Joseph Hucks Gibbs, el inglés que sostuvo los lazos con Londres

Paris Padilla
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 25.

En momentos de tensión en las relaciones entre México y Gran Bretaña, el joven director inglés de la compañía ferroviaria que llevaría el primer tren hasta Veracruz supo ganarse la confianza de los gobiernos de Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, y el respeto de la elite local. Un regreso inesperado a Londres cortó con cinco años clave de su residencia en los que México entraba en la modernidad de finales del siglo XIX.

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Luis Coto, La colegiata de Guadalupe, óleo sobre tela, 1859. Museo Nacional de Arte, 2014.

A finales de enero de 1869 desembarcaron en el puerto de Veracruz el súbdito británico Joseph Hucks Gibbs acompañado de Mary, su joven esposa, provenientes de Inglaterra. El inglés, miembro de la prestigiosa firma financiera internacional Antony Gibbs & Sons, llegaba a México en circunstancias difíciles. Poco más de un año atrás el presidente Benito Juárez había suspendido las relaciones diplomáticas entre México y Gran Bretaña por el apoyo que la reina Victoria había prestado al imperio de Maximiliano de Habsburgo. Las relaciones económicas entre los dos países también pasaban por una mala etapa, México se encontraba fuera de la órbita de los mercados internacionales y era considerado un país de alto riesgo para las inversiones. En tales condiciones, ¿qué asuntos traían a este personaje al país?

Un ferrocarril que conectara el puerto de Veracruz con la ciudad de México había sido el anhelo de todos los gobernantes desde 1837. Su concesión pasó por distintos propietarios y la construcción avanzó muy poco hasta que finalmente Antonio Escandón, un reconocido empresario mexicano, viajó a Londres en 1864 con la intención de conseguir el financiamiento necesario para dicho proyecto. Square Mile o The City, apodos con los que se le conocía al distrito financiero de la capital inglesa, era considerado en aquel entonces el centro financiero del mundo, de tal manera que Londres resultó el lugar apropiado para impulsar el proyecto de la primera línea troncal ferroviaria en México.

Ferrocarril Mexicano Veracruz ramal Jalapa Anuncio (304x640)Escandón y un grupo de banqueros ingleses formaron una compañía denominada Compañía del Ferrocarril Imperial Mexicano la cual tendría por objetivo construir y administrar el ferrocarril entre la ciudad de México y Veracruz. Los rumores de que Antonio había involucrado a una reconocida casa comercial bancaria de la city en el pro- yecto del ferrocarril comenzaron a llegar a México en agosto de 1864. La dichosa casa era Antony Gibbs & Sons, la cual aceptó convertirse en el respaldo financiero de la Compañía Limitada del Ferrocarril Imperial Mexicano.

Cuando la compañía del ferrocarril fue constituida en Londres, en México iniciaba el reinado del archiduque Maximiliano de Habsburgo, y aunque durante su gobierno hubo considerable avances en la construcción, el fe- rrocarril entró en crisis junto con la inminente caída del imperio. Los republicanos retomaron el poder en el país y la compañía decidió que cambiaría su nombre quitando la palabra Imperial para llamarse sólo Compañía Limitada del Ferrocarril Mexicano. En noviembre de 1867 el presidente Benito Juárez renovó la concesión a la compañía inglesa para que continuara los trabajos de construcción, lo cual causó molestia en algunos políticos nacionalistas, como el ex ministro de Hacienda y escritor Manuel Payno. Había muchos que no podían olvidar la cooperación entre el ferrocarril y el gobierno imperial y el hecho de que, no obstante su nombre, el Ferrocarril Mexicano fuera en realidad un ferrocarril de propiedad inglesa.

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