Archivo de la etiqueta: 1811

Reloj de arena

  • 1-I-1861

El ejército liberal entra solemnemente a la capital de la república, con el general Jesús González Ortega (que acababa de vencer a las tropas conservadoras en San Miguel Calpulalpan, estado de México) a la cabeza, entre las expresiones de júbilo de la multitud. El ayuntamiento lo espera en la calle del Puente de San Francisco, donde entrega el estandarte de la ciudad. Se da fin así a la guerra de Reforma o de Tres Años.

  • 24-II-1961

La reunión internacional de ingenieros de México y Guatemala, recomienda formar una comisión mixta para dictaminar sobre los conflictos fronterizos entre ambos países. Se integra así la Comisión Internacional de Límites y Aguas, a la que pronto se le presenta un problema cuando, en el mes de octubre, las lluvias ocasionan el desbordamiento del río Suchiate, que al cambiar de cauce sustrae 500 hectáreas de territorio a nuestro país.

  • 10-III-1911

Emiliano Zapata se levanta en armas con 72 hombres en Villa de Ayala, Morelos, para protestar por el despojo de tierras de que son víctimas los campesinos de la región, dando su apoyo al movimiento de Francisco I. Madero, y atraído por el artículo 3° del Plan de San Luis, que promete restituir a sus antiguos poseedores los terrenos que les han quitado y pagarles una indemnización.

  • 16-III-1811

Ignacio López Rayón es nombrado general en jefe del ejército insurgente, que se repliega después de la derrota de Puente de Calderón, cuando Hidalgo, Allende, Aldama y los demás jefes avanzan hacia el norte para conseguir apoyo del gobierno de Estados Unidos

Los últimos días del Cura Hidalgo

Graziella Altamirano Cozzi - Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 1

2. Los últimos días del cura Hidalgo, Graziella Altamirano Cozzi, No. 1

El 23 de abril de 1811 los habitantes de San Felipe el Real de Chihuahua se arremolinaron en las principales calles de la villa para ver pasar a “la collera” que había llegado de Monclova, con el fin de que los presidiarios que la integraban fueran juzgados como cabecillas responsables de la insurrección iniciada hacía siete meses en el pueblo de Dolores. Desde el primer llamado a la rebelión, en septiembre de 1810, los caudillos iniciales habían encontrado eco entre la población, provocando que la revuelta popular se propagara rápidamente por muchos rincones del extenso Reino de la Nueva España y contara con miles de adeptos, sobre todo gente de campo desposeída, que se sumaba día con día al ejército insurgente. El movimiento había crecido de una manera inconmensurable y después de las primeras victorias, y de algunos intentos de reformas, como la abolición de la esclavitud y el cese de los tributos, publicadas en “El Despertador Americano”, periódico rebelde que se editaba en Guadalajara, siguieron las desavenencias entre los principales jefes, la indisciplina y las grandes derrotas militares.

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