﻿{"id":11157,"date":"2018-06-19T16:45:58","date_gmt":"2018-06-19T21:45:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=11157"},"modified":"2024-06-27T11:44:14","modified_gmt":"2024-06-27T17:44:14","slug":"ricardo-salazar-fotografo-de-la-vida-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/ricardo-salazar-fotografo-de-la-vida-cultural\/","title":{"rendered":"Ricardo Salazar fot\u00f3grafo de la vida cultural"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Paulina Michel<br \/>\nArchivo Hist\u00f3rico de la UNAM-IISUE<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #800000;\">En revista <em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam.\u00a0 39.<\/span><\/strong><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Cinco a\u00f1os atr\u00e1s, la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico adquiri\u00f3 el archivo personal del fot\u00f3grafo, con m\u00e1s de 22,000 registros que incluyen retratos de escritores, intelectuales y artistas de M\u00e9xico, as\u00ed como de las actividades universitarias. Personaje olvidado, al final de su vida, sus testimonios gr\u00e1ficos hablan de la cultura de los a\u00f1os cincuenta a ochenta, principalmente.<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11120\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008.jpg\" alt=\"image008\" width=\"700\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008.jpg 700w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008-150x150.jpg 150w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008-300x300.jpg 300w, https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/image008-624x624.jpg 624w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>R<\/strong>icardo Salazar Ahumada naci\u00f3 el 27 de abril de 1922, en Ameca, Jalisco, ciudad cercana a Guadalajara, en donde vivi\u00f3 los primeros dos a\u00f1os de vida. \u00c9l y su familia se trasladaron a la capital del estado, donde Ricardo curs\u00f3 sus primeros estudios. A los quince a\u00f1os entr\u00f3 a trabajar en el estudio fotogr\u00e1fico de Silverio Orozco, Fotograf\u00eda Orozco, lugar en donde aprendi\u00f3 el oficio:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed empec\u00e9 a aprender y a retocar las fotos de los clientes. Eran de hombres, mujeres, ni\u00f1os, viejitos, de todo. Permanec\u00ed en mi tierra seis a\u00f1os porque entr\u00e9 a otro taller de un excelente retratista, Rodolfo Moreno, en la avenida Ju\u00e1rez, en los portales de Guadalajara.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven Ricardo se hizo asiduo a las tertulias culturales del Caf\u00e9 Apolo, donde recibi\u00f3 el apodo de \u201cLolito\u201d ya que, seg\u00fan el cr\u00edtico Emmanuel Carballo, el trabajo de Lola \u00c1lvarez Bravo era \u201cla \u00fanica influencia realmente importante en la vida profesional de Ricardo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1953, a los 31 a\u00f1os de edad, Ricardo Salazar emigr\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico. Ven\u00eda invitado por el propio Carballo, quien lo introdujo en el \u00e1mbito cultural capitalino, al presentarlo con el escritor Jaime Garc\u00eda Terr\u00e9s, director de Difusi\u00f3n Cultural de la UNAM. La colaboraci\u00f3n de Salazar fue inmediata; empez\u00f3 a retratar escritores y artistas de diversas generaciones con la intenci\u00f3n de hacer un libro de fotograf\u00edas y paralelamente prest\u00f3 sus servicios en la <em>Revista de la Universidad de M\u00e9xico<\/em>, tambi\u00e9n dependiente de Difusi\u00f3n Cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que hac\u00eda trabajos para la Universidad, Salazar laboraba por su cuenta haciendo retratos para credenciales, fotograf\u00edas de bodas, grupos familiares, desnudos, paisajes, edificios e industrias, entre muchos otros temas. Se estableci\u00f3 a las afueras de la ciudad, en el municipio de Mexicaltzingo, Estado de M\u00e9xico, en donde r\u00e1pidamente habilit\u00f3 su cuarto oscuro y comenz\u00f3 a producir las fotograf\u00edas de personajes que lo consagraron como el fot\u00f3grafo de la vida universitaria y cultural de M\u00e9xico. Retrat\u00f3 a intelectuales consumados como Jos\u00e9 Vasconcelos y Alfonso Reyes, de los cuales realiz\u00f3 amplios y excelentes reportajes. Por ejemplo, la serie de Reyes en su biblioteca, ahora conocida como Capilla Alfonsina, retrata al escritor en su mejor momento y en su \u00e1mbito cotidiano. Al mismo tiempo, su lente capt\u00f3 a quienes estaban en la c\u00faspide de su trayectoria, como Octavio Paz, del cual hizo su ya c\u00e9lebre serie en Mixcoac, su barrio natal. Del gran escritor Juan Rulfo realiz\u00f3 una serie amplia de retratos, en la que aparece con sus hijos peque\u00f1os. De igual manera vemos las fotograf\u00edas del poeta Efra\u00edn Huerta, quien era un amigo cercano, al cual retrat\u00f3 rodeado de su familia y de su mujer, la poeta Thelma Nava. A la reconocida escritora y funcionaria universitaria, Rosario Castellanos, la retrat\u00f3 en varias ocasiones, algunas de ellas durante su embarazo y rodeada luego de su hijo y de los hijos de su esposo, el fil\u00f3sofo Ricardo Guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destacan los retratos de los autores de la llamada Generaci\u00f3n de Medio Siglo, entre los que se encuentran escritores, algunos de ellos profesores o funcionarios universitarios, como In\u00e9s Arredondo, Ricardo Garibay, Margarita Michelena, Juan Jos\u00e9 Arreola, Jorge Ibarg\u00fcengoitia, Carlos Fuentes, Juan Garc\u00eda Ponce, Juan Vicente Melo y Jos\u00e9 Emilio Pacheco, a quienes vemos en festejos y exposiciones y, en muchas ocasiones, rodeados de sus familiares. No falta desde luego la ampl\u00edsima serie, a lo largo de los a\u00f1os, de su mentor y amigo, el cr\u00edtico literario Emmanuel Carballo, acompa\u00f1ado de su esposa, la tambi\u00e9n escritora Beatriz Espejo. Elena Poniatowska, fotografiada muy joven por \u00e9l, comentaba: \u201c\u00bfqui\u00e9n no debe su mejor foto a Ricardo Salazar?\u201d Tambi\u00e9n a ella, como a varios de esa generaci\u00f3n, hizo algunos de sus mejores retratos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acervo fotogr\u00e1fico de Ricardo Salazar contiene material de otros artistas destacados como Juan Jos\u00e9 Gurrola, Juan Soriano, Eduardo Mata, Carlos Ch\u00e1vez y Abel Quezada, as\u00ed como de los pintores consagrados de M\u00e9xico: David A. Siqueiros, Diego Rivera y Doctor Atl. La lista podr\u00eda crecer mucho m\u00e1s, pero bastan los mencionados para darse una idea de la cantidad de personajes del \u00e1mbito cultural mexicano con quienes se relacion\u00f3 el fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios de estos escritores y artistas entablaron profunda y larga amistad con \u00e9l, particularmente el ya mencionado Efra\u00edn Huerta, Rub\u00e9n Salazar Mall\u00e9n, Jes\u00fas Arellano y Juan Jos\u00e9 Arreola. En gran cantidad de series fotogr\u00e1ficas, el personaje retratado aparece en situaciones c\u00f3modas, relajadas y cotidianas. Es com\u00fan ver en estos retratos que los escritores o artistas muestran su lado m\u00e1s personal y puede inferirse que la relaci\u00f3n con el fot\u00f3grafo era de gran cercan\u00eda, que iba m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito laboral. As\u00ed, vemos al poeta Homero Aridjis en compa\u00f1\u00eda de su esposa e hijas peque\u00f1as; al tambi\u00e9n poeta Carlos Tur\u00f3n posando en el jard\u00edn de su casa; a Jaime Garc\u00eda Terr\u00e9s en fiestas con el poeta Le\u00f3n Felipe o a Octavio Paz y a la pintora inglesa Leonora Carrington en alg\u00fan festejo con el elenco de la <em>La hija de Rapaccini<\/em>, la \u00fanica obra de teatro del escritor. Es importante se\u00f1alar que dentro de este universo de im\u00e1genes fueron descubiertos algunos retratos de personajes que no estaban identificados en el momento del ingreso, como por ejemplo los de Lilia Carrillo, Manuel Felgu\u00e9rez, Eduardo Lizalde, Carlos Ancira o el del entonces muy joven cantante \u00d3scar Ch\u00e1vez. Con otros personajes depart\u00eda en las tertulias de bares y cantinas famosas de la \u00e9poca, como el Sal\u00f3n Palacio. Efra\u00edn Huerta inclusive lo mencion\u00f3 en su largo poema \u201cBarbas para desatar la lujuria\u201d (1962), imagen de la vida bohemia de aquella \u00e9poca:<\/p>\n<blockquote><p>So espl\u00e9ndido chill\u00f3 Ricardo<\/p>\n<p>(Bloom) y se afeit\u00f3 la negra y mulliganosa barba de cinco meses<\/p>\n<p><em>alors<\/em> cayeron catedrales de moscas piando misericordia<\/p>\n<p>y fotos de Cecilia ense\u00f1\u00e1ndolo todo la muy c\u00ednica;<\/p>\n<p>la expulsaron y despu\u00e9s la dejaron entrar mientras Ricardo (Bloom bum bum van a filmar Ulises)<\/p>\n<p>se ahoga en un buche de agua en la Casa del Lago<\/p>\n<p>y su barba de alquitr\u00e1n va y viene [\u2026]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras trabajaba como fot\u00f3grafo para Difusi\u00f3n Cultural de la UNAM, Ricardo Salazar tambi\u00e9n colabor\u00f3 en el reconocido suplemento <em>M\u00e9xico en la Cultura<\/em>, del diario <em>Novedades<\/em> y con <em>La cultura en M\u00e9xico<\/em>, de la revista <em>Siempre!<\/em> Entre los a\u00f1os 1963 y 1964 prest\u00f3 sus servicios en la entonces Escuela Nacional de Arquitectura (hoy Facultad). En enero de 1973 trabaj\u00f3 como fot\u00f3grafo laboratorista en la Secretar\u00eda del Trabajo y Previsi\u00f3n Social. Tom\u00f3 las fotograf\u00edas del disco <em>M\u00fasica Nueva II<\/em>; fungi\u00f3 como fot\u00f3grafo en la Orquesta Filarm\u00f3nica de la UNAM; prest\u00f3 sus servicios en a Direcci\u00f3n General de la Escuela Nacional Preparatoria, colabor\u00f3 en Radio Universidad, documentando el evento de inauguraci\u00f3n de la Sala Juli\u00e1n Carrillo y fue el encargado de hacer las fotos del libro <em>Historia de Casa del Lago<\/em>. Adem\u00e1s, colabor\u00f3 en diversas publicaciones como en el suplemento <em>S\u00e1bado<\/em> del diario unom\u00e1suno; en las revistas <em>Plural y Vuelta<\/em>, el peri\u00f3dico <em>El Universal<\/em> y en el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. En 1999 obtuvo un ascenso de categor\u00eda como fot\u00f3grafo universitario y en el a\u00f1o 2000 solicit\u00f3 su jubilaci\u00f3n, que se hizo efectiva en julio del mismo a\u00f1o.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Ocaso<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de su vida, Ricardo Salazar estuvo inmerso en el coraz\u00f3n de la vida cultural y universitaria, rodeado de escritores, intelectuales y artistas. Su paso por la UNAM le dej\u00f3 grandes amigos que con el tiempo fueron desapareciendo. Al final, recibi\u00f3 una muy modesta pensi\u00f3n del ISSSTE, con la que pudo atender sus problemas de salud, que fueron muchos y muy graves. Sin embargo, no hubo un reconocimiento a su gran labor como artista de parte de las instituciones para las que trabaj\u00f3, por lo cual vivi\u00f3 el resto de su vejez en el abandono y la pobreza. Durante su vida fue generoso con su trabajo y no dudaba en regalar fotos a sus amigos, quienes a su vez le correspond\u00edan con dibujos y libros. Con una vida tan bohemia, Salazar reconoci\u00f3 en la entrevista con Elena Poniatowska que le hubiera gustado haberse dedicado a la fotograf\u00eda publicitaria; sin embargo, el ritmo de vida y la diversi\u00f3n lo fueron alejando del trabajo intenso, como puede observarse en la entrevista que le concedi\u00f3 a la escritora: \u201cfueron tantas las amistades que tuve que me dediqu\u00e9 a jugar domin\u00f3 en las cantinas y en la casa de escritores y pintores. No fui muy bueno para el domin\u00f3, s\u00f3lo regular. Hoy ya no puedo jugar, no, pues con qui\u00e9n. Mi hijo no sabe, s\u00f3lo pone fichas. Ya no tengo amigos, soy solo.\u201d Una vez retirado, su hijo le ayudaba a imprimir fotograf\u00edas de su archivo, que le solicitaban. Pero fue perdiendo todo, hasta sus c\u00e1maras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su fallecimiento, el 25 de abril de 2006, fue casi ignorado por la prensa y las autoridades culturales, con excepci\u00f3n de las notas en el diario <em>Milenio<\/em> escritas por Carlos Miranda y Javier Garc\u00eda Galiano, en mayo y agosto de ese mismo a\u00f1o. La <em>Gaceta <\/em><em>UNAM<\/em>\u00a0lo record\u00f3 por esas mismas fechas, poniendo \u00e9nfasis en la riqueza e importancia de su valioso acervo, el cual qued\u00f3 depositado en la Universidad Nacional casi inmediatamente despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n f\u00edsica. En suma, el acervo de Ricardo Salazar tiene un gran valor art\u00edstico y documental, ya que es un testimonio invaluable de una \u00e9poca que dej\u00f3 una huella imborrable para la cultura de nuestro pa\u00eds. La generaci\u00f3n de intelectuales que formaron parte de este grupo dej\u00f3 un rico legado que sigue presente a trav\u00e9s de sus obras en la actualidad y para la Universidad es un registro fundamental de los personajes que formaron parte de la instituci\u00f3n, ya fuera como profesores, investigadores o funcionarios.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">El acervo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico adquiri\u00f3 en 2012 el archivo personal de Ricardo Salazar, uno de los grandes fot\u00f3grafos de la vida universitaria y cultural en M\u00e9xico. La compra del acervo fotogr\u00e1fico a los dos hijos del artista, ha sido de gran importancia no s\u00f3lo para la historia de esta instituci\u00f3n sino para la memoria gr\u00e1fica de este pa\u00eds. Se han preservado as\u00ed, entre muchas otras fotograf\u00edas, los mejores retratos de personajes que han dejado profunda huella en los campos de la literatura, el teatro, las humanidades y las artes pl\u00e1sticas de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fondo fotogr\u00e1fico Ricardo Salazar est\u00e1 resguardado por el Archivo Hist\u00f3rico de la UNAM (AHUNAM), en el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci\u00f3n de la UNAM. Contiene aproximadamente 22 244 documentos gr\u00e1ficos, entre los que se cuentan negativos (en color y en blanco y negro), impresiones en diferentes formatos, diapositivas de 35 mm, hemerograf\u00eda, credenciales y manuscritos. Adem\u00e1s de los retratos, en las fotograf\u00edas hay m\u00faltiples im\u00e1genes de la vida universitaria, a trav\u00e9s de los a\u00f1os. En particular, se cuenta con extensos reportajes visuales de las actividades de la Casa del Lago, con las presentaciones de Poes\u00eda en Voz Alta y de las representaciones teatrales de los alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria n\u00famero 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rica y valiosa informaci\u00f3n que contiene el archivo de Ricardo Salazar acerca de la vida art\u00edstica y cultural de la Universidad y del pa\u00eds complementa la informaci\u00f3n gr\u00e1fica que ya se resguardaba en el AHUNAM sobre la vida cotidiana universitaria. Otros acervos, como la Colecci\u00f3n Universidad y el Fondo Ra\u00fal Estrada Discua, tambi\u00e9n fot\u00f3grafo universitario con quien coincidi\u00f3 Salazar por algunos a\u00f1os en la instituci\u00f3n, documentan eventos acad\u00e9micos, culturales y deportivos universitarios, as\u00ed como personajes y lugares, de una \u00e9poca cuando la Universidad se hab\u00eda convertido en la vanguardia de la cultura mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La adquisici\u00f3n, por parte de la Universidad del fondo Ricardo Salazar y su ingreso al Archivo Hist\u00f3rico, fue una historia de lucha contra el olvido. Se sab\u00eda ya de la existencia de este autor, gracias a algunas im\u00e1genes que se encuentran en otras colecciones del AHUNAM, pero se desconoc\u00eda la precariedad en la que viv\u00eda el fot\u00f3grafo y su grave estado de salud. Gracias a dos art\u00edculos que public\u00f3 la escritora y periodista Elena Poniatowska en el diario <em>La Jornada<\/em>, los d\u00edas 22 y 23 agosto de 2004, se alert\u00f3 sobre la necesidad de una intervenci\u00f3n urgente para ayudar al fot\u00f3grafo y para rescatar su valiosa colecci\u00f3n fotogr\u00e1fica. En esta entrevista, Salazar mismo manifestaba su prop\u00f3sito de donar o vender su archivo. El AHUNAM desde un principio mostr\u00f3 inter\u00e9s por adquirirlo y comenz\u00f3 las gestiones. Paralelamente, un grupo de acad\u00e9micas del Colectivo Arquitect\u00f3nico Documental hab\u00edan iniciado el proceso de rescate y promovieron la \u00faltima exposici\u00f3n que present\u00f3 en vida el fot\u00f3grafo, \u201cMemoria gr\u00e1fica de la vida cultural 1956-1970\u201d, la cual tuvo lugar en la Sala Manuel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, en noviembre de 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Ricardo Salazar, en abril del 2006, sus hijos, Mar\u00eda Ondina y Ricardo Iv\u00e1n, decidieron entregar el valioso acervo que gener\u00f3 el artista a lo largo de varias d\u00e9cadas de trabajo a la Coordinaci\u00f3n de Difusi\u00f3n Cultural de la UNAM, en calidad de dep\u00f3sito y se procedi\u00f3 a recibir el material para su resguardo, inici\u00e1ndose inmediatamente las tareas de organizaci\u00f3n, cambio de guardas e inventario parcial. En 2008 la Coordinaci\u00f3n de Difusi\u00f3n Cultural consider\u00f3 que el acervo de Salazar requer\u00eda ser conservado con todas las garant\u00edas de un archivo hist\u00f3rico y sugiri\u00f3 al AHUNAM que lo adquiriera. Se iniciaron entonces los tr\u00e1mites necesarios para la compra, la cual se concret\u00f3 el 21 de mayo de 2012. Despu\u00e9s de varios a\u00f1os de espera e incertidumbre, la UNAM compr\u00f3 este archivo ic\u00f3nico de la fotograf\u00eda en M\u00e9xico, producido a lo largo de casi 20 a\u00f1os de vida cultural y universitaria, para conservarlo, catalogarlo y difundirlo.<\/p>\n<h3>PARA SABER M\u00c1S<\/h3>\n<ul>\n<li>Carballo, Emmanuel, <em>Ya nada es igual:\u00a0Memorias (1929-1953)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2012.<\/li>\n<li>N\u00fa\u00f1ez Jaime, V\u00edctor, \u201cRicardo Salazar, fot\u00f3grafo\u201d en <em>La Jornada Semanal<\/em>, 30 de septiembre de 2007, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/z9NVkr\">https:\/\/goo.gl\/z9NVkr<\/a><\/li>\n<li>Poniatowska, Elena. \u201cEntrevista\/ Ricardo Salazar, fot\u00f3grafo. Un gran retratista de artistas e intelectuales, en el abandono\u201d, <a href=\"https:\/\/goo.gl\/TSHCWB\">https:\/\/goo.gl\/TSHCWB<\/a><\/li>\n<li>Unger, Roni, <em>Poes\u00eda en Voz Alta<\/em>, M\u00e9xico, UNAM\/INBA, 2006.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paulina Michel Archivo Hist\u00f3rico de la UNAM-IISUE En revista BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico, n\u00fam.\u00a0 39. Cinco a\u00f1os atr\u00e1s, la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico adquiri\u00f3 el archivo personal del fot\u00f3grafo, con m\u00e1s de 22,000 registros que incluyen retratos de escritores, intelectuales y artistas de M\u00e9xico, as\u00ed como de las actividades universitarias. Personaje olvidado, al final de su vida, sus testimonios gr\u00e1ficos hablan de la cultura de los a\u00f1os cincuenta a ochenta, principalmente. Ricardo Salazar Ahumada naci\u00f3 el 27 de abril de 1922, en Ameca, Jalisco, ciudad cercana a Guadalajara, en donde vivi\u00f3 los primeros dos a\u00f1os de vida. \u00c9l y su familia se trasladaron a la capital del estado, donde Ricardo curs\u00f3 sus primeros estudios. 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