Archivo de la categoría: BiCentenario #33

Manicomio La Castañeda, recluir para curar

Cristina Sacristán
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 33.

Las buenas intenciones de concentrar en un lugar a los enfermos mentales de la ciudad de México en 1910, se fueron disipando progresivamente hasta que casi seis décadas después fue cerrado. El manicomio como modelo terapéutico basado en el encierro es el mejor ejemplo de lo que no se debe hacer en salud mental.

Fachada del manicomio adornada en su inauguraciA?n (640x441)

Cuando en 1881 el gobierno de México proyectó por primera vez construir un manicomio moderno para la capital de la república, convocó a una comisión de tres médicos para que respondieran por escrito a la siguiente pregunta: ¿convendría establecer un manicomio en el que estuviesen reunidos los dos hospitales de hombres y mujeres dementes que hay en la actualidad y en qué lugar quedaría convenientemente situado? Aunque quizá nosotros pensemos hoy que las dudas sobre la ubicación del manicomio y la conveniencia de reunir en un solo establecimiento a hombres y mujeres o mantenerlos separados no eran competencia de la medicina, lo cierto es que ambas preguntas estaban claramente vinculadas con la terapéutica en boga en Europa para lograr la curación de los enajenados, pero sobre todo la cuestión referida al entorno y a las características físicas de un manicomio.

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Pacientes realizando trabajos manuales en La Castañeda, ca. 1945. Reproducción autorizada por el INAH.

La ciudad de México contaba en ese momento con dos hospitales, el de San Hipólito para hombres, situado en la calle del mismo nombre, a unos pasos de la Alameda, y el Hospital del Divino Salvador para mujeres, en la calle de La Canoa, casi frente a la Cámara de Diputados, en pleno centro de la ciudad. Ambos habían sido fundados por españoles durante el periodo en que México, entonces Nueva España, formaba parte de la monarquía española, de ahí que fueran un símbolo de un pasado que, se pensaba, debía ser superado. Dentro y fuera de sus muros, las distintas formas de locura habían sido tratadas de las maneras más diversas porque sus causas también lo eran. La misma Iglesia católica aconsejaba peregrinar a santuarios para obtener curaciones milagrosas, hacer uso de los exorcismos para alejar al demonio o simplemente rezar, lo que sin duda estaba considerado como una muestra de cordura. La medicina tradicional de curanderos y hechiceros recurría a pócimas con base en hierbas medicinales, sortilegios y prácticas supersticiosas, mientras los médicos y boticarios recetaban estrictas dietas, duchas de agua fría en la cabeza o aplicaban terribles sangrías hasta dejar al enfermo prácticamente exhausto.

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Pacientes en actividades al aire libre, ca. 1945. ReproducciA?n autorizada por el INAH.

A lo largo del siglo XIX los edificios que albergaban estos hospitales resultaron insuficientes, pues a medida que fue aumentando la población de la ciudad de México empezaron a saturarse. No faltaron entonces las denuncias en la prensa sobre el abandono, la pobreza y los malos tratos que recibían los enfermos. Además de estas críticas, la comisión nombrada en 1881 consideró que ambos hospitales constituían un peligro para la ciudad porque, debido a la aglomeración existente en ellos, cualquier epidemia o enfermedad contagiosa que se produjera, podría traspasar los muros y difundirse muy rápido. En contrapartida, el ajetreo citadino propio del centro tampoco brindaba a los enfermos el reposo, la tranquilidad y el silencio que necesitaban, de manera que el nuevo manicomio debía estar alejado del bullicio de la ciudad, pero comunicado con ella.

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Mixcoac un recorrido arquitectónico a través del tiempo

Ximena Montes de Oca Icaza
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de México, núm. 33.

Este barrio que llegó a ser municipio en 1903, se extendía más allá del anillo periférico y hasta Tlalpan. De sus espacios verdes, grandes huertas, casas de fin de semana y la zona de ladrilleras, poco ha quedado. Pero aún así, se mantiene una riqueza de pueblo que todavía puede reconocer.

Casa de JosAi?? Yves Limantour (500x300)

En medio del ajetreo de la ciudad de México se encuentra Mixcoac, un lugar lleno de historia que aún conserva su sabor a barrio y a pueblo, rodeado de edificios y de oficinas, entre grandes avenidas como Insurgentes, Extremadura, Patriotismo, Revolución y Periférico, y atravesada por medios de transporte como el Metro y el Metrobús.

Mixcoac, al igual que otros lugares dentro de la urbe, ha ido adaptándose, sufriendo cambios en su apariencia y costumbres, e incluso en la gente que lo habita. Estos cambios, muchas veces evidentes, y otros no tanto, han quedado plasmados en calles, plazas y edificios que retratan su historia y guardan numerosos recuerdos.

Antiguo Colegio Teresiano 2 (465x640)Aunque ya figuraba desde la época prehispánica, fue hacia 1903 cuando Mixcoac adquirió otras dimensiones pues se convirtió en una municipalidad. Limitaba al norte con el río de la Piedad, en donde se cruza el camino que conducía de México a Tlalpan; al poniente con Santa Fe, y al sur con el río Churubusco, que constituía una línea hasta encontrar el camino de Tlalpan. Posteriormente, con la desaparición del Ayuntamiento de la ciudad de México en 1928, Mixcoac pasó a formar parte del Departamento Central, como Cuartel X, con lo que su tamaño e importancia se redujo considerablemente.

Su arquitectura conserva construcciones de la época colonial, el Porfiriato y la posrevolución. Algo que cabe resaltar es que su traza, en la época colonial, se hizo a imagen y semejanza de la capital de Nueva España, por supuesto a menor escala, de tal manera que los españoles se ubicaron en el centro, en el área de Santo Domingo; mientras que los indígenas en los barrios de los alrededores.

De Nonoalco a Tlacoquemécatl

En un recorrido por sus calles, si vamos al barrio de Nonoalco encontraremos en Allori y Van Dyck, la parroquia de la Asunción de María o de Santa María Nonoalco, que fue edificada en el siglo XVI sobre el teocalli (templo) dedicado a Mixcoatl. Allí cerca se encuentran los restos de la que fuera la hacienda de Nonoalco y que hoy se ha convertido en vecindad.

Antiguo Obraje de Mixcoac 2 (640x511)

Veremos que aún hay casas porfirianas de grandes dimensiones. Durante el Porfiriato, junto con otros lugares situados hacia el poniente, como Tacubaya, Mixcoac comenzó a ser considerada para desarrollar viviendas. Su posición geográfica en la parte baja de la Sierra de las Cruces, con tierras fértiles y un clima muy agradable, lo hacía un lugar atractivo y privilegiado. Así se levantaron en la zona fincas urbanas, casas de verano, huertas y ranchos. De ahí que aún se conserven algunas casas antiguas que construyeron en su momento familias adineradas para ir allí de descanso. Un ejemplo es la casa de avenida Revolución esquina con Rubens, que en su momento perteneció a la familia Serralde y que hoy alberga al centro nocturno Bulldog. Fue construida a principios del siglo XX por un arquitecto de apellido Olaeta y guarda tanto en la fachada como el interior un estilo morisco que no era muy común en la época. Lo que queda hoy en pie es la parte habitacional o la casa grande. Su área de jardín abarcaba en su totalidad lo que ahora es la tienda Comercial Mexicana.

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Sumario #33

EDITORIAL
CORREO DEL LECTOR

ARTÍCULOS

Antiguo Obraje de Mixcoac 2 (75x75)Mixcoac un recorrido arquitectónico a través del tiempo
Ximena Montes de Oca Icaza

???????????????????????????????????????????Manicomio La Castañeda, recluir para curar
Cristina Sacristán

Fondo Antiguo,libros de devociA?n (75x75)Los inicios de la biblioteca “Ernesto de la Torre Villar”
Ramón Aureliano

fíilmica 2 alta (2) (1280x363) (75x75)Transformaciones de un barrio fabril de aguas transparentes
Lourdes Roca

DSC00492 (75x74)El cronista que retrataba a los hombres del poder con penas y glorias
Antonia Pi-Suñer Llorens

Firma Octavio Paz (75x75)Octavio Paz Solórzano, un zapatista entre llamas
Javier Rico M.

RS-Octavio Paz-001 (75x75)Ejercicio de memoria para un jardín imaginado
Octavio Paz

ENTREVISTA

???????????????????????????????????????????El Mixcoac de mis recuerdos
Graziella Altamirano Cozzi

DESDE HOY

INCLUIR InaguraciA?n de la ExposiciA?n Mixcoac un pueblo en la memoria, 20 de mayo de 1994 (75x75)Logros y transformaciones
Diana Guillén

DESDE AYER

foto02 (50x50)Historia de una casa solariega
Laura Suárez de la Torre

TESTIMONIO

Copia del A?leo original que fue robado (75x75)La ira sobre Valentín
Norberto Nava Bonilla

ARTE

Exposicion Agonia de las A?nforas Biblioteca Mora 2 (75x74)Un espacio para el arte. El jardín del Mora
Ma. Esther Pérez Salas C.

CUENTO HISTÓRICO

Plano del Manicomio General (75x75)Estreno de residencia
Arturo Sigüenza

SEPIA

VehAi??culo en los aAi??os 20's (75x75)En boca de todos
Darío Fritz