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Protestantes y revolucionarios combaten la adicciA?n al alcohol

Cecilia Autrique Escobar
UNAM

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 34.

La lucha en Estados Unidos contra los efectos nocivos del alcohol en la sociedad se trasladA? a MAi??xico hacia 1920. FotografAi??as, caricaturas, manuales, carteles y folletos fueron algunos de los instrumentos grA?ficos utilizados para erradicarlos o al menos controlarlos, aunque muchas veces de manera discriminatoria porque se asociaba su adicciA?n con la pobreza y los sectores populares.

ai???Caricatura de los caminos negativos despuAi??s de salir de una cantinaai???,

A principios del siglo XX hubo un movimiento a nivel global en contra de la ingesta de alcohol, impulsado por misioneros y grupos civiles protestantes de Estados Unidos. En MAi??xico esta campaAi??a evangAi??lica a favor de la temperancia fue apoyada por el grupo triunfante de revolucionarios en la dAi??cada de 1920. Los constitucionalistas estaban convencidos de que el alcoholismo era un obstA?culo al progreso y desarrollo de la naciA?n moderna que se habAi??an propuesto lograr.

Para promover la temperancia y difundir los males que provocaba el consumo de bebidas embriagantes, los protestantes y revolucionarios recurrieron a medios impresos e imA?genes visuales, que representan un discurso de la realidad que va paralelo a la argumentaciA?n escrita de manuales y periA?dicos. AsAi??, ai???el repetir los juicios y perjuicios permite ir condicionando inconscientemente la percepciA?n, creando mitos y estereotipos, influyendo en la cultura en el mediano y largo plazoai???.

Los mensajes utilizados para disuadir del consumo de alcohol reflejaban los valores coincidentes de los evangAi??licos y la nueva clase gobernante del paAi??s. De suerte que echaron mano de fotografAi??as, caricaturas, manuales, carteles y folletos que buscaban representar el alcoholismo y sus problemas como se les percibAi??a en aquel momento, representaciones que sin duda contribuyeron a la construcciA?n paulatina de un imaginario respecto al alcohol. Estos medios sirvieron para divulgar las opiniones y perjuicios de estos grupos respecto al consumo de embriagantes entre el pA?blico mexicano.

Imagen 7.  ai???Caricatura de un hombre y enfermedadesai???

Los misioneros de las distintas congregaciones evangAi??licas difundieron sus valores mediante la publicaciA?n de periA?dicos como El Mundo Cristiano y La Nueva Democracia y de folletos dirigidos a los miembros de sus iglesias, es decir, mujeres y obreros, estudiantes y maestros, intelectuales y grupos generalmente identificados con los cAi??rculos liberales del paAi??s. TambiAi??n echaron mano de cancioneros y manuales, herramientas utilizadas en sus iglesias y escuelas, que reproducAi??an ilustraciones, canciones y poemas que se adaptaban al pA?blico, ya fuesen niAi??os, jA?venes o adultos, con el objetivo de modificar la percepciA?n y la conducta, pues siempre llevaban un mensaje moral. Los protestantes de Estados Unidos enviaron a sus homA?logos mexicanos manuales y cancioneros elaborados en su paAi??s, muchos traducidos al espaAi??ol y divulgados en las escuelas pA?blicas de MAi??xico. Otros recursos muy utilizados fueron los carteles y folletos que repartAi??an en conferencias y eventos.

El Mundo Cristiano era el semanario de las cinco iglesias evangAi??licas de MAi??xico, que publicaba regularmente una secciA?n de temperancia y en abril de 1921 dedicA? todo un ejemplar al asunto, en el que participA? como ilustrador el metodista Carlos PetrA?n, quien era el responsable del trabajo contra el alcohol entre los obreros por parte de la AsociaciA?n AntialcohA?lica Nacional, fundada por los evangAi??licos en 1918.

Imagen 2. ai???En las garras del enemigoai???, El Mundo Cristiano

Como podrA? apreciarse, las ilustraciones de PetrA?n no se caracterizan por su valor estAi??tico, son mA?s bien ilustraciones con un mensaje moral muy literal y simple. Las imA?genes aludAi??an a referentes comunes de la vida urbana y el alcohol, como las cantinas, la familia, los medios de transporte, las fA?bricas, siempre abordando preocupaciones sociales del momento, y construyendo con esto un imaginario colectivo en torno a las bebidas embriagantes y los daAi??os que producAi??a su ingesta. Las ilustraciones fueron un medio muy socorrido de estas publicaciones, complemento del discurso escrito, pues aunque la mayorAi??a del pA?blico al que iban dirigidas sabAi??a leer, tambiAi??n habAi??a personas de baja escolaridad, por lo que los recursos iconogrA?ficos siempre eran A?tiles para transmitir efectivamente los mensajes morales protestantes.

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De cA?mo desde Estados Unidos se intentA? llevar la ProhibiciA?n a MAi??xico

Cecilia Autrique Escobar
Facultad de FilosofAi??a y Letras, UNAM

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 14.

Si el consumo de licor sigue a este paso, Estados Unidos no serA? nada mejor que una naciA?n de borrachinesai???, comentarA? un profesor de la universidad de Harvard al ex presidente Thomas Jefferson en 1821. Se cuenta que era comA?n que las familias iniciaran el dAi??a con un ai???trago generosoai??? de alcohol ai??i??incluidos los niAi??osai??i??, ai???para aguantar las demandas del mundo y evitar los ataques de mal humorai???. MA?s tarde Abraham Lincoln dirAi??a: ai???el licor intoxicante era usado por todo el mundo, repudiado por nadie y entraba en el primer respiro de un infante y en el A?ltimo pensamiento del moribundoai???.

La cantina con la barra mA?s larga del mundo

La cantina con la barra mA?s larga del mundo

El alcoholismo llegA? a ser una preocupaciA?n pA?blica tan seria que desde Ai??pocas tempranas de la repA?blica independiente distintos grupos se dieron a la lucha de moderar el consumo del licor y mA?s tarde de prohibirlo. Algunos de estos grupos tratarAi??an de extender su influencia al paAi??s vecino del sur durante los aAi??os de la ProhibiciA?n, esto es, de 1920 a 1933, cuando en la ConstituciA?n de Estados Unidos se proscribiA? la producciA?n, la venta y el trA?fico de ai???bebidas intoxicantesai???. El proceso era la culminaciA?n de una lucha de muchos aAi??os, en la que habAi??an tomado parte distintos organizaciones protestantes ai??i??los primeros fueron los metodistas en 1826 y sobresalieron tambiAi??n los bautistasai??i?? que pensaban que el alcohol era daAi??ino para el hombre y tomarlo no causaba mA?s que consecuencias negativas en el trabajo, la familia y la sociedad. SustentarAi??an estas ideas en investigaciones cientAi??ficas y pretenderAi??an educar a la gente sobre los males producidos, pero tambiAi??n se propondrAi??an cambiar las leyes para limitarlo o prohibirlo.

El movimiento contra el alcohol coincidiA? con muchos cambios que transformaron a la sociedad estadunidense. Desde finales del siglo XIX, la inmigraciA?n masiva multiplicA? la poblaciA?n, lo cual implicA? el arribo de costumbres distintas respecto al alcohol (por ejemplo, entre los irlandeses y losAi??alemanes para quienes es parte de su cultura), al tiempo que se daba un proceso de industrializaciA?n importante que contribuyA? al crecimiento de las ciudades y tenAi??a lugar una gran migraciA?n hacia el Oeste de gente que iba en pos de nuevas oportunidades. Todo esto fue cambiando tanto los valores como las instituciones tradicionales ai??i??familia, religiA?n y sentido de comunidadai??i?? y provocA? gran incertidumbre en la sociedad, lo que llevA? a su vez a un gran incremento en el consumo de bebidas alcohA?licas, sobre todo en lugares pA?blicos como las cantinas, y el exceso fue tan notable que fueron muchos los que exigieron una soluciA?n.

Embotelladores clandestinos

Embotelladores clandestinos

Ilustremos lo anterior con algunos datos. Si en 1850 los estadunidenses bebAi??an 136 millones de litros de cerveza al aAi??o (10.2 litros por persona), para 1890 la cantidad era de 323 millones de li- tros (30 litros por persona). Si bien la poblaciA?n se habAi??a triplicado en ese periodo, el consumo de cerveza creciA? 24 veces y esto sin contar el con- sumo de licores. El nA?mero de cantinas tambiAi??n aumentA? visiblemente pues en 1870 habAi??a 100 mil en todo el paAi??s y en 1900 la cifra era de 300 mil.

Las ligas femeninas fueron otros grupos interesados en cambiar las reglas relativas al alcohol pues las mujeres eran las mA?s afectadas al ver como los salarios de los maridos ai???se iban en la botellaai???,Ai??quedando las familias desprotegidas y sumidas en la pobreza. De ahAi?? que lucharan por adquirir el derecho al voto para asAi?? ser parte de la vida polAi??tica nacional y poder clausurar las cantinas.

A las organizaciones religiosas y de mujeres se sumaron los grupos polAi??ticos de orientaciA?n progresista, los cuales enarbolaban ademA?s otras causas sociales tales como la reforma de las condiciones laborales de los obreros, la prohibiciA?n del trabajo infantil, el impulso de la salud pA?blica y la mejorAi??a de las condiciones de pobreza, entre otros objetivos.

Movimiento femenino por la templanza

Movimiento femenino por la templanza

De tal modo, el movimiento a favor de la ProhibiciA?n fue cobrando fuerza. Surgieron instituciones como el Partido Nacional Prohibicionista (1869), la UniA?n de Mujeres Cristianas Temperantes (1874) y la Liga Anticantinas (1893), que buscaban reformar a laAi??sociedad a travAi??s de leyes y educaciA?n. La A?ltima fue la mA?s poderosa porque consiguiA? apartar el asunto de otros temas y utilizA? estrategias polAi??ticas muy eficientes, tales como intimidar a los polAi??ticos, obligA?ndolos a tomar una postura al respecto. TambiAi??n manejaban a las minorAi??as que podAi??an definir una elecciA?n e impulsabanAi??a los candidatos locales para que fueran los propios condados los que votaran si cerrar o no sus cantinas, ademA?s de que tenAi??an ocho imprentas que empleaban para su propaganda y sus campaAi??as.

ConseguAi??an recursos econA?micos a travAi??s de pequeAi??as contribuciones de las congregaciones de las iglesias protestantes con presencia en todo el paAi??s y de algunos industriales como Henry Ford o John D. Rockefeller, quien aportaba el equivalente al diez por ciento del dinero recaudado por la Liga. LosAi??industriales favorecAi??an la regulaciA?n del licor pues veAi??an una relaciA?n directa con la eficiencia de los obreros en el trabajo. El poder de la liga llegA? a ser tal que se dice que Wayne Wheeler, su estratega, influyA? en seis Congresos y dos presidentes y mantuvo el equilibrio de poder entre los partidos Republicano y DemA?crata.

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