﻿{"id":1072,"date":"2011-05-22T18:06:31","date_gmt":"2011-05-22T23:06:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/?p=1072"},"modified":"2021-05-04T14:57:25","modified_gmt":"2021-05-04T19:57:25","slug":"formar-lectores-una-labor-cotidiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/archivos\/formar-lectores-una-labor-cotidiana\/","title":{"rendered":"Formar lectores Una labor cotidiana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hilda Saucedo L\u00f3pez<\/strong><br \/>\n<strong>FFyL, UNAM.<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">En revista\u00a0<em>BiCentenario. El ayer y hoy de M\u00e9xico<\/em>, n\u00fam. 12.\u00a0<\/span><\/h3>\n<address><span style=\"color: #800000;\"><a href=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-admin\/Carl Spitzweg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center aligncenter\" title=\"Carl Spitzweg\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-12\/Carl-Spitzweg-12.jpg\" alt=\"Carl Spitzweg\" width=\"400\" height=\"540\" \/><\/a><br \/>\n<\/span><\/address>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>L<\/strong>os mexicanos, se dice, leemos en promedio medio libro al a\u00f1o. Este dato incierto dibuja una realidad preocupante pero de ninguna manera definitiva, estoy segura de que puede y debe cambiarse. Pero, \u00bfc\u00f3mo desarrollar un inter\u00e9s verdadero por la lectura?, \u00bfc\u00f3mo fomentar el gusto por leer?, \u00bfc\u00f3mo propiciar un encuentro entre la literatura y aquellos quienes no tienen ni el h\u00e1bito adquirido en su formaci\u00f3n acad\u00e9mica ni pertenecen a una tradici\u00f3n de lectores?, un encuentro que emule el de la chispa y la yesca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer, cuando se realiza por gusto, es el acceso a realidades diversas, a universos posibles o probables, es tambi\u00e9n la fuente nutricia donde abrevamos ideas con las que podemos coincidir o discrepar al comparar con las propias. Y si leer nos lleva a reflexionar es claro que nos ofrece la posibilidad de ser cada vez mejores como personas y tambi\u00e9n ser capaces de acceder a un mejor nivel de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Finalmente, estamos sembrando en la tierra m\u00e1s f\u00e9rtil <\/em>escuch\u00f3 un d\u00eda y me propuse probar que era cierto. Trabajaba entonces en un poblado al cual, de ranchos esparcidos en la \u00e1rida serran\u00eda, llegaban cada ma\u00f1ana a la casa ejidal acondicionada para utilizarse como escuela, algunos ni\u00f1os y ni\u00f1as, yo atend\u00eda al primer a\u00f1o. Todos ten\u00edan responsabilidades sin fin dentro de sus familias y ninguno pod\u00eda leer un rengl\u00f3n completo (nunca hab\u00edan le\u00eddo en voz alta), uno que iba de un rancho particularmente lejano ni siquiera conoc\u00eda todas las letras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los alumnos y yo deb\u00edamos cumplir con un programa muy extenso, una cantidad incre\u00edble de p\u00e1ginas por leer y comprender y ejercicios por realizar en cuarenta minutos, luego de la emisi\u00f3n del tema televisado de 20 minutos. Una misi\u00f3n casi imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La meta era el aprendizaje de los temas, pero antes era indispensable que aprendieran a leer, y para ello los chicos necesitaban conocer todas las letras y su sonido, leer las frases, las oraciones, los p\u00e1rrafos y entender el contenido, explicarse los conceptos y finalmente tomarle gusto a la lectura. Todo mientras el a\u00f1o lectivo iba ya caminando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese primer d\u00eda de clase, luego de la sorpresa, realic\u00e9 un diagn\u00f3stico individual: cada alumno ley\u00f3 en voz alta uno o dos renglones de su libro de texto con la solemnidad que el caso ameritaba. Prohib\u00f3 realizar ruidos que denotaran la m\u00e1s leve burla. Al intentar leer, a unos les lloraron los ojos por el esfuerzo, otros lloraron ante su incapacidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitaba una idea eficaz y veloz. \u00bfC\u00f3mo combinar disciplina, constancia, placer, curiosidad, esparcimiento, con equidad y honestidad para no ahuyentarlos o fracturar al grupo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enumer\u00e9 unos cuantos puntos de disciplina no s\u00f3lo para los alumnos, tambi\u00e9n para m\u00ed: jam\u00e1s, por ning\u00fan motivo habr\u00eda una burla ni un rega\u00f1o por un logro no alcanzado, las llamadas de atenci\u00f3n se circunscribir\u00edan a la disciplina y el respeto, qued\u00f3 proscrita cualquier exclamaci\u00f3n que denotara la percepci\u00f3n de un fracaso, aunque este fuera real e inminente. El respeto es necesario, la aceptaci\u00f3n de las deficiencias todav\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que en los planes de estudio no figuraba un tiempo espec\u00edfico para la lectura, la actividad tendr\u00eda car\u00e1cter extracurricular, sin calificaci\u00f3n, su inserci\u00f3n entre las horas de clase obedecer\u00eda a la posibilidad de dejar libres unos minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarea comenz\u00f3 ese mismo d\u00eda. En los lapsos entre una clase televisada y otra le\u00edan a coro en el libro de texto de la clase reci\u00e9n vista intentando hacerlo de manera simult\u00e1nea. No lo consiguieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center alignleft\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-12\/feria-internacional-del-libro-universitario-12.jpg\" alt=\"Feria Internacional del Libro Universitario\" width=\"241\" height=\"350\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas siguientes la lectura en coro sigui\u00f3 siendo la actividad b\u00e1sica. Al iniciar cada materia los conceptos se le\u00edan en coro y voz alta. Con el paso de los d\u00edas adquirieron soltura pero, sin comprensi\u00f3n, no era \u00fatil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unas semanas m\u00e1s adelante la lectura en coro durante la clase de espa\u00f1ol se realizaba despacio y atendiendo a un suave golpe en el escritorio con el que yo marcaba las pausas, todas: las de comas, dos puntos, punto y seguido, punto y aparte, y punto final iguales. Cuando ya eran capaces de detenerse sincronizadamente, vino el ejercicio de la entonaci\u00f3n que distingu\u00eda a cada una de ellas, una vez aprendida se aceler\u00f3 el ritmo de la lectura. Pues como lo ense\u00f1a Mijail Bajt\u00edon, te\u00f3rico y cr\u00edtico literario de origen ruso, quien realiz\u00f3 estudios de la obra de Dostoievski, la entonaci\u00f3n (por supuesto) le da sentido al texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"ngg-singlepic ngg-center alignright\" src=\"http:\/\/revistabicentenario.com.mx\/wp-content\/gallery\/bicentenario-12\/feria-del-libro-oaxaca-2010-12.jpg\" alt=\"Feria del libro Oaxaca 2010\" width=\"194\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en esta etapa en la que uno a uno, empezaron a comprender el contenido de los textos. Algo cambiaba en su interior al descubrir que el texto realmente &#8220;les dec\u00eda&#8221; algo, la expresi\u00f3n de alegr\u00eda y sorpresa en sus rostros, semejante a la apertura de la corola de una flor, se repiti\u00f3 sin excepci\u00f3n en cada chico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante unos pocos d\u00edas se sigui\u00f3 con la lectura en coro. Las participaciones para explicar o preguntar entre ellos eran t\u00edmidas, sin embargo, adquirieron seguridad para completar, corregir o refutar lo escuchado. Era evidente el inicio del proceso de construcci\u00f3n de significados a partir de la lectura.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<br \/>\nPara leer el art\u00edculo completo, consulte la revista\u00a0<em>BiCentenario<\/em>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los mexicanos, se dice, leemos en promedio medio libro al aAi??o. Este dato incierto dibuja una realidad preocupante pero de ninguna manera definitiva, estoy segura de que puede y debe cambiarse.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,532,20],"tags":[772,771,184,2335,2336,2259],"class_list":{"0":"post-1072","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-articulos","7":"category-bicentenario-12","8":"category-revistanumero","9":"tag-encuesta","10":"tag-habito","11":"tag-historia","12":"tag-lectura","13":"tag-leer","14":"tag-mexico"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1072"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1072\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16037,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1072\/revisions\/16037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabicentenario.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}