Zapata en la memoria de su gente

Proyecto de Historia Oral del Instituto Mora

Entrevistas seleccionadas por Eva Salgado Andrade / CIESAS

BiCentenario #10

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“Zapata” de Adolfo Best Maugard (1954)

Con las palabras preservadas en el tiempo, volvemosAi??a traer a nuestra memoria las voces de la genteAi??de Emiliano Zapata, de aquellos que lo siguieron oAi??que al menos lo trataron un poco. Nacen de testimoniosAi??que forman parte del Proyecto de Historia OralAi??del Instituto Mora y que se reunieron mediante unAi??trabajo impresionante de rescate y preservaciA?n deAi??diA?logos, cuyo objetivo era dar voz a los protagonistasAi??o testigos anA?nimos de la historia de MAi??xico.

Estas voces comparten con nosotros la imagen delAi??jefe revolucionario sureAi??o, el del traje de charro, botonaduraAi??de plata y sombrero ancho; el que conocAi??aAi??caballos, los curaba y los trataba discreto y sencillo;Ai??el que hablaba con picardAi??a, sin elegancia, pero aAi??todos saludaba campechano, sin parar mientes enAi??rangos y que, como tenAi??a un deber con el pueblo, seAi??comprometiA? a plenitud con la cuestiA?n de la tierra.Ai??

Son testimonio, ademA?s, de las emociones queAi??Emiliano ai??i??como le decAi??anai??i?? despertaba entre su gente,Ai??que le tenAi??a gran cariAi??o y le daba toda la ayudaAi??posible; entre quienes pelearon a su lado convencidosAi??de que iban a redimir sus tierras; entre las mujeresAi??que seguAi??an a sus hombres que a su vez seguAi??an a suAi??general, a dA?nde Ai??ste lo pidiese. Nos cuentan de laAi??tristeza que llenA? sus espAi??ritus cuando intuyeron queAi??Zapata iba a morir o supieron que ya habAi??a muerto.Ai??AsAi??, los recuerdos del personaje y las vivenciasAi??de quienes lo conocieron viajan a travAi??s del tiempoAi??para refrescar nuestra memoria, para decirnosAi??de dA?nde venimos y, tal vez, ayudarnos a imaginarAi??hacia dA?nde iremos. Pues es Ai??ste, a fin de cuentas, elAi??propA?sito A?ltimo de la historia.

Eva Salgado Andrade

Emiliano y Eufemio Zapata con sus esposas

Emiliano y Eufemio Zapata con sus esposas

 

ai??i??PlatAi??quenos de su primer encuentro con Zapata.

[ai??i??] un dAi??a me dijo Everardo GonzA?lez: ai???VamosAi??a AtizapA?nai???, y aAi?? vamos hasta AtizapA?n, y en unaAi??casa de AtizapA?n, que llamaban cuartel general,Ai??estaba en un corredor Zapata y otros seAi??ores enAi??unai??i??, sentados en cajones, y otro cajA?n sirviendoAi??de mesa y unas cuantas botellas de aguardiente deAi??caAi??a, jugando baraja. Cuando entrA? Everardo yAi??enfilA? por el corredor, le dijo: ai???A?Emiliano!ai??? ai???QuAi??Ai??hubo, Everardo, A?quAi?? te trae?ai??? ai???Te vengo a verai???.Ai??LlegA? y lo saludA?, y me dijo Everardo: ai???EspAi??rameAi??aquAi?? tantitoai???. Se fueron a otro rincA?n y hablaron,Ai??y no supe lo que habAi??an hablado. Lo que sAi??Ai??supe era cA?mo estaba Zapata: un hombre de ojosAi??dulces, bigote mA?s o menos grande, moreno aceitunado,Ai??vestido de charroai??i?? completo vestido deAi??charro, con botonadura de plata. De cuerpo medioAi??delgado, agradable, pero no dominante.

ai??i??La primera vez que lo vio, A?cA?mo iba vestido?

Precisamente de camisa y blusa blanca [sic], pantalA?nAi??de charro, su botonadura de plata y su sombreroAi??ancho.

[...] Pues, no tuve ocasiA?n mA?s que de ver un indioAi??respetuoso, como en general eran aquellosAi??caballerangos, era un seAi??or que conocAi??a de caballo,Ai??los curaba, los atendAi??a, recibAi??a a las visitas, losAi??ayudaba a montar, a otros los enseAi??aba, en fin.Ai??Era ya una categorAi??a un tanto superior a la delAi??campesino comA?n y corriente, verdad, del queAi??trabajaba la tierra. Hablaba muy poco, lo usual:Ai??ai???CA?mo estA? el caballoai???, etcAi??tera; nos decAi??a: ai???NiAi??osai??i??ai???,Ai??en lugar deai??i??, ya Ai??ramos hombrecitos,Ai??A?verdad? ai???NiAi??o, quAi?? tal el caballo; la pata del ladoAi??derechoai??i??ai??? En fin, dA?ndonos consejos de cA?moAi??debAi??amos tratar el caballo; muy sencillo, muy discreto.

"Emiliano", de Alberto Gironella

“Emiliano”, de Alberto Gironella

ai??i??A?CA?mo era Zapata?

[...] No era ni muy chaparro, ni muy alto, de unAi??cuerpo regular, con sus bigotes; tenAi??a un lunar,Ai??no me acuerdo si en este ojo derecho o izquierdo,Ai??en el mero pA?rpado del ojo tenAi??a un lunar. Y noAi??era chino, era lacio, y era muy misterioso, yo no sAi??Ai??cA?mo le fueron a ganar ahora que lo mataron, siAi??era rete hA?bil para eso.

[...]Pues, era delgadito, ojo grande, bigotA?n, sAi??, sAi??,Ai??me tocA? conocerlo [ai??i??] Pues, era buena personaAi??con nosotros, era amable, sincero.

[...]Nos trataba a gusto, era cariAi??oso, A?verdad?,Ai??aunque cuando se enojaba era dAi??spota, bueno,Ai??cariAi??oso; luego se le quitaba la muina y nos platicabaAi??Ai??l.

[...]Pues era un hombre muy fornido, alto. Por laAi??buena era un buen cristiano, muy buen hombre,Ai??A?verdad?, con todos. Era un hombre muy pasadoAi??por todo el mundo, muy decente.

[...]Muy amable, muy amable, muy gente, muyAi??respetuoso, le hablaba a usted con una sinceridad, con los que no tenAi??a confianza se ponAi??a mA?sAi??bien renuente, pero asAi?? hablando con usted, puesAi??nosotros los muchachos, con los que tenAi??a confianza,Ai??se ponAi??a hasta a reAi??rse y a jugar.

[...]Ai??se no quiso dinero, no, dice: ai???yo sigo peleando,Ai??yo quiero las tierras, porque ese compromisoAi??lo tengo con los pobres, que tanto sufrenai???.

[...]Zapata entendiA? el problema agrario, A?verdad?,Ai??de acuerdo con los conceptos histA?ricos.

[...]Era el que (por A?i han de ver la estatua, cuandoAi??pasen) querAi??a que repartieran las haciendas deAi??aquAi?? del estado de Morelos, que eran de espaAi??olesAi??o de mexicanos ricos.

[...]Pues era un hombreai??i?? La historia de ZapataAi??es buen [sic], mucho muy buena, tambiAi??n. NoAi??puedo hablar mal de Zapata, porque Zapata fueAi??el primero en la cuestiA?n del reparto de tierras.Ai??[...] segA?n su plA?tica que nos hizo a sus mA?s amigosAi??[ai??i??] nos narrA? que Ai??l cuando era joven suAi??padre tenAi??a terrenos de una hacienda y cultivabaAi??para su sostAi??n de la vida; pero cuando llegA? elAi??dAi??a en que el dueAi??o de esa finca le recogiA? lasAi??tierras a su papA?, Ai??l ya tenAi??a, pues si no sobradaAi??experiencia, pero se daba cuenta que comenzabaAi??a ver la vida de sufrimiento y Ai??l mismo nos dijoAi??que dijo al padre: ai???Si Dios no me quita la vida,Ai??yo tengo que vengar estoai???. Ya su mente le avisabaAi??las cosas.

En Xochimilco (1914), Sentados: BenjamAi??n Argumedo, Zapata y Manuel Palafox: atrA?s Ignacio Ocampo, George Carothers y Amador Salazar

En Xochimilco (1914), Sentados: BenjamAi??n Argumedo, Zapata y Manuel Palafox: atrA?s Ignacio Ocampo, George Carothers y Amador Salazar

ai??i??A?Por quAi?? hizo Zapata el Plan de Ayala?

Porque era el compromiso que tenAi??a con el pueblo,Ai??para que creyera en Ai??l, que Ai??l no iba a pelearAi??por dinero, que iba a pelear para defender las tierras;Ai??que Ai??l querAi??a las tierras de aquAi?? de MorelosAi??para su pueblo. Con eso iba a pelear, por eso fueAi??a pelear Ai??l, para darle vida al pueblo, porque elAi??pueblo no tenAi??a, sufrAi??a, porque el hacendado,Ai??puesai??i??, era pura caAi??a, no los dejaban que sembraranAi??milpa para comer maAi??z.

En 1913, antes de que mataran a Madero, nosAi??llegA? un Plan de Ayala, en una forma pues, incA?gnita,Ai??A?verdad?, escondiditos. Entonces vimosAi??y dijimos: ai???aquAi?? estA? nuestra salvaciA?nai???. Y ya nosAi??empezamos a platicar entre los muchachos y nosAi??juntamos 26 y nos fuimos a presentar (ai??i??) Por laAi??cuestiA?n de las tierras, A?no?, porque nosotros noAi??podAi??amos sembrar sin permiso del hacendado.Ai??Entonces dijimos: ai???Bueno, pues aquAi?? estA? nuestraAi??salvaciA?nai???.

[...]Pues, el pueblo sAi?? lo querAi??a, porque, porqueai??i??Ai??A?Bueno!, ya Zapata no hacAi??a cosas malas. Y losAi??pueblos lo querAi??an y allAi?? lo protegAi??an con maAi??z,Ai??con zacate para las bestias, y les daban de comer yAi??todo eso, A?verdad?

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??baseAi??a la RevistaAi??BiCentenario.