Archivo por meses: septiembre 2014

John Lloyd Mecham, pionero de la historia colonial neovizcaAi??na

Francisco DurA?n / UNAM.

En revista BiCentenario. El ayer y hoy de MAi??xico / DurangoAi??450 aAi??os de historia, ediciA?n especial.

A partir de una tesis presentada en 1923, el autor estadunidense dejA? una huella decisiva sobre lo que fuera la Ai??poca colonial en el norte de MAi??xico. Su investigaciA?n se convirtiA? en una lectura obligada para que otros historiadores abordaran temas que Ai??l dejA? subyacentes, como el estudio etnogrA?fico de las tribus autA?ctonas, las fundaciones de ciudades alrededor de las minas y la colonizaciA?n de regiones y poblados.

John Lloyd Mecham, retrato.

John Lloyd Mecham, retrato.

Cuando pasaron a manos estadunidenses los territorios que MAi??xico perdiA? en la guerra de 1847, las nuevas posesiones mantuvieron consigo a la poblaciA?n y su raAi??z hispA?nica, lo cual coadyuvA? a que acadAi??micos de Estados Unidos se interesaran en la historia latinoaAi??mericana. Un ejemplo de ello es William Prescott, con sus obras La conquista de MAi??xico y La conquista del PerA?.

Al establecerse como estados de la uniA?n americana, en las otrora tierras mexicanas comenzaron a desarrollarse gobiernos indeAi??pendientes y se abrieron universidades. En ellas, pasado el tiempo, se considerA? que para la enseAi??anza de la historia local habAi??a que tomar en cuenta sus antecedentes: fundaciA?n, colonizaciA?n y desarrollo bajo la corona espaAi??Ai??ola, primero; y luego, bajo el gobierno de la repA?blica mexicana. William Hickling Prescott es, sin duda alguna, el precursor de este reviAi??sionismo en la historia estadunidense. Sucesor de este, Hubert H. Bancroft dio un impulso acadAi??mico muy grande al estudio de los temas nativos e hispanoamericanos, amAi??n de ser el primer gran recopilador de documentos, libros y escritos sobre la historia de AmAi??rica Latina; y, por ende, el que estableciA? los centros de acopio y colecciones de materiales latinoamericanos que hoy conocemos. Estos nuevos enfoques quitaron al academicismo estadunidense la visiA?n egocAi??ntrica del mundo anglosajA?n y abrieron, a las entonces nuevas generaciones, el estudio y conocimiento de otras culturas con una nociA?n mA?s universal de la historia.

En este panorama de renovaciA?n acadAi??miAi??ca interviene John Lloyd Mecham, un joven aspirante a doctor en historia que presentA?, hace 90 aAi??os, su tesis sobre la conquista de la Nueva Vizcaya. Su investigaciA?n, publicada cinco aAi??os despuAi??s, se convirtiA? en la pieAi??dra angular de otros trabajos. Hoy queremos reconocer a este historiador, pionero de los estudios sobre la colonia, que volviA? a poner en el tapete acadAi??mico el escrutinio de la historia novohispana.

Mapa de Nueva EspaAi??a en 1722, se logra ver el territorio de la Nueva Vizcaya, actualmente el estado de Durango. Guillaume de Lisle, Mexique, Floride, Terres Angloises, Isles Antilles, A?msterdam, Covens & Mortier, 1730.

Mapa de Nueva EspaAi??a en 1722, se logra ver el territorio de la Nueva Vizcaya, actualmente el estado de Durango. Guillaume de Lisle, Mexique, Floride, Terres Angloises, Isles Antilles, A?msterdam, Covens & Mortier, 1730.

John Lloyd naciA? en San Bernardino, CaAi??lifornia, el 16 de julio de 1893; hijo de Stephen Mecham y Lucia Preciado, de origen mexicana, realizA? sus estudios de bachillerato en la esAi??cuela de su pueblo natal, para luego ingresar a la Universidad de California en Berkeley. AllAi?? obtuvo en 1916 la licenciatura en Historia, y un aAi??o despuAi??s el grado de maestrAi??a en la misma universidad. Con su tesis entrA? en contacto con la historia de la Nueva Vizcaya, al hacer un estudio paleogrA?fico de transcripAi??ciA?n, traducciA?n y anA?lisis de la expediciA?n de Francisco SA?nchez Chamuscado y fray AgustAi??n RodrAi??guez, sobre el rescate de frailes franciscanos ai??i??en manos de indAi??genasai??i??, en lo que es ahora el estado de Durango. Fue en esta Ai??poca cuando se enlistA? en el ejAi??rcito de su paAi??s, como miembro de la asistencia mAi??dica en ambulancias para el traslado de heridos, duAi??rante la primera guerra mundial. Terminada la conflagraciA?n, Mecham permaneciA? en Europa y se inscribiA? en la Universidad de Londres en la primavera de 1919. RegresA? a California para terminar sus estudios de doctorado, alentado por sus maestros, pero tambiAi??n motivado por su ascendencia mexicana se interesA? en la historia de la conquista de la Nueva Vizcaya. Becado, viajA? a EspaAi??a para trabajar en el Archivo de Indias en Sevilla, donde encontrA? el material requerido para su tesis sustentada en 1923 bajo el tAi??tulo ai???Francisco de Ibarra y la Nueva Vizcayaai???, y publicada como libro con el mismo nombre en 1927. [...]

Para leer el artAi??culo completo, suscrAi??base a la Revista BiCentenario.

PresentaciA?n

La ciudad de Durango fue fundada el 8 de julio de 1563 por Francisco de Ibarra al poco tiempo de haber regresado de Topia. Para celebrar el 450 aniversario de ese aconteciAi??miento fundacional se han realizado mA?ltiples actividades culturales que testimonian el jA?bilo de la comunidad de la seAi??orial ciudad, que por algA?n tiempo tambiAi??n fue conocida como Guadiana y originalmente concebida como capital de Nueva Vizcaya.

En ese gozoso contexto se gesta esta ediciA?n especial de BiCentenario, dedicado Ai??ntegramente a Durango y a los rasgos y personajes mA?s destacados que caracterizan su identidad, como parte del entusiasta colofA?n que los duranguenses deAi??seamos para este hito de nuestra historia colectiva y comunal.

Los lectores encontrarA?n en esta ediciA?n especial un exAi??citante recorrido por el devenir histA?rico y social de la cenAi??tenaria ciudad a travAi??s de diversos y sugerentes artAi??culos y relatos. EncontrarA?n aquAi?? los registros iniciales de los orAi??genes de Francisco de Ibarra, su familia y cA?mo vino a dar a tierras americanas, rescatados por Francisco DurA?n en la tesis que en 1923 presentA? John Lloyd Mecham. En la narraciA?n de Laura SuA?rez de la Torre se habla sobre el penoso recorrido que hizo JosAi?? Miguel RamA?n Adaucto FernA?ndez y Feliz, mejor conocido en la historia patria como el ilustre primer presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Guadalupe VicAi??toria, para alzarse desde la remota San Ignacio de Tamazula hasta la mA?xima magistratura de nuestro naciente paAi??s. Otro aspecto de esta obra es la reveladora transculturizaciA?n que fue experimentando la sociedad de Durango en el siglo xix con la llegada de grupos y familias provenientes de diversos paAi??ses, artAi??culo que MarAi??a Guadalupe RodrAi??guez LA?pez desAi??cribe con sabrosura y detalle. Asimismo, destacan las causas y circunstancias que Guadalupe Villa explora como factores que empujaron a la constituciA?n de la famosa DivisiA?n del Norte y los hombres que desempeAi??aron papeles centrales en la confirmaciA?n del coloso de la revoluciA?n, Francisco Villa, como jefe de esa legendaria fuerza militar.

Miguel Vallebueno desvela y recuerda a los lectores asAi??pectos singulares del mezcal duranguense, de las regiones y poblados que lo han elaborado desde antes de la llegada de los espaAi??oles hasta nuestros dAi??as, y de su contribuciA?n a las arcas pA?blicas y diezmos eclesiA?sticos en los siglos XVI y XVII.

MarAi??a Esther PAi??rez Salas C. hurga en la esplAi??ndida vena artAi??stica duranguense para ofrecernos las notas relevantes de la obra de A?ngel ZA?rraga, FermAi??n Revueltas, Guillermo CeAi??niceros, Benigno Montoya e Ignacio AsA?nsolo, como desteAi??llos fulgurantes de la pintura y la escultura de aquellos que se desarrollaron en el siglo xix y principios del xx. Por su parte, Ingrid S. BiviA?n escudriAi??a el talento musical de intAi??rAi??pretes y compositores de Durango, como Luis Baca, Ricardo Castro, Alberto M. Alvarado, Francisco Fournier y Silvestre Revueltas, para asomarnos a los rasgos caracterAi??sticos de la mA?sica de la segunda mitad de lo siglo xix y primera del xx. A todo esto, Enrique Mijares VerdAi??n permite que las voces esclarecedoras del emblemA?tico Cerro de Mercado nos haAi??gan la crA?nica testimonial de la ciudad que contempla y lo contempla desde su creaciA?n.

En otro apartado de esta ediciA?n de BiCentenario, y en torno del mAi??tico accidente orogrA?fico conocido como el EsAi??pinazo del Diablo, Antonio Avitia nos lleva de la mano por las vicisitudes histA?ricas de la comunicaciA?n terrestre entre Durango y MazatlA?n, que culminaron el aAi??o 2013 y se sigAi??nifican en el icA?nico y grandioso puente El Baluarte, el mA?s alto del mundo en su gAi??nero. Graziella Altamirano Cozzi incorpora dos deliciosas remembranzas de JosAi?? Vasconcelos en sus estancias en Durango durante su niAi??ez y su juventud temprana, mientras que Gloria Estela Cano Cooley recorre las tradiciones familiares compartidas por los habitantes de la festejada ciudad ante la amenazante e inevitable coexistencia con el alacrA?n, que ha trascendido por la variedad, tamaAi??o y ponzoAi??a de sus especAi??menes.

Pilar AlanAi??s QuiAi??ones (qepd) nos ha dejado un relato preciso y didA?ctico, estilAi??stico e histA?rico de la obra funeraria de Benigno Montoya atesorada en el Museo de Arte FuneAi??rario que ahora, y desde el aAi??o 2002, lleva su nombre en el PanteA?n de Oriente. Ana SuA?rez regala al lector un disfrutable cuento que hermana en la ficciA?n de un momento crucial al presidente Mariano Arista y a JosAi?? Fernando RamAi??rez, perAi??sonaje profundamente enraizado en la historia de Durango. Y como esplAi??ndido remate, Diana GuillAi??n recobra pequeAi??as porciones de la larga entrevista que Eugenia Meyer hiciera a fines de 1975 a JosAi?? Revueltas, duranguense entraAi??able, apaAi??sionado e irreductible crAi??tico del autoritarismo, pero tambiAi??n autor de un importante legado artAi??stico, que ahora mismo serA? motivo de renovada divulgaciA?n al cumplirse el primer centenario de su nacimiento.

Grupo Constructor Logo y la FundaciA?n Guadalupe y Pereyra se congratulan de poner en sus manos esta ediciA?n especial de BiCentenario, conmemorativa del 450 aniversario de la erecciA?n de Durango capital, que llega a ustedes gracias a la comprensiA?n y apoyo del Instituto Mora y al esfuerzo y la calidad profesional de los investigadores que participaron entusiastamente en el proyecto.

Juan A?ngel ChA?vez RamAi??rez

FundaciA?n Guadalupe y Pereyra

Contenido BiCentenario / Durango

PRESENTACIÓN
por Juan Ángel Chávez Ramírez

ARTÍCULOS

John Lloyd Mecham. Pionero de la historia colonial neovizcaína
Francisco Durán

Guadalupe Victoria
Laura Suárez de la Torre

La modernidad con acento extranjero
María Guadalupe Rodríguez López

Los hombres de la División del Norte
Guadalupe Villa Guerrero

De mezcales y sotoles. Aguas de las verdes matas
Miguel Vallebueno G.

Cuna de creadores
Ma. Esther Pérez Salas C.

Con la música por dentro
Ingrid S. Bivián

Múltiples voces del Cerro de Mercado
Enrique Mijares Verdún

DESDE HOY

El puente sobre el espinazo del diablo
Antonio Avitia Hernández

DESDE AYER

Tierra de alacranes. Entre leyenda y realidad
Gloria Estela Cano Cooley

TESTIMONIO

Recuerdos de José Vasconcelos
Graziella Altamirano Cozzi

ARTE

El arte de Benigno Montoya en el panteón de Durango
Pilar Alanís Quiñones

CUENTO HISTÓRICO

Sólo una idea
Ana Suárez

ENTREVISTA

José Revueltas. Luces y sombras de un andar apasionado
Diana Guillén

SEPIA

El bello sexo
Darío Fritz