Archivo de la etiqueta: Editoriales

Editorial

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 28

Portada Buena_Page_1 (1095x1500)

En mayo de 1949 el cineasta Arcady Boytler y su esposa Lina recibieron un inesperado regalo. Era un autorretrato que al­gunas décadas más tarde adquiriría un valor impensado para esa época. La pintura llevaba el nombre de El venado herido y estaba acompañada de unos versos dedicatorios en octosí­labos donde su autora les pedía que la recordaran en su futura ausencia. Consciente, se anticipaba a lo que prefiguraba como irremediable. Cinco años más tarde aquella amiga del regalo, Frida Kahlo, moría.

La vida multifacética de Frida está enmarcada en su co­tidianidad por un permanente vínculo con el mundo de es­plendor de la cinematografía de mitad del siglo xx. Si ha sido un imán para el cine, tanto en vida como en las películas y documentales que la retrataron, en los cortos años en que fue erigiéndose su figura artística, y en compañía de Diego Rive­ra, desarrolló relaciones entrañables con directores, actrices, actores o guionistas como en el caso de Boytler.

El texto que destacamos en nuestra portada de este nú­mero de BiCentenario, nos da cuenta de la Frida Kahlo per­sona y personaje para el cine, pero también de la amiga que compartía tragedias con Chabela Villaseñor o le pedía apoyo económico a Dolores del Río en momentos de crisis, cercana a Sergei Einsenstein o a Adolfo Best Maugard, desconfiada del parrandero “Indio” Fernández porque arrastraba a Diego, dispuesta a interpretar su propio personaje ante las cámaras de Lola Álvarez Bravo o Nicholas Murray.

En el mismo año en que Frida pintaba su autorretrato con cuerpo de venado, llegaba a México de manera casual el pensador alemán Erich Fromm, padre del psicoanálisis social. Con poco menos de dos décadas de experiencia en tratar de comprender de manera dinámica al ser humano a partir del inconsciente, aquí forjaría gran parte de su carrera profesional. Acumulando investigaciones, formando colegas en la unam, abriendo espacios de debate y de consolidación teórica y práctica de su escuela de pensamiento, Fromm dejó una huella perenne hasta hoy día.

El creciente papel de la mujer en la vida pública se ali­menta de las historia de otras como ellas que en el pasado, con mayores discriminaciones y rechazos, lograron imponer ideas, proyectos y esfuerzos personales. Allí está la crónica de 1865 cuando Carlota viajó hasta Yucatán y Campeche para recorrer una zona olvidada por el imperio de Maximiliano. Para la misma época, en la capital del país las mujeres tenían pocos lugares donde dar a luz, que no fueran sus propias casas. La inyección económica que le dio la emperatriz a la Casa de Maternidad permitió que más mujeres, especialmente pobres, tuvieran mejores condiciones de salubridad para los partos. Pero una vez que se tuvo que regresar a Francia, a punto de caer el imperio, otra mujer, Luciana Arrázola de Baz, marcó la senda final por donde debería ir la atención de la salud. Fueron dos protectoras clave en tiempos en que un embarazo era un riesgo alto para la vida de cualquier mujer.

Esta nueva edición de BiCentenario relata el hallazgo de 78 imágenes guardadas extrañamente en los entresijos del ele­vador de un hotel del centro del Distrito Federal. Las fotos, muchas de ellas reveladas en París, según los sellos que con­servan, llegaron a manos de nuestra integrante del Consejo Editorial, Graziella Altamirano Cozzi, y muestran por un lado el rico intercambio epistolar de postales con comenta­rios sobre la Decena Trágica; pero por otra parte dejan ver a un inédito Porfirio Díaz reunido con familiares y visitantes que formaban parte de la elite porfirista desahuciada por la revolución. Son recuerdos de una época extinguida y que que­daron en secreto arrumbados en un sobre en aquel ascensor por más de medio siglo.

La etapa posrevolucionaria tiene cabida en esta edición con los afanes propagandísticos y que explican hasta la ac­tualidad el comportamiento de los medios de comunicación. Venustiano Carranza ejercía el poder en 1916 pero necesitaba una nueva Constitución que lo legitimara. Apuntando a lograr esto, destinó un vasto apoyo económico para la creación de medios impresos en ciudades importantes que le ayudaran a su causa. Así nació El Universal el 1 de octubre de 1916 y lue­go otros medios. De la mano de su amigo Félix Palavicini, fue el periódico que tuvo la mayores prerrogativas durante el carrancismo. Aún así, este diario a punto de ser centenario, supo adaptarse a los momentos políticos críticos que le si­guieron y estar muy cercano al poder.

También en tiempo novohispanos, un siglo antes, España requería de controles propagandísticos sobre la población para que la insurgencia del cura Hidalgo no se ampliara. De esto nos habla en su texto Joaquín Espinosa Aguirre. Y de cómo también desde el lado de la insurrección se hacía contrapro­paganda. Una muestra de que aún hoy, con métodos más so­fisticados por Internet, redes sociales, o con televisión, el fin de controlar la opinión pública tiene larga data de existencia.

Entre el ayer y el hoy que siempre termina por entrecru­zarse, analizamos al Partido Acción Nacional, siguiendo con la propuesta de revisar a las organizaciones políticas y sus ideólogos destacados. ¿El pan de su creación y de la lucha desde la oposición ya no es el mismo? Sobre esto y otros as­pectos del partido desentraña el artículo de Mario Santiago Jiménez. También recuperamos una entrevista radial a su fundador, Manuel Gómez Morin, realizada en 1949, donde describe las serias dificultades para ejercer el voto con libertad.

BiCentenario 28 no termina allí. Más artículos, más aná­lisis, más información lo puedes descubrir a continuación en estas páginas. Hasta la próxima.

Darío Fritz.

Editorial #21

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm.  21.

A toda etapa de transformaciones profundas en la vida institucional de un país le sigue la de consolidar los logros y esfuerzos, una tarea que muchas veces suele resultar más compleja aun que aquella de sembrar. La revolución mexicana, después de años de batallas, sangre derramada y los dolores intrínsecos propios que deja toda conflagración civil, necesitaba afianzarse. Poner la obra en marcha requería, entre otras medidas de cirugía mayor, tener a sus fuerzas militares disciplinadas y bajo control.

El texto que identifica nuestra portada de Bicentenario 21 echa luz sobre un momento complejo de la historia posrevolucionaria como lo fue la necesidad de establecer las bases de lo que sería el ejército mexicano. Los historiadores difieren sobre el momento en que comenzó aquella etapa clave para las tropas revolucionarias. Como lo explica Martha Beatriz Loyo, unos lo sitúan en 1913 ‒hace un siglo ya‒, cuando Venustiano Carranza crea el ejército constitucionalista dividido en varios cuerpos para restablecer el orden constitucional quebrantado por Victoriano Huerta. Pero otros lo ubican en 1917, después de promulgarse la nueva Constitución. Llevar orden a la nueva institución era una tarea compleja en la que abundaban las relaciones personalistas entre jefes y soldados. Proliferaban los feudos y las posibles rebeliones estaban presentes en cada medida que se adoptaba. Pero no sólo había que sustituir la lealtad a los jefes por la lealtad a la institución, predominaba una economía destrozada, propia de la guerra. Las arcas gubernamentales necesitaban equilibrarse y para ello destinar un tercio del presupuesto a las fuerzas militares resultaba inviable para un país apremiado por redistribuir recursos económicos. Tendría que correr más de una década de transformaciones hasta lograr consolidar el ejército de corte popular que lo ha hecho diferente de muchos otros del continente.

La etapa posrevolucionaria que ponemos en este número en manos de los lectores, se complementa con una mirada sobre la importancia que tuvo su difusión. Y para ellos es imprescindible hablar del cine y cómo distintos directores de la época fueron relatando a los ciudadanos, especialmente de la capital, aquellos momentos que no estaban alejados de la propaganda política. Todos los líderes militares y políticos supieron aprovechar el alcance persuasivo del cine para un público con escasos instrumentos para informarse. Francisco Villa fue uno de los que lo supo capitalizar, pero no el único. Y algunos cineastas se identificaron claramente con la causa de los jefes revolucionarios.

La historia está hecha de personajes que la construyen día a día con su ideas transformadoras, vicisitudes, valentías o frustraciones. Hombres y mujeres, en su mayoría anónimos,y otros que dejan en el imaginario popular un encanto que se transmite más allá de su tiempo. Descifrarlos es tarea de la historia y eso nos proponemos hacer en cada una de las ediciones de BiCentenario. María Ignacia La Güera Rodríguez es una de ellas. César Martínez Núñez nos cuenta las últimas pinceladas de vida de una mujer que vivió cerca de los hombres de poder en Nueva España y buscaba comulgar las culpas que la enredaron durante décadas. Los oídos de una sobrina monja le sirvieron para limpiar la carga emocional de amores marchitos, tiempos de economía doméstica maltrecha y abandonos apresurados, antes de retirarse a un convento de franciscanos a pasar sus últimos días.

Otros personajes que circundarán estas páginas nos llevarán hasta nuestros pioneros de la astronomía y una de las figuras emblemática de nuestro cine y teatro de la mitad del siglo XX. Francisco Díaz Covarrubias supo imponer su tesón para convencer a los políticos de fines del siglo XIX que un grupo de científicos como él podrían aportar a la ciencia mucho más que teorías inalcanzables sobre el universo para el común de los mexicanos. Logró viajar a Japón para presenciar el pasó de Venus y ante la elite de sus pares en el mundo pudo resolver entre los más avanzados cómo medir la distancia entre el Sol y la Tierra. Fue un hito para el desarrollo de la astronomía de México, aunque la ciencia siguiera luego ocupando un lugar institucional marginal.

El otro personaje que se incorpora a estas páginas es Fernando Soler. Era un hombre de teatro pero una vez que el cine sonoro reemplazó al cine mudo, fue de los primeros que lo supo interpretar para llenar las salas de un público ávido por conocer sus personajes bohemios, parranderos o pícaros. Soler describe en una entrevista que recuperamos de 1975 sus tiempos como actor y director, el rechazo a todo cine que no fuera masivo y hasta las primeras piedras que colocó para fortalecer la sindicalización de actores.

Este número 21 de Bicentenario no se acaba allí ni mucho menos. Hay más por descubrir: los orígenes de la lucha libre, lo mismo que el desarrollo del dibujo entre mujeres y niños en los albores del siglo pasado, así como las recepciones festivas de virreyes y libertadores en la época novohispana. Un teatro en Campeche que fue el sueño de una sociedad que aspiraba a tenerlo entre los más destacados de las capitales mundiales, y la migración constante de los chiapanecos de Simojovel. Para cerrar, una revuelta estudiantil olvidada como la de los jóvenes que se oponían al golpe de Estado de 1858 acompaña este octubre en otro aniversario más de aquel movimiento estudiantil de 1968 que dejó la marca propia de una bisagra para la democracia mexicana.

Darío Fritz

Editorial #6

BiCentenario #6

Participar en la conmemoraciA?n del bicentenario de la Independencia y del centenario de la RevoluciA?n, no sA?lo nos lleva a recordar las gestas que dejaron huella en el acontecer nacional y cuyos capAi??tulos han llenado innumerables pA?ginas de la historia mexicana, sino que nos invita a seguir hurgando en nuestro pasado, para detenernos a ver, con otras miradas y a travAi??s de nuevos primas, lo que fuimos ayer, con le propA?sito de explicarnos quiAi??nes y cA?mo somos hoy.

De cara a las conmemoraciones, en BiCentenario mantenemos el compromiso de ofrecer a nuestros lectores fragmentos y episodios, relatos, costumbres y tradiciones; vida cotidiana, formas culturales y todo aquello que nos ha dado un rostro propio.

Entre los diversos temas tratados, en este Ai??nA?mero nos remontamos a la ciudad capital de MAi??xico de los albores del siglo XX que cambia su fisonomAi??a y modifica su espacio a partir de la ampliaciA?n de sus calzadas y la modernizaciA?n del transporte, siendo escenario propicio para los tranvAi??as elAi??ctricos, los automA?viles, los camiones y hasta las bicicletas. En esta misma Ai??poca, el acontecer diario citadino se refleja en el mundo de la farA?ndula, donde el teatro de revista alcanza su mA?xima expresiA?n gracias a la presencia de exitosas mujeres empresarias que logran “mexicanizar” las tandas y forjar un gAi??nero teatral de Ai??ndole nacionalista. TambiAi??n se presentan diversas cA?psulas de vida cotidiana referentes a la evoluciA?n de la urbanidad y los buenos modales en su relaciA?n con la higiene y la salud.

En otros asuntos, se recuperan pasajes que muestran cA?mo se celebrA? la consumaciA?n del movimiento libertario en diferentes lugares y momento: Cartago, la lejana capital de Costa Rica, que formA? parte de MAi??xico, se declara en 1823 la mA?s firme partidaria del Imperio de Iturbide y cien aAi??os despuAi??s, los niAi??os mexicanos celebran el centenario como actores centrales de una campaAi??a de gobierno relacionada con la salud, la protecciA?n y el bienestar de la niAi??ez.

Como parte de nuestro pasado histA?rico, la literatura y el arte tambiAi??n estA?n presentes. El cuento en esta ocasiA?n nos remonta al MAi??xico romA?ntico de mediados del siglo XIX a travAi??s de un relato que pone al descubierto el amor ausente, el amor llorado en el cementerio, lugar donde en otro momento y rincA?n de la provincia mexicana, se habla con un lenguaje distinto del arte funerario, cuyas tallas de marmolerAi??a italiana rinden culto a la memoria de un importante personaje de la sociedad potosina.

Los aAi??os de revoluciA?n son abordados en un texto que nos narra la historia y el paradero del plan que sirviA? de bandera al movimiento constitucionalista y, para etapas posteriores, es tratado el tema que pone en evidencia la frA?gil relaciA?n entre la Iglesia y el Estado mexicano, asunto relacionado con el documento seleccionado para la secciA?n Desde ayer, que ofrece por primera vez la descripciA?n del viaje misterioso que realizA? un fraile estadunidense con el objeto de tener una reuniA?n secreta con el presidente Calles, orquestada por el embajador de Estados Unidos para mediar en el conflicto religioso en MAi??xico.

Con motivo del setenta aniversario de la llegada de los primeros refugiados republicanos espaAi??oles a nuestro paAi??s, la entrevista de historia oral recoge los recuerdos de un exiliado que habla de sus experiencias y su contribuciA?n a la vida intelectual mexicana, y la secciA?n Desde hoy invita a hacer una profunda reflexiA?n en estos tiempos en que se agotan los recursos naturales y es apremiante adquirir una conciencia ecolA?gica que nos lleve a asumir el compromiso de cuidar estos recursos en todos los actos de nuestra vida diaria.

En los diversos asuntos aquAi?? tratados, se ha aprovechado lo que el pasado nos brinda para generar nuevas historias, recuperar hechos poco conocidos y personajes hasta ahora olvidados, pero tambiAi??n para detenernos a ver nuestro presente y voltear de cara al futuro. Esperamos que estas pA?ginas los inviten a participar en esta aventura.

Graziela Altamirano Cozzi

Instituto Mora

Editorial #20

Guadalupe Villa
Instituto Mora

Motivo de regocijo es entregar a nuestros lectores el nA?mero 20 de la revista BiCentenario. Veinte se dice rA?pido y aunque no sean aAi??os, como los evocados en el tango de Carlos Gardel, cada tiraje tiene su propia historia y conserva el sello de un proyecto editorial novedoso de divulgaciA?n para el gran pA?blico. Nosotros no tenemos miedo del encuentro con el pasado que vuelve, por el contrario traer el pasado al presente es, ha sido y serA? tarea de nuestros colaboradores, empeAi??ados en hacer que la historia se conozca de manera placentera a travAi??s de textos interesantes, cortos, A?giles y de buena pluma.

Desde el primer nA?mero, junio de 2008, nos ocupamos y preocupamos por hacer de nuestra revista una publicaciA?n con fuerte impacto social, distintiva del Instituto Mora. En BiCentenario hemos contado con el apoyo de renombrados historiadores y colegas de ciencias sociales, cronistas de ciudades grandes y pequeAi??as y tambiAi??n de estudiantes en proceso de formaciA?n cuyos ai???pinitosai??? los van fogueando para su futuro profesional. Esta pluralidad ha facilitado que la divulgaciA?n del ayer y hoy de MAi??xico, emanados de diferentes instituciones quede compendiada en nuestra revista. Ello ha favorecido la heterogeneidad temA?tica y la mirada diversa en el transitar por distintos siglos.

Los hechos histA?ricos, los personajes y su caminar por la vida cotidiana nos enseAi??an que todos, hombres, mujeres y niAi??os, con virtudes y defectos, grandezas y miserias, somos sujetos histA?ricos. Para reconocernos, para entendernos hoy, es necesario voltear al pasado y tratar de ver como en una pelAi??cula los logros y tropiezos de muchas generaciones.

En este nA?mero podremos adentrarnos en la vida de ai???JosAi?? Mariano MuciAi??o, naturalista de Nueva EspaAi??aai???, uno de los mA?ximos exponentes de la ciencia novohispana cuya habilidad para clasificar plantas y animales quedA? manifiesta a lo largo de su labor como integrante de la Real ExpediciA?n BotA?nica. Igualmente podemos asomarnos a ai???La primera independencia de Texasai??? y a los afanes de Bernardo GutiAi??rrez de Lara, quien la declarA? con carA?cter provisional en 1813, mientras se conseguAi??a la de toda Nueva EspaAi??a, y luchA? a la par contra las ambiciones territoriales de Estados Unidos. En ai???SAi??mbolos, ceremoniales y fiestas de palacio durante el segundo imperioai???, el autor destaca el esfuerzo de Maximiliano y Carlota por forjar una identidad nacional y asegurar la lealtad de partidarios a travAi??s de condecoraciones, nombramientos y recompensas y, por la misma vAi??a, neutralizar a sus enemigos. En el artAi??culo ai???RepresentaciA?n de la muerte niAi??a en la fotografAi??a de Romualdo GarcAi??aai???, se destaca la singular prA?ctica de retratar niAi??os muertos, popularizada en la segunda mitad del siglo xix gracias a la fotografAi??a. ai???Los retratos del general y la imagen del presidenteai??? contrasta las imA?genes que promovieron de sAi?? mismos Porfirio DAi??az y Francisco I. Madero en tanto que ai???Cuando MAi??xico fue una fiesta. De cA?mo se celebraron los ciento cincuenta aAi??os de la independencia y los cincuenta de la revoluciA?nai??? subraya el significado polAi??tico dado por el gobierno a esas conmemoraciones.

En la secciA?n Desde hoy, ai???Al acecho de La Bestiaai??? trata del flujo masivo de centroamericanos a Estados Unidos y las causas que los empujan a esta arriesgada prA?ctica, en lomos del tren conocido como La Bestia; se destaca el poder de la solidaridad humana no siempre reconocida e inclusive criminalizada y catalogada de pollerismo social. En la secciA?n Desde ayer ofrecemos un interesante artAi??culo sobre ai???La Alameda de la ciudad de MAi??xicoai??? que naciA? como paseo pA?blico de la capital de Nueva EspaAi??a e importante escenario del calendario festivo civil y religioso desde fines del siglo xvi hasta las A?ltimas restauraciones (o recuperaciA?n de espacios) en el siglo xxi.

En el Testimonio se presenta un cuento de ciencia ficciA?n escrito en el siglo XIX, en que FA?sforos, el autor, imagina cA?mo serA? el paAi??s en la dAi??cada de 1970; cuenta con una presentaciA?n en la que el autor hace un breve recuento de los orAi??genes de la ciencia ficciA?n mexicana a partir de 1775.

Arte estA? dedicada a ai???Hermenegildo Bustos: un retrato de arte popularai???, el Cuento HistA?rico a ai???VAi??ctor. La otra cara del 68ai???, donde se nos revela otro sector de la sociedad que no tuvo ningA?n vAi??nculo con el movimiento estudiantil, por la simple y sencilla razA?n de ser jA?venes marginados sin acceso a la educaciA?n. Por A?ltimo, la Entrevista, titulada ai???Del pueblo a la gran ciudad: una modelo para los pintoresai???, muestra los orAi??genes y el derrotero que Julia LA?pez siguiA? desde que saliA? de su natal Guerrero para radicar en la ciudad de MAi??xico y convertirse en la gran pintora que hoy es.

 

Editorial #19

EDITORIAL

BiCentenario #19

Como parte de la diversidad de momentos y personajes de nuestro pasado que BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico rescata para sus lectores en cada nA?mero, hoy rememoramos un capAi??tulo central de la historia de la RevoluciA?n mexicana: la Decena TrA?gica. A cien aAi??os de este episodio que dio paso a la lucha popular, recordamos a sus actores y escuchamos la voz de testigos de aquellos sucesos que culminaron con el asesinato del presidente Madero y del vicepresidente Pino SuA?rez y, por unos dAi??as, convirtieron en campo de batalla las principales calles de nuestra capital.

Tres secciones de este nA?mero tienen como telA?n de fondo los trA?gicos dAi??as de febrero de 1913 y retoman algunas escenas que nos remiten al principio y al final de aquel drama: en Desde ayer, presentamos el testimonio de un periodista que percibiA? el ambiente de conspiraciA?n y de traiciA?n que se respiraba entre la clase militar la vAi??spera del golpe, y reseAi??A? las primeras horas del ataque a Palacio Nacional, dando cuenta de la confusiA?n que se viviA? en el ZA?calo y del saldo de muertos que trajo consigo el tiroteo entre los sublevados y las fuerzas defensoras del gobierno. En la Entrevista le damos la palabra a Sara PAi??rez de Madero, quien a tres aAi??os de aquellos sucesos denunciA? con coraje y amargura la vergonzosa actuaciA?n del embajador estadunidense y su responsabilidad en la ejecuciA?n de su esposo. Rescatamos tambiAi??n la olvidada y controvertida figura de Pedro Lascurain, el presidente de los pocos minutos en el poder que fue blanco perfecto de las intrigas del embajador Lane Wilson e instrumento de Victoriano Huerta para concretar su maniobra polAi??tica, eliminar al presidente Madero y arrebatarle la presidencia.

Cambiamos de escenario y nos remontamos al siglo XIX mexicano para conocer, a travAi??s de un cuento, el lA?gubre y misterioso suceso que se registrA? en un rincA?n de Tlaxcala, el cual muestra desde entonces la fragilidad de los procedimientos judiciales para esclarecer un homicidio. En contraste, observamos el cielo surcado de vistosos y coloridos globos a travAi??s de la historia singular de las ascensiones aerostA?ticas, convertidas en una de las diversiones mA?s atractivas y populares del siglo. En Arte admiramos la perspectiva aAi??rea del Valle de MAi??xico plasmada en la pintura de JosAi?? MarAi??a Velasco. Y en esa misma Ai??poca descubrimos la fi gura de un diplomA?tico mexicano quien participA? en las cortes europeas en misiones secretas para encontrar un candidato al trono de MAi??xico. Por ser amigo predilecto de la pareja imperial francesa, formA? parte de la comitiva que ofreciA? la corona al archiduque Maximiliano de Habsburgo y se convirtiA? en su representante en ParAi??s.

A travAi??s de un breve recorrido histA?rico y haciendo a un lado los mitos y leyendas que han llegado hasta nuestros dAi??as, encontramos el origen y significado de la ceremonia del Grito de la independencia y la historia de nuestros sAi??mbolos patrios. Hablando de tradiciones, recordamos la fi esta de la Candelaria y vemos cA?mo se celebra en distintas partes de nuestro paAi??s. Nos asomamos tambiAi??n a las reminiscencias de las navidades del Campeche de los aAi??os cincuenta, que nos invitan a asistir a los festejos en ese bello rincA?n del sureste. Abordamos igualmente un tA?pico interesante para descubrir la marcada presencia cultural de MAi??xico en el sur de Estados Unidos, no sA?lo por la herencia que dejaron sus pobladores antes de que la guerra recorriera la
frontera entre los dos paAi??ses, sino como resultado del notable legado de los trabajadores mexicanos que a travAi??s de los aAi??os transmitieron costumbres y tradiciones, indumentaria, vocablos y hasta prA?cticas legales (conservadas, en su mayorAi??a, de su pasado colonial).

Y, por A?ltimo, en la secciA?n del MAi??xico de hoy, recomendamos la lectura de ai???MAi??xico y la esclavitud en el siglo XXIai???, artAi??culo que nos muestra un grave fenA?meno contemporA?neo que tambiAi??n aqueja a nuestro paAi??s: ai???la trata de personasai???. Su lectura nos convida a reflexionar sobre el papel que nos corresponde como sociedad para contribuir a su prevenciA?n y combate.

BiCentenario invita a sus lectores a recorrer en este nA?mero las diferentes facetas y los variados rostros de nuestro pasado y de nuestro presente y a disfrutar de las ilustraciones que los acompaAi??an.

GRAZIELLA ALTAMIRANO COZZI
INSTITUTO MORA