La A?ltima captura de JosAi?? Revueltas

HAi??ctor Javier PAi??rez Monter
FCPyS, FES AcatlA?n, UNAM; UAMEX

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 36.

Un sA?bado de noviembre de 1968, el escritor fue detenido en la ciudad de MAi??xico. sus reclamos eran demasiado subversivos para la Ai??poca: libertad para los presos polAi??ticos, el cese de la represiA?n y la retirada del ejAi??rcito de todas las aulas universitarias. AdemA?s, alentaba a luchar por una reforma electoral con participaciA?n libre ciudadana. era una detenciA?n mA?s, que no lo intimidaba en su lucha. Su preocupaciA?n, en todo caso, era seguir escribiendo.

J. Revueltas como militante del movimiento estudiantil 1968 (502x640)

El papel del escritor JosAi?? Revueltas en el moAi??vimiento estudiantil del ai???68 evoca al profesor MendizA?bal, personaje de su cuento ai???La PaAi??labra Sagradaai???, del libro Dormir en Tierra, que escribiA? al menos ocho aAi??os antes de ser capturado en 1968. El maestro MendizA?bal, despuAi??s de descubrir a un par de adolescentes entrelazados en el desvA?n de la escuela, toma una decisiA?n inexplicable:

ai??i??Huye por la ventana ai??i??ordenA? al muchachoai??i??; anda, no hay tiempo que perder. [...]

ai??i??Ha sido una imprudenciaai??i?? dijo MendizA?bal con algo que mA?s bien parecAi??a una fatiga indecibleai??i??, una verdadera imprudencia ai??i??Alicia se sentAi??a desfallecer de ira. [...]ai??i?? AhoAi??ra vayA?monos de aquAi??; usted saldrA? primero[...]

Pero antes de que Alicia diera un paso, ambos quedaron inmA?viles de terror. Alguien subAi??a por las escaAi??leras, hacia el desvA?n. El rostro de MendizA?bal habAi??a palidecido hasta lo sobrenatural. ai??i??Grite ustedai??i?? exAi??clamA? con una inspiraciA?n sA?bita al tiempo que le desgarraba el uniforAi??me de un tirA?n, A?grite por el amor de Dios, yo me harAi?? responsable de lo ocurrido!

Para noviembre de 1968, el escritor duranAi??guense no habAi??a sido aprehendido, ni en la toma de Ciudad Universitaria, ni en la matanAi??za de Tlatelolco. Los estudiantes de la Facultad de FilosofAi??a y Letras lo escondAi??an mediante brigadas que lo cambiaban de domicilio consAi??tantemente. Pero los elementos de la DirecAi??ciA?n Federal de Seguridad, de la SecretarAi??a de GobernaciA?n, le venAi??an siguiendo.

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En general, se considera que el origen de esta festividad se encuentra en Estados Unidos donde hacia 1902 Ann MarAi??a Reeves, una enfermera de Filadelfia, decidiA? organizar el DAi??a de la Amistad de la Madre, con el objeAi??tivo de reconocer el trabajo de las enfermeras que habAi??an participado en la guerra civil. Al morir, el festejo fue continuado por su hija, Anna Jarvis, hasta que la idea cundiA? en varias poblaciones y estados de la UniA?n AmericaAi??na, instituyAi??ndose que el segundo domingo de mayo estuviera consagrado a las madres, tal y como sucede en la actualidad en ese y otros paAi??ses.

En aquel entonces JosAi?? Revueltas ya era un referente histA?rico de nuestra cultura, como guionista de una veintena de pelAi??culas meAi??morables, ademA?s de otras tantas novelas y cuentos que el mismo Estado habAi??a premiado. Por lo tanto, seguir al catedrA?tico no se parecAi??a a la vigilancia que se le daba a un guerrilleroAi??o a un lAi??der sindical o campesino. Tampoco contaba con un gran apoyo popular, ni mucho menos era amigo de la izquierda, ya que con ella solAi??a pelearse todo el tiempo, pero detener a JosAi?? Revueltas era un trabajo delicado para el gobierno de Gustavo DAi??az Ordaz.

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Para ese entonces, los principales lAi??deres del Consejo General de Huelga [cgh] se haAi??llaban en la cA?rcel de Lecumberri o desapaAi??recidos. TambiAi??n ya habAi??an tenido lugar los XIX Juegos OlAi??mpicos y la prensa internacioAi??nal se habAi??a ido. Sin embargo, el movimiento estudiantil no estaba del todo apagado y los representantes gubernamentales para la soAi??luciA?n del conflicto, los jA?venes Jorge de la Vega DomAi??nguez y AndrAi??s Caso Lombardo, recibieron el 5 de noviembre, en el domicilio de este A?ltimo, al maestro JosAi?? Revueltas, reAi??conocido como parte del cgh, para seguir las negociaciones.

Durante hora y media, como relata en su posterior declaraciA?n ministerial, el escritor expuso que, para la soluciA?n del conflicto, era necesaria la aceptaciA?n por parte de las autoAi??ridades de los tres requisitos planteados por el Consejo General de Huelga: la libertad de los presos detenidos desde el 16 de julio; el cese de la represiA?n y la desocupaciA?n de todas las escuelas por parte del ejAi??rcito.

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