario-40","7":"category-desde-hoy-2","8":"category-revistanumero","9":"tag-agricultura","10":"tag-barak-obama","11":"tag-donald-trump","12":"tag-economia","13":"tag-frontera","14":"tag-mexico","15":"tag-migrantes-mexicanos","16":"tag-produccion-automotriz","17":"tag-relacion-bilateral","18":"tag-tlc","19":"tag-tratado-de-libre-comercio","20":"tag-washington"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11281"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19752,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281\/revisions\/19752"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}