BiCentenario # 19

POR AMOR A LA HISTORIA

Puebla casa mendrugoRamón Lozano Torres, un empresario enamorado de Puebla, compró un edificio en el centro de la ciudad, conocido como Casa del Mendrugo, con la intención de remodelar un inmueble abandonado y en ruinas. Su interés no sólo era por la restauración, sino por haber pertenecido a un tío-bisabuelo, lo que establecía un lazo familiar. La Casa del Mendrugo –así llamada porque los jesuitas, sus dueños en algún momento, la arreglaron con los mendrugos o sobrantes de las limosnas y las rentas– está próxima a abrirse: el primer piso como zona comercial, con un bar, para que el público pueda disfrutarla; el segundo, como espacio cultural-musical, con librería, auditorio, salas de música y oficinas; y el tercero, como habitación para los dueños. La restauración ha sido llevada a cabo con una línea de trabajo arquitectónico: el equilibrio entre lo nuevo y lo viejo, sin que compitan uno contra otro, sin que se opaquen, nublen o quieran imitar, a fin de evitar que lo nuevo se parezca a lo viejo.