Archivo de la categoría: BiCentenario #31

Borras de cafAi??

Lina Minerva RodrAi??guez SA?nchez
Universidad del Claustro de Sor Juana

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 31.

En la historia del Centro HistA?rico de la ciudad de MAi??xico, los cafAi??s tienen un lugar preferido que ni la modernidad de las marcas internacionales o locales, adaptadas a otros placeres y costumbres del siglo XXI, han podido desplazar. AllAi?? conviven con aroma a tradiciA?n y esencia a nostalgia.

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Fachada del CafAi?? La Habana. FotografAi??a de Erick GarcAi??a, 2015.

El cafAi?? es como el amor y tal vez este sea elAi??motivo por el cual muchos nos volvemos adictosAi??a Ai??l. Adictos a su aroma, a su esencia, alAi??calor que nos proporciona haciAi??ndonos sentirAi??siempre acogidos, asAi?? como a la energAi??a y laAi??fuerza con las que nos da lucidez para seguirAi??adelante. Uno puede hacer todo por amor oAi??puede hacer todo con una buena taza de cafAi??.

Como se decAi??a en otras Ai??pocas, el cafAi?? esAi??la bebida predilecta para todos: se creAi??a queAi??ayudaba a purificar la sangre por medio deAi??una dulce agitaciA?n, que disipaba la pesadezAi??del estA?mago y alegraba el espAi??ritu, y es posibleAi??que por esta causa lo adoptaran inclusoAi??quienes no tenAi??an la necesidad de mantenerseAi??despiertos. Sumado a ello, como mencionaAi??Clementina DAi??az de Ovando en el libro LosAi??cafAi??s en MAi??xico en el siglo XIX, su consumoAi??era muy conveniente para las personas gordas,Ai??las que hacAi??an vida sedentaria o tenAi??anAi??complexiA?n pituitosa, y tambiAi??n para disiparAi??la embriaguez.

Preparar una taza de cafAi?? resulta un ritualAi??digno del mayor respeto y admiraciA?n. Es unAi??proceso que no todos conocemos y resulta unAi??arte saber hacerlo y que, al parecer, solamenteAi??en las cafeterAi??as se realiza con Ai??xito. AsAi?? loAi??explica Elena Kostioukovitch, autora del libroAi??Por quAi?? a los italianos les gusta hablar de comida:

Es creencia comA?n que en el restaurante dondeAi??uno ha comido, por excelente que sea, nuncaAi??servirA?n un cafAi?? tan bueno como el del bar, cuyaAi??cafetera exprAi??s, siempre bien caliente guarda mejorAi??en sus entraAi??as los fluidos y efluvios del espAi??rituAi??de cafAi??, los cuales, destilados por los alambiquesAi??de la gran mA?quina automA?tica, se depositarA?nAi??en forma de negra esencia justamente en nuestraAi??taza. Pero tambiAi??n despuAi??s de comer en casaAi??lo mA?s razonable es bajar al bar a tomar el cafAi??.Ai??A?QuiAi??n prepara en casa un cafAi?? decente? Ni elAi??mA?s pintado.

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Fachada del CafAi?? Jekemir. FotografAi??a de Erick GarcAi??a, 2015.

En efecto, dice un refrA?n que el cafAi?? idealAi??sA?lo se obtiene cuando se reA?nen y estA?n enAi??su apogeo las cinco mA?gicas emes: mezcla,Ai??molienda, mA?quina, mantenimiento y manejo.Ai??Eso ofrecen los cafAi??s de la ciudad de MAi??xicoAi??que les vamos a presentar, con la intenciA?n deAi??extenderles una invitaciA?n a visitarlos, ya queAi??no sA?lo ofrecen un cafAi?? excelente, sino tambiAi??nAi??brindan la experiencia de estar en sitiosAi??con mA?s de 50 aAi??os de historia y, piAi??nsenlo unAi??poco, A?llenos de historias por conocer!

Pero antes de emprender el recorrido, vale laAi??pena repasar, aun cuando sea muy rA?pido, laAi??historia del cafAi?? en nuestro paAi??s, que se remontaAi??a unos 200 aAi??os atrA?s, cuando se iniciA? laAi??cafeticultura, aunque no se sabe con exactitudAi??la fecha. Sobre ello Pablo GonzA?lez Cid, elAi??fundador del connotado CafAi?? Punta de Cielo,Ai??explica que ya antes, en la Nueva EspaAi??a, elAi??cafAi?? se consumAi??a como bebida exA?tica, preparadaAi??con el grano molido y envasado enAi??Cuba, y que el cafeto se utilizaba como plantaAi??de ornato o especie rara.

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Para leer el artAi??culo completo, consulte la revistaAi??BiCentenario.

Sara GarcAi??a. La actriz joven que quiso ser vieja

Graziella Altamirano
Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 31.

Una de las actrices mA?s emblemA?ticas del cine nacional fue Sara GarcAi??a Hidalgo (1895-1980), conocida como La Abuelita del cine mexicano por sus estereotipadas interpretaciones de una abuela, lo mismo severa y regaAi??ona que protectora y tierna, una figura imprescindible de la Ai??poca de oro del cine nacional. Recuperamos dos entrevistas don de la propia actriz habla de su llegada al cine, los escenarios compartidos con Pedro Infante y Jorge Negrete, asAi?? como la huella que querAi??a dejar para las futuras generaciones de actores y actrices.

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Sara GarcAi??a en Mauricio de la Serna, Las seAi??oritas Vivanco, fotograma, 1958. AGN, Fondo Hermanos Mayo, Filmaciones, concentrados sobre 12666.

Actriz de teatro por vocaciA?n y por intuiciA?n,Ai??Sara GarcAi??a se vinculA? a la carrera cinematogrA?ficaAi??y transitA? casi a la par con la historia delAi??cine nacional del siglo XX, a partir de la apariciA?nAi??del cine sonoro en los aAi??os 30, cuando esteAi??se fue perfilando y desarrollando en las dAi??cadasAi??siguientes, como uno de los entretenimientosAi??con mayor producciA?n y diversidad de gAi??neros.

Surgieron por entonces los melodramasAi??con actuaciones exageradas como una herenciaAi??tanto del teatro como del cine mudo, se dioAi??impulso a las pelAi??culas musicales, fue inauguradoAi??el gAi??nero de comedia ranchera y apareciA?Ai??el cine cA?mico con artistas procedentes de lasAi??carpas populares. Fueron aAi??os en los que proliferaronAi??los directores y el cine experimentA? unAi??importante crecimiento debido a la instalaciA?nAi??de los grandes estudios cinematogrA?ficos. TodoAi??ello habrAi??a de dar forma y brillo a la Ai??poca deAi??Oro del cine mexicano en la que se realizaronAi??obras de enorme calidad de distintos gAi??nerosAi??y alcanzaron su mA?ximo esplendor las grandesAi??estrellas y los Ai??dolos populares que se volvieronAi??inmortales, entre ellos, Sara GarcAi??a.

DSC00093 (419x640)La abuelita del cine mexicano se ganA? esteAi??mote a pulso, sacrificando juventud y aparienciaAi??al hacerse extraer los dientes para dejar a unAi??lado las actuaciones de dama joven y convertirseAi??en actriz de carA?cter representando papelesAi??dramA?ticos. Como ella misma expresA?,Ai??siendo joven quiso ser vieja y asAi?? llegA? al cine,Ai??adaptA?ndose a los modelos que se impusieronAi??entonces, con estereotipos de personajes queAi??representaban una sociedad que no siempreAi??era un fiel reflejo de la realidad.

Sara fue lo mismo la madre y esposa sumisa,Ai??dulce y abnegada de un matrimonio ejemplar,Ai??que la mujer recia, dominante y mandona queAi??impone su voluntad; la abuelita dulce y tiernaAi??o la abuela regaAi??ona que fumaba habanos. SeAi??adaptA? en el cine a lo que Carlos MonsivA?isAi??llamA? la dictadura de gestos y palabras dondeAi??la maternidad es la partera del melodrama. ParaAi??Ai??l, Sara fue insuperable en el cine como madre yAi??abuela y en el melodrama tuvo su espacio vital.

La actriz actuA? bajo la direcciA?n de renombradosAi??directores de la Ai??poca de Oro y en suAi??trayectoria participA? de los tiempos de auge,Ai??decadencia y crisis del cine nacional. AparteAi??de su carrera cinematogrA?fica, tambiAi??n trabajA?Ai??en radio y televisiA?n. CompartiA? crAi??ditosAi??con reconocidos actores como FernandoAi??y AndrAi??s Soler, Mario Moreno Cantinflas,Ai??JoaquAi??n PardavAi??, Jorge Negrete y Pedro Infante,Ai??de quien decAi??a orgullosa que lo habAi??aAi??impulsado en la actuaciA?n.

Las pA?ginas siguientes corresponden a laAi??ediciA?n de dos entrevistas que reflejan su personalidadAi??y su trayectoria en el cine mexicano,Ai??las cuales forman parte del Archivo de la PalabraAi??del Instituto Mora. Fueron realizadas porAi??Aurelio de los Reyes, el 7 de marzo de 1974;Ai??y Eugenia Meyer, el 23 de agosto y 2 de septiembreAi??de 1975 (PHO/2/5).

Sara GarcAi??a en primera persona

Mi padre era ingeniero arquitecto y escultor.Ai??Ai??l era de CA?rdoba, EspaAi??a, [y] mi madre deAi??Granada. NacAi?? en Orizaba, Veracruz. DespuAi??sAi??nos fuimos a Monterrey, porque a mi padre loAi??llamaron para restaurar la catedral. AhAi?? hizoAi??diversas obras, pero le dio un ataque de parA?lisis.Ai??Por ese motivo, la colonia espaAi??ola loAi??mandA? a MAi??xico a lo que era antes la BeneficenciaAi??EspaAi??ola, ahora el sanatorio espaAi??ol.Ai??Me eduquAi?? en el Colegio de las VizcaAi??nas.Ai??AhAi?? hice mi instrucciA?n primaria, secundariaAi??y luego la preparatoria, porque en el mismoAi??colegio fui maestra de tercer aAi??o y de cuartoAi??[ai??i??] Fue cuando nos tocaron los trancazosAi??de la revoluciA?n, durante la Decena TrA?gica.Ai??Como el colegio estaba en la zona de fuego,Ai??porque estaba La Ciudadela, el Palacio NacionalAi??y de ahAi?? eran los cocolazos, pues seAi??incendiA? la fAi??sica [el laboratorio], uno de losAi??dormitorios, la enfermerAi??a. Nos llevamos unAi??susto espantoso. Fue una cosa terrible. Tan esAi??asAi?? que le fueron a pedir a la directora, doAi??aAi??Cecilia Mallet, las azoteas del colegio paraAi??estar mA?s cerca de La Ciudadela y la seAi??oritaAi??se negA? y con todo el valor les dijo: Por ningA?nAi??motivo. AquAi?? no entra nadie. Se fajA? lasAi??enaguas la directora y no entrA? nadie.

A mAi?? me encantaba todo lo que fuera teatro,Ai??era una gran aficionada porque desde muyAi??pequeAi??ita vi teatro, y buen teatro. Me aficionAi??Ai??muchAi??simo al grado de que cuando era colegiala,Ai??en el santo de la directora, hacAi??amosAi??comedias, fiestas, y yo era la primera actriz,Ai??A?imagAi??nese, nada mA?s una muchachita! DespuAi??s,Ai??cuando ya fui maestra, les daba de premioAi??a mis discAi??pulas, ponerles versos, comedias.Ai??Era el premio si salAi??an bien en el colegio [ai??i??]Ai??AhAi?? conocAi?? de cerca a Porfirio DAi??az, porqueAi??en aquella Ai??poca Ai??l repartAi??a los premios. IbaAi??cada aAi??o a la reparticiA?n de premios.

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Sumario #31

EDITORIAL

CORREO DEL LECTOR

ARTÍCULOS

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Eduardo Flores Clair

Pelagio Antonio de Labastida y DA?valos - copia (100x100)La decepción de los monarquistas.
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INCLUIR Valor de mujer_ALFREDO VILCHIS (1280x924)El compromiso revolucionario de los hermanos Aguirre Benavides.
Javier Romo Aguirre

Vendedora de buAi??uelos - copia (100x100)Sombras y ¿nada más?
Lillian Briseño Senosiain

Llegada a MAi??xico de los niAi??os espaAi??oles - copia (100x100)Los elegidos del exilio cardenista.
Martín Manzanares

DESDE HOY

El mejor cafAi?? para su mesa equis. Minerva R - copia (100x100)Borras de café.
Lina Minerva Rodréguez Sánchez

TESTIMONIO

GMC-0585 (1280x896)El legado fotográfico de Cruz Sánchez.
Paulina Michel

ARTE

SueAi??o de una tarde dominical en la Alameda Central - copiaEl arte del Hotel del Prado.
Paulina Martínez Figueroa

CUENTO HISTÓRICO

Ejercito en el Zocalo 28 de agosto de 1968 (1024x657)La desobediencia de mi abuela.
Elios Mitre

ENTREVISTA

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Graziella Altamirano

SEPIA

AGN abogado (557x547)El señor X.
Darío Fritz