Archivo de la categoría: Entrevistas

Regino HernA?ndez Llergo, el office boy que se hizo periodista

Graziella Altamirano Cozzi – Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 25.

Un colega del Colegio Militar lo salvA? de un pelotA?n de fusilamiento y a partir de allAi?? cambiA? radicalmente la vida de este tabasqueAi??o. SA?lo por sobrevivir llegA? a las puertas de un periA?dico y aprovechA? la primera oportunidad que le dieron para comenzar el recorrido que lo harAi??a leyenda. FundA? diarios y revistas que hicieron historia. Villa, Calles y CA?rdenas contestaron a sus preguntas. SabAi??a dA?nde estaba parado: la libertar de prensa no existe si se le teme a los presidentes, decAi??a.

228569 (640x457)

Regino HernA?ndez en entrevista, fotografAi??a, ca. 1940. Archivo Casasola, inv. 228569. SINAFO, CONACULTA-INAH-MAi??X.

El periodismo del siglo XX en MAi??xico tuvo enAi??Regino HernA?ndez Llergo (1894-1976) a unoAi??de sus principales exponentes, como fundadorAi??y director de publicaciones de contenido polAi??ticoAi??y social, y como partAi??cipe en el impulsoAi??innovador que se dio al fotoperiodismo enAi??nuestro paAi??s.

Sus primeros pasos periodAi??sticos los dioAi??en el diario El Universal y luego en La OpiniA?nAi??de Los A?ngeles, California, del cual fueAi??fundador y que llegA? a ser considerado comoAi??un baluarte del periodismo mexicano en losAi??Estados Unidos.

Junto con su primo JosAi?? PagAi??s Llergo recorriA?Ai??una larga ruta profesional desde la dAi??cadaAi??de los treinta trabajando en La OpiniA?nAi??y despuAi??s, ya en MAi??xico, al fundar la revistaAi??Hoy, que tuvo como principal objetivo cubrir laAi??demanda social de informaciA?n que hacAi??a faltaAi??en el medio editorial mexicano. Regino ocupA?Ai??la direcciA?n y JosAi?? la jefatura de redacciA?n.

Los primos Llergo, como se los conocAi??a,Ai??empezaron a cambiar la polAi??tica editorial queAi??hasta entonces existAi??a en MAi??xico al invitarAi??como redactores a los mejores periodistas yAi??articulistas de la Ai??poca, de distintas tendenciasAi??polAi??ticas, no sA?lo con la intenciA?n de crearAi??polAi??mica sino de lograr equilibrio informativoAi??y evitar caer en alguna tendencia ideolA?gica.Ai??Una de las principales innovaciones de la revistaAi??Hoy fue dar una mayor importancia a lasAi??imA?genes, con la integraciA?n de caricaturasAi??polAi??ticas y numerosas fotografAi??as que la hicieronAi??mA?s atractiva, llegando a ocupar unAi??lugar importante entre las revistas de circulaciA?nAi??nacional. En la lista de sus principales colaboradores destacaban Xavier Villaurrutia,Ai??Salvador Novo, Rosario Sansores, JosAi?? BarrosAi??Sierra y Nemesio GarcAi??a Naranjo, entreAi??otros, asAi?? como JosAi?? Vasconcelos, NarcisoAi??Bassols y FAi??lix F. Palavicini, entre articulistasAi??y ensayistas.

Regino HernA?ndez Llergo fundA? otras publicacionesAi??de tinte polAi??tico como MaAi??ana eAi??Impacto que tuvieron larga vida, y algunas deAi??orientaciA?n popular y populista como Alarma,Ai??un periA?dico sensacionalista y de notaAi??roja que le valiA? el mote de amarillista.

14_junio_1922 PP 2da SecciA?n0001 (2) (800x666)

Portada del periA?dico El Universal del miAi??rcoles 22 de junio de 1922. FotografAi??a: Ai??Agencia El Universal.

Lo que dio fama a HernA?ndez LlergoAi??desde sus primeros pasos en el periodismoAi??fue la entrevista que le hizo a Pancho VillaAi??en la hacienda de Canutillo y que publicA? porAi??entregas en El Universal, entre el 12 y el 18 deAi??junio de 1922, la cual fue considerada comoAi??el impacto periodAi??stico del momento.

El texto que a continuaciA?n presentamosAi??contiene la ediciA?n de dos entrevistas que seAi??le hicieron en momentos distintos de su vidaAi??y que forman parte del Archivo de la PalabraAi??del Instituto Mora: la entrevista realizada porAi??Jaime Alexis Arroyo en noviembre de 1960Ai??(PHO/1/10) y la realizada por Alicia OliveraAi??de Bonfil y Eugenia Meyer el 4 de octubre deAi??1972 (PHO/4/7).

18142 (2) (539x640)EL ENTREVISTADOR

NacAi?? en CunduacA?n, Tabasco, y estudiAi?? mi educaciA?n primaria en BalancA?n, donde miAi??padre fue maestro. De ahAi?? me mandaron aAi??Villahermosa para continuar mis estudios y aAi??los quince aAi??os mi padre me llevA? al ColegioAi??Militar de Chapultepec cuando era presidenteAi??Victoriano Huerta. AhAi?? lo conocAi?? porque Ai??lAi??vivAi??a allAi?? mismo en el castillo, y me acuerdo que en esos tiempos hubo una invasiA?n deAi??soldados gringos en Veracruz y decidimosAi??casi todos los alumnos ir a hablar con Ai??l paraAi??decirle que nosotros tenAi??amos muchas ganasAi??de irnos a Veracruz a pelear contra los gringos.Ai??Huerta nos dijo: No muchachos, ustedesAi??son muy jA?venes todavAi??a, tienen la obligaciA?n deAi??estar aquAi?? en MAi??xico en el colegio, por si acasoAi??ocurriera algo, que no lo creo, toda esa labor queAi??ustedes estA?n diciendo es para nosotros los que yaAi??sabemos cA?mo pelear con ellos, quizA? en el mismoAi??Veracruz se acaba todo. Como en efecto asAi?? fue.

[...]

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a la Revista BiCentenario.

Conrado Zuckermann, el inicio de una vocaciA?n mAi??dica

RamA?n Aureliano – Instituto Mora

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 24.

Su llegada a la medicina estuvo precedida por otras aficiones estudiantiles como el derecho y la ingenierAi??a. Pero cuando le dijeron que sA?lo podrAi??a ser mAi??dico, ya nunca dejarAi??a la profesiA?n, de la mano de otras tres preferencias personales: los viajes, los libros y las mujeres. EmpezA? muy de abajo, trabajando de bibliotecario o empleado administrativo, hasta llegar a ser una de las figuras mA?s destacadas entre los galenos de la ciudad de MAi??xico.

1960-1961ACADEMICO CONRADO ZUCKERMANN DUARTE Academia Mexicana de Cirugia A.C. (502x640)

Personaje multifacAi??tico, gran conversador,Ai??escritor, polemista y destacado alumno de laAi??Facultad de Medicina de la Universidad deAi??MAi??xico ai??i??durante sus seis aAi??os de estudiosAi??universitarios obtuvo calificaciA?n de diez. EnAi??60 aAi??os de vida profesional Conrado ZuckermannAi??fue un reconocido oncA?logo, cirujano yAi??ginecA?logo obstetra. NaciA? el 7 de noviembreAi??de 1900 en MAi??rida, YucatA?n, y muriA? el 7 deAi??agosto de 1984 en la ciudad de MAi??xico. De figuraAi??recia e imponente, como lo definAi??an quienesAi??lo conocieron, dejA? una profunda huellaAi??en pacientes, colegas y estudiantes, aunque tambiAi??n algunas animadversiones entre polAi??ticosAi??y mAi??dicos.

A continuaciA?n presentamos algunos fragmentosAi??de la entrevista que se le hizo a fines deAi??1977, disponible con la clasificaciA?n PHO/8/29, y en la que Zuckermann habla ampliamente deAi??los primeros aAi??os de su larga vida profesional.

La entrevista forma parte del Archivo deAi??la Palabra del Instituto Mora, que cuenta conAi??varias conversaciones con mAi??dicos mexicanosAi??que se formaron y trabajaron en las principales instituciones mAi??dicas del paAi??s despuAi??sAi??de la revoluciA?n de 1910, y que en su mayorAi??aAi??hoy son importantes centros asistenciales yAi??de investigaciA?n como el Hospital General,Ai??el Instituto Nacional de CancerologAi??a ai??i??ligadoAi??a la vida de Conrado Zuckermanai??i??, el InstitutoAi??de Investigaciones en Ciencias MAi??dicasAi??y NutriciA?n Salvador ZubirA?n o el InstitutoAi??Nacional de NeurologAi??a y NeurocirugAi??a ManuelAi??Velasco SuA?rez.

La familia

Antes de contestar la pregunta que ustedesAi??me hacen, sobre mi origen en mi vida terrestreAi??ai??i??ojalA? que haya vida despuAi??s de estaai??i??, quieroAi??seAi??alar que el concepto que nosotros tenemosAi??de existir en este planeta, la mitad es tragedia,Ai??y el que se dedica mA?s a la tragedia lo A?nicoAi??que hace es precisamente entristecer su vidaAi??y ver todo en fase de pesimismo, y el que laAi??ve exclusivamente como comedia entonces seAi??vuelve, como se comprende, un cA?mico y esoAi??no es la realidad de la vida. Entonces mitadAi??y mitad, comedia y tragedia. La pregunta yoAi??quisiera contestarla con un poquito de detalle.Ai??EmpezarAi?? por la familia de mi madre: elAi??apellido es de origen espaAi??ol, de la cercanAi??aAi??entre EspaAi??a y Portugal. Los Duarte vinieronAi??primero a Santo Domingo, uno de los prA?ceresAi??de la historia de Santo Domingo es parienteAi??lejano mAi??o. DespuAi??s pasaron a Cuba, y deAi??Cuba a YucatA?n, a MAi??rida y a una poblaciA?nAi??al sur de esta, a la mitad del estado, que se llamaAi??Tekax. La rama Zuckermann es tambiAi??nAi??una mezcla. Mi padre naciA? en Budapest, suAi??papA? en Viena y su abuelo en BerlAi??n.

Conrado Zuckermann 30793

La mamA? de mi papA? era polaca, de la PoloniaAi??austriaca de aquella Ai??poca, de la ciudadAi??de Lemberg, luego tambiAi??n por ahAi?? hay mezclaAi??de alemA?n con eslava. El apellido ZuckermannAi??quiere decir hombre dulce, hombre deAi??azA?car. Algunos creen que es de origen israelAi??,Ai??cierto que hay Zuckermann israelAi??, pero hayAi??Zuckermann catA?licos, como hay WeismannsAi??tan catA?licos que llegaron a cardenales, y hayAi??Weismanns judAi??os. AdemA?s, no tiene nada deAi??malo; el primer judAi??o importante del mundoAi??es precisamente Jesucristo, de manera que yoAi??me siento muy contento de que en mi ramaAi??desde el punto de vista religioso haya tantoAi??catA?licos como israelAi??es. Ese es el origen deAi??mi familia.

Y estando mis padres en YucatA?n nacAi?? yo, elAi??7 de noviembre de 1900, en la ciudad de MAi??ridaAi??en una parte que se llamaba Chuminopolis,Ai??y fui bautizado dAi??as despuAi??s de nacido.

[...]

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a la Revista BiCentenario.

JosAi?? Revueltas. Luces y sombras de un andar apasionado

Diana GuillAi??n – Instituto Mora.

En revistaAi??BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xicoAi??/Ai??DurangoAi??450 aAi??os de historia, ediciA?n especial.

En noviembre de 1975, Eugenia Meyer entrevisto al intelectual de origen duranguense para el Programa de Historia Oral del Cine Mexicano, del INAH. Del testimonio respectivo a continuaciA?n se rescatan algunos extractos en los que habla de su infancia, de cA?mo se hizo autodidacta, de sus profundas inquietudes por la polAi??tica, y del cine y la escritura.

FT_EHUERTA_JOSE_REVUELTAS_12 (800x533)

JosAi?? Revueltas, ca. 1945. Archivo General de la NaciA?n, fondo Hermanos Mayo, Revueltas JosAi??, sobre 75331.

Hombre tAi??mido y modesto a pesar de la luciAi??dez que acompaAi??A? su apasionado andar, JosAi?? Revueltas no buscA? el reconocimiento que al paso del tiempo propios y extraAi??os le conceAi??den. Su presencia autodidacta en las esferas polAi??tica y cultural de un MAi??xico que dejaba atrA?s la vida decimonA?nica para incursionar en las modernidades asociadas con el siglo xx, se materializA? en obras literarias y adapAi??taciones cinematogrA?ficas de primer nivel. Aun si hay quienes sA?lo lo recuerdan por sus posturas crAi??ticas frente al rAi??gimen que emergiA? de la revoluciA?n de 1910 y cuya construcciA?n acompaAi??A? como una piedra incrustada en el zapato de manera cuasi cabalAi??stica, pues su nacimiento en Durango el 20 de noviembre de 1914, se adelantA? a las conmemoraciones que hasta el dAi??a de hoy se realizan para festejar el inicio de la gesta revolucionaria.

Su actitud indA?mita hacia el poder instiAi??tuido tambiAi??n se manifestA? a la hora de comAi??batir ortodoxias de una izquierda a la que se adscribAi??a y en la que desde muy temprana edad habAi??a militado. QuizA? por ello con la misma facilidad que cosechaba amistades en andanzas bohemias prolongables por dAi??as, generaba animadversiones que cruzaban desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda del espectro polAi??tico nacional. Entre las luces y sombras que iluminaron u obscurecieron una existencia marcada por el anhelo de cambio y el compromiso para alcanzarlo a costa incluso del aislamiento, se delineA? asAi?? un personaje que mA?s allA? de sus tintes polAi??micos dejA? un importante legado artAi??stico y contribuyA? a escribir parte de la historia de nuestro paAi??s.

FT_EHUERTA_JOSE_REVUELTAS_04 (800x523)

JosAi?? Revueltas, ca. 1945. Archivo General de la NaciA?n, fondo Hermanos Mayo, Revueltas JosAi??, sobre 75331.

Desde tal perspectiva, la entrevista que le concediA? a Eugenia Meyer a fines de 1975 nos permite acercarnos a un testimonio en sAi?? mismo valioso, pues a pesar de que las respuestas por momentos parecAi??an fluir a cuenta gotas, quedan en ellas los restos del balance que tiende a hacerse cuando se acerca el final del camino. Menos de seis meses despuAi??s JosAi?? Revueltas se llevarAi??a consigo desde los recuerdos de la niAi??ez vivida en Durango durante los primeros aAi??os de la revoluciA?n, hasta los tatuajes personales que le dejA? el movimiento estudiantil de 1968, pasando por sus experiencias en la ciudad de MAi??xico durante una juventud que rayando en la adolescencia conociA? los rigores de la cA?rcel.

El encuentro entre Meyer y Revueltas se realizA? como parte del Programa de Historia Oral del Cine Mexicano diseAi??ado por el DeAi??partamento de EtnologAi??a y AntropologAi??a Social del inah, en el modestAi??simo apartamento arrendado por el entrevistado en la ciudad de MAi??xico. El interAi??s central era, por lo tanto, la faceta cinematogrA?fica del duranguense, pero ademA?s de la informaciA?n que en tal sentido aportA?, y que sin duda constituye una buena veta para los estudiosos del tema, el oficio de la entrevistadora abriA? la puerta para que se colaran otros temas. Es asAi?? que nos enteramos de los sinsabores del familiA?n al estilo proAi??vinciano que en la dAi??cada de los veinte saliA? de Durango buscando mejores horizontes o de las satisfacciones que la vena artAi??stica de Silvestre, FermAi??n y Rosaura, ademA?s del propio JosAi??, produjeron en padres con enorme sensibilidad y gusto por las ramas que los hijos contribuyeron a engrandecer. O, en fin, de inAi??numerables detalles de su trayectoria personal que a manera de instantA?neas fotogrA?ficas nos acercan a escenarios ya idos.

A continuaciA?n se incluye una pequeAi??a proAi??bada de todo ello, con la invitaciA?n a consultar la plA?tica completa en el Archivo de la Palabra que resguarda el Instituto Mora: Entrevista a JosAi?? Revueltas realizada por Eugenia Meyer el 18 de noviembre de 1975, Archivo de la Palabra, Instituto Mora, PHO/2/42.

El Indio Fernandez, Olivia Peralta, JosAi?? y Rosaura Revultas llegando al homenaje por el premio a El luto humano, 1943 (800x531)

Emilio “El Indio” FernA?ndez, Olivia Peralta y JosAi?? Revueltas, 1943. Archivo General de la NaciA?n.

Mientras se tiene acceso a dicha versiA?n, el texto que ofrece este nA?mero especial de BiCenAi??tenario ha sido editado para facilitar la lectura y aun cuando en todo momento se respetaron los argumentos e ideas que se desprenden de las mA?s de 100 pA?ginas en que quedA? transcrita la entrevista, en algunos casos la secuencia original debiA? modificarse atendiendo a los cuatro ejes temA?ticos utilizados para recuperar los fragmentos elegidos: Un familiA?n al viejo estilo provinciano, Una educaciA?n abrupta, La cA?rcel, sombra reincidente y De las pelAi??culas por metro a la adaptaciA?n cinematogrA?fica.

[...]

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a la Revista BiCentenario.

Gilberto Nava Presa. Memorias de un militar villista

Guadalupe Villa Guerrero / Instituto Mora

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico, nA?m. 23.

Yo les puedo relatar toda la campaAi??a del general Villa, dice este hombre orgulloso de estar junto al caudillo en momentos clave de su lucha revolucionaria. La sangrienta batalla por Zacatecas, el paso por la tensa convenciA?n de Aguascalientes y la derrota en Celaya forman parte de la riqueza histA?rica de su narraciA?n.

Fot. H. J. Gutierrez,Fuerzas revolucionarias de la DivisiA?n del Norte, La IlustraciA?n Semanal, 2 de noviembre de 1914. (800x439)

Francisco Villa con la escolta que lo acompaAi??A? a la ConvenciA?n de Aguascalientes, en La IlustraciA?n Semanal, 1914.

En este 2014 se conmemoran varios centenarios que dan cuenta del agitado aAi??o que se viviA? en el MAi??xico revolucionario: las grandes batallas de la DivisiA?n del Norte encabezadas por Francisco Villa; la invasiA?n de Veracruz por la armada estadunidense; la Soberana ConvenciA?n Revolucionaria de Aguascalientes y el encuentro de Villa y Emiliano Zapata en la ciudad capital.

El testimonio que aquAi?? se presenta es el de un hombre que ai??i??deduzco-, se uniA? a Villa en 1913 y permaneciA? a su lado hasta la derrota de 1915. La entrevista con el teniente coronel Gilberto Nava Presa transcurriA? 46 aAi??os despuAi??s, por lo que el personaje incurre en algunos olvidos comprensibles. No obstante, sus recuerdos sobre la toma de Zacatecas (23 de junio de 1914) y su participaciA?n en la convenciA?n de Aguascalientes (octubre) destacan por su importancia; en el primer caso, la crudeza de la batalla y la gran mortandad; en el segundo, la ruptura con Venustiano Carranza y la escisiA?n revolucionaria.

Diversos autores han considerado que, durante el constitucionalismo, la batalla de Zacatecas fue la mA?s sangrienta de todas las que tuvieron lugar en la lucha contra el gobierno de Victoriano Huerta. Los testimonios de testigos y partAi??cipes ai??i??revolucionarios, federales y civiles, nacionales y extranjeros- dan cuenta de ello. Algo que llama poderosamente la atenciA?n es la poca informaciA?n que, en ese momento, se produjo sobre la batalla de Zacatecas. En los dAi??as en que estaba por resolverse la victoria a favor de los revolucionarios no hubo periA?dicos, ni siquiera el oficial del gobierno del estado, que brindaran amplia informaciA?n. Victoriano Huerta ejerciA? control absoluto sobre la prensa nacional y en Zacatecas hubo una cuidadosa supervisiA?n para que no se supiera de las derrotas federales. Pero, por otra parte, la atenciA?n estaba centrada en un hecho que ocasionA? una tensa situaciA?n diplomA?tica: la ocupaciA?n del Puerto de Veracruz por marinos de la armada de Estados Unidos. Su estancia se prolongarAi??a por espacio de siete meses (21 de abril al 23 de noviembre). El comandante Frank Fletcher impedAi??a el desembarco de armas destinadas a Victoriano Huerta; el alarde de fuerza (44 barcos de guerra) persuadiA? a las tropas federales de retirarse, en tanto que la defensa de Veracruz estaba a cargo de los cadetes de la Escuela Naval y de voluntarios civiles.

Con este panorama como telA?n de fondo, transcurriA? la ConvenciA?n de Aguascalientes a la que el teniente coronel Gilberto Nava Presa concurriA? como uno de los observadores del general Villa, subrayando el hecho de la tensiA?n ocasionada por la elecciA?n de Eulalio GutiAi??rrez como presidente provisional y el desconocimiento de la primera jefatura de Carranza. El entrevistado concluye la narraciA?n de sus recuerdos con la derrota del ejAi??rcito villista en Celaya, fracaso atribuido al suministro de parque falsificado.

A continuaciA?n se presenta una selecciA?n de la entrevista realizada por Alexis Arroyo y Daniel Casez, al teniente coronel Nava Presa, el 19 de enero de 1961, en la ciudad de MAi??xico, catalogada en el Archivo de Historia Oral bajo el registro (PHO/1/26).

Relatos de mA?s de una batalla

Alexis Arroyo y Daniel Casez

ai??i??En Chihuahua me incorporAi?? como capitA?n a un regimiento que se llamaba Hidalgo. En ese tiempo se estaba organizando la DivisiA?n del Norte, ya se oAi??a la DivisiA?n del Norte, entonces ese regimiento se quedA? con el nombre de Segundo Regimiento de la Primera Brigada de Villa. Yo les puedo relatar toda la campaAi??a del general Villaai??i?? Tengo el mA?s grande honor de haber participado con Ai??l en los mA?s grandes combates de la revoluciA?nai??i?? la parte medular, las principales tomas.

39253-Tropas constitucionalistas durante la batalla de Celaya

Combate en Celaya, abril de 1915, SINAFO.

[De Chihuahua] venimos en trenes con el general Villa, yo ya como oficial del Segundo Regimiento de la Primera Brigada Villa, y desembarcamos en una estaciA?n que se llama el Bote [en] Zacatecas. Ya habAi??amos sabido de que Ai??bamos a tomar Zacatecas porque PA?nfilo Natera y todos esos generalesai??i?? [no] habAi??an podido tomar Zacatecas donde estaban reunidos. Pero nosotros, la DivisiA?n del Norte, Ai??ramos pura chamacada de allA? del norte, de Durango y todos esosai??i?? pues gente que estA?bamos impuestos a tirar balazos. Luego me acuerdo que llegamos a un rancho que se llama Morelos [cercano a] las inmediaciones de Zacatecas, [donde] hayai??i?? muy buenas tunas, por cierto. Ya no me acuerdo cuA?ntos dAi??as estuvimos ahAi??, pero sAi??ai??i?? que llegA? el general Villa en la maAi??ana, el dAi??a precisamente del ataque, estA?bamos con una bola de generales ahAi?? comiendoai??i??Ai?? Fierroai??i?? JosAi?? RodrAi??guez, el coronel JosAi?? OrdA?Ai??ez, y no me acuerdo cuantos. Creo que hasta don RaA?l Madero, me parece. EstA?bamos comiendo tunas cuando se soltA? la balacera por el lado de Guadalupe, ahAi?? se vino prendiendo, prendiendo, cuando le llegA? un correo ahAi?? al general Villa y le dije que el combate pues ya se habAi??a echado encima. Me acuerdo que textualmente dijo el general Villa: Bueno hijos, si quieren entrarle a los trancazos, pues vamos a tomar Zacatecas y, diciendo eso, ya ni comiA? tunas, sino que se fue para donde venAi??an los trancazos, donde venAi??a prendiAi??ndose la mecha, y empezaron a funcionar las ametralladoras, empezaron a funcionar los caAi??ones del cerro del Boteai??i?? Nos ordenaronai??i?? que organizA?ramos nuestros contingentes para entrarle a los balazos, yoai??i?? ya era mayor, en TorreA?n me habAi??an dado el grado de mayor. Y entonces, el mismo general Villa me dio a mAi?? el nombramiento de coronel, despuAi??s del combate de Zacatecas. Le entramos muy duro, por cierto que estaba tan limpio como donde acampamos nosotros con todo el cuerpo, nadie se separaba, nos dieron la contraseAi??a y A?vA?monos! No recuerdo cA?mo era la contraseAi??a que me dio el general, y ahAi?? vamos, A?Ai??ntrele! y A?Ai??ntrele! hasta que llegamos, para la una de la tarde estA?bamos adentro de la ciudad de Zacatecas. Pero era un combate A?terrible, terrible! Me acuerdo que llegamos a las trincheras de la federaciA?n y los agarramos al hilo, nosotros de un solo balazo podAi??amos matar cuatro o cinco. Nada mA?s volteadera y volteadera, hubo una mortandad A?horrible!Ai?? Puesai??i?? acabamos con aquellos pobres, tambiAi??n nosotros tuvimos algunas bajas y entramos a Zacatecas; luego recibimos la orden de mandar quemar todas las cantinas, mandar quebrar todas las botellas de vino que hubiera en las cantinas, porque era una de las cosas que mA?s recomendaba el general Villa, tan pronto entrA?bamos a una ciudad, inmediatamente a destruir todo lo que hubiera de licor, esa fue una orden terminante del general Villa en toda la campaAi??aai??i?? Era una orden que se cumplAi??a y A?cuidado el que no la cumpliera! El general Villa era un hombre ignorante, pero era un hombre, que era, no sAi?? quAi??, pues sabAi??a pensar y sabAi??a calcular, calcular todoai??i?? tenAi??a una intuiciA?n tan terrible. Yo veAi??a que cualquier cosa que le iba a hacer un mal, inmediatamente Ai??l lo percibAi??a y lo percibAi??a por ese conocimiento propio que Ai??l tenAi??a de las personasai??i?? [...]

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a la Revista BiCentenario.

FantasAi??as y desilusiones de un inmigrante judAi??o

Tamara Gleason Freidberg / Facultad de FilosofAi??a y Letras, UNAM

BiCentenario #22

La emigraciA?n a MAi??xico de judAi??os europeos estA? hecha de familias como las de RomA?n Wajsfeld y Rivke Leye Gura, dos militantes socialista bundistas y antirreligiosos a los que hasta el mismo hecho de ser patrones y no empleados les generaba contradicciA?n. El espAi??ritu liberal de la ConstituciA?n mexicana los animA? a abandonar Francia ante la llegada del nazismo a Europa. Se asentaron, formaron parte de la comunidad y fueron solidarios sin importar si se trataba de perseguidos polAi??ticos o empleados.

2. Acercamiento a la foto anterior. Primera lAi??nea al centro, principales lAi??deres del Bund.Col. Lily Sheiman.

Principales lAi??deres bundistas en MAi??xico, ca. 1940. Col. Lily Sheinman

Los judAi??os llegaron a MAi??xico de diversos paAi??ses, con tradiciones, idiomas y costumbres diferentes. Para las primeras dAi??cadas del siglo XX se encontraban en el paAi??s judAi??os que provenAi??an de Medio Oriente, los Balcanes, Europa Central y Europa del Este. La mayorAi??a llegA? a MAi??xico sin saber cA?mo era el paAi??s, debido a que en realidad deseaban ir a Estados Unidos, a pesar de que allAi?? se habAi??a establecido un sistema de cuotas que dificultaba la migraciA?n. Con el tiempo, los diversos grupos de judAi??os se establecieron en el paAi??s e inclusive buscaron que sus familiares consiguieran visas para reunirse con ellos.

Ai??Los judAi??os de Europa del Este ai??i??Polonia, Rusia, Lituania, Ucrania, etcAi??teraai??i?? eran conocidos como askenazAi?? y su lengua principal era el idish, idioma germA?nico con elementos lingA?Ai??sticos semAi??ticos y eslavos. Llegaron a MAi??xico principalmente entre 1900 y 1930, etapa durante la cual la migraciA?n no fue tan difAi??cil como lo serAi??a durante los aAi??os siguientes cuando tambiAi??n aquAi?? se comenzA? a aplicar un sistema de cuotas.

Los askenazAi??es salieron de Europa ya que perseguAi??an mejorar sus condiciones econA?micas y sociales. La pobreza y la violencia del antisemitismo eran, ademA?s, una constante en sus vidas. Inclusive algunos de ellos emigraron por la persecuciA?n que sufrieron por su filiaciA?n a movimientos polAi??ticos de izquierda democrA?tica. Por ejemplo, los grandes cambios que tuvieron lugar en Europa del Este desde fines del siglo XIX habAi??an favorecido el desarrollo de movimientos judAi??os no religiosos como el sionismo y el bundismo, este A?ltimo surgido del Bund, partido de orientaciA?n socialista y democrA?tica nacido en 1897 como la Liga de Trabajadores y con gran impacto en Polonia en el periodo de entreguerras. Sus participantes provenAi??a por lo general de hogares muy religiosos, que una vez en el partido se hicieron laicos, sin renunciar a su identidad judAi??a, aunque no sobre la base de la religiA?n sino apoyA?ndose en el idish y la reciente cultura judAi??a laica.

Los que se establecieron en MAi??xico mejoraron de manera paulatina su situaciA?n econA?mica. Pasaron de ser obreros y artesanos a convertirse en comerciantes y empresarios. Para algunos, principalmente para los socialistas, este cambio de vida representA? una contradicciA?n con su propia ideologAi??a y tuvieron que enfrentarla.

BiC22-WEB_PA?gina_94

Trabajadores judAi??os en un taller de sastrerAi??a en MAi??xico D.F., ca. 1935. Col. Lily Sheinman..

Y es aquAi?? cuando comienza la historia que vamos a contar. Es la historia de una pareja de judAi??os polacos: Roman Wajsfeld y Rivke Leye Gura, una de tantas parejas que dejA? a un lado su pasado religioso, se uniA? al partido bundista y despuAi??s, debido a las represiones en contra de los socialistas, decidiA? emigrar a Francia, donde no se quedarAi??a. Con ayuda de un amigo bundista polaco, residente en MAi??xico, Wajsfeld recibiA? en 1936 los documentos necesarios para emigrar hasta aquAi??. La situaciA?n en Europa lo asustaba cada vez mA?s, el nazismo ya estaba en el poder y el antisemitismo se olAi??a en las calles.

Una vez en MAi??xico, los Wajsfeld tuvieron que empezar desde abajo y para eso cosieron ropa y la vendieron en las calles. Con tiempo y esfuerzo lograron establecer un negocio y sufrieron las contradicciones de ser socialistas al mismo tiempo que empresarios. Para conocer esta historia con mA?s detalle su hija, Maya Wajsfeld, nos cuenta sobre la migraciA?n y vida en MAi??xico de la pareja.

Maya naciA? en ParAi??s en mayo de 1931. En su casa hablA? siempre idish, el idioma de los judAi??os de Europa del Este. Cuando tenAi??a cinco aAi??os de edad sus padres consiguieron visas para trasladarse a MAi??xico y ya en la ciudad de MAi??xico, estudiA? en escuelas pA?blicas y mA?s tarde en una judAi??a. DespuAi??s de casarse y tener hijos, decidiA? incorporarse al seminar, seminario de maestros de idish y hebreo. Desde entonces ha sido una activista del idish, duramente debilitado porque la mayorAi??a de sus hablantes murieron en el Holocausto, aunque en MAi??xico fue enseAi??ado durante dAi??cadas por la comunidad judAi??a. Durante 35 aAi??os ha dado clases de historia y literatura idish en escuelas judAi??as y hasta la fecha su grupo de conversaciA?n en idish se reA?ne cada quince dAi??as. Da tambiAi??n clases a grupos de la tercera edad.

[...]

Para leer el artAi??culo completo,Ai??suscrAi??base a BiCentenario.